Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo de Cuaresma, 17 Marzo 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 15 mar. 2019 15:40 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 mar. 2019 15:48 ]


Uno cambia en la vida: [El amor, transforma el semblante con visos del Señor] 

   "¡Qué rico hueles, mi vida!". "¡Qué perfumada, mi amor!". Éramos recién casados. Fueron frases de rigor. Después del baño él olía a Yardley o qué sé yo; mientras yo me perfumaba con frascos de Christian Dior. Pero hoy... ¡Qué diferencia! Él huele a ungüentos, y yo a la Pomadas que me pongo al por mayor ¡Cómo han cambiado los tiempos de cuando él me conoció! 

   Antiguamente lucían encima de mi escritorio una rosa, su retrato, un perfume y un reloj.  ¿Ahora? Un frasco de aspirinas; el ungüento de rigor; y el omeprazol, unas vendas; mis anteojos; la jeringa, la ampolleta, el algodón y el alcohol. Y en su escritorio, amontonados para que quepan mejor, un vaso para sus "puentes"; el frasco de la fricción; un libro abierto; sus lentes; jarabe para la tos; agua y la aspirina por si nos viene un dolor...Sin embargo no añoramos "lo que el viento se llevó". 

   Recordamos lo que fuimos, y vivimos nuestro hoy.  En las mañanas, sin prisas, siempre la misma canción: "¿Cómo dormiste, mi cielo?". "Un dolor me despertó"... "¿Cómo te sientes, mi vida?": "hoy tengo un fuerte dolor". Y por las noches, acaso recordando algo mejor, oliendo a pomadas y a inyección, repetimos lo de siempre, lo mismo de ayer y hoy: "Que duermas muy bien, mi vida". "Que duermas muy bien, mi amor"... Rezamos un Padre Nuestro, y damos gracias a Dios. 

La vasija de barro. 

   Un hombre que vivía en las montañas había heredado de sus abuelos una vasija de barro muy antigua. Pero el polvo casi no dejaba ver los dibujos que la adornaban. Su dueño la tenía abandonada en el suelo y más bien la consideraba un estorbo. Un día pasó por la casa de aquel hombre un artista de la ciudad que sabía mucho sobre el arte de los antiguos. 

   Y al ver la vasija le preguntó a su dueño si quería venderla. El hombre se rio y le dijo: -Pero señor, ¿quién va a querer comprar esa vasija de barro? El artista le dijo: -Yo le doy cien pesos por ella. El hombre se puso muy contento. No sólo se iba a deshacer de aquel estorbo, sino que encima le iban a dar dinero. 

   Días después, el hombre que vivía en las montañas tuvo que ir a la ciudad. Caminó por las calles y vio gente hacer fila frente a una tienda, donde un hombre estaba gritando: - ¡Vengan a ver la obra de arte que acaba de ser descubierta! - Por sólo 200 pesos podrán conocerla. El hombre pagó los 200 pesos para ver la obra de arte que anunciaban. Y su sorpresa fue enorme al darse cuenta que era la misma vasija de barro que él había desechado y vendido por cien pesos. 

Moraleja: Al paso de los años, de tanto vernos y conocernos no sabemos apreciar lo valiosos que somos, opacando el resplandor que llevamos dentro. 

Los flamingos: [La oración es el alimento que transforma el alma]. 


   En Brasil se pueden ver esas aves rosadas, de patas finísimas y de cuellos larguísimos: los flamingos. Muchos ignoramos que los tres primeros años de su vida son de un color gris verdoso, nada hermoso. 

   A los tres años estas aves se transforman y se convierten en esos pájaros maravillosos y elegantes que nosotros sólo vemos en fotos y películas. ¿Cuál es la razón de esa transformación? Su alimentación. Los flamingos comen algas y gambas. La comida que alimenta sus cuerpos es la que hace que sus plumas adquieran ese color rosado hermoso.

Orar, pero no por capricho: [Orar por lo alto, al estilo de Jesús] 

   En un pequeño pueblo, el pastor de una iglesia estaba orando por algunas peticiones, en eso se levanta un hermano y le dice: “Hermano pastor, por favor oren por mi negocio, para que el Señor envíe bastantes clientes, pues casi estoy quebrado."   

   El pastor habló a toda la congregación y les dijo: “Pónganse de pie y hagamos una oración que llegue al cielo para que Dios le envíe muchos clientes a este hermano nuestro, pues Dios escucha a los que le claman”. 

   Antes de comenzar a orar, el pastor le pregunta al hermano propietario del establecimiento: “Hermano ¿Cuál es su negocio?”, a lo que el comerciante cristiano le contesta: “Hermano, yo tengo una funeraria”   

Rostro borroso: [Lo dañino distorsiona y desfigura]

    Dos campesinos en el pueblo jugaban tejo y tomaban cerveza a más no poder. El caso es que estaban empatados, pero no en el juego sino en la bebida. Después de unas horas se sentaron pues no podían tenerse en pie y uno le dijo al otro: usted no debería tomar más… y el otro le contesta: pero si hemos tomado igual; y el otro le dice: ¡es que te estas poniendo borroso…! 

¿Andar de incógnitos? [Lo oculto, sale a la luz…] 

   Unos sacerdotes famosos por su seriedad en cuestiones religiosas deciden tomar unas vacaciones en Hawaii. Quieren pasar de incógnitos, se visten de turistas con sus pantalones cortos, camisa de flores y sandalias. Se sientan a tomar el sol y pasa frente a ellos una rubia muy bonita, con un traje de baño insinuante y al pasar les dice: "buenos días padres". 

   Ellos, mudos, porque alguien los reconoció fueron y se compraron ropas mucho más atrevidas para parecer turistas menos conocidos. Se vistieron con sus pantalones de surf, playeras con estampados, lentes oscuros y zapatillas a lo Michael Jackson. Vuelven a tomar el sol y pasa la misma rubia y les dice: " buenos días padres". 

   Uno de los sacerdotes la llama y le pregunta: "señorita, de hecho, nosotros somos sacerdotes y estamos muy orgullosos de ello. 

   Pero…. ¿Cómo lo ha descubierto si estamos de incognitos…?"… a lo que ella les contesta: -Que, ¿no se acuerdan de mí? Soy la hermana Mercedes, la del convento, y.…

¡¡TAMBIEN ANDO DE INCOGNITA!! 

Los miedos: [Jesús calma a a sus discípulos - Misa con niños]

   El tema en el salón de clases era el miedo, y con el fin de quitarle los miedos a sus alumnos la profesora pregunta: - Pedrito, ¿De quién tienes más miedo? - De la llorona, profesora. - Pero Pedrito, la llorona no existe; no debes tenerle miedo. - teresita, ¿De quién tienes más miedo? - De los fantasmas, profesora. - Pero Teresita, los fantasmas son solo una leyenda. 

