Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo de Ramos, 5 de Abril de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 5 abr. 2020 17:53 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 5 abr. 2020 18:20 ]


Semana inolvidable:

 

   Un hombre que sufría la enfermedad de Alzheimer. Perdía aspectos de su memoria. Primero, empezaba a olvidar cosas ordinarias como abrir la ducha o usar el horno. No podía recordar personas que eran sus amigos o colaboradores de trabajo. Luego, olvidó quienes eran sus hijos y, finalmente, su esposa. 

 

  Cuando estaba agonizando, la familia se reunió alrededor; él no reconoció a ninguno de ellos. Su señora puso un pequeño crucifijo en su mano. Al principio estaba desconcertado, pero lo miró atentamente y dijo, “Jesús.” El hombre había olvidado todo, pero recordó lo más importante. Desde su niñez había seguido  la Semana Santa, como la semana mayor, y más importante de su vida.

 

Amor pleno y redentor: [La naturaleza de Dios es salvar]

 

   Un anciano sabio meditaba bajo un árbol junto al rio. Al terminar sus oraciones, abrió sus ojos y vio a un escorpión desamparado en el agua, flotando y a punto de morir. Entonces el hombre extendió su mano para salvar al escorpión. Pero al tocarlo, lo picó. Entonces el hombre retiró su mano. Después, al recobrar su equilibrio, extendió de nuevo la mano para salvar al escorpión y de nuevo lo picó.

 

   Esta vez la picadura fue tan severa que la mano del sabio se hinchó y se retorcía del dolor. En ese  momento, alguien pasaba por allí, vio al viejo tratando de salvar al escorpión y le gritó: “Oiga, está usted loco? cómo se te ocurre! Solo un loco arriesga su vida por una alimaña! ¿No se da cuenta que puedes matarte tratando de salvarlo? “El sabio le miró y le dijo “Amigo, por ser la naturaleza del escorpión, picar y picar, no cambia que mi naturaleza sea salvar y salvar.” 

Jesús, manso y humilde: [Los que presumimos somos nosotros] 

   Cuatro mujeres en una tertulia: Dice la primera: Mi hijo es presbítero y cuando entra en una reunión todos le llaman: “Reverendo”. La Segunda dice: Mi hijo es obispo y cuando le llaman le dicen: “Monseñor”. La tercera dice: Mi hijo es cardenal y todos le dicen: “Eminencia”. La cuarta, en voz baja, comenta: En cambio, mi marido es diacono permanente, mide 1,90 y pesa 130 kilos y cuando entra en una reunión todos dicen ¡¡¡ “Dios mío”. 

Fábula: “El burro vanidoso Sin Cristo, no somos nada. 

   Cuenta la historia que un burrito llegó súper contento a su casa y le dijo a su mamá: Mami, no sabes cómo la gente me ama y admira: hoy fui a Jerusalén y todo el mundo me aplaudía y me gritaban: Viva, viva, salve, salve... Entonces su madre le preguntó: - ¿ Y a quién estabas llevando, hijito?-  Ah mami, creo que era un tal de Jesucristo!!! - Entonces la madre le dice: - Mañana ve de nuevo a la ciudad pero esta vez no cargues a nadie." 

   Al día siguiente el burrito fue a Jerusalén y volvió muy triste... Pero mami, ¿cómo puede ser? Las personas ni me miraron, pase por la ciudad completamente desapercibido y hasta hubo gente que me golpeó. Eso es así m’hijo: ¡Sin Jesús, eres sólo un BURRO! 

Llevar la cruz con alegría y júbilo

   Después de la misa…!!! El esposo regresa a la casa, entra corriendo, se dirige a la esposa con una gran sonrisa, la abraza, la levanta tiernamente en sus brazos, danza y con ella en el aire alrededor de todos los muebles de la casa.


    - !!!!Pero ¿ qué es lo que te dijo el sacerdote en el sermón del domingo de ramos??? Le pregunta ella al esposo…¿ Acaso te dijo que los esposos tenían que ser más cariñosos con sus esposas???- “Noo…-contesta el esposo - El padre lo que dijo es que teníamos que cargar nuestra cruz con alegría y jubilo!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo de Cuaresma, 29 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 29 mar. 2020 13:47 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 29 mar. 2020 14:25 ]


Al otro lado de la muerte, nos espera la Vida: 

   Un día un señor visitó a un sacerdote en su casa dejando al perrito que le acompañaba en la puerta, cuando acabaron de hablar, le dijo: ‘padre, tengo que hacerle una confesión: tengo miedo a morir. Dígame que hay al otro lado’... El sacerdote, con mucho cariño, le contestó ¿aún no sabe usted lo que hay al otro lado? El hombre le dijo que no, y que por eso le daba miedo morir y desaparecer. 
El sacerdote fue hacia la entradita, pues el perrito no acababa de ladrar, gemir y arañar la puerta. La abrió y entonces, de un salto, entró el perrito brincando de alegría al ver a su dueño... El sacerdote se dirigió al señor y le dijo: ¿has observa do lo que ha hecho tu perrito? él nunca había estado en esta habitación; lo único que sabía era que su dueño estaba dentro y cuando la puerta se abrió entró confiado y sin miedo. Yo no termino de saber bien lo que hay al otro lado de la muerte... pero sí sé una cosa: sé que mi dueño está ahí al otro lado de la puerta, esperándome con los brazos abiertos, y eso me basta. 

Jesús en mi corazón: 

   “Mañana en la mañana abriré tu corazón”, le dijo el cirujano a un niño-. Y el niño interrumpió: usted ¿encontrará allí a Jesús? El cirujano se quedó mirándolo y continuó: Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí? ... volvió a preguntar el niño. El cirujano miró a los padres del niño, que estaban sentados. 

   Cuando observe el daño que hay allí, ¿tendremos una idea del paso a seguir…Y usted encontrará a Jesús en mi corazón?, Mi padre dice que vive él vive en mi corazón. El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: Te diré qué encontraré en tu corazón: Encontraré músculos dañados, baja respuesta de glóbulos rojos y debilidad en las paredes y vasos. Una vez que te haya abierto y visto tu corazón, me daré cuenta si te podemos ayudar o no. Pero ¿encontrará a Jesús ahí también? Es su hogar, él vive allí, siempre está conmigo.

   El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. En seguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. Terapia: analgésicos y reposo absoluto. 

   Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? -preguntó en voz alta-, ¿Por qué le hiciste esto a él?  Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué? De pronto Dios le contesto: El niño, mi oveja ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. 

   Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán juntos la paz y la armonía; en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo. El cirujano comenzó a llorar, pero sintió aún más enojo…no entendía las razones. Y replicó: Tú creaste a este muchacho y también su corazón, ¿para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses? El Señor le respondió: Porque es tiempo de que regrese a su rebaño. Su tarea en la tierra ya la cumplió. 

   Hace unos años envié a una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su creador. Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mi aquella oveja perdida hace tanto tiempo. El cirujano lloró y lloró sin consuelo. 

   Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño, mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó: - ¿Abrió mi corazón?- Sí, -dijo el cirujano- Que encontró -preguntó el niño- Tenías razón, encontré allí a Jesús…! 

Hijos agnósticos: [Entrar en el umbral de la vida que nos espera]. 

