Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 1° Domingo de Cuaresma 21 Febrero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 22 feb 2021 16:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 feb 2021 16:51 ]

Hasta el diablo obedece 

   Una señora muy pobre telefoneó a un programa cristiano de radio pidiendo ayuda. Un brujo que oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus secretarios y ordenó que compraran alimentos y los llevaran a la mujer, con la siguiente instrucción: “Cuando ella pregunte quién mandó ese mercado, respondan que fue el Diablo”. 

   Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los secretarios del brujo. Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron: - ¿Señora no quiere saber quién le envió estos alimentos? La mujer, con un rostro dulce, y en la simplicidad de su fe, respondió: - “No, mi hijo. No es preciso. “Cuando Dios manda, ¡hasta el diablo le obedece!” 

Muchos caen sin querer…Y otros planean caer. 

   Le dice el papá a su hijito: no te bañes en el rio. –De acuerdo, contesta el hijo. Pero aquella misma tarde el hijo volvió a la casa con el traje de baño mojado. - ¿Dónde has estado? Preguntó el papá. – Bañándome en el rio, contestó el hijo. ¿No te dije que no te bañaras en el rio? Le preguntó el papá. –Sí, es cierto - ¿Entonces, ¿Por qué lo hiciste? – Porque llevaba puesto el traje de baño y no resistí la tentación. –¿Y por qué llevabas puesto el traje de baño? –Por si caso me daba la tentación de bañarme…! 

Hay que celebrarlo: 

   Un joven, desde muy temprano empezó a tomar licor hasta convertirse en alcohólico. Una y otra vez se había propuesto dejar de tomar, pero caía nuevamente. Lo que ocurría era que en amino a su trabajo había un bar, y eso era una verdadera tentación y aunque no quisiera, terminada tomando. Un día se le ocurrió la genial idea de cambiar de ruta para el trabajo, para evadir el bar. Y lo logró. 

   Pero cuando cumplió un año sin tomar, se dijo: “Ahora ya puedo pasar frente al bar sin problema. Cuando iba cerca sintió el terrible deseo de tomar y decidió mejor dar un gran salto por encima del bar y seguir derecho. Así lo hizo y cuando se dio cuenta de su gran salto, que ni él se lo creía cómo había superado el peligro de volver a tomar, se dijo: “esto sí hay que celebrarlo” – Y entró a echarse unos traguitos. 

Diablillos novatos: 

   Un grupo de diablillos novatos, trataban de hacer caer en pecado a un monje, pero no podían, entonces, el demonio mayor les dijo: “déjenmelo a mí, y observen cómo lo hago”. Se acercó al santo ermitaño y le dijo al oído: ¿sabes la última noticia? A tu hermano lo acaban nombrar Obispo. Cuando lo oyó, el monje sintió una gran envidia que se reflejó en el rostro. Ahí pecó por la envidia…y el demonio se fue feliz. 

Reunión de sacerdotes: 

   Tres sacerdotes se reunieron para contarse cuál era su mayor tentación. El primer sacerdote dijo, “Me da pena decirlo, pero mi mayor tentación, son “los juegos de azar”. Algunos sábados, en vez de preparar bien mi homilía, me voy al casino. El segundo dijo: “Mi tentación es aún peor porque es el trago” – hasta una vez usé el vino de consagrar. El tercer sacerdote que estaba callado, dijo: “Yo no quisiera decirlo, pero mi tentación es la peor de todas. Es el chisme” – y si ustedes me disculpan, voy a llamar al Sr. Obispo”. 

Venciendo la tentación: 

  Un joven con pocos meses de convertido y muy activo en la iglesia, cierta vez lo ve el sacerdote parado en la puerta de una discoteca, y le dijo: Jaimito, pero ¿qué haces ahí? – El joven le responde – aquí padre, venciendo la tentación. El fin de semana siguiente de nuevo el padre ve al joven parado en otra discoteca, y repite la pregunta: - Jaime ¿qué haces ahí? – Jaime respondió: aquí padre venciendo la tentación. El fin de semana siguiente, el padre vuelve a ver a Jaimito, pero esta vez borracho y con una botella en la mano, y le dice: - por Dios Jaimito ¿qué haces? – Y Jaimito respondió – aquí padre, vencido por la tentación. 

Cuidado con la tentación de la carne

   Estaba un domingo predicando el pastor: - Hermanos, siempre debemos cuidarnos de la tentación de la carne. – Pero pastor, - dijo una viejita sentada en la primera fila. – es que las pastas engordan mucho. – No, no hermana, yo estoy hablando del pecado. – respondió el pastor. – Ah Bueno – dijo la viejita…Si es pescado sí, porque ese no engorda…

 El loquito y el bombillo. [Para misa con niños] 

   En un manicomio, un loquito decía que era Dios y, siempre que entraba al comedor, decía: “hágase la luz”- Y encendía el interruptor. Y así, todos los días: “hágase la luz” - Y encendía el interruptor. Los que lo cuidaban, ya cansados de lo mismo, decidieron hacerle una broma aflojando el bombillo. Lo llamaron y le pidieron que, si era Dios, hiciera la luz - El loquito se acerca al interruptor y cuando lo va a encender, se detiene, piensa unos instantes, los mira a todos y les dice: “No tentarás al Señor tu Dios!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 6° Domingo del Tiempo Ordinario, 14 Febrero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 16 feb 2021 18:52 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 16 feb 2021 18:52 ]

El Padre Damián. 

   Un día, el P. Damián decidió ejercer su ministerio entre los leprosos de Molokai, llamada la isla maldita. Y se entregó a ellos con la misma compasión de Jesús. Un día comenzó su predicación con estas palabras: "Mis hermanos leprosos". El padre Damián había adquirido la lepra. Ahora no sólo era el párroco sino también un leproso más. Nunca volvió a su tierra y murió de lepra, porque como leproso que era tenía prohibido salir de la isla maldita. 

Todavía estoy vivo. [El poder de una sonrisa]: 

   El poeta Raúl Follereau, solía contar esta historia: visitando un refugio de leprosos en una isla del Pacífico le sorprendió que, entre tantos rostros muertos y apagados, hubiera alguien que había conservado unos ojos claros y luminosos que aún sabían sonreír y que se iluminaba con un «gracias» cuando le ofrecían algo. Entre tantos «cadáveres» ambulantes, sólo aquel hombre se conservaba humano. 

   Cuando preguntó qué era lo que mantenía a este pobre leproso tan feliz, alguien le dijo que observara su conducta por las mañanas. Y vio que apenas amanecía, aquel hombre acudía al patio que rodeaba la leprosería y se sentaba enfrente del alto muro de cemento que la rodeaba. Y allí esperaba hasta que, a media mañana, tras el muro, aparecía durante unos cuantos segundos otro rostro, una cara de mujer, vieja y arrugadita, que le sonreía. Entonces el hombre se alimentaba con esa sonrisa y sonreía él también. 