   No debes tenerles miedo. - Y tú Jaimito, ¿De quién tienes más miedo? - Del "Malamén" profesora. ¿Malamén...? Nunca oí hablar de él .... ¿Quién es? - Yo tampoco sé quién es profesora, pero todas las noches mi mamá en la oración dice: "…Y líbranos del "Mal-amén"...!!! 

Transfiguración vs envejecimiento:


   Una señora entró a una cita médica. Estando en la sala de espera se percató que el doctor que la iba a atender era un compañero de colegio. Pensó para sus adentros: ¡Pero si este muchacho era el más guapo de colegio y cómo está de cambiado!!!... ¡Viejo, gordo y calvo… ¡Y pensar que a mí me gustaba!

 

   En ese momento la llamaron y entró. Y llena de curiosidad le preguntó al doctor: ¿usted estudió en tal colegio?... SI, contestó el doctor. Y, ¿porque la pregunta?; es que yo también estuve en ese colegio. ¿Ah sí?... Y… ¿Qué materia dictaba usted? 

Exploradores asustados: [Misa con niños] 

   Dos exploradores, que se encontraban en una supuesta isla desierta, van caminando y se encuentran con un letrero que dice: "Peligro: caníbales vegetarianos", confundidos los exploradores deciden continuar, en eso se encuentran con un hombre todo ensangrentado que les dice: ¡Corran, corran! 

   Y los exploradores preguntan: ¿Por qué…si son caníbales vegetarianos? Y el hombre responde: ¡Sí, son vegetarianos, se comen la palma de las manos y la planta de los pies!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 1° Domingo de Cuaresma, 10 Marzo 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 11 mar. 2019 14:22 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 11 mar. 2019 14:56 ]


Tenía que ser Judas:


   Jesús reunió a sus discípulos y les hizo caminar largas horas por el desierto. Luego de haber caminado mucho, y ya bastante cansados, Jesús Dijo: por favor recojan piedras para el almuerzo. - Los discípulos sin titubear comenzaron a reunir piedras de diferentes tamaños. Pero Judas pensó: esto debe ser otra enseñanza más de Jesús acerca del trabajo, estoy muy cansado; solo recogeré una piedrita pequeña. Siguieron caminando y Jesús se detiene y exclama ¡revisen sus piedras! - Los apóstoles se sorprendieron al darse cuenta de que las piedras se habían convertido en preciosos trozos de pan, así que comenzaron a comerlas con apetito.

 

   Sin embargo, Judas solo pudo comer una migaja de pan pues la piedra que recogió era pequeñita. - Otro día, el maestro les volvió a llevar a caminar por el desierto, Y Judas pensó: 


   Hoy no me voy a quedar sin comer. Así que disimuladamente, sin que nadie se diera cuenta recogió una gran piedra en el camino, la puso en su mochila y la llevó a cuestas. -

 

   Después de largas horas de viaje todos se detienen y Judas a la expectativa y lleno de felicidad (y de cansancio) esperando el prodigioso milagro. Pero no sucede nada. Indignado se acerca a Jesús y le dice: ¿Oiga, Maestro…hoy no vamos a almorzar? Jesús le contesta: No hijo, ¿No recuerdas que hoy es día de ayuno?

Hasta el diablo obedece 

   Una señora muy pobre telefoneó a un programa cristiano de radio pidiendo ayuda. Un brujo que oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus secretarios y ordenó que compraran alimentos y los llevaran a la mujer, con la siguiente instrucción: “Cuando ella pregunte quién mandó ese mercado, respondan que fue el Diablo”. 

   Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los secretarios del brujo. Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron: -¿Señora no quiere saber quién le envió estos alimentos? La mujer, con un rostro dulce, y en la simplicidad de su fe, respondió: - “No, mi hijo. No es preciso. “Cuando Dios manda, ¡hasta el diablo le obedece!”

Venciendo la tentación: 

   Un joven con pocos meses de convertido y muy activo en la
parroquia, una vez lo ve el sacerdote parado en la puerta de una discoteca, y le dijo: Jaimito, ¿qué haces ahí? - El joven le responde - aquí padre, venciendo la tentación. 

   El fin de semana siguiente de nuevo el padre ve al joven parado en otra discoteca, y le repite la pregunta: - Jaime ¿qué haces ahí? - Jaime respondió: aquí padre venciendo la tentación. El fin de semana siguiente, el padre vuelve a ver a Jaime, borracho y con una botella en la mano, y le dice: - por Dios Jaime ¿qué haces? - Jaime respondió – aquí padre, vencido por la tentación.

Hábiles contra las acechanzas del diablo 

   Están unos compadres platicando y se les aparece el diablo diciéndoles que si adivina sus nombres se los llevará con él. Únicamente le tienen que decir con qué letra empieza su nombre. Entonces uno de los compadres le dice que su nombre empieza por “J”, después de muchos intentos y no poder adivinar el nombre, el diablo se da por vencido y le pide que le diga su nombre, entonces el compadre le dice: Yo me llamo “Jelipe”

Se cayó en la zanja [Nadie está exento de caer] 

   Un sacerdote anciano había inventado una nueva forma de confesar a las esposas que habían sido infieles a sus maridos, para que no se sintieran tan mal al confesarse. Tan sólo debían decirle que “se habían caído en la zanja”. Así, él entendía sin ponerlas incómodas. Por supuesto que todo el pueblo estaba al tanto. 

   Pero llega un día en que el sacerdote se enferma y mandan as un sacerdote recién ordenado para la misa del domingo. Terminada la ceremonia va el sacerdote y le pregunta al alcalde: -Oiga Sr. alcalde, sería bueno que hiciera reparar la zanja en donde se caen tantas mujeres. El alcalde, que estaba al tanto de todo, soltó la carcajada, y el padrecito, sin entender, le dice: -No se ría tanto, que su señora se cayó dos veces esta semana. 

Reunión de sacerdotes: 

   Tres sacerdotes se reunieron para contarse cuál era su mayor tentación. El primer sacerdote dijo, “Me da pena decirlo, pero mi mayor tentación, son “los juegos de azar”. Algunos sábados, en vez de preparar bien mi homilía, me voy al casino. El segundo dijo: “Mi tentación es aún peor porque es el trago” – hasta una vez usé el vino de consagrar. El tercer sacerdote que estaba callado dijo: “Yo no quisiera decirlo, pero mi mayor tentación es la peor de todas. Es el chisme” – y si ustedes me disculpan, voy a llamar al señor Obispo”. 

Piedra, papel y tijera 

- Le dice un amigo a otro: Estoy re-mal... Ayer fui tentado por Satanás, igual que Jesús en el desierto... – El amigo le contesta: Haber sido tentado como el Señor es un honor... ¿lo resististe? – Sí…le dije: "Diablo, escrito está: Es más fácil que el ojo de un camello entre por la aguja de un pajar, antes que por tener diente por diente y a caballo regalado no le mires el diente. " - ¿Y qué te dijo el diablo? - Me recomendó que hiciera un curso bíblico. 