   Un hombre fue a ver párroco para hablarle del funeral de su padre y le dijo: “Mi padre quería que lo despidiéramos en la Iglesia. Nosotros, sus hijos, somos agnósticos. Le pedimos que por favor nos ahorre sus palabras piadosas”. El párroco eligió como evangelio, el de la resurrección de Lázaro. Lo proclamó pausada y solemnemente. Lo escucharon con emoción contenida y al terminar la misa, se acercaron al párroco con lágrimas en los ojos, y cabizbajos le dijeron al tiempo: Gracias. 

El gato y la abuela 

   Leo se fue de vacaciones y dejó a un amigo, a cargo de su mamá y su gato. Al cabo de una semana, Leo recibe una carta: ‘’ El gato ha muerto.” Leo llamó a su amigo y le dijo que había podido ser menos cruel al decir la noticia: por ejemplo: “El gato se subió al tejado, y como llovía, se resbaló; corrí rápido a cogerlo, pero cayó; hice lo imposible para reanimarlo, pero nada. Lo siento, ahora está en un lugar mejor”. A la semana siguiente le llegó a Leo una carta que decía: ‘’Tu madre se subió al tejado, y estaba lloviendo…” 

Chofer de carroza fúnebre 

   Un pasajero le toca el hombro al taxista para hacerle una pregunta. El taxista grita, pierde el control del carro; casi choca con un camión, se sube a la acera y se mete en un escaparate haciendo pedazos los vidrios. Por un momento no se oye nada en el taxi, hasta que el taxista dice: 

-¡Mire amigo, jamás vuelva a hacer eso! ¡Casi me mata del susto!- El pasajero, impresionado le pide disculpas y le dice: -No pensé que se fuera asustar tanto, solo por tocarle el hombro. El taxista le dice: -Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista. -¿Ah…Y antes que hacía? -¡Durante 25 años, fui chofer de carroza fúnebre! 

La muerte nos espera 

   Un pintor exhibía algunas de sus obras en una galería de arte. Una vez finalizado el período de exhibición, preguntó al dueño de la galería si entre los visitantes había advertido interés por adquirir alguna de sus pinturas. El dueño le contestó:- Bueno, creo que tengo una noticia buena y una mala para ti. El pintor le dijo que quería escuchar primero la buena. 

   El dueño de la galería contestó: - La buena noticia es que un elegante caballero me preguntó si yo creía que luego de que tú murieras, tus pinturas adquirirían mucho valor, y yo le respondí que sí, que así lo creía yo, y de inmediato adquirió 15 de tus cuadros y pagó en efectivo.- Ay qué maravilla…Y La mala noticia, cuál es? – El caballero me dijo que él es tu médico. 

Dos noticias: [Estar preparados para partir] 

   El presidente de un País le dice a todos sus conciudadanos: Ciudadanos, les tengo dos noticias: una buena y una mala. ¿Cuál es la buena? – La buena es que todas nuestras deudas con el extranjero han sido saldadas. ¿Y cuál es la mala? – La mala es que tenemos 72 horas para abandonar el País. 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo de Cuaresma, 22 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 22 mar. 2020 10:15 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 mar. 2020 10:26 ]


La mirada de Dios […Y la nuestra, ¡acomodando a Dios…!] 

   Dos judíos de dos pueblos cercanos se ponen a discutir sobre cuál de sus rabinos respectivos tiene relaciones más estrechas con Dios y, por lo tanto, es más capaz de hacer milagros. “Por supuesto que es el nuestro”, dice el primero. “El pasado sábado nuestro rabí se encaminó hacia la sinagoga, pero de repente se puso a llover a cántaros. No es que nuestro rabí no tuviera paraguas, pero como en sábado no se puede hacer nada, ¿Cómo lo iba a abrir? 

   Miró hacia el cielo, Jehová lo entendió enseguida y se hizo el milagro: por un lado, lluvia, por el otro, lluvia, y en el medio, ¡un pasillo seco hasta el propio templo! - ¿Qué me dices de esto?”. “Pues escucha lo que te voy a contar: El Sábado pasado, nuestro rabí regresaba a casa después de rezar. En el camino se encontró un billete de cien dólares. ¿Cómo recogerlo, si es un pecado tocar dinero en sábado? - Entonces, miró al cielo, Jehová se dio cuenta y se hizo el milagro: por un lado, sábado, por otro lado, sábado, y en el medio, no me lo vas a creer, ¡era jueves!”. 

Puntos de vista. Ayudando a que otros puedan ver …!]

   Cierta vez, había un ciego sentado en la calle, con una gorra a sus pies y un cartel con un letrero que escrito con tiza blanca, decía: “Por favor, ayúdeme, soy ciego”. Un publicista muy creativo que pasaba frente a él se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio, y volvió a colocar el cartel a los pies del ciego y se fue. 
   Por la tarde el publicista creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él el que escribió en su cartel y ¿qué había escrito? - El publicista le contestó: “lo mismo que estaba escrito, pero con otras palabras”. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero en su nuevo cartel decía: “Hoy es primavera y no puedo verla” 

Fábula: “La cueva y el sol[Con Cristo, no hay tinieblas, todo es luz] 

   La cueva oyó un día una voz que le decía: “Sal a la luz. Ven y contempla el brillo del sol.”. La cueva respondió: “No sé lo que dices, yo soy todo oscuridad”. Después de muchas invitaciones, la cueva se aventuró, salió y se sorprendió al ver tanta luz por todas partes. La cueva miró al sol y le dijo: “Ven conmigo y contempla mi oscuridad”. El sol aceptó y entró a la cueva. Ahora, le dijo el sol, enséñame tu oscuridad…pero ya no había oscuridad, todo era luz.!!! 

No basta ver para creer [Hay que creer para saber ver] 

   Un filósofo, dándoselas de ateo, quiso demostrar a unos niños de primaria que Dios no existe. Hoy vamos a aprender que Dios no existe…Entonces se dirige a uno de los niños y le dice: Tito: ¿Ves el árbol allá afuera?... Sí Señor. ¿Ves la hierba?... Sí señor. Vaya afuera, mire hacia arriba y dime si ves el cielo…Si Señor, vi el cielo, respondió Tito. ¿Y Viste a Dios? - No señor 

– Ese es exactamente mi punto: podemos ver todo lo que existe, pero no vemos lo que no existe, y a Dios no lo vemos porque él no existe. - Es sólo un cuento y un mito. En ese momento, María, una compañerita de Tito, pidió al filósofo si podía hacerle una última pregunta a Tito. Algo sorprendido el filósofo ateo, accedió. María le preguntó a Tito: ¿Ves el cerebro del filósofo? - Tito respondió: No - Entonces María le dijo a Tito: !Según nos ha enseñado hoy, nuestro querido filósofo no tiene cerebro! 

Hacerse el ciego… y el sordomudo. 

   Un ciego pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle la moneda en el jarro de metal, la moneda pega con el borde y cae. El ciego se agacha y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice: ¡Usted es un estafador! ¡No es ciego, y anda engañando a la gente, ¡sinvergüenza! – El ciego responde: “Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy reemplazando”. “Ah, ¿y usted a qué se dedica?”, pregunta el turista.
”Yo soy el sordomudo de la otra esquina”.
 