   Luego el rostro de la mujer desaparecía y el hombre, iluminado, tenía ya alimento para seguir soportando el resto del día y esperar a que a la mañana siguiente regresara el rostro sonriente. El leproso le explicaría después que esa mujer era su esposa. Cuando lo sacaron de su pueblo y lo trasladaron al refugio de leprosos, su mujer lo siguió hasta el poblado más cercano. Y a pie se iba cada mañana para continuar expresándole su amor. «Al verla cada día -decía el leproso- sé que todavía estoy vivo.» 

Madre Teresa de Calcuta y la periodista:

 

   Cuentan que una periodista, viendo a la Madre Teresa de Calcuta limpiar con gran ternura a un leproso, le dijo: -Uyy, hermanita…Yo no sería capaz de hacer eso ni por todo el oro del mundo. Y la Madre Teresa le respondió: - ¡Ni yo tampoco…Lo hago por amor! 

El accidente. [La sabiduría de los leprosos: esperar a que llegara Jesús] 

   Una mujer y un hombre se ven envueltos en un terrible accidente de tránsito. Los autos quedaron totalmente destrozados, pero asombrosamente ninguno de ellos sufrió heridas. Después que lograron salir de sus autos, la mujer, -que era muy bonita-, dice: Mire, qué interesante: usted un hombre y yo una mujer. Solo observe nuestros autos, no ha quedado nada de ellos, pero afortunadamente estamos ilesos. 

   Esto debe ser una señal de Dios para que nos conociéramos y vivamos juntos toda la vida. Estoy completamente de acuerdo con usted, replicó el joven, esto debe ser una señal de Dios. La mujer continúa: Y observe otro milagro, en mi carro lo único que no se rompió fue esta botella de wisky. De seguro Dios quiere que nos la bebamos y celebremos nuestra buena suerte. La joven mujer le pasó la botella al Señor. 

   El caballero aceptó de inmediato, abrió la botella y se tomó varios tragos. Luego se la devuelve a la mujer. Ella toma la botella, inmediatamente le pone la tapa y se la regresa al hombre. El hombre entonces le pregunta: ¿Es que tú no va a beber? – La mujer, sabiamente, se limita a decir: No- ¡Mejor yo espero hasta llegue la policía! 

Compasión y lástima

 

   Un alemán que iba en su auto Mercedes Benz a toda velocidad por la carretera, se encuentra de repente con un carruaje tirado por un caballo al que no puede esquivar y se lo lleva por delante. Se baja de su auto y ve un panorama desolador: El caballo sin poder moverse, y dice: - Yo no poder ver sufrir caballo! - Saca una pistola de su bolsillo y lo mata. Unos metros más allá divisa a un perrito que solo podía mover la cola, con la mirada perdida.

 

   Y vuelve a exclamar: - Yo no poder ver sufrir perrito! – Le pega otro tiro y lo mata. Se da la vuelta y, mirando con la linterna hacia lo alto de un árbol, ve colgado de las ramas al cochero, perdiendo sangre, con un brazo y una pierna rotos, con la cara amoratada, un ojo sin poder abrirlo, y heridas por todo el cuerpo. Y antes que el alemán dijera algo, el cochero aclara: -Parece mentira, pero ¡no me ha pasado nada! 

¿Ayudar al necesitado? 

   A las 3 de la madrugada, caía un fuerte aguacero, y un borracho gritaba: "¡alguien que me empuje!", "¡alguien que me empuje!". Una señora escucha, despierta al marido y le dice: ─ ¡Amor, despierta! - Ve a ayuda a ese pobre hombre que se le debió varar el carro y no hay quien lo ayude. El marido muerto de sueño se niega, pero ella insiste: ─ Acuérdate que el otro día nos varamos a media noche y apareció alguien quien nos ayudó. Ve, no seas malo. 

   Mientras tanto la voz vuelve y grita “¡alguien que me empuje!”. El marido hace un esfuerzo tremendo. Se levanta enojado, se pone las botas pantaneras, un impermeable y sale en pleno aguacero. En la calle todo está oscuro, no se ve nada. Mira a un lado y a otro y grita: ─ ¡¿Dónde está para empujarlo?! Y el borrachito responde: ─ ¡Aquí, aquí… en el columpio! 

Niño previsivo

 

   Doctor, dice el niño, ¿me puede dar un calmante para el dolor? ¿Qué dolor? ¿Dónde te duele? Todavía no lo sé. Lo sabré mañana, cuando mi papá vea cómo me fue en el examen final.

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo del Tiempo Ordinario, 7 Febrero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 7 feb 2021 14:35 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 7 feb 2021 14:37 ]

Manos que sirven. [La suegra de Pedro se puso a servirles]. 

   Cuentan que una viuda le dijo un día a su párroco: “He oído que va a contratar a un señor para que barra la iglesia. Yo me ofrezco a hacerlo gratis. El dinero que le iba a pagar puede destinarlo a obras de caridad. La señora, cada mañana cuando terminaba su trabajo nocturno limpiando oficinas, iba a la iglesia, barría, quitaba la mugre y todo quedaba limpio y en orden. 

   Años más tarde, ya enferma el párroco fue a visitarla. La viuda le dijo: Estoy a punto de morir y me pregunto qué le diré al Señor cuando me pregunte qué he hecho. Y el párroco le dijo: “No diga nada, simplemente muéstrele sus manos”. 

Asistente de cardiología: [Manos de Dios, prolongadas en nuestras manos] 

   Comenta un sacerdote: “Hace unos días visité a un cardiólogo. En un momento me di cuenta que al lado de su mesa tenía colgado un Crucifijo. No resistí a la tentación y le pregunté ¿por qué lo tenía tan visible? Se sonrió y me dijo: No eres el primero que me pregunta. Pero los dos somos cardiólogos. Con frecuencia le miro y me enseña a mirar a mis pacientes. Se lo muestro y no se imagina cuánto se serenan cuando lo ven a él con el corazón abierto. A muchos colegas no les cae muy bien y hasta las parece absurdo. A mí y a mis pacientes nos ayuda mucho”. Yo le suelo decir: “tú eres mi asistente de cardiología”. 

Ejemplo de Doctor: [Jesús, médico de cuerpo y alma]

 

   Un famoso escritor fue invitado una vez, por un renombrado cirujano, a contemplar una difícil operación que iba a realizar. Mientras el cirujano llevaba a cabo los preparativos necesarios para la operación, parecía confiado, pero un poco nervioso. Luego, emprendiendo el camino hacia el quirófano, se detuvo un momento e inclinó la cabeza (mientras rezaba en su interior).

 

   Más tarde durante la operación, sus manos se veían tranquilas. Mucho tiempo después, el escritor expresó su sorpresa de que un cirujano rezara. Dijo: Yo creía que un cirujano confiaba en la ciencia y en su propia capacidad. El cirujano le contestó: ¡Un cirujano es solamente un hombre! No puede hacer milagros por sí mismo.

 

   Estoy seguro que la ciencia no podía haber avanzado tanto, si no fuera por algo más fuerte que el solo hombre. Y concluyó el cirujano diciendo: “Me siento tan cerca de Dios cuando estoy operando, que no sé dónde termina mi habilidad, y dónde comienza la de Dios”. 