Cuidado con la tentación de la carne [Para los medio sordos] 

   Estaba un domingo predicando el pastor: - Hermanos, siempre debemos cuidarnos de la tentación de la carne. - Pero pastor, - dijo una viejita sentada en la primera fila. - es que las pastas engordan mucho. - No, no hermana, yo estoy hablando del pecado. - respondió el pastor. – Ah Bueno – dijo la viejita…Si es pescado sí, porque no engorda...

Muchos, aunque evitan, caen…Otros planean caer. [Para niños]

    Le dice el papá a su hijo: no te bañes en el rio. –De acuerdo, contesta el hijo. Pero aquella misma tarde el hijo volvió a la casa con el traje de baño mojado. - Dónde has estado? Preguntó el papá. - Bañándome en el rio, contestó el hijo. ¿No te dije que no te bañaras en el rio? –Sí, es cierto - ¿Por qué lo hiciste? –Porque llevaba puesto el traje de baño y no resistí la tentación. –¿Y por qué lo llevabas puesto? –Por si al caso caía en la tentación! 

El loquito y el bombillo. [Misa con niños] 

   En un manicomio, un loquito decía que era Dios y, siempre que entraba al comedor, decía: “hágase la luz”- Y encendía el interruptor. Y así, todos los días. Los que lo cuidaban, ya cansados de lo mismo, decidieron hacerle una broma aflojando el bombillo. 

   Lo llamaron y le pidieron que, si era Dios, hiciera la luz…El loquito se acerca al interruptor y cuando lo va a encender, se detiene, piensa unos instantes, los mira y dice: “No tentarás al Señor tu Dios

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 8° Domingo del Tiempo Ordinario, 3 Marzo 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 4 mar. 2019 17:52 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 mar. 2019 18:17 ]


La pianista 

   Érase una vez una joven pianista que daba su primer concierto. El público en silencio y con fervor escuchaba la música que brotaba de sus dedos disciplinados. Todos tenían los ojos clavados en la joven pianista. Al final del concierto todos, puestos de pie, aplaudieron largamente. 

   El manager se acercó a la pianista y se deshizo en alabanzas. Y le dijo: Mira, todos están de pie aplaudiéndote, menos ese viejito de la primera fila. La pianista entristecida le contestó: "Sí, pero ese viejito es mi maestro". Sólo el maestro podía juzgar la actuación de su discípulo con autoridad.

La banda del pueblo [Es mejor usar espejo, que lupa] 

   ¿No han visto esas bandas de música que tocan en los desfiles? Los músicos llevan la partitura fija en la espalda para que la lea el que va tocando detrás. Cada músico lee en la espalda del otro, pero no puede leer en su propia espalda. Así pasa con los defectos que tenemos. Los llevamos acuestas, pero no los vemos nosotros, sino los demás. “Yo sí puedo ver los defectos de los demás, pero no los míos”

Los dos bolsos: [Fábula de Esopo] 

   Cada hombre, según una leyenda antigua, nace en el mundo con dos bolsos suspendidos de su cuello. Uno al frente y otro en la espalda. El bolso que lleva al frente está lleno de las faltas y defectos de sus vecinos, y el bolso grande que lleva detrás en la espalda lo lleva lleno de sus propias faltas y defectos. 

   De ahí es que los hombres son rápidos para ver las faltas de otros, pero son ciegos para ver sus propios defectos.

Educando a los hijos. […Para no caer en el hoyo]

 

   Un padre le dijo a su hijo: “Hijo, ten cuidado por donde caminas”. Y el hijo le respondió: “Ten cuidado tú, papá: recuerda que yo sigo tus pasos”

 

La sospecha [De los que hay en el corazón hablan los labios]

 

   Un hombre perdió su hacha; y sospechó del hijo de su vecino. Observó la manera de caminar del muchacho –exactamente como camina un ladrón. Observó la expresión del joven –idéntica a la de un ladrón. Observó su forma de hablar –igualita a la de un ladrón


   En fin, todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable de hurto. Pero más tarde, encontró su hacha en un valle. Y después, cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho le parecían muy diferentes a las de un ladrón. 

Las sábanas sucias [Antes de ver la paja…miremos primero nuestras vigas]

   Una pareja de recién casados se mudó a un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer observó a través de la ventana, que una vecina colgaba las sábanas en el tendedero. - ¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero! - dijo la mujer - Quizá necesite un jabón nuevo o alguien que le enseñe a lavar. 
- ¡Si yo fuera su amiga, le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar las sábanas!

   El marido miró y se quedó callado. Una semana después, nuevamente, durante el desayuno, la vecina colgaba sábanas en el tendedero y la mujer repetía su discurso a su marido. - ¡Nuestra vecina continúa colgando las sábanas sucias! - ¡Si yo no fuera tan tímida, le preguntaría si quisiera que yo le enseñara a lavar bien las sábanas! - En la segunda y tercera semana, la mujer seguía repitiendo el discurso a su marido, juzgando a la vecina por sus sábanas sucias. 

   Había pasado un mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas, esta vez bien limpias, y entusiasmada fue a decir al marido. - ¡Mira, ella aprendió a lavar las sábanas! - ¿Será que la otra vecina le enseñó? … 

- Por qué yo no hice nada. El marido, tranquilamente respondió: - ¡No, lo que pasa es que hoy me levanté más temprano y lavé los vidrios de nuestra ventana! -! ¡Todo depende de la limpieza de nuestra alma!

¡Con la paja en ojo...Vemos borroso!

    Un niño muy interesado, le pregunta a su papá: - Papá, ¿cómo se sabe que una persona está borracha? - Pues fácil m’hijo: ¿Ves esos dos hombres que vienen ahí? ¡Si yo estuviera borracho vería cuatro! - Papá, ¡Pero sólo viene uno!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 7° Domingo del Tiempo Ordinario, 24 Febrero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 25 feb. 2019 17:14 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 25 feb. 2019 17:44 ]


Historia de amor: [Como un cuento de San Valentín]


   Ocurrió en 1920. Existió un hombre que tenía una bella confianza en Dios. Este hombre puso un aviso en el periódico, que decía: "Oficial de servicio público, soltero, católico, 43, pasado inmaculado, del campo, busca una muchacha católica, buena y pura, que pueda cocinar bien, hacer las tareas de la casa, con talento de coser, y con intención de matrimonio, tan pronto como sea posible.

 

   Fortuna deseable, pero no una pre-condición." Una mujer llamada María Peinter respondió al aviso. Tenía 36 años, una cocinera entrenada, e hija natural de un panadero. No tenía una fortuna, pero se casaron a los cuatro meses. A pesar de sus edades un poco avanzadas, tuvieron tres hijos: dos niños y una niña. 