Dios y las manzanas. [Dios te está viendo… Misa con niños] 

   Encima de la mesa de un comedor infantil, una monjita había dejado una bandeja grande, con manzanas rojas y jugosas. Al lado de la fuente puso la siguiente nota. 

“Toma solamente una. 
Recuerda que Dios está mirando”


En el otro extremo de la mesa, había otra fuente llena de

galletas de chocolate recién sacadas del horno, y al lado de la fuente, había un papelito escrito por un niño pequeño que en letra cursiva decía: 

“Toma todas las que quiera. Dios está mirando las manzanas”. 

 

¿De quién es el problema? [Por haber nacido ciego…] [Para misa con niños] 

   La profesora de matemáticas, enfadada, les dice a sus alumnos: - Para mañana, quiero resueltos todos los problemas de fracciones, decimales y reglas de tres. ¡Todos! ¿Entendido? Y una niña, en voz bajita dice: - ¡Ay…Pobre mi papá!

Dos cieguitos [Para niños] 

   Estaban dos cieguitos en el desierto con un sofoco y un calor impresionante, y uno le dice al otro: – Ojalá lloviera – Y el otro le responde: – Ojalá yo también…! 

Atracador ciego: [Para niños]

Ayer agarraron a un ciego en un asalto, pero lo soltaron…porque ¡NO TENÍA NADA QUE VER!

 

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo de Cuaresma, 15 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 15 mar. 2020 12:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 mar. 2020 12:38 ]


Tener sed de Dios 

   Un estudiante fue a consultar a su director espiritual y le hizo la siguiente pregunta: Maestro, ¿cómo puedo encontrar verdaderamente a Dios? El director espiritual le pidió que le acompañara hasta el río y le dijo que se metiera en el agua. Cuando alcanzaron la mitad del río, el director le dijo: Ahora sumérgete en el agua. 

   El director espiritual cogió la cabeza del joven y la mantuvo dentro del agua. El estudiante comenzó a agitarse y a batir el agua con sus manos, pero el director lo mantuvo sumergido. 

   Finalmente, el estudiante, ya libre, salió del agua en busca de aire. Y el director espiritual le explicó: “Cuando tu deseo de Dios sea tan grande como tu deseo de respirar el aire, entonces encontrarás a Dios”. 

El mendigo: [¿Hambre o sed?] 

   Un mendigo pedía algo de comer para calmar el hambre: golpea en la puerta, sale una señora y dice: tengo hambre, regáleme algo de comer… y ella dice: - ¡ qué va…! Le apuesto que lo que usted tiene es sed… venga tómese este vaso de agua. El mendigo se lo toma y ella pregunta: ¿tiene todavía hambre? Si, responde. Tómese otro vasito de agua – y así le hizo tomar como cinco vasos de agua…que al fin lo llenaron. Vuelve a preguntarle: ¿todavía tiene hambre? Y el mendigo contestó: no señora ya me llené… y la señora le dice: ha, ¿se da cuenta? Lo que usted tenía era sed?

Los paracaídas [Como la Samaritana, pedimos milagros] 

   Estaban volando en un avión comercial, un sacerdote, un cantante, un hippie y un político. De repente el avión comienza a caer en picada y la azafata les indica que sólo existen 3 paracaídas para los pasajeros. Entonces deciden quién se quedará en el avión: El político dice: Yo saltaré, sin mí el pueblo quedaría a la deriva sin nadie quien lo dirija. 

   Entonces toma el paracaídas y salta. El cantante dice: Yo tengo que saltar, el mundo necesita mi música, la alegría de mis letras. Entonces salta. Cuando de repente el sacerdote ve otros dos paracaídas, y le dice al hippie: ¡Milagro! ¡Milagro! Quedan dos paracaídas! El hippie le responde: No padre, es que el político en su afán saltó con mi mochila.  

Las dos becerras. [Como la Samaritana, le pedimos al Señor…pero no le ofrecemos] 

   Un granjero informa a su esposa de buenas noticias. "La vaca acaba de parir dos becerritas - una blanca y la otra roja. Debemos dedicar una de estas becerras al Señor. Criaremos las dos juntas y cuando crezcan venderemos las dos y nos quedaremos con la ganancia de una y entregaremos la ganancia de la otra para la obra del Señor. La esposa le pregunta, "¿Y cuál de las dos dedicaremos al Señor?" El esposo contestó, "No hay que preocuparnos con ese detalle.  

   Las criaremos igual y cuando las vendamos decidiré cuál de las dos es la de Dios. Días después el granjero entró en la cocina muy triste. “¿Qué pasó?” – preguntó su esposa-. “Tengo malas noticias” “Murió la becerra del Señor”. “Pero si tú no habías decidido cuál de las dos era”, dice su esposa. “Si…lo decidí esta mañana cuando vi la becerra blanca muerta”.   

Agua bendita: 

   Una señora, al regresar de su peregrinación a Lourdes, pasa el registro de la aduana. 

   El guardia encuentra en su maleta una botella transparente en forma de Virgen, dentro de la cual hay un líquido igualmente transparente. 

   El guardia le pregunta a la dama: -¿Qué contiene esta botella?-Agua bendita de la santa gruta, señor. 

   El guardia, abre la botella, toma un sorbo, y le dice en tono fuerte: 

- ¡Esto es vodka! 

La mujer cae de rodillas, y dice: -¡Milagro! ¡Milagro! 

Beber como bestias

   Se dice que Richard Sheridan, el famoso dramaturgo inglés del siglo XVIII, preguntó una noche a un grupo de amigos: –– “¿Vamos a beber como hombres o como bestias?”. –– “Por supuesto que como hombres” –replicó el grupo. “Entonces, nos vamos a poner una borrachera tremenda, ya que las bestias nunca beben más de lo necesario” –comentó Sheridan. Moraleja: Sed desaforada: El 1° con agua. El 2° sin agua. El 3° como agua. 

Las dos monedas: [Como a la Samaritana, el Señor nos pide algo] [Misa con niños] 

   Una mamá dio a su hijo dos monedas un domingo por la mañana y le dijo que una moneda era para la ofrenda en la iglesia y la otra era para que comprara un helado. Cuando iba por la calle camino al templo, el niño iba jugando con las monedas, hasta que se le cayó una de las monedas y empezó a rodar veloz. Aunque corrió tras ella no pudo evitar que cayera en una alcantarilla y se perdiera. Se puso muy triste por un momento y de pronto se le iluminaron los ojos y dijo: “Señor, lo siento mucho, pero se me perdió tu monedita.” 