Jesús: el mejor Medico. [Porqué esperar curaciones espectaculares]? 

   Jesucristo se dedicó, por una temporada a reemplazar al médico de una E.P.S. Un discapacitado entra a consulta pidiendo ayuda. - ¿Qué le ocurre? – Que no puedo caminar. –El Señor Jesús le dice: “Levántate y anda” - ¡Que no puedo, dice el invalido! – Y le reitera el Señor Jesús: “He dicho que se levante y ande YA” – El hombre se levanta y se va andando, muy enfadado de la consulta. Al salir, otros pacientes le preguntan:  - ¿Qué tal? ¿Cómo es el nuevo médico? – ¡Igual que todos! – ni siquiera me miró! 


El celular [Para los distraídos] 

   Un joven va al doctor y le dice: ¿Doctor, no levanto cabeza, me rio sólo, no hablo con nadie, me hablan y no pongo cuidado, parezco un ente, vivo en otro mundo…qué tendré doctor? Y el doctor le responde…Lo que usted tiene es: ¡Un celular! 

La suegra perfecta: 

   Unas señoras jóvenes están hablando de sus suegras: Una dice: mi suegra me critica todo lo que hago; otra dice: mi suegra, llama todo el tiempo a mi marido. Otra dice: la mía está malcriando a mis hijos. Otra dice: yo sí conozco a alguien que tiene la suegra perfecta. ¿De verdad?, - dicen las otras- y quién es? – Y ella les responde: ¡mi esposo! 

Gastroenteritis [Para los niños] 

   Una niña va al médico y este le dice: Usted tiene una “Gastroenteritis coleriforme”. La niña salió corriendo asustada y le dice a la mamá: mamá, mamá, el médico me dijo que lo que yo tengo es: un “gato enterito con uniforme”.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo del Tiempo Ordinario, 31 Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 31 ene 2021 13:37 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 31 ene 2021 13:37 ]

El ejemplo y la autoridad comienzan por casa

 

   Una mujer fue con su hijo a ver a Gandhi. Gandhi le preguntó qué quería. La mujer le pidió que por favor le ayudara a que su hijo dejara la manía de comer azúcar. Gandhi le contestó: tráigalo en quince días. Dos semanas más tarde la mujer volvió con su hijo. Gandhi se volvió y le dijo al niño: “deja de comer azúcar”. La mujer muy sorprendida le preguntó: Esperé quince días, y ¿usted, solamente le dice eso? ¿Acaso no podía habérselo dicho hace quince días? Gandhi contestó: no, porque hace quince días yo también comía azúcar.

 

Ser y tener autoridad «Todos se quedaron asombrados de su autoridad».

 

  En mayo de 1972, las agencias internacionales comunicaban una triste noticia: Un perturbado mental había golpeado la Pietá de Miguel Ángel, causándole serios destrozos. Hubo conmoción mundial. Sin embargo, si Miguel Ángel Buonarrotti hubiera hecho lo mismo, nadie le habría reprochado, porque él era su autor y tenía autoridad sobre ella. Así mismo, Dios, es el único que tiene autoridad sobre las obras de sus manos.

 

La humildad es la mejor autoridad.

 

   Un representante del gobierno como funcionario del Ministerio de Medio Ambiente y recursos Naturales, visita oficialmente una finca en las montañas y habla con su dueño, un campesino ya entrado en años y muy sabio. El funcionario le dice al dueño que desea inspeccionar sus recursos de agua. El anciano le dice: Sí, pero le pido que por favor no pase por el terreno cercado. El representante, demostrando su autoridad, como digno miembro del gobierno, se tornó un tanto arrogante e insolente con el humilde anciano, diciéndole:
¡Vea mi hermano! ¡Yo tengo la máxima autoridad del gobierno que cabalmente represento, y este CARNET, óigame bien, ¡este CARNET, me califica para ir donde yo quiera, meterme en cualquier terreno o finca que yo quiera, con permiso o sin permiso dueño, sea de quien sea! ¿Me ha entendido o es que no me he sabido explicar? - El anciano campesino simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres.

 

   Pasado un rato, el campesino escucha unos gritos y logra ver al empleado del gobierno corriendo por su vida, seguido muy de cerca por un enorme toro bravo. El toro va ganándole terreno y el tipo, visiblemente aterrado pide ayuda a todo pulmón. El campesino de inmediato deja todo lo que estaba haciendo, corre hasta la cerca y le grita: ¡El Carnet... muéstrele el Carnet…!

 

Doctor experto: [No jugar con el que tiene autoridad] 

   Va Jaimito por la calle y ve el letrero de un local que dice: "Doctor que cura todo tipo de enfermedad... Si no lo curamos le devolvemos el triple de su dinero" - Jaimito piensa y dice: -Ah... Yo voy por dinero extra. Pasa y a los minutos lo atiende el doctor: -A ver joven... ¿Qué lo aqueja?  -Doctor, tengo días en que no siento el gusto en nada de lo que como y tomo, todo me sabe igual... -Ok. Son 20 mil pesos. -Enfermera, por favor, dele una cucharada del frasco número 23 al paciente... le dan la cucharada y Jaimito dice: - ¿Qué es esto? Esto sabe a "diablos", - ¿Lo ve? ¡Ya está curado! 

   Ya reconoce los sabores…  Jaimito sale todo enojado y sin el dinero extra; vuelve a la semana siguiente pensando que esta vez sí habrá dinero extra… vuelve y le dice al doctor: -Doctor, he venido porque tengo problemas de memoria, todo se me olvida. -Ok. Son 50 mil pesos… enfermera por favor, dele al paciente una cucharada del frasco número 23. - ¿Qué? ¿El 23? ¿Usted me va a dar ese jarabe que sabe a diablos y, además me cobra 30 mil pesos de más?  - ¿Ve? - ¡Volví a curarlo, ya recuperó la memoria! 

Autoridad de Madre

 

   Un niño le dice a su mamá: - ¡Mami yo quiero salir! - ¡No niño, usted no va a salir!  El niño más desesperado dice: - ¡Ay mami, yo quiero salir, yo quiero salir! – Dice la mamá: - ¡No, no vas a salir, y no olvides que soldado advertido muere en la guerra…! Y el hijo le dice: -Mami ese dicho no sale…Y la mamá contesta: - ¡Y tú tampoco!