El menor recibió el mismo nombre que su papá: Joseph Ratzinger.

 

   Hoy, más conocido como el Papa Benedicto XVI. Nota: Después de su elección, alguien mostró el aviso al Papa Benedicto XVI. Desde luego, sonrió. El Papa Benedicto iba a hablar mucho sobre ese amor. De ahí que a su primera encíclica la tituló, "Dios es amor"., donde nos dice que “El matrimonio es la mayor figura del amor de Dios”.


La única manera para no tener enemigos 

 

   El presidente de los EE.UU. Abraham Lincoln, era famoso por la extrema cortesía que dispensaba a sus adversarios políticos. La conducta del presidente no siempre era compartida por sus propios ministros. Uno de ellos, un día, le dijo fastidiado: ¿Por qué los tratas como si fueran tus amigos? ¡Merecerían más bien que los eliminaras! "Es lo que hago" respondió Lincoln. "¿Acaso no elimino a un enemigo cada vez que lo convierto en amigo?


Sin enemigos 


   El papa Juan XXIII, en su larga agonía, a quien le sugería que rezara y perdonara a sus enemigos, el papa le decía:

   "Pero, yo no tengo enemigos"


¿Pero, entonces, no practica el mandamiento de perdonar a sus enemigos? – “Sí que lo practico; lo que pasa es que, a los que me odiaban, yo los amaba y por eso ya no eran mis enemigos”.

 Las cuatro estaciones: [Sólo Dios puede juzgar]

   Había un hombre que tenía cuatro hijos. Como parte de su educación, él quería que ellos aprendieran a no juzgar a las personas y las cosas tan rápidamente como suele hacerse, aunque, quizá, haya motivo para hacerlo. 

   Entonces los envió a cada uno, por turnos, a ver un árbol de peras que estaba a gran distancia de su casa.  En su país había estaciones, así que el primer hijo fue en invierno; el segundo en primavera; el tercero en verano y el cuarto en otoño. Cuando todos habían ido y regresado, el padre los llamó y les pidió que describieran lo que habían visto.  
  • El primer hijo dijo que el árbol era horrible, giboso y retorcido; parecía seco y sin vida. 
  • El segundo hijo dijo que no, que el árbol estaba cubierto de brotes verdes y lleno de retoños que prometían flores. 
  • El tercer hijo no estuvo de acuerdo: él dijo que estaba cargado de flores, que emanaba un aroma muy dulce y se veía hermoso; era el árbol más lleno de gracia que jamás había visto. 
  • El último hijo tampoco estuvo de acuerdo con ninguno de ellos. Dijo que el árbol estaba cargado de peras maduras, lleno de savia y bienestar.

   Como los pájaros acudían al peral para comer de los frutos que se estaban marchitando, todo a su alrededor se llenaba de un exquisito aroma. Entonces el padre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos sólo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. Y añadió que por eso no se podía juzgar a una persona por sólo ver una de sus facetas. Moraleja: “La esencia de lo que somos, sólo puede ser medida al final, cuando todas las estaciones de nuestra vida se den”.

Las dos mejillas

 

   En cierta ocasión surgió un altercado entre dos hombres, y comenzaron a discutir. En el transcurso del pleito los ánimos se fueron calentando y se cruzaron palabras no demasiado afectuosas, hasta que uno de ellos soltó un bofetón a su interlocutor.

 

   Como éste era buen cristiano, le puso la otra mejilla. Al otro le gustó ese gesto y no quiso desaprovechar la oportunidad. Después, el que había recibido las dos “caricias”, se arremangó la camisa, diciendo: ¡Hasta aquí llegó el Evangelio! - Ya podemos imaginar lo que vino después!

 

Amor a distancia:

 

   Una mujer ejecutiva destinada temporalmente en Paris por negocios recibe una carta de su novio desde Argentina. La carta decía lo siguiente: "Querida Laura: Ya no puedo continuar con esta relación. La distancia que nos separa es demasiado grande. Tengo que admitir que te he sido infiel diez veces desde que te fuiste y creo que ni vos ni yo nos merecemos esto, lo siento. Por favor devuélveme la foto que te envié. Con amor. Roberto".

 

   La mujer, muy herida, le pidió a todas sus compañeras de trabajo que le regalaran fotos de sus novios, hermanos, amigos, tíos, primos, etc. Junto con la foto de Roberto, incluyó todas esas otras fotos que había recolectado de sus amigas. Había 57 fotos en el sobre y una nota que decía: "Roberto, perdóname, pero no puedo recordar quién eres! Por favor, busca tu foto en el paquete y devuélveme el resto."

 

Ojo por ojo: [Misa para niños]

 

   Estaban dos vecinas y una le dice a otra: 


- Ay vecina, me da mucha pena que mi gallina haya destrozado su jardín. 


- No se preocupe, dice la otra, porque mi perro acaba de comerse su gallina. 


- Menos mal, dice la primera, porque mi carro acaba de matar a su perro.

 

Ahora ya sabe: [Nada de venganzas] [Misa para niños]

   Un niño de 6 años llegó llorando hasta donde estaba su mamá porque su hermanita le había halado el cabello. -No te enfades, -le dijo su mamá. –Tu hermanita “no sabe” que halar el cabello duele. Un momento después, al escucharse más llanto, la mamá salió a investigar qué pasaba. En esta ocasión era la chiquita la que está llorando sin consuelo. Su hermano le dice a la mamá… -Ahora ya sabe!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 6° Domingo del Tiempo Ordinario, 17 Febrero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 22 feb. 2019 8:20 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 25 feb. 2019 19:06 ]


Quizá sí, quizá no. [Dios, única, verdadera y absoluta dicha: Lo demás es relativo] 

   Hace muchos años un hombre recibió un caballo magnifico, y todos los vecinos vinieron a felicitarlo. Le dijeron, "Usted es el hombre más afortunado de nuestro pueblo." El respondió, "Quizá sí, quizá no". Después de unos días el caballo se escapó. Los vecinos vinieron para consolarlo. "Que mala suerte," le dijeron. El hombre respondió, "Quizá sí, quizá no". La semana siguiente el caballo regresó con siete caballos salvajes siguiéndolo. 

   Los vecinos le felicitaron por su buena suerte. El hombre respondió, "Quizá sí, quizá no". Cuando su hijo trato de domar un caballo salvaje, se cayó y se rompió la pierna. Los vecinos comentaron sobre su mala suerte. El hombre respondió, "Quizá sí, quizá no". Entonces un ejército entró en el pueblo y llevaron a todos los jóvenes para ser soldados. Pero dejaron el hijo a causa de la pierna rota. Desde luego los vecinos le dijeron que era muy afortunado. El hombre respondió, "Quizá sí, quizá no." 