Adivinanza [Para misa con niños] 

¿Qué pasa si tiras un pato al agua?: NADA

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo de Cuaresma, 8 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 9 mar. 2020 14:38 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 mar. 2020 12:06 ]


Uno cambia en la vida: [El amor de Dios, nos cambia el semblante]

    “¡Qué rico hueles, mi vida!”. “¡Qué perfumada, mi amor!”. Éramos recién casados. Fueron frases de rigor. Después del baño él olía a Yardley o qué sé yo; mientras yo me perfumaba con frascos de Christian Dior. Pero hoy… ¡Qué diferencia! Él huele a ungüentos, y yo a la Pomadas que me pongo al por mayor ¡Cómo han cambiado los tiempos de cuando él me conoció!  Antiguamente lucían encima de mi escritorio una rosa, su retrato, un perfume y un reloj.
    ¿Ahora? Un frasco de aspirinas; el ungüento de rigor; y el omeprazol, unas vendas; mis anteojos; la jeringa, la ampolleta, el algodón y el alcohol. Y en su escritorio, amontonados para que quepan mejor, un vaso para sus “puentes”; el frasco de la fricción; un libro abierto; sus lentes; jarabe para la tos; agua y la aspirina por si nos viene un dolor…Sin embargo no añoramos “lo que el viento se llevó”. Recordamos lo que fuimos, y vivimos nuestro hoy.  

   En las mañanas, sin prisas, siempre la misma canción: “¿Cómo dormiste, mi cielo?”. “Un dolor me despertó”… “¿Cómo te sientes, mi vida?”: “hoy tengo un fuerte dolor”. Y por las noches, acaso recordando algo mejor, oliendo a pomadas y a inyección, repetimos lo de siempre, lo mismo de ayer y hoy: “Que duermas muy bien, mi vida”. “Que duermas muy bien, mi amor”… Rezamos un Padre Nuestro, y damos gracias a Dios.

 Cambiar de semblante: [Loco, pero no tonto] 

Va un señor a una reunión de negocios muy importante. – Se le estalla un neumático de su auto, justo frente a un manicomio. -  El señor toma sus herramientas y baja del auto, saluda a un loquito que estaba observándolo por una ventana. - El señor quita las tuercas y va a la parte trasera del auto por el repuesto del neumático, pero cuando vuelve, las tuercas se habían rodado a una alcantarilla, por lo que no puede poner el repuesto. 

 

   Preocupado porque se le hace tarde para su cita de negocios, entabla conversación con un loquito que se había dado cuenta de todo – Le pregunta: ¿Usted sabe si por acá cerca habrá algún teléfono para llamar una grúa o al mecánico que le avisen a mi cliente que llegaré tarde? - Caballero, - responde el loquito-, por qué se preocupa si esto es fácil de arreglar y no toma mucho tiempo.

 

   - El señor con mucha curiosidad, pero desconfiado pregunta: - ¿Está seguro de eso? ¿Y cuál es la solución? - Muy fácil, quite una tuerca de cada una de las otras llantas, se las pone al repuesto y puede conducir sin problemas hasta un taller - Luego de una rápida reflexión el señor dice: - Usted tiene toda la razón. Dígame, ¿Y por qué está usted internado en un manicomio siendo tan inteligente? - El loquito muy seguro le responde: - Estoy recluido por loco, ¡No por tonto! 

¿Andar de incógnitos? [Lo oculto, sale a la luz…] 

   Unos sacerdotes famosos por su seriedad en cuestiones religiosas, deciden tomar unas vacaciones en Hawai. Quieren pasar de incógnitos, se visten de turistas con sus pantalones cortos, camisa de flores y sandalias. Se sientan a tomar el sol y pasa frente a ellos una rubia muy bonita, en traje de baño y al pasar les dice: "buenos días padres". Ellos, mudos, porque alguien los reconoció fueron y se compraron ropas mucho más atrevidas para parecer turistas menos conocidos. 

   Se vistieron con pantalones de surf, playeras con estampados, lentes oscuros y zapatillas a lo Michael Jackson. Vuelven a tomar el sol y pasa la misma rubia y les dice: "buenos días padres". Uno de los sacerdotes la llama y le pregunta: "señorita, de hecho, somos sacerdotes y estamos muy orgullosos de ello. Pero…. ¿Cómo lo ha descubierto si estamos de incognitos…?"… a lo que ella les contesta: - ¡Que¡, ¿no se acuerdan de mí? ¡Soy la hermana Mercedes, la del convento! !Y también ando de incógnita! 

El susto de los discípulos. [Jesús, mira nuestro interior, nosotros las apariencias]

   Un ladrón, a la media noche, se mete en una casa a robar. Entra por una ventana, y cuando está dentro en la oscuridad oye una voz que dice: ¡Jesús te está mirando! Entonces, el ladrón se asusta y se detiene. Luego como ve que no ocurre nada, continúa. Y de nuevo la voz le dice: ¡Jesús te está mirando! 
   El ladrón asustado prende la luz y ve que la voz venía de un loro que estaba en una jaula, y el ladrón le dice: ¡Ah que susto me diste! ¿Cómo te llamas lorito? Y el loro le responde: Me llamo Pedro. ¡Pedro es un nombre muy extraño para un loro! - Y el loro le contesta: Más extraño es el nombre “Jesús” para el Doberman que está detrás de usted.   

Compañeros de colegio. [Valemos más que la apariencia].


 Una señora entró a una cita médica. Estando en la sala de espera se percató que el doctor que la iba a atender era un compañero de colegio. Pensó para sus adentros: ¡Pero si este muchacho era el más guapo de colegio y cómo está de cambiado!!!...Viejo, gordo y calvo! Y pensar que a mí me gustaba. En ese momento la llamaron y entró. Y llena de curiosidad le preguntó al doctor: ¿usted estudió en tal colegio?... SI, contestó el doctor. Y, ¿porque la pregunta?; es que yo también estuve en ese colegio. ¿Ah sí?...  Y ¿qué materia dictaba usted?

Rostro borroso: [Lo dañino distorsiona y desfigura]

   Dos campesinos en el pueblo jugaban tejo y tomaban cerveza a más no poder. El caso es que estaban empatados, pero no en el juego sino en la bebida. Después de unas horas se sentaron pues no podían estar en pie y uno le dijo al otro: usted no debería tomar más… y el otro le contesta: ¡pero si hemos tomado igual! - y el otro le dice…Lo que pasa es que tú te estas poniendo borroso…! 

Exploradores asustados: [Misa con niños]

   Dos exploradores, que se encontraban en una supuesta isla desierta, van caminando y se encuentran con un letrero que dice: "Peligro: caníbales vegetarianos", confundidos los exploradores deciden continuar; en eso se encuentran con un hombre todo ensangrentado que les dice: ¡Corran, corran! Y los exploradores preguntan: ¿Por qué…si son caníbales vegetarianos? Y el hombre responde: ¡Sí, son vegetarianos, se comen la palma de las manos y la planta de los pies!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 1° Domingo de Cuaresma, 2 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 2 mar. 2020 18:37 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 8 mar. 2020 8:59 ]


Vencer la tentación [Que, como alimaña, buscan acabarnos] 

   El Jet moderno en la pista era una maravilla. Estaba equipado con la tecnología y los armamentos más modernos. Podía volar a velocidades supersónicas, y rápidamente subir a alturas fenomenales. Un piloto de las fuerzas armadas subió al Jet y despegó, subiendo rápidamente a las nubes. Al llegar a velocidad de crucero, el piloto oyó un ruido raro. 

   Se quitó su casco, y entonces reconoció el sonido – Era como si alguien estuviera mordiendo plástico. Echando un vistazo debajo del panel de instrumentos vio con horror a una rata muy grande, mordiendo el cable eléctrico principal entre los controles y la máquina. Además, estaba fuera de su alcance. 