 

Ansias de autoridad: 

   Un jefe de una sección de una empresa, hombre suspicaz y quisquilloso, se quejaba ante la junta directiva porque, según él, los empleados no le tenían el debido respeto, ni acataban su autoridad. Una tarde al salir del trabajo se dirigió a un almacén: «Todo a un euro» y se compró un letrero con esta inscripción: – «Aquí mando YO» Muy satisfecho lo colgó en la puerta de su despacho. Poco más tarde, pegada, en la misma puerta, encontró una nota que decía: – «Llamó su esposa. Dice que le devuelva SU cartel»

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo del Tiempo Ordinario, 24 Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 24 ene 2021 6:25 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 24 ene 2021 6:26 ]

Nueva religión [Seguir a Jesús, tiene sus riesgos]

   Un pastor fanático, de nombre Jacinto, decía que él era la reencarnación de Jesús. El caso es que ganó muchísimos adeptos. Vestía con túnica, sandalias, cabello largo, y para reconfirmar que él era la reencarnación de Jesús, reunió doce apóstoles que lo acompañaban a todas partes, sacando grandes ventajas y uno que otro privilegio. Pero se les complicó la vida cuando Jacinto les explicó que como ya venía la semana santa, lo tendrían que matar para cumplir la profecía. “bien loco estaba”. 

   Y ahí se les complicó todo a los dichosos apóstoles, pues hasta ahí todo iba bien, pero matarlo…no!. Sus “doce apóstoles hablaban entre sí: “él dice que lo matemos, y vamos a tener que matarlo porque dice que es Jesús para cumplir la profecía. Otro dijo: pero él dice que es Jesús y si nosotros le seguimos es porque creemos en él. 

   Sí, bueno, pero una cosa es que lo sigamos pa’rezar, pero matarlo ya es otra cosa. ¡Cómo lo vamos a matar si es amigo, no? - Sí, pero es que lo tenemos que matar porque él pide y quiere que lo matemos para cumplir con la profecía en la semana santa. Así pasó un tiempo…y que si…y que no, hasta que uno de ellos dijo: ¿porque no le decimos al comisario? 

   Fueron al comisario. Mire señor comisario, nosotros somos los doce apóstoles del pastor Jacinto. Él dice que es Jesús. Sí…!algo he escuchado…y?  Es que él dice que es Jesús y que ahora viene semana santa y tenemos que matarlo…  “Cómo?” sí, él quiere que lo matemos, y por eso le venimos a preguntar a usted si lo matamos o no. Sí…mátenlo… “Cómo?”… lo matamos?...Sí, mátenlo…Eso sí, si al tercer día no resucita, todos a la cárcel…!!!.

Brazos y pies del Señor. 

   Durante la segunda guerra mundial, un pueblecito de Baviera fue destruido por las bombas. La Iglesia también quedó reducida a escombros. Entre las ruinas, los vecinos encontraron una imagen de Jesús sin brazos ni piernas. 

   Terminada la guerra reconstruyeron el pueblo y la iglesia. Dudaban entre reconstruir la imagen o dejarla tal como la encontraron. Optaron por dejarla como la encontraron y le pusieron esta inscripción: “Ahora no tengo manos ni pies. A partir de hoy, ustedes serán mis brazos y mis pies para ayudar y curar este mundo roto.” 

La conversión es para todos: 

   Un párroco trató de despertar de la pereza espiritual y vida poco ejemplar de sus fieles, diciéndoles, “¡Si no cambian de vida, todos en esta parroquia se van a morir!” El escalofrío los invadió a todos, menos a un hombre que al fondo del templo empezó a reírse. 

   Entonces el párroco lo repitió, “¡Si no cambian de vida, todos en esta parroquia se van a morir!” Otra vez escalofríos, pero el hombre de atrás, se reía más fuerte. El párroco lo dijo una tercera vez y otra vez el hombre se rio. El párroco paró su homilía y le preguntó al hombre porqué se reía. Y el hombre dijo: “Padre, es que yo soy de otra parroquia” 

Obreros en la vía: [Es urgente cambiar de rumbo en la vida]. 

   Una cuadrilla de rutas estaba en plena tarea limpiando y tapando baches. Llega la hora del almuerzo, y el capataz, manda tender el mantel en medio de la ruta para almorzar… ¿en medio de la ruta? Dice un obrero ¿y si viene un auto? Extendamos el mantel debajo de aquel árbol. No, extiendan el mantel en medio de la ruta…contrariados extienden el mantel en la ruta. 

   Ya iban a empezar a comer cuando ven que viene un auto a toda velocidad; el chofer ve a los hombres e intenta frenar, pero no lo consigue, así que se desvía y se estrella contra el árbol el capataz mira a los obreros y les dice: - ya ven lo que hubiera pasado si hubiéramos tendido el mantel debajo de ese árbol?!!! 

La profecía: 

   Conversando unos niños, uno le pregunta al otro ¿cómo sabes que una profecía se ha cumplido? Y el otro niño le contestó: Fácil: “Cuando mi mamá dice: te lo dije”.   

Comenzar sin pereza: [A anunciar el Reino como lo hizo Jesús] 

   Al comenzar la jornada, dos amigos dialogando, uno pregunta: Oiga Carlos, según usted “Qué es lo que más le está haciendo daño a nuestra sociedad?…¿Qué quisiera que dejáramos?: Y Carlos le responde, pues la pereza…El otro le pregunta: ¿Y cuándo empezamos?: Carlos responde: Ay…más tardecito…

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo del Tiempo Ordinario, 17 Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 18 ene 2021 9:27 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 18 ene 2021 9:29 ]

Yo sigo a mi Rey 

   Un poderoso sultán viajaba por el desierto, seguido de una larga caravana, que transportaba una pesada carga de riqueza en oro y objetos preciosos. A mitad del camino, cercado por el fuego de los arenales, un camello, extenuado, cayó para no levantarse. El arca, que transportaba sobre sus espaldas, crujió y se deshizo dejando esparcidas sobre arenas, joyas y brillantes. El príncipe no teniendo con qué recoger el precioso caudal, hizo un gesto entre displicente y generoso, invitando a sus criados a guardar lo que cada uno podía cargar sobre sí. 

   Mientras estos se abalanzaban con avidez sobre el rico botín para buscar entre los granos de arena otros granos que brillaban un poco más, el príncipe siguió adelante su camino por el desierto. De pronto, escuchó los pasos de alguien que caminaba a sus espaldas. Se volvió y vio que era uno de sus criados que le seguía, jadeante y sudoroso. – Y tú – le preguntó -, ¿no te quedas a recoger nada? El joven respondió con sencillez y distinción: - No, majestad, Yo sigo a mi Rey. 

¿Cómo se fríe un huevo? [Seguir a Jesús, no pide catálogos, sino experiencia con él] 

   Un periodista le preguntó a Einstein: ¿Me puede Ud. Explicar la Ley de la Relatividad?” y Einstein le contestó “¿Me puede Ud. Explicar cómo se fríe un huevo?”. El periodista lo miró extrañado y le contesta “Pues, sí, sí puedo”, a lo cual Einstein replicó “Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego” 

Seguir al Señor, sin dudar.

   Están hablando Pedro y Jesús cosas elementales de la vida, y Pedro queriendo saber más pregunta a Jesús: Maestro, ¿De dónde vienes? Y Jesús le responde: “Yo vengo de dónde vengo”. Al ratico, Pedro vuelve a preguntarle: ¿Maestro, y para dónde vas? Y Jesús le contesta. “Yo voy para donde voy”. Y ahora es Jesús, quien le pregunta a Pedro: ¿Y tú Pedro, porqué me sigues? – A lo que Pedro, sin pensarlo dos veces, le responde: ¡Por lo bien que explicas, Señor!