Dichosos los pobres


   Érase una vez un hombre muy rico que vivía en una mansión que dominaba un fértil valle. Pero había un gran vacío en su vida. No tenía fe y vivía solo con sus muchas riquezas. Juan, el mayordomo del hombre más rico del valle, vivía con su familia en una casa muy humilde. Juan era creyente, oraba en familia y todos juntos iban a la iglesia. Una mañana, el hombre más rico del valle contemplaba sus tierras y se decía: “Todo esto es mío. Sin duda soy el hombre más rico de todo este valle”.

 

   En ese momento llegó su mayordomo y le dijo: anoche tuve un sueño y el Señor me dijo que el hombre más rico del valle iba a morir a medianoche. Tenía necesidad de decírselo, espero no se enfade conmigo. No te preocupes, no creo en los sueños, vuelve a tu trabajo y olvídalo. El hombre más rico empezó a inquietarse y se fue a su médico para hacerse un chequeo. Éste le dijo que estaba como un roble y que le quedaban muchos años de vida.

 

   Aliviado, pero con dudas, invitó al médico a cenar y le pidió quedarse hasta medianoche. Pasada la medianoche despidió al médico y se dijo: ese despistado Juan y sus estúpidos sueños arruinaron mi día. Acababa de acostarse cuando sonó el timbre de la casa.

 

   Eran las 12:30. Bajó y encontró a la hija del mayordomo Juan en la puerta. Señor, le dijo llorando, mi mamá me envía a decirle que mi papá murió a medianoche. 


   El señor rico se quedó helado y comprendió de inmediato que el hombre más rico del valle no era él, sino su mayordomo.

 

El Zar y la camisa: [Sencillamente dichosos]


   Un Zar, hallándose enfermo, dijo: -¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure! Entonces, todos los sabios se reunieron y celebraron una junta para curar al Zar, mas no encontraron medio alguno. Uno de los sabios, sin embargo, afirmó que era posible curar al Zar: -Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz -dijo- traigan su camisa y que se la ponga el Zar, y así será curado. El Zar hizo buscar en su reino a un hombre feliz.

 

   Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte. El uno era rico, pero estaba enfermo; el otro gozaba de salud, pero era pobre; otro, rico y sano, se quejaba de su mujer; otro se quejaba de sus hijos. Todos deseaban algo.

 

   Cierta noche, muy tarde, el hijo del Zar, al pasar frente a una pobre choza oyó que alguien exclamaba: -¡Gracias a Dios he trabajado y he comido bien! ¿Qué me falta? - El hijo del Zar lleno de alegría, inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien a cambio había le darían el dinero que pidiera. Los enviados se presentaron a toda prisa en la casa de aquel hombre para pedirle la camisa. Pero, el hombre feliz era tan pobre que no tenía camisa. 

Donde está tu tesoro, está tu corazón: [Jesús, única dicha y felicidad].

    Un ama de casa cortaba leña junto al río, y en un descuido se le escapó el hacha de las manos y fue a parar al fondo del rio. La mujer suplicó a Dios y él apareció. Le preguntó: ¿Por qué estas llorando? La mujer respondió que su única hacha se había caído al río. Dios entró al río, sacó un hacha de oro y le preguntó: ¿Es ésta tu hacha? La noble mujer respondió: No, Dios mío, no es esa.

    Dios entró nuevamente y sacó del río un hacha de plata y volvió a preguntar: ¿Ésta es tu hacha? No, respondió ella… Dios volvió nuevamente al río y sacó un hacha de hierro y madera y le preguntó: ¿Es ésta tu hacha? Sí, respondió ella, esa es. Dios estaba complacido con la sinceridad de la mujer que le regaló las otras dos hachas, la de oro y la de plata y ella, llena de felicidad, regresó a su casa.

   Otro día, la mujer y su esposo paseaban por los campos, él tropezó y cayó al río. La mujer no sabía nadar, y se puso a suplicar a Dios, él apareció y le preguntó: Mujer, otra vez tú, ¿por qué estas llorando? Mi esposo se cayó al río y se ahogó. Dios se sumergió en el río, sacó a Brad Pitt y le preguntó a la mujer: ¿Es éste tú esposo? Sí, Sí, afirmó la Mujer. Entonces Dios se enojó: ¡Eres una mujer mentirosa!

    Pero la mujer le explicó: Dios mío, perdone, pero si hubiese dicho que “no”, entonces Ud. me habría traído a Mel Gibson del río y como tampoco era él, Ud. me habría traído a mi marido, y cuando dijera que era él, Ud. me hubiera mandado a mí casa con los tres hombres. 

   Y yo, que soy una mujer fiel, ¡no podría cometer trigamia! - Dios halló justo el comentario de la humilde mujer y la perdonó. 

Felicidades pequeñas: [Trabajar por las eternas] [Para niños]

   Una señora perdió su bolso en el bullicio de las compras en un supermercado. Fue encontrado por un niño honesto que se lo devolvió a ella. Revisando su bolso, ella comentó: "Hmmm.... Esto es extraño. Cuando perdí mi bolso había un billete de 20.000 pesos. Ahora hay 10 billetes de 2.000.". El avispado niño le respondió: "Es que la última vez que le devolví el bolso a una señora, ella me dijo que no tenía suelto para darme una recompensa..." 

 El cauchito rojo: [Afán de dinero…Afán de felicidad] [Para niños]

   Luego de dos horas de trancón en una autopista, un niño sube al bus y con voz fuerte pregunta: A alguno de ustedes se le ha perdido un fajo de billetes, ¿en un cauchito rojo? Todos, sin excepción, levantan la mano diciendo en coro: Si, a mí, a mí…Y el niño les dice: ¡Es que aquí tengo el cauchito rojo…! 


Sacerdote veloz

 

   En una carretera muy transitada, un policía se dirige hacia un sacerdote para multarlo, después de que, según el radar, su vehículo iba a 160 km/h. Tan pronto como el oficial empezó a escribir, el sacerdote le dijo: - "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia." Y el agente de tránsito, sin dejarse impresionar, entregándole la multa le dijo a su vez: - ¡Vete y no peques más!

Cuando toca, toca

   Un sacerdote atendía a una ancianita que estaba grave, a punto de morir. Hizo todo lo posible para consolarla. Siéntase feliz que ahora va a ver al Señor, a la Virgen, a los Santos. La ancianita, mirando fijamente al padre, saca fuerzas y le dice: “Padre si tan bien se va a estar allá, ¿por qué no cambiamos? Usted se va y yo me quedo”.