   Si la rata llegaba a morder el cable completamente, el jet quedaría fuera de control y se estrellaría. El piloto se puso su máscara de oxígeno, dio más poder a la máquina del jet, y rápidamente subió lo más alto que podía. En unos momentos los sonidos de mordiscos pararon. Cuando el piloto aterrizó, encontró la rata – muerta. El piloto estaba bien entrenado, era el mejor piloto y sabía que la altura mataría a la rata.

 Venciendo la tentación 

   Un joven con pocos meses de convertido, está muy activo en su iglesia. Una vez lo ve el pastor parado en la puerta de una taberna, y el pastor le dijo: – Jaime, ¿qué haces ahí? – El joven responde – aquí pastor venciendo la tentación. El fin de semana siguiente de nuevo el pastor ve al joven parado frente a otra taberna, y le preguntar: – Jaime ¿qué haces ahí? –Él respondió: aquí pastor venciendo la tentación.

   El siguiente fin de semana, el pastor vuelve a ver a Jaime en la discoteca, borracho y con dos botellas en la mano, y le dice: 

– por Dios Jaime ¿qué haces ahí? – Jaime le respondió 

“Aquí pastor, vencido por la tentación”. 

El decreto: [Tres veces tentado, y no cayó]

 

   Está un loro en un árbol; un zorro se acerca y le dice: baje señor loro y conversamos, es que estoy muy aburrido. El loro, desconfiado, dice: no señor zorro, no bajo porque usted quiere es comerme. ¿Pero qué dice? - ¿No escucha la radio, ni lee el periódico? Salió un decreto que prohíbe que los animales nos comamos los unos a los otros, para conservar la fauna.

 

   Salió en la prensa - ¿No lo has leído? - Espere voy por la prensa, dice el zorro. Se va trae una hoja de periódico viejo, y le dice al loro: mire, aquí está el decreto y lo dice claro, pero baje señor loro para que vea. No…Yo no bajo porque usted quiere comerme. De ningún modo, dice el zorro; baje señor loro, lee el decreto y verá que no hay nada que temer.

 

   El loro, con desconfianza, comienza a bajar muy lento. Cuando ya está a punto de llegar al suelo, se oye un puma rugir, el zorro comienza a correr alrededor del árbol, el puma lo persigue y el loro subiendo muy despacito le grita al zorro: ¡Muéstrele el decreto, muéstrele el decreto! 

Argumentos para vencer al diablo:

- Un amigo le dice a otro: Estoy re-mal...Ayer fui tentado por Satanás, igual que Jesús en el desierto... Y el amigo le responde: - ¡Haber sido tentado como el Señor, eso es un honor...! ¿Y lo venciste? – Sí. - Le dije: "Diablo, está escrito: “Es más fácil que el ojo de un camello entre por la aguja de un pajar, antes que poner ojo por ojo en la otra mejilla…" 

- ¿Y qué te dijo Satanás? 

- Me recomendó que hiciera curso bíblico...!

 El loquito y el bombillo. [Misa con niños] 

   En un manicomio, un loquito decía que era Dios y, siempre que entraba al comedor, decía: ¡hágase la luz! – y encendía el interruptor. Y así, todos los días. Los que lo cuidaban, ya cansados de lo mismo, decidieron hacerle una broma aflojando el bombillo. Lo llamaron y le pidieron que, si era Dios, hiciera la luz…El loquito se acerca al interruptor y cuando lo va a encender, se detiene, piensa unos instantes y dice: “No tentarás al Señor tu Dios 

Muchos caen en tentación…otros se preparan para caer en ella. [Misa con niños]

   Le dice el papá a su hijo: no te bañes en el río. –De acuerdo, contesta el hijo. Pero aquella misma tarde el hijo volvió a la casa con el traje de baño mojado, y le preguntó el papá: ¿Dónde has estado? – Bañándome en el río, contestó el hijo. ¿No te dije que no te bañaras en el río? –Sí, papá, es cierto – Entonces, ¿Por qué lo hiciste? – Porque llevaba puesto el traje de baño y no resistí la tentación. –¿Y por qué lo llevabas puesto? –¡Por si al caso caía en tentación! 

6.- Vencer al diablo con astucia: [Misa con niños]

   Están unos compadres hablando y se les aparece el diablo diciéndoles que si adivina sus nombres se los llevará con él. Únicamente tienen que decirle con qué letra empieza su nombre. Entonces uno de los compadres le dice que su nombre empieza por "J", después de muchos intentos y no poder adivinar el nombre, el diablo se da por vencido y le pide que le diga su nombre, entonces el compadre le dice: Yo me llamo “Jelipe”

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 7° Domingo del Tiempo Ordinario, 23 de Febrero de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 25 feb. 2020 16:03 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 25 feb. 2020 16:36 ]


Como los muertos: 
   Un estudiante pregunta a su maestro en artes marciales: -Maestro, ¿me puede enseñar la sabiduría? -Sí, puedo. -Enséñemela entonces en seguida. - ¿En seguida? De acuerdo. Ve al cementerio, insulta a los muertos y después vuelve para contarme lo que te han dicho. El estudiante va al cementerio, insulta a los muertos y regresa. - ¿Insultaste a los muertos? -Sí, Maestro. - ¿Y qué te dijeron? -Nada, Maestro... No respondieron.  

   Entonces ve otra vez al cementerio y adula a esos muertos. El estudiante va otra vez al cementerio, adula a los muertos y regresa. - ¿Adulaste a los muertos? -Sí, Maestro. - ¿Y qué te dijeron? -Nada, Maestro... Nada. -Ésa es la sabiduría. ¡Sea que te insulten, o sea que te adulen, no debes reaccionar! Como los Muertos.

La Canasta de Basura [Nadie de lo que no tiene] 

   Un hombre rico le entregó una canasta con basura a un hombre pobre. El hombre pobre sonrió y corrió con la canasta, la vació, la lavó, la llenó de flores y se la dio de regreso. El hombre rico se asombró y le preguntó: ¿Por qué me ha dado flores, si yo le di basura? El hombre pobre le dijo: ¡Porque cada uno da de lo que tiene en su corazón! 

¿Libres o prisioneros? [San clemente Hofbauer, Co-patrono de Austria] 

   Al entrar su país en guerra, dos amigos fueron alistados. Cayeron en manos de los enemigos y fueron encerrados en un campo de concentración durante dos años. Recibieron mal trato. Cuando acabó la guerra fueron puestos en libertad, y tras abrazarse entrañablemente cada uno reemprendió su propia vida. 

    Transcurridos diez años, los dos amigos se encontraron de nuevo y se abrazaron con profundo regocijo. Después uno le preguntó al otro: ¿Has olvidado ya a nuestros carceleros? No, en absoluto. No he dejado de odiarlos durante este tiempo. ¿Y tú? ¡Yo les olvidé en el mismo momento en que nos pusieron en libertad! ¡Así que, amigo mío, yo llevo diez años libre, mientras tú sigues prisionero! 

Sed perfectos…ayudando a los demás. 

   San clemente Hofbauer, Co-patrono de Austria, como sacerdote consagró su vida a albergar a los niños sin familia que en el siglo XIX poblaban las calles de Europa. Recorría por la noche los restaurantes de Viena recogiendo dinero en un sombrero. En cierta ocasión, en uno de los mejores restaurantes de la ciudad, alargó su sombrero hacia un hombre muy conocido por sus posturas anticlericales. 