 Venid y lo veréis: [El encuentro con Jesús, nos permite conocer quién es él] 

   Un padre y su hijo salieron un día a pescar. Estando ya en su barca el niño sintió curiosidad por el mundo que lo rodeaba, y comenzó a hacerle preguntas a su padre. “papá, ¿qué hace flotar nuestra barca?” su papa le contesta “pues no estoy seguro.” Al rato el niño miró a su papá y le pregunta, “papá, ¿Cómo respiran los peces bajo el agua?” una vez más su papá le contestó, “bueno hijo, la verdad es que no estoy seguro.” 

   Más tarde el niño vuelve y pregunta, “papá, ¿por qué es azul el cielo?” “caramba hijo, no estoy seguro.” le contestó su papá. Después de unos momentos de silencio, el niño pregunta, “papá, ¿te molesta que te haga tantas preguntas?” Y el papá le contesta: “claro que no, mijo, preguntando es como se aprende.”

El ateo y la naranja: [Sólo quien prueba el amor de Dios, sabe quién es él]

   Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio defendiendo su tesis de la inexistencia de Dios. Después de haber finalizado su discurso, desafió a cualquiera que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma. Un hombre que había sido un borracho empedernido y que se había regenerado por gracia de Dios y por la fuerza de su voluntad, aceptó la invitación y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente. 

   El conferencista le pidió que hiciera la pregunta; el hombre, continuó tranquilamente pelando la naranja en silencio, y cuando termino de comerla se volvió al conferencista y le preguntó: “¿Estaba dulce o agria?” “No me pregunte tonterías”, respondió el orador con señales evidentes de enojo; “¿Cómo puedo saberlo si no la he probado?” Y el humilde y piadoso hombre, le respondió entonces: “Y ¿cómo puede usted saber algo de Cristo, si nunca lo ha probado?” 

La abuela y los abogados […Dar testimonio de lo que se conoce como Juan dio testimonio de Jesús…]

    Durante un juicio en un pequeño pueblo, el abogado acusador llamó al estrado a su primera testigo, una mujer de avanzada edad. El abogado se acercó y con cierta arrogancia, le preguntó: - Sra. Fortunati: ¿sabe quién soy yo? - Ella respondió: - Sí, yo lo conozco muy bien, señor Ruiz, desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una profunda decepción para sus padres; siempre está mintiendo, cree que lo sabe todo, manipula a las personas. Sí, claro que sé quién es y lo conozco muy bien. –

   El abogado se quedó perplejo, sin saber exactamente qué hacer ni decir. Entonces balbuceando y apuntando hacia la sala, le volvió a preguntar a la Sra. Fortunati: - ¿Conoce usted al abogado de la defensa? - Nuevamente la abuela respondió:  - Uhhh…Claro que Sí, Yo también conozco muy bien al señor Martínez desde que era un niño; es medio raro, y tiene serios problemas con el alcohol y les sonsaca los bienes a los pobres…Sí, lo conozco muy bien. El abogado de la defensa casi se desmaya. Entonces, el Juez llama de inmediato a los dos abogados para que se acerquen rápido al estrado, y les dice: - ¡Si a alguno de los dos se le ocurre preguntarle a esta señora si me conoce... ¡los mando a la silla eléctrica!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Bautismo del Señor, 10 Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 15 ene 2021 13:40 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 ene 2021 13:40 ]

San Luis Rey de Francia:

   En cierta ocasión, preguntaron a San Luis, Rey de Francia sobre su ciudad favorita de todo el país. El monarca se quedó pensando un momento y dijo: “Reims”. El+ cortesano que le había preguntado, con ciertas ínfulas, sonrió y le dijo: “Claro. Allí fue donde os coronaron, Majestad. Allí os convertisteis en el Rey de Francia. Fue un día que nunca olvidaremos”. San Luis, sin embargo, dijo: “No es por eso por lo que Reims es mi ciudad favorita de toda Francia. Mi predilección por la bellísima Reims es por algo que sucedió muchos años antes. Allí fui bautizado. “Allí me convertí en hijo de Dios”.

 Doble filiación: 

   Y cuentan que San Luis, Rey de Francia, cuando alguno de sus hijos pequeños recibía el bautismo, lo estrechaba con inmensa alegría entre sus brazos y lo besaba con gran amor diciéndole: querido hijo: hace un momento sólo eras hijo mío, ahora eres también Hijo de Dios. 

Crecer en familia cristiana:

 

   Una familia regresaba a casa tras el bautismo de su bebé. El hermanito lloraba desconsolado en el carro. La mamá le preguntó tres veces qué le pasaba. Finalmente, el niño respondió: "Es que el padre en la iglesia dijo que nosotros debemos crecer en una familia cristiana. ¡Pero yo me quiero quedar con ustedes!" 

Alejandro, el bueno y el malo [El bautizado ha de honrar tan digno nombre] 

   Uno de los conquistadores más grandes que el mundo ha visto fue el rey de Macedonia Alejandro Magno. Se cuenta que en su ejército tenía un soldado que también se llamaba Alejandro, pero era un hombre con muchos vicios. El rey sintió que este soldado lo estaba deshonrando por su mala vida. Por eso un día le llamó exigiéndole: “Oye lo que te voy a decir: o cambias tu nombre o cambias tu vida.” 

Dios, dando nombres: 

   Dios estaba creando el mundo y le estaba poniendo el nombre a los animales: Tú te llamaras gallina- Tú te llamaras caballo- Tú te llamaras burro- Y así siguió. Rato después el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? - Y Dios contesta: Burro. Después de 3 minutos más, el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? Burro. Y así cinco veces más pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? Dios le responde: Burro, bruto. Y el burro dice: Yo ya me estaba aprendiendo el nombre y usted ahora me dice el apellido… 

Para Misas con niños: 

   El sacerdote, luego de bautizar a un niño de 5 años, le dice: “Felicitaciones, ya eres cristiano”. Y el niño con cara triste le dice: Ay mamá, yo quería ser Messi. 

Un nuevo bautismo [Juan predica un bautismo, llamando a la conversión] 

   Moisés llegó a un pueblo y se encuentra con tres de los habitantes que estaban asando un cerdo. Moisés les predica la palabra de Dios y los convence de ir al rio para bautizarlos. Le dice al primero: con esta agua te bautizo: ahora te llamarás Samuel. Le dice al segundo: con esta agua yo te bautizo ahora te llamaras Joel. Le dice al tercero: con esta agua yo te bautizo: ahora te llamaras Amós. 

   Luego de bautizarlos, Moisés les dio un sermón en el que les insistió que no podían comer cerdo porque la Biblia lo prohibía. Después de un tiempo, Moisés se fue del pueblo. Pasó un año y regresó, para ver cómo estaban sus tres bautizados y justo, los encontró asando cerdo. Pero ¿Qué ha pasado con ustedes? ¿No les dije que no se podía comer cerdo?  ¿Por qué están asando ese cerdo? -  Maestro Moisés, hemos sido precavidos. Primero llevamos al cerdo al rio y lo bautizamos, diciéndole: ¡con esta agua yo te bautizo, ahora te llamarás ternero! 