Dichas pasajeras

 

   Con un poco de humor Sir Cecil Rhodes reconocía las limitaciones de la felicidad humana y del poder del dinero. Hacia el final de su vida, y habiendo construido un gran imperio en África del Sur, fue felicitado por un reportero por sus grandes éxitos. Usted debe ser un hombre muy feliz, le dijo. Sir Cecil Rhodes le contestó: “¿Feliz? Oh Dios mío, no. He pasado mi vida acumulando riqueza y ahora tengo que gastarla toda. “La mitad se la llevan los médicos para evitar que yo vaya a la tumba, y la otra mitad se la llevan los abogados para evitar que yo vaya a la cárcel”.

El gozo supremo: 

   Cuenta la historia que cuando le iban a cortar la cabeza a Tomás Moro, era tanto el gozo de dar la vida por Dios, que sonriente le dijo a su verdugo: “Señor, le ruego tenga cuidado en no estropearme la cabellera que es bien bonita”.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo del Tiempo Ordinario, 10 Febrero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 11 feb. 2019 6:05 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 11 feb. 2019 6:07 ]


El lápiz: [Dejar huella, para que otros sigan los pasos hacia Jesús

 

   El inventor del lápiz, antes de meterlo en la caja y enviarlo al mundo le dijo: "Cinco cosas debes saber y recordar siempre si quieres ser el mejor lápiz del mundo":
  1. Podrás hacer grandes cosas, pero sólo si permites que alguien te use.
  2. Experimentarás dolor cuando te saquen punta, pero es necesario si quieres ser el mejor lápiz del mundo.
  3. Corregirás todas las faltas que cometieres.
  4. Tu parte más importante está siempre dentro de ti. 
  5. Dejarás tu huella sobre las superficies sobre las que seas usado.


Ser como lápices:

  1. Puedes hacer grandes cosas, pero sólo si dejas que Dios y los demás te usen y acudan a ti.
  2. Sentirás dolor cuando los problemas de la vida y las dificultades de todo tipo te saquen punta. Así crecerás y te fortalecerás.
  3. Corrige todos los errores que cometas.
  4. Tu parte más importante está dentro de ti.
  5. Deja una huella hermosa por donde escribas y pases. Seremos eficaces en la medida en que Jesús nos afile y nos use con su poder. 

La barca nueva: 

   En un pueblo van a estrenar una barca nueva. El pescador le avisa al párroco para que la bautice: ¿Qué nombre le vas a colocar? Pues yo había pensado llamarla: "QUE PESQUE DIOS". No, hijo mío no me parece un buen nombre. Piensa en otro nombre - Entonces: "REMEDIOS", señor cura. Eso está mejor ¿Es quizá el nombre de una pariente tuya? No, es que hemos pensado que, ya que Dios no pesca, entonces que: “REME-DIOS” 

Otro pescador [En la pesca se ejercita la paciencia divina] 

   Un pescador lleva cuatro horas sentado sin capturar ningún pescado. Cerca del pescador hay un tipo mirándolo pescar durante todo ese tiempo.

   Dos horas después el pescador le pregunta al tipo: ¿qué…- Le gusta la pesca? – Y el tipo le contesta: ¡Noooooo que va…Eso requiere de mucha paciencia!

Pescar personas: 

  Dos amigos están pescando, después de un rato sin sacar nada. uno dice: ¿sería más fácil "pescar personas "como dijo Jesús. ¡No lo creas! - hoy no se tragan fácilmente el anzuelo

Señales de pesca

 

   Manolo salió a pescar con un amigo, alquilaron un bote y fueron a la mitad de un lago. Pasó una hora sin que pescaran nada. Remaron hasta otra parte; pasaron dos horas, y tampoco pescaron nada. Remaron hasta otro lugar y ahí sí sacaron muchos pescados. Manolo comentó: - Oye, tío, este sitio es el mejor, deberíamos marcarlo para volver mañana. Entonces el amigo tomó un lápiz y se sumergió en el lago. Al rato salió y Manolo le preguntó: - ¿Dónde hiciste la marca? - En el fondo del bote. - ¡Si serás bruto! - ¿Y si mañana nos dan otro bote?

Pescador: 

   A un supermillonario su médico le receto ir de pesca. Así, que su mayordomo alquila un bote y se internan en una laguna. El mayordomo saca una caña telescópica, pone un anzuelo sin carnada y tira la línea al agua. Hecho esto le pasa la caña al señor. De un bote vecino le gritan: ¡Eh! ¡Sin carnada no se pesca! Lo que sucede es que el señor sufre de los nervios y su doctor le receto pescar… ¿y eso que tiene que ver con la carnada? ¡Es que el señor es el presidente de la sociedad protectora de animales…!


Reino en común: [Oferta divina y responsabilidad humana]

 

   Decía un campesino al párroco del lugar: “Esta finquita es mía, padre, y de Nuestro Señor Jesucristo. Pero si viera el abandono en el que estaba cuando el Señor solo la administraba”. Es maravilloso el trabajo del hombre, respaldado por el poder constante e invisible de Dios.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo del Tiempo Ordinario, 3 Febrero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 4 feb. 2019 7:40 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 feb. 2019 7:55 ]


El sombrero. [Jesús, norma y medida de lo que podemos ser]

   Cierta vez, en Paris, la esposa de un diplomático tenía que asistir a una importante recepción en el Palacio del Elíseo y se lamentaba de no tener un sombrero adecuado a su nuevo vestido. Acudió al mejor modista de Paris y la atendió una empleada, que le mostró los mejores sombreros. Pero ninguno encajaba con el gusto de la señora.

 

   A punto de marcharse, decepcionada, preguntó por el creador, artista de la boutique, quien, saliendo amablemente, se interesó por la calidad, el color y las características del vestido que la señora iba a lucir en la fiesta. Debidamente informado por la dama, desplegó un gran trozo de amplia cinta de seda.

 

   Hizo un hermoso lazo y lo sujetó, adaptándolo a la cabeza de la señora, quien, muy satisfecha, exclamó: - ¡Éste es el sombrero que yo deseaba! ¡Muy bien!, ¿Cuánto le debo? -Son mil euros, madame. La reacción de la señora fue inmediata: -Pero ¿cómo? ¿Mil francos por un trozo de cinta? El artista, imperturbable, deshizo el sombrero que había creado y, envolviendo delicadamente la cinta, con la mejor de sus sonrisas se lo ofreció a la dama diciendo: Madame, el trozo de cinta de seda es gratis.

La autoridad del anciano: [Jesús, camino seguro y punto de encuentro]

   En cierta ocasión, un joven entró en un bosque para cazar y se perdió. Pasó mucho tiempo buscando el camino para salir de allí, hasta que se encontró con un anciano. El joven y el anciano se presentaron y el anciano le dijo que llevaba treinta y cinco años perdido en ese bosque. Al oír aquello, el joven comentó: - “Entonces, usted no sabe por dónde se sale” Y el anciano le respondió: - “Bueno, tal vez no sepa por donde se sale, pero sí sé por dónde no se debe salir… Y eso te puede ahorrar treinta y cinco años de búsqueda.” Jesús, es el camino…No obstante a muchos tal vez nos estorbe y preferimos senderos tortuosos.