   Al pedirle dinero, el hombre, sin mediar una palabra, escupió al sacerdote en la cara. El padre Clemente sacó del bolsillo de su pantalón un pañuelo, se limpió la cara y le dijo: “Esto me lo ha dado usted a mí. Ahora por favor deme algo para mis niños.” El hombre sorprendido por la reacción del sacerdote, sacó su cartera y echó todo el dinero que tenía en el sombrero de San Clemente. A partir de ese día se convirtió en benefactor de los niños. 

No devolváis mal por mal [Misa con niños]

 

   Dos vecinas están hablando, y una le dice a otra: - Ay vecina, me da mucha pena que mi gallina haya destrozado su jardín. - No se preocupe, - dice la otra- porque mi perro acaba de comerse su gallina. - Menos mal, - replica la primera-, porque mi carro acaba de matar a su perro.

 

¿Vender cara la derrota?: […Y no me dejo y no me dejo]

 

   Una mujer ejecutiva destinada temporalmente en Paris por negocios, recibe una carta de su novio desde Argentina. La carta decía lo siguiente: "Querida Laura: Ya no puedo continuar con esta relación. La distancia que nos separa es demasiado grande. Tengo que admitir que te he sido infiel diez veces desde que te fuiste y creo que ni vos ni yo nos merecemos esto, lo siento. Por favor devuélveme la foto que te envié. Con amor. Roberto".

 

   La mujer, muy herida, pidió a todas sus compañeras de trabajo que le regalaran fotos de los novios, hermanos, amigos, tíos, primos, etc. Junto con la foto de Roberto, incluyó todas esas otras fotos que había recolectado de sus amigas. Había 57 fotos en el sobre y una nota que decía: “Roberto, perdóname, pero no puedo recordar quien eres! Por favor, busca tu foto en el paquete y devuélveme el resto”. 

El que la hace, la paga…Al caído caerle 

   Gregorio le cuenta a un amigo lo que le pasó la noche anterior. Iba yo caminando por una calle solitaria cuando de pronto escucho unos golpes y dije: debe ser una pelea, y pensando que se trataba de dos contra dos, me agaché para ver; y no. Eran tres contra uno…y ahí me entró la duda. - ¿Qué hago?: ¿me meto, o no me meto?; y al fin me decidí. Y qué hiciste, dice el amigo. -  Lógico…Le dimos una paliza entre los cuatro. 

¿La venganza no es dulce? 

   Un hombre encuentra una lámpara mágica, la frota y sale un genio que le dice: - Pide 3 deseos, pero ten en cuenta que a tu peor enemigo le daré el doble que a ti. – Bueno. 

   Quiero 50 millones de dólares. - ¡Concedido, pero tu peor enemigo tiene ya 100 millones! – Ahora, quiero que me hagas príncipe. – Concedido, pero tu peor enemigo acaba de ser nombrado rey. 

   – Entonces, ahora dame un susto…Pero que me deje “medio muerto”.

La venganza no es buena: Mata el alma y la envenena. [Misa con niños]

   Llega Jaimito de la escuela, atacado llorando, y la mamá le pregunta: “Por qué está llorando? – Jaimito le responde: ¡Es que un compañero más grande me cascó! - La mamá furiosa y con ganas de ir a desquitarse, toda enojada le pregunta con fuerte voz: ¿Y usted no se vengó?... Y Jaimito, aun llorando le responde: Mamá - ¡Si no me vengo, me mata!

Ahora ya sabe [Ojo por ojo] [Misa con niños]

   Un niño de 6 años llegó llorando a donde a su mamá, porque su hermanita le había halado el cabello. -No te enfades, -le dijo su mamá. –Tu hermanita es pequeña y no sabe que halar el pelo duele. 

   Un momento después, al escucharse más llanto, la mamá salió a investigar qué pasaba. En esta ocasión era la niña la que estaba llorando sin consuelo. Entonces, la mamá le pregunta al niño qué había pasado… Y el niño le responde: No te enfades mamá: -Ahora ella ya sabe que duele…!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 6° Domingo del Tiempo Ordinario, 16 de Febrero de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 19 feb. 2020 16:32 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 19 feb. 2020 17:06 ]



La estatua: [Las maravillas de la nueva ley, la ley del amor] 

   Un obispo le encargó a un escultor, una estatua de piedra para la catedral. Cuando llegó el día de entregarla, el escultor se sentía mal, no estaba satisfecho de su trabajo y no le gustaba su estatua. Llamó a su ayudante para que le ayudara a transportarla y le dijo que ya tenía ganas de quitarse de encima ese muerto. Su ayudante de mal humor, no pronunció palabra. 

   Entonces el escultor recordó las veces que le había maltratado e insultado durante el trabajo y, como iban para la catedral, el escultor le pidió perdón. En el camino, el escultor se encontró con su mujer que estaba enojada y no quería viajar con ellos. Pero el escultor, con humildad, le pidió perdón y ella con una sonrisa, se unió a ellos. Por último, se encontró con el cantero que le había vendido la piedra para hacer la estatua. 

   El cantero le miró enojado porque no le había pagado lo prometido. El escultor se disculpó con él, le pagó la deuda y viajó con ellos. Cuando llegaron a la catedral, la esposa del escultor invitó al obispo para que viera la estatua mientras el escultor, su ayudante y el cantero la descargaban. Cuando la descubrieron, todos se maravillaron de su extraordinaria belleza. Cuenta la moraleja que el escultor descubrió que cada vez que pedía perdón y se reconciliaba, la estatua adquiría una belleza adicional…se hacía más hermosa. 

Como el iceberg. [Elegir el bien o el mal…la vida o la muerte…Los límites de la ley…] 

   El iceberg, esa inmensa mole luminosa, aparece solitario y separado, pero todo él, es agua; tanto la pequeña parte que se ve, como la parte sumergida bajo el mar. El océano entero; todo es agua que se manifiesta en formas diferentes… Como el iceberg, así nosotros tenemos una pequeña parte consciente y otra extensa zona “sumergida” e inconsciente que, poco a poco, vamos descubriendo, con esfuerzo laborioso: “Es la búsqueda del bien y la perfección en la nueva ley del amor” 

Me niego [Buscando excusas: La ley es la ley…así uno le dé vueltas] 

   Un policía detiene a un tipo que maneja dando zigzag, sospechando que está en estado de embriaguez. El policía le ordena que sople para analizar su nivel de alcohol. El tipo se niega: Oh no, oficial, no puedo soplar. Padezco de asma crónica, y podría morir de un ataque de asma. Bueno, - dice el policía - pues vamos al cuartel para tomarte una muestra de orina. 

   El tipo protesta otra vez: No, tampoco puedo hacer eso porque soy diabético y si orino me daría un bajón de azúcar y podría morir. Pues iremos al cuartel a tomarte una muestra de sangre para ver el nivel de alcohol que tiene en la sangre. Tampoco puedo hacer eso, soy hemofílico y podría morir desangrado. En su último intento el policía le dice: Está bien, bájate del carro y camina por esta línea blanca. Tampoco puedo hacer eso, oficial. ¿Y cuál es la excusa ahora? Pues…¿no ve que estoy borracho?