Bautismo: 

   Llega un campesino a una iglesia para bautizar a su primogénito, y el cura le dice: - ¿Cómo le vas a poner a tu hijo? – “Póngale Yuca Tigre Catorce” - ¡Cómo!, exclama sorprendido el Cura, ¿Yuca Tigre Catorce? - Sí señor Cura, exclama el campesino. - No, hijo mío, eso no puede ser, ese nombre no es cristiano. - ¿Que no es cristiano?, entonces ¿Por qué hay uno que se llama Papa, León Trece? 

Bautismo fuera de lo común. [Misa con niños]

 

   En el bautizo de un bebe en Galicia, el sacerdote replica: - ¡No, no, no hijos! - No podéis ponerle “Batman” al niño! - Bueno padrecito entonces lo llamaremos: ¡Superman! - ¡Tampoco, Caramba!  deben ponerle un nombre de pila... – ¡Listo, padrecito, ya está! entonces se llamará, ¡Duracel!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad de La Epifanía del Señor, 3 de Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 4 ene 2021 6:36 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía

Regalos de Reyes: [Llevamos la firma de Dios, aunque en renglones torcidos]

   Un joven le había regalado a su mamá, en el día de su cumpleaños, un cubrecama que a ella le pareció bastante viejo y feo. Aunque el cubrecama le desagradaba totalmente, porque pensaba que no le había ni 20 dólares, la señora lo tendía cada vez que el hijo venía a visitarla, con el objetivo de no ser descortés con él. 

   Un día mientras la señora estaba tendiendo el cubrecama de mala gana, empezó a ver en la televisión un programa sobre objetos firmados por artistas famosos y, con gran sorpresa, descubrió que el cubrecama que ella estaba tendiendo había sido hecho por un artista muy famoso y que su costo no era de 20 sino de 10.000 dólares. Admirablemente un instante después de haberse enterado del precio, el mismo cubrecama adquirió otra belleza a los ojos de la desagradecida señora. 

Buscar en el lugar correcto: [Cristo, Luz inconfundible] 

   Un día, Jacinto perdió las llaves de casa. Ya de noche, el pobre hombre aún andaba a gatas, a la luz de un farolillo de aceite, buscando en vano las llaves. Perdida ya la esperanza, casualmente pasó por allí un viejo amigo suyo.  –¡Hola Jacinto! ¿qué haces? –preguntó el buen hombre. –Estoy buscando mis llaves –contestó Jacinto desconsolado. Viendo el abatimiento de su amigo, el hombre, que era tan bueno como el pan, decidió ayudarle a buscar las llaves. Pero los minutos pasaban y pasaban, y las llaves de Jacinto no aparecían por ningún lado. 

   Al cabo de un buen rato de búsqueda infructuosa alrededor del farolito, aquel hombre, que no veía nada clara la situación, quiso entender qué había sucedido realmente: –Vamos a ver, Jacinto: pero ¿tú dónde has perdido las llaves? –En el jardín de casa –murmuró él. –Entonces, ¿qué hacemos buscando aquí, alrededor del farol? –Hombre, ¡porque aquí hay más luz! –contestó Jacinto sin pensárselo dos veces. 

Acordes divinos: [Jesús, manifestación inconfundible de Dios. Para niños] 

   En un restaurante chino hay un grupo de amigos disfrutando de la música que interpreta un conjunto. De pronto, un solista empieza a tocar una pieza maravillosa que les resulta conocida. Todos reconocen la melodía, pero ninguno puede recordar su nombre. Entonces llaman por señas al camarero y le piden que averigüe qué es lo que está tocando el intérprete. El camarero se dirige a donde están los músicos y, al poco rato, regresa con el rostro iluminado por una sonrisa de triunfo y anuncia ruidosamente: Lo que está tocando el intérprete “¡Es el violín!”. 

El faro: [Hay ocasiones en que es urgente cambiar de camino]. 

   El capitán de un barco, de noche, ve unas luces dirigiéndose directamente hacia él, y rápidamente intenta hablar con el otro capitán por radio: -Aquí el capitán del “Invencible”, dirigiéndose al barco inidentificado, estamos en rumbo de colisión, cambie su rumbo 10 grados al sur. Cambio. -Rectifique usted su rumbo 10 grados al norte. 

    Cambio. - ¡Oiga, que soy un capitán, y le ordeno que cambie su rumbo 10 grados al sur! ¡Cambio! -Pues mire, sr. Capitán: yo solo soy un marinero de segunda, pero insisto en que sea usted el que modifique su rumbo 10 grados al norte. Cambio. - ¡Pero es que esto es un portaaviones, y tengo prioridad, y tengo prioridad! ¡Cambio! -Me da igual, capitán…esto es un faro. 

El miedo es general [Herodes tenía miedo del Niño Jesús] 

   En el fragor de la batalla el comandante gritaba a sus soldados: - ¡Adelante! ¿Quién manda aquí…yo o el miedo? Y un soldado, que no podía más de miedo, le contesto: - ¡El miedo! -¿Como que el miedo? -Claro, porque usted será muy comandante, ¡pero el miedo es general! 

Sacerdotes de vacaciones: [Los pastores iban de incógnitos por otro camino]

   Dos sacerdotes decidieron ir a Brasil de vacaciones. Estaban determinados a tomar unas merecidas vacaciones, sin usar nada que pudiera identificarlos como clérigos. Tan pronto el avión aterrizó, se dirigieron a una tienda y adquirieron algunas bermudas, remeras, sandalias y anteojos negros realmente llamativos. A la mañana siguiente bajaron a la playa vestidos con su atuendo turístico. Estaban sentados en sus sillas de playa, bebiendo un trago y disfrutando del sol y el paisaje, cuando una rubia despampanante, en bikini, pasó caminando junto a ellos que no pudieron evitar mirarla con admiración. 

   Al pasar frente a ellos, la rubia sonrió y dijo - "Buen día, Padre", "Buen día, Padre". Saludando y dirigiéndose a cada uno individualmente al hacerlo. Ellos quedaron atónitos. ¿Cómo podía saber ella que somos sacerdotes? De manera que, al día siguiente, ellos regresaron a la tienda y compraron prendas aún más llamativas. 

   Una vez más, con su nuevo atuendo, se ubicaron en sus sillas para disfrutar del sol. Luego de un momento, la misma rubia atractiva, usando un diferente y colorido bikini, volvió a pasar frente a ellos y una vez más los saludó diciendo: - "Buen día, Padre", "Buen día, Padre". Y comenzó a alejarse. Uno de los clérigos no pudo evitarlo y dijo: - "Un momento, señorita" - "¿Si, Padre?" - "Nosotros somos sacerdotes, orgullosos de serlo, pero debo saber ¿cómo es posible que usted sepa que somos clérigos, vestidos como estamos?" Ella replicó: - "Padre, yo soy ¡la Hermana Catalina! 