Depende de la manera. [Acomodarnos a Jesús…O acomodarlo a nuestro capricho?] 

   Un rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretara el sueño. -¡Qué desgracia mi Señor! - exclamó el sabio - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de su majestad. -¡Qué insolencia! - gritó el Rey enfurecido - ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!. Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos. 

   Más tarde ordenó que le trajeran otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo: -¡Excelso Rey! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que su majestad sobrevivirá a todos vuestros parientes. Se iluminó el rostro del rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando el Sabio salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: - ¡No es posible! 

  La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que la del primer Sabio. No entiendo porque al primero le castiga con cien latigazos y a ti te premia con cien monedas de oro. Y el sabio respondió: -Recuerda bien, amigo mío - que ¡todo depende en la forma como lo digas…! 

Receta del pollo: [Cristo no es una receta del cual escojo lo que me gusta]

  1. Un Pollo fresco de mínimo 2 Kgs.
  2. Rellenarlo con variedad de verduras sazonadas con ajo, sal y romero.
  3.  Cubrir la bandeja en que se horneará con papel aluminio y precalentar el horno a 350 grados.
  4. Bañar el pollo con 1 taza de ron, brandy, coñac, whisky, vodka, vino tinto, vino blanco, cerveza clara y oscura, y cubrirlo muy bien con el papel aluminio. 
  5.  Se hornea el pollo a 325 grados durante unos 25 minutos.
  6. Se saca el pollo del horno. 
  7. Se deja enfriar por 5 minutos.
  8. Tiras el pollo  y te tomas el caldito.

 ¿Ya salió el sol?: [Querer ver sólo lo que nos conviene!]. 

   En un establo, un joven zarandeó a su compañero, despertándolo, y le dijo: "sal fuera y dime si ya amaneció y comprueba si ya salió el sol." El hombre salió y vio que todo estaba muy oscuro. Volvió al establo y explicó: "oye, está todo tan oscuro que no puedo ver si el sol ha salido". "¡cómo eres de bruto! -exclamó el compañero - ¿Acaso no puedes encender la linterna para ver si ya salió el sol?".

Seguir al Señor, pero le exija a los demás.


   Un socio le dice al otro: - Compadre, nos acaban de robar el negocio. ¿Sí? - Y qué se robaron? ¡Se robaron tu parte!

El Señor nos busca y nos escondemos [Apocalipsis 3,20 y Génesis 3,10]

   Un sacerdote fue a visitar a un enfermo. Tocó a la puerta, pero no le abrieron. Antes de retirarse, tomo su tarjeta, escribió en ella: "Apocalipsis 3, 20" y la dejó pegada a la puerta.  El lunes siguiente, en la colecta del domingo, encontraron la tarjeta del padre.

 

   Junto a su cita bíblica habían añadido otra: "Génesis 3,10". El padre pronto descubrió el buen sentido del humor de su feligrés: Apocalipsis 3,20, dice: "Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa..."Y Génesis 3,10 dice: "Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estaba desnudo y por eso me escondí."

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo del Tiempo Ordinario, 27 Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 28 ene. 2019 5:28 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 28 ene. 2019 5:30 ]


El pájaro cautivo [Jesús vino a anunciar la libertad] 

   Cierta vez un mercader tenía enjaulado un pájaro originario de la India. Como a pesar de mantenerlo cautivo, sentía aprecio por él, le dijo: - Partiré de viaje a tu tierra natal. ¿Quieres que te traiga algo de allí? – El pájaro respondió: Ya que no estás dispuesto a darme la libertad, visita la selva en que nací y anuncia a mis hermanos que me tienes cautivo. El mercader así lo hizo y, apenas les dio la noticia, un pájaro silvestre semejante al que retenía en la jaula cayó al suelo y quedó inmóvil. 

   El comerciante pensó que debía ser un pariente de su ave y se sintió triste por haberle causado la muerte. De regreso al hogar, el pájaro le preguntó si traía buenas noticias de la India. - Me temo que no- respondió el mercader-. Uno de tus parientes sufrió un colapso y cayó a mis pies cuando le dije que te tenía en cautiverio. Apenas dijo estas palabras, el ave tambaleó y se desplomó en el fondo de la jaula. 

   “La noticia de la muerte de su pariente también lo ha afectado”, -pensó el mercader. Y entristecido, recogió al pájaro y lo depositó con cuidado en el marco de la ventana. De inmediato, el ave revivió y voló al árbol más cercano. El pájaro dijo: Lo que creías una tragedia era un mensaje que me enviaba mi hermano. Él me indicó la manera de escapar de ti. Y se alejó volando, libre al fin. (¿De qué estamos presos? ¿Qué nos tiene cautivos?)

Donde hay caridad y amor

 

   Un discípulo de San Francisco de Asís le pedía: "Hermano Francisco, enséñame a predicar". 


   Y San Francisco le llevaba a visitar a los enfermos, a ayudar a los niños, y a dar comida a los pobres. Juntos recorrían las calles de Asís haciendo el bien a todos. 


   El discípulo le preguntaba: ¿pero ¿cuándo me vas a enseñar a predicar? Francisco le contestó: "hermano, hemos predicado todo el día con el ejemplo y con obras".

 

Tanta quejadera: […Los compromisos con Dios no son fáciles] 


   Un joven, una vez quiso ingresar a un monasterio muy estricto. El Abad le dijo que él debía permanecer silencioso en oración y en trabajo, y que a los monjes solo se les permitía decir dos palabras cada dos años. Después de los primeros dos años el hermano novicio tocó a la puerta del Abad y el Abad le preguntó: ¿cuáles son sus dos palabras? El hermano dijo: “Comida mala”.

   “Bueno, hermano”, le dijo el Abad, “debes recordar que solamente puedes decir otras dos palabras dentro de dos años”. 

   Pasaron dos años y el Abad llamó al hermano y le preguntó cuáles eran sus dos palabras. “Cama dura”, dijo él. “Bueno, hermano”, le dijo el Abad, “ten paciencia y espérate otros dos años más”. Dos años después el Abad le dijo al descontento hermano que él podía decir sus dos palabras. La respuesta del hermano fue: “Me voy”. El Abad le dijo: “No me sorprende, hermano, desde que llegaste no has dejado de quejarte”.

 Hoy se cumple esta escritura: [No es interpretación a ciegas, ni literal] 

   Un hermano, bastante fanático, le gustaba resolver problemas difíciles, abriendo al azar la Biblia, colocando su dedo con los ojos cerrados en cualquier página, y tomaba lo que leyera como una orden directa de Dios. Una vez este hermano decidió aplicar su método. Abrió la Biblia y colocó su dedo al final de Mateo 27:5, donde se lee: "Salió, y fue y se ahorcó."  