Por infringir la ley. 

   Va un hombre en un Ferrari, un tanto borracho y con exceso de velocidad, saltándose todos los semáforos, y al final atropella a un viejito. El hombre todo preocupado se baja del errari y le pregunta al viejito: ¿Cómo se siente? - ¡Tengo dolor de cabeza, me duele todo el cuerpo, me siento con un desaliento terrible! – El hombre del Ferrari le dice: ¡ Ah no!...!Usted lo que tiene es gripa! 

El rigor de las calorías

   Un hombre fue con su hijita a la tienda para comprar lo que le había encargado su esposa. No sólo compraron todo lo que estaba en la lista cuidadosamente preparada, sino que también regresaron a casa con un paquete de galletas de chocolate. - “¿Por qué compraste esas galletas?... preguntó la esposa.

 -Sabes que no son buenas para la salud.” – “No te preocupes mi amor, esas tienen una tercera parte menos de calorías de lo normal,” –respondió su esposo”. La esposa buscó y buscó por todo el paquete, a ver dónde decía tal cosa, y no encontró nada.  – ¿Y qué te hace pensar eso? –le preguntó la esposa. “Es que, de camino a casa nos comimos la tercera parte.”

Pues SI…Pues NO [A ustedes les basta con decir Si o No]

   Un Señor, en la vía de Chocontá a Bogotá, llevaba esperando bus más de dos horas, pero nadie lo recogía. Hasta que, rato después un camión se detiene, abre la puerta, se sube, cierra la puerta y saluda al conductor, pero este no le responde. El pasajero mira de reojo al conductor y le parece bravo y de mal genio.

   Entonces piensa para sus adentros: ¿Qué hago para entablarle conversación? Será que, si le digo que soy hincha de millonarios…Y que tal que me responda que él es hincha de Santafé, y me haga bajar…Si le digo que está haciendo frio, que tal que me diga que está haciendo calor y me haga bajar…Y si le digo que me gusta la música de Pedro Infante, qué tal que me diga que a él le gusta la de Toña la negra y me haga bajar… Yo no me arriesgo a que me baje y tenga que seguir esperando bus por más tiempo, mejor me quedo callado.

   Así fue. Se quedó callado por un rato más hasta que no se contuvo y de un momento a otro dijo: ¡Pues SI! - Y el conductor le respondió: ¡Pues NO, y se baja…!

¿Qué otra opción tengo? [Que vuestro si sea si, que vuestro no sea no]

   En un vuelo de Bogotá París, a un pasajero ubicado en segunda clase, la auxiliar de vuelo le informa que de almuerzo le tiene jugo con sandwche, que si está de acuerdo. El pasajero, le pregunta: señorita, ¿qué otra opción tengo?, y la auxiliar de vuelo le contesta: SI o NO.

Gemelos. [Acomodar la ley, con tal de no cumplirla] [Misa para con niños] 

   La mamá de Jaimito había tenido gemelitos. Por lo cual el papá de Jaimito le dice: Dile a la maestra que no vas a ir esta semana a la escuela. Sí papá, contestó Jaimito. 

   Cuando regresó Jaimito de la escuela, el papá le preguntó: ¿Qué te dijo la maestra?... - Que bueno y que muchas felicidades por el bebé. Y el papá le dice muy enojado: ¡Y es que no le dijiste que eran dos niños? 

- ¡No, es que el otro lo guardé para la otra semana!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo del Tiempo Ordinario, 9 de Febrero de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 12 feb. 2020 6:58 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 12 feb. 2020 12:57 ]



La Iglesia en lo alto de una montaña de Suiza 

   Una iglesia construida en lo alto de una montaña en Suiza, era muy hermosa y había sido edificada con mucho cuidado. Pero por sorprendente que parezca era una iglesia que no tenía luz. Los domingos, al atardecer, la gente de los alrededores contemplaba siempre el mismo milagro. Las campanas sonaban y los feligreses subían lentamente la colina para la celebración dominical. Entraban todos a la iglesia y ésta, de repente, se llenaba de luz y de un gran resplandor. 

   Los feligreses subían con antorchas que las colocaban en las paredes para que su luz llenara toda la iglesia. Si los fieles eran pocos la luz era tenue, pero si eran muchos, la luz era más intensa. Terminada la celebración, los fieles regresaban a casa con sus antorchas encendidas y quienes los veían bajar la colina, contemplaban un río de luz que salía de la iglesia e iluminaba la montaña. Eran los fieles que salían de la Iglesia que se convertían en luz para los que no creían. La Palabra de Jesús se hacía real: “vosotros sois la luz del mundo”.

 La viga de hierro: [El poder de ser Sal y Luz en un mundo endurecido] 

   Érase una viga de hierro muy dura que había que romper. "Yo haré el trabajo", dijo el hacha. Y comenzó a golpear con fuerza el hierro y a cada golpe que daba su filo se iba dañando hasta que dejó de dar golpes. "Déjame a mí", dijo la sierra. Y comenzó a trabajar la superficie del hierro hasta que sus dientes se gastaron y se rompieron. Y se dio por vencida. Ah, dijo el martillo, yo sabía que no lo iban a conseguir.

   Déjenme a mí. Y después del primer golpe, el martillo voló por el aire y la viga de hierro seguía igual. "¿Me dejan intentarlo?", preguntó tímidamente la llama de fuego. "Ni lo intentes", le contestaron el martillo, la sierra y el hacha. "¿Qué puedes hacer tú?" Pero la llama rodeó el hierro, lo abrazó, lo calentó, lo fue ablandando y no lo dejó hasta que se fundió bajo su fuego y su luz poderosa.

Pilotos expertos: [Señales confiables de luz, en la pista del Reino…]

   Están todos los pasajeros en la sala de embarque esperando la salida del vuelo. De repente, llega el copiloto impecablemente uniformado con gafas oscuras y un bastón blanco, tanteando el camino. Una empleada de la compañía aclara a los extrañados pasajeros que, si bien es ciego, es el mejor copiloto que tiene la empresa. 

    Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, gafas oscuras y un bastón blanco, asistido por dos azafatas. La misma empleada aclara, a los ahora preocupados pasajeros, que también el piloto es ciego, pero que es el mejor piloto que tiene la compañía y que, junto con el copiloto, hacen un equipo más que experimentado. 

   Con todos a bordo, el avión comienza a carretear, tomando cada vez más velocidad, con los pasajeros francamente aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad, pero no despega. 

   Continúa la carrera, pero sigue en tierra. Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general, los pasajeros comienzan a gritar como poseídos. En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura. Entonces el piloto le dice al copiloto: - ¡El día que los pasajeros no griten “nos estrellamos! 

Servicio secreto: [La fe no tiene sentido si no se testimonia] 

   A la salida de misa el sacerdote saludaba a los feligreses, y en eso vio a uno que muy rara vez venía a misa. Llevándoselo a un sitio aparte le dijo: - Bienvenido amigo; tú necesitas unirte al ejército de los fieles de Dios. Y el joven le respondió: - Padre: “Yo ya estoy en el ejercito de Dios”. El sacerdote le pregunta: - ¿Y entonces porqué solo te veo en misa en navidad y en pascua de Resurrección? Y él joven le contestó: - “Es que yo formo parte del servicio secreto”.