La luz y la oración: [Para misa con niños] 

   La abuela pregunta a su nieto: ¿Ya rezaste tus oraciones de cada noche? - El nieto le contesta: - por supuesto, abuelita. ¿Y por las mañanas?, le pregunta la abuela… ¡No, porque durante el día no tengo miedo, respondió el nieto!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Santa María, Madre de Dios, 1 de Enero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 2 ene 2021 7:36 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía


María, abre la puerta de todo el año, para entrar por ella a Jesús.

 

   En latín, enero, es “Januarius”, que significa literalmente: “portero”, por ser el mes que abre la puerta a los demás meses del calendario.

La Virgen María y las otras mamás:

   Un hombre, que se ufanaba de decir que él no creía en Dios, le preguntó a otro que salía del templo de rezar el Rosario: “No entiendo porque ustedes los católicos hacen tanto énfasis en María, si yo veo ninguna diferencia entre ella y mi mamá”. El católico pensó, y luego le respondió: “pues, no sé la diferencia entre las dos mamás; pero lo que sí sé es que hay una gran diferencia entre los dos hijos. 

Moraleja: Como el cuento indica, el motivo para dar tanto énfasis a María, es a causa de su Hijo Jesús.

La madre es el “sol de la casa” 

   Esta expresión aplicó el Papa Pio XII a la madre en un famoso discurso. Como el sol, la madre aporta “calor” al hogar con su cariño y su dulzura; como el sol, la madre ilumina los “ángulos oscuros” de la vida hogareña cotidiana; como el sol, la madre anima, suscita, regula y ordena la actividad de los miembros de la familia; como el sol, en el atardecer, la madre se oculta para que comiencen a brillar en la vida de los hijos otras luces, otras estrellas. 

Anillo de compromiso

   Oí alguna ve la historia de un muchacho que entró con paso firme a una joyería y le pidió al dueño que le mostrara el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo. “¿Se va usted a casar pronto?”, le preguntó el joyero. “No”, respondió el muchacho. “Ni siquiera tengo novia”. 

   La muda sorpresa del joyero hizo sonreír al muchacho. “Es para mi mamá”, dijo él. “Cuando yo iba a nacer, estuvo sola. Alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Fue padre y madre para mí; fue amiga, hermana y maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo, le compro este anillo de compromiso. 

   Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy con la promesa que, si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizá después entregue yo otro anillo de compromiso, pero será el segundo”. El joyero no dijo nada. Tomó el anillo, ordenó que lo empacaran hermosamente y luego se lo entregó al muchacho diciéndole: “Llévelo, es un obsequio mío. Hubiera querido conocer a mi madre, pero murió en el momento en que me dio a luz”. 

La mamá más mala del mundo: 

   Me ha tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era pequeña, me obligaba a desayunar. Antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso. Me hacían un sándwich o me daba una fruta, cunado los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas. Y también sus palabras: “Come, ¡anda!, ¡tienes que terminar!, ¡acaba!, ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!, y así siempre. 

   Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a asear mi cuarto a tender mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados. Él más horrible era ir por los huevos con ese calor y las largas filas. ¡Cuánto trabajo! Fui creciendo y mi mamá preguntaba todo: “¡quiénes son tus amigas? ¿Quiénes son sus mamás?, ¿dónde viven?”. Lo peor fue cuando empecé a tener amigos. Mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo! Y el interrogatorio de costumbre: “¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Qué estudias? ¿Trabajas?”. 

   Los quehaceres fueron en aumento: que barra, que arregle el closet, todo eso me enfadaba. Los años también pasaron. Me casé e inicié una nueva familia. Ahora soy madre también. Y hoy 1° de enero quiero comulgar para darle gracias al Señor por mi mamá. Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño. Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera. Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar.

   Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro.

   Gracias a que conoció mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo. “Gracias, Señor”, le dije desde el fondo de mi corazón, “por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien. Solo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo.” 

Mi suegra está en todo: [María nos acompañará todo el año… pero muy discreta] 

   Una mujer va donde el sacerdote que la casó hace dos meses, el sacerdote le pregunta: ¿cómo va su matrimonio? -  ella dice todo bien pero mi suegra esta en todo ¿cómo así que está en todo? Si padre, en todo lo que hago: en los fríjoles, en la sopa, en el pollo, en todo. No entiendo dice el padre. Mire, mi marido dice: el pollo le quedaba más rico a mamá, la sopa siempre te queda sin sal, a mamá no y los fríjoles no te quedan como los hace mamá. 

   En todo está la mamá de mi esposo, estoy desesperada, qué me aconseja, ¿Padre? Mire por qué no le haces una cena bien romántica: a ver: ¿qué color le gusta a tu esposo?: el negro padre. Entonces ponte un vestido y prepárale algo bien rico; apagas la luz y prendes velas y veras que ahí no estará presente la mamá de tu esposo. 

   Gracias padre, eso haré. Llegada la tarde hace la cena, se pone el vestido negro, baja los tacos de la luz y enciende las velas. Llega su esposo quien al ver que hay velas y su esposa está de negro, se angustia y pregunta: ¿qué le pasó a mi mamá!!!? 

Enamorarnos de la Madre de Dios… 

   Unos fieles le surgieron a su párroco, el padre Antonio, ser más emotivo o dinámico en las homilías. Fue a donde su amigo, el Padre Pedro a que le ayudara y el padre Pedro le dijo: “Mire padre Antonio, trate de comenzar la homilía con alguna afirmación dramática para llamar la atención.” “Por ejemplo, diga: “Estoy enamorado de una mujer bella”. 

   Luego espera un momento y dice: “Ella es…mi mamá.” En la próxima homilía, el padre Antonio comenzó así: “Estoy enamorado de una mujer bella. “Toda la comunidad quedó en silencio y atenta. Pero el padre no podía recordar lo que seguía. Volvió a decir “Estoy enamorado de una mujer bella…Ella es…Ella es…Ella es…la mamá del Padre Pedro.” 

Yuca, tigre catorce [Y le pusieron por nombre Jesús]. 

   Llega un campesino a una iglesia para bautizar a su primogénito, y el sacerdote le dice: - ¿Cómo le vas a poner a tu hijo? - Póngale Yuca Tigre Catorce - ¡Cómo!, exclama sorprendido el padre, ¿Yuca Tigre Catorce? - Sí señor Cura, exclama el campesino. - No, hijo mío, eso no puede ser, ese nombre no es cristiano. - ¿Que no es cristiano?, entonces ¿Por qué hay uno que se llama: ¡Papa León Trece¡?

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad de la Sagrada Familia, 27 de Diciembre de 2020, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 28 dic 2020 18:43 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 ene 2021 7:39 ]

El cielo brilla en la familia. [No hay nada como ella…Valorémosla] 

   Una niña de ocho años, en una pequeña composición para la escuela, describió cómo era su familia. El escrito decía: “En mi casa hay dos habitaciones, dos hamacas, una ventana pequeña y un gato blanco. En mi casa sólo comemos juntos en la noche, cuando mi papá regresa a casa con una bolsa llena de panes y de pescado seco. En mi casa todos somos pobres, pero mi papá tiene los ojos azules, mi mamá tiene los ojos azules, mi hermano tiene los ojos azules y también el gato tiene los ojos azules. Cuando estamos todos reunidos en la mesa para iniciar la comida, mi casa se parece al cielo”.