   Él cerró rápidamente la Biblia y después de orar, volvió a abrirla. Esta vez señaló justamente la última parte del Lucas 10:37, donde dice: "Ve, y haz tú lo mismo."  El hermano, sorprendido y con cierta molestia por lo que leía, repitió la operación. Esta vez señaló justamente la última parte de Juan, 13:27, que dice: "Lo que vas a hacer, hazlo pronto."  Desde ese momento, el hermano dejó de practicar dicha costumbre. 

Golpe a la libertad: [Anunciar la libertad, pero respetándola] 

   Un joven salió corriendo de un edificio a la calle gritando de felicidad por su libertad recién adquirida. Agitando locamente los brazos, sin querer, golpeó a un anciano en la nariz, quien al perder el equilibrio cayó bruscamente al suelo. El anciano tambaleándose se levantó, le puso la mano sobre el hombro al joven y le dijo: Escúcheme joven amigo: su libertad es algo magnífico, no cabe la menor duda, pero recuerde bien esto: ¡su libertad termina donde comienza mi nariz ¡ 

¡Ay de los perezosos!: [Y Jesús comenzó a predicar el Reino de Dios]  

  Al comenzar, bastante tarde, la jornada laboral, dos amigos dialogaban: 

   Oiga…- la situación económica está muy mal, y hay muchas cosas que le hacen daño a la sociedad, ¿cierto? Sí, estoy de acuerdo, replicó el otro. 

   Y dime…- De lo que más nos hace daño… ¿Qué quisieras dejar?: 

   Yo?... - la pereza…Ah, muy bien…Y ¿Cuándo?: más tardecito…!

Profecía, para niños [Hoy se cumple esta Escritura] 

   Unos niños conversaban y uno le pregunta al otro ¿cómo sabes que una profecía se ha cumplido? y el niño le contestó: cuando mi mamá me dice: “Te lo dije”.  

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo del Tiempo Ordinario, 20 Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 21 ene. 2019 6:00 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 21 ene. 2019 6:22 ]


Confianza de niño: [Como la confianza de María] 

   Un niño va en el avión, y al despegar comienza una fuerte turbulencia que estremecía al avión, y el niño estaba totalmente tranquilo escribiendo y coloreando en un librito. Todos los demás pasajeros asustados rezaban y se admiraban del valor y la tranquilidad de aquel niño. Uno de los pasajeros le preguntó: ¿Oye, niño tú no tienes miedo? - El Niño le miró y le respondió: ¡No, mi papá es el piloto!

 Estar en la jugada: [Los ojos de una Madre, María] 

   Un día, el papá llegó a casa luego del largo trabajo del día, se encontró con los hijos pequeños que le esperaban ansiosos. Y le preguntan: “Papá, ¿de qué color son los ojos de mamá? – “El papá se quedó sorprendido y no sabía qué responder. “Tantos años juntos y no sabía de qué color eran los ojos de su esposa”. 

Milagro: 

   Una señora, al regresar de su peregrinación a Lourdes, pasa el registro de la aduana. El guardia encuentra en su maleta una botella transparente con forma de Virgen, dentro de la cual hay un líquido igualmente transparente. 

   Le pregunta a la dama: - ¿Que contiene esta botella? -Agua bendita de la santa gruta, señor. El guardia, después de quitar el tapón y beber un trago, le dice, severo: - ¡Esto es vodka! La mujer cae de rodillas, exclamando: - ¡Milagro! 

La viejecita y el vino: 

   Una mujer anciana estaba tomando un vaso de vino sentada en un patio al lado de su marido y dice. "Te quiero tanto... no sé cómo podría haber vivido todos estos años sin ti". Al oír esto, el marido pregunta,”¿eres tú o es el vino el que habla?". Y ella responde, "Soy yo, y estoy hablándole al vino".

Los dos bebés [Para misa con niños] 

   La madre de Jaimito tuvo gemelos por lo cual su padre le dijo: 


- Dile a la maestra que no vas a ir esta semana a la escuela.  

- Sí papá. Cuando regresó Luisito de la escuela, el padre le preguntó: - ¿Qué te dijo la maestra? - Que muchas felicitaciones por el bebé.

 - ¿Cómo así que por el bebé, acaso no le dijiste que eran dos?

 – No papá, el otro lo guardé para la otra semana.

 Que no lo toque el niño: [Para misa con niños] 

   Al día siguiente de las bodas de Caná, el buen José tenía mucho dolor de cabeza por haber bebido algo de más. Al levantarse, dijo a María, su mujer: «María, por favor, tráeme un vaso de agua bien fría.... pero, por favor, que no la toque el niño».

Tortuga mensajera [Para misa con niños] 

   Estaba una tortuga en una fiesta. Llega el zorro y le pide que vaya a comprar vino.

   La tortuga va y se demora casi 3 años en volver, y cuando llega, le pregunta al zorro: ¿Vino Blanco o tinto?

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Bautismo del Señor, 13Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 14 ene. 2019 9:22 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 ene. 2019 10:01 ]


Alejandro, el bueno y el malo 

   Uno de los conquistadores más grandes que el mundo ha visto fue el rey de Macedonia Alejandro Magno. 

   Se cuenta que en su ejército tenía un soldado que también se llamaba Alejandro, pero era un hombre con muchos vicios. 

   El rey sintió que este soldado lo estaba deshonrando por su mala vida. Por eso un día le llamó exigiéndole: “Oye lo que te voy a decir: o cambia tu nombre o cambia tu vida.” 

   Esta historia sirve para cada cristiano bautizado que no sabe honrar la dignidad de ser bautizado. Querido cristiano: o cambie tu nombre o cambie tu vida.

San Luis Rey de Francia:

   En cierta ocasión, preguntaron a San Luis, Rey de Francia sobre su ciudad favorita de todo el país. El monarca se quedó pensando un momento y dijo: “Reims”. 

   El cortesano que le había preguntado, con ciertas ínfulas, sonrió y le dijo: “Claro. Allí fue donde lo coronaron, Majestad. Allí se convirtió en el Rey de Francia. 

   Fue un día que nunca olvidaremos”. San Luis, sin embargo, dijo: “No es por eso por lo que Reims es mi ciudad favorita de toda Francia. La razón por la que tengo predilección por la bellísima Reims es por algo que sucedió muchos años antes. Allí fui bautizado. Allí me convertí en hijo de Dios”.

Doble filiación:

   Cuentan que San Luis, Rey de Francia, cuando alguno de sus hijos pequeños recibía el bautismo, lo estrechaba con inmensa alegría entre sus brazos y lo besaba con gran amor diciéndole: querido hijo: hace un momento sólo