 Estamos en quiebra: [Imposible escondernos a la Luz de Dios…] 

   Un empresario hablaba con su socio: Es lamentable, pero estamos en quiebra. ¿Y qué haremos con el personal? – pregunta el socio. Por el momento tendremos que ocultarlo. 

    Entiendo, no les diré nada. Recuerda, nuestra quiebra debe quedar en el más absoluto secreto. Y el socio le dice: Justamente eso fue lo que les dije a unos periodistas. 

   Tontos o astutos: [Encender la imaginación para lo bueno]

   Dos ladrones, -aprovechando que se fue la luz, se paran frente a la vitrina de una joyería y empiezan a contemplar un hermoso collar de diamantes. Un ladrón le pregunta al otro: ¿Cuánto crees que nos darían por esa joya? El otro ladrón le responde: Pues, yo pienso que de 5 a 8 años de cárcel. Lección: Hay demasiados tontos” que al irse la luz dicen: Estamos a oscuras. Mientras que hay “otros astutos” que encienden un fósforo y se alumbran de inmediato.

Las notas de Jaimito: [Cómo esconder lo evidente? – Misa con niños]

    Llega Jaimito a casa y, escondiendo las notas detrás de la espalda, le ofrece un bolígrafo a su papá, y le dice: - Papá, ¿sabes firmar con los ojos cerrados?

 Gallo genio: [Cerrar los ojos…Y ver con la luz del alma]

   A los niños les voy a hacer una pregunta: ¿Ustedes saben por qué el gallo cierra los ojos cuando canta?......R/: Porque se sabe la canción de memoria…

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo del Tiempo Ordinario, 2 de Febrero de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 3 feb. 2020 17:43 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 feb. 2020 17:58 ]


Fiesta de la “Purificación”- De la “Candelaria” - O de la “ancianidad”. 

   La fiesta de la Presentación era conocida antes como la “Purificación”. Celebramos de cierta manera, también, la fiesta de las madres. Las madres que ofrecen sus hijos a Dios; las madres que agradecen a Dios el don de sus hijos; las madres que reconocen que sus hijos son hijos a medias, pues tienen otro Padre que es Dios. 

   Es la fiesta en la que las madres sacan a sus hijos de la cuna para presentarlos en público a Dios, a la Iglesia y al mundo. Esta fiesta también es llamada: “fiesta de la Candelaria”, precisamente por las candelas que significan que Jesús es la luz del mundo. Es la “Fiesta de la ancianidad”, donde lo nuevo y lo viejo se unen un mismo abrazo”; donde lo viejo presenta al mundo lo nuevo”; donde lo nuevo hace canción la ancianidad y la ancianidad entona un himno a la niñez. 

Motivación a los Padres. 

   Quieran más a sus hijos, y quiéranse más a ustedes mismos. En el camino de la vida de sus hijos coloquen también el misterio, la fe, la tradición, la ternura, el amor, la paz y la necesidad de celebrar a Jesucristo todos los domingos; para que los ojos de sus hijos vean la luz de Cristo, para que sus oídos escuchen su voz; para que sus labios se abran y alaben a Dios y para que sus corazones experimenten la paz del perdón. Y no olviden la espada del dolor, tan presente en la vida de cada día; la espada de la soledad, la espada de la tentación de la carne, la espada de las mil preguntas sin respuesta y la espada de la muerte. 

Promesas de San Pedro: 

   Un hombre muere y es trasladado al cielo. Se encuentra a San Pedro esperándolo a la entrada y dice al hombre, “Para entrar al cielo, tú necesitas 100 puntos. Tú me vas a decir todas las buenas obras que hiciste, y yo te asignaré una cierta cantidad de puntos por cada cosa, dependiendo de qué tan buena fue. Cuando acumules 100 puntos, entonces podrás entrar.” “OK”, dice el hombre. “Pues estuve casado con la misma mujer por unos 50 años y nunca la engañé…ni en mi pensamiento.” “Magnífico”, dice San Pedro. “Eso sí que vale tres puntos”. “¿Tres puntos?”, pregunta el hombre. “Pues, también asistí a la iglesia toda mi vida y la sostuve con mis diezmos, ofrendas y servicio.” 

  “Maravilloso”, dice San Pedro. “Eso tiene un valor de un punto.” “¡Un punto!”, exclama el hombre. “Pues, ¿Qué te parece esto? Estuve trabajando entre los pobres de mi ciudad, dándoles de comer y ropa también.” 

   “Fantástico”, dice San Pedro. “Otros dos puntos a favor de tu cuenta.” “¡Dos puntos!”, grita el hombre…Si sigo así será solamente por la gracia de Dios que podré yo entrar al cielo.”.

 Y San Pedro le dice: “¡BIENVENIDO AL CIELO!”

Ancianos, quizá sordos, pero atentos a la voz de Dios.


   Un anciano adinerado tenía problemas de oído desde hacía varios años. Fue con un médico especialista que le recomendó unos aparatos especiales que tenían extraordinarios resultados y que le permitieron recuperar su oído al 100%. Después de un mes, el anciano regresó con el doctor y tras examinarlo le dice: "Su audición es perfecta. Supongo que su familia debe estar muy contenta de que usted pueda escuchar otra vez". "Doctor, la verdad es que todavía no le he dicho nada a mi familia. Sólo me siento por ahí y escucho atentamente todo lo que dicen: ¡Le cuento que en este mes he cambiado mi testamento tres veces!

 

Ver con ojos fe:Mis ojos han visto as tu Salvador…”

 

   Un anciano, mirando su reloj, reflexionó diciendo: “Cuando yo tenía 15 años, no veía la hora de ser mayor. Y ahora que soy anciano… “No veo la hora”.

 

El hombre, la mula y el perro[Hablar de Dios, y nunca callar].

 

   Iba un hombre con su perro y la mula, tan cargada, que ya no pudo más y se detiene, hincando las rodillas en tierra, a punto de desplomarse. El hombre, cada vez más molesto e impaciente, comienza a pegarle con una vara al pobre animal, hasta que la mula, enojada, le dice:

- Antonio, ¿así me tratas después de todos estos años en los que te he ayudado fielmente, sin flaquear ni una sola vez hasta hoy, que estoy ya cansada y vieja?

- El hombre se asusta y sale despavorido corriendo con el perro a su lado. Se detienen casi medio kilómetro más lejos, apoyándose en un árbol mientras intentan recuperar el aliento. Pero, lo que faltaba, el perro lo mira y dice: “Qué susto nos ha dado la mula cuando se ha puesto a hablar”

 

Promesa: [Misa con niños] 

   Una señora perdió su bolso en el bullicio de las compras de Navidad. Fue encontrado por un niño honesto que se lo devolvió a ella. Revisando su bolso, ella comentó: "Hmmm.... Esto es extraño. Cuando perdí mi bolso había un billete de 20.000 pesos. Ahora hay veinte billetes de 1.000.". El muchacho le respondió: "Es que la última vez que le devolví el bolso a una señora, ella no tenía cambio para darme una recompensa..." 

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