Familias luminosas: 

   En una hermosa basílica, mientras la madre oía la Santa Misa, su niño se extasiaba mirando los vitrales multicolores. La luz de la tarde revivía los tonos del arco iris, proyectando sobre la nave espaciosa las figuras de los Apóstoles. El niño le preguntó a la mamá: “quienes son ellos”, y ella le respondió: son los santos. Cuando en la clase de religión le preguntaron al niño qué era un santo, no vaciló en responder: “un santo es un hombre que deja pasar la luz”. 

Nota: Esta es la vocación de los padres y esposos: dejar pasar la luz de Dios por ellos hacia sus hijos, a través del ejemplo. 

Las edades de una hija: 

   A los 4 años: Mi mamá puede hacer cualquier cosa.  A los 8 años: Mi mamá sabe muchísimo. A los 12 años: Mi mamá realmente no lo sabe todo. A los 14 años: Naturalmente mi mamá no tiene ni idea sobre esto. A los 16 años: ¿Mi madre, pero ¿qué podrá saber ella? A los 18 años: ¿Esa cucha? Pero si se crio con dinosaurios…A los 25 años: bueno, puede que mamá sepa algo del tema. A los 35 años: ¡Antes de decidir, me gustaría saber qué opina mi mamá! A los 45 años: Seguro que mi madre me puede orientar. A los 55: Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar. A los 65 años y con los ojos llenos de lágrimas: ¡Ojalá tuviera a mi madre para hablar de esto con ella…ya no la tengo!

La familia Águila [Familias formadoras de familias] [Dejará el hombre a su padre…]

 

   Papá águila, ve que la rama en donde está el nido con la mamá águila y sus tres hijitos aguiluchos, está a punto de caerse por el peso. Coge en sus garras al primero, se eleva con él y le pregunta: ¿tú qué piensas hacer en tu vida? Él responde: cuidar de mis papás. Entonces el papá águila lo devuelve al nido. Coge en sus garras al segundo, se eleva con él y le pregunta: ¿tú qué piensas hacer en tu vida? Él responde: cuidar de mis papás. El papá águila lo devuelve al nido. Coge en sus garras al tercero, se eleva con él y le pregunta: ¿tú qué piensas hacer en tu vida? Él responde: cuidar de mis aguiluchos como tú cuidaste de nosotros. Entonces el papá águila, lo deposita con cuidado en una rama fuerte para que hiciera ahí su nido… 

La familia y el burro: [Sin comentarios] 

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres con su burro. Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: “Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas” Entonces, la mujer le dijo a su esposo: “No permitamos que la gente hable mal del niño.” El esposo lo bajó y se subió él. Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: “Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy orondo encima”. 

   Entonces tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas. Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: “Pobre Hombre, ¡después de trabajar todo el día debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!” Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje. 

   Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían: ¡Pero si son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!” Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro. Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: “Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”. Entonces se miraron, se abrazaron y siguieron felices sin poner cuidado a los comentarios. 

Perdiendo el tiempo: [Dedicarle tiempo a la familia] 

   Dos señoras muy amigas se encuentran en el supermercado. Rosita saluda a María: ¿Cómo te ha ido? A los 15 minutos María le responde: Bien Rosita y ¿cómo está su familia? A la media hora Rosita le responde: Ahí, bregando. A la hora, María vuelve y le pregunta a Rosita: ¿Acaso es que tienen problemas? A la hora y media, Rosita le dice: Si…como todo el mundo. A las dos horas, se despide María de Rosita, diciéndole: “Bueno… me tengo que ir…y Rosita le responde: listo - ¡Hablamos cuanto tengamos más tiempo…! 

La vida pasa rápido… [Es hora de valorar la familia] [Para misa con niños]  

   Primera escena: Sale la familia Díaz planeando sus vacaciones. 2. Acto: sale la familia Díaz empacando maletas. 3. Acto: Sale la familia Díaz abordando el avión para irse. Título de la obra: “Los Días se van volando”. 

La familia es la clave [No cambiar la familia por nada] 

  Un niño le hacía este comentario a su amiguito: “Me quedé sin internet unas horas y mientras me arreglaba, conocí unas personas geniales. Dicen que son mi familia”.

¿Pareja sin problemas?

   Un matrimonio es entrevistado en un programa de televisión por no haber tenido ni una sola discusión después de cincuenta años de convivencia. Todo curioso, el periodista les pregunta: - ¿Pero es cierto que nunca han tenido ninguna discusión? - Nunca -respondió la mujer. - ¿Y cómo es eso posible? Deben quererse y comprenderse mucho. - Bueno, cuando nos casamos, mi marido tenía una yegua preciosa; era la criatura que más amaba sobre la Tierra y no dejaba que nadie se le acercase. 

   El día de nuestra boda salimos de la iglesia en una carroza tirada por la yegua; anduvimos algunos metros y la yegua tropezó. Mi marido miró de reojo a la yegua y dijo: - Uno. – Después de algunos metros más, la yegua volvió a tropezar. Mi marido se enfrentó con la yegua y dijo: - Dos. – La tercera vez que la yegua tropezó, mi marido no dijo nada, sacó la escopeta y le metió seis balazos al pobre animal. - ¿Se puede saber por qué has hecho eso? Pregunté aterrada. Mi marido me miró y dijo: - Uno. – Después de ese momento, jamás hemos discutido. 

Sacar tiempo para el hogar 

   Un trabajador, fue premiado como el trabajador del año; nunca había llegado tarde ni había faltado en nada a su empleo. Hasta que un día le dice a su jefe con toda sinceridad: - Señor, hoy cumplo mis bodas de plata y quiero celebrarlo con mi esposa y mis hijitos. Necesito pedirle permiso. Y el jefe le dijo: - ¿Pero…Esto se va a repetir cada 25 años? 

Oh, ¡cómo la quería!

 

   El sacerdote estaba terminando la sepultura de una señora, y de repente el marido de 78 empezó a gritar: "Oh, ¡cómo la quería! Los familiares y amigos se sentían incómodos. Sus hijos, sonrojados intentaban hacer callar al papá. "Está bien, papá, comprendemos tu dolor, pero..." El esposo miraba fijamente el ataúd que era colocado en la tumba.

 

   El sacerdote siguió rezando y el hombre gritaba más fuerte: Oh, ¡cómo la quería! La gente empezó a dispersarse y él seguía gritando. "El sacerdote le dijo: yo sé cómo se siente, pero ella ya partió, y todos tenemos que morir algún día. Vámonos ya. ¡Oh, cómo la quería! Usted no me entiende…Lo que pasa Padre, es que una vez, yo estuve a punto de decirle a ella: “cómo la quería” y no lo hice!

 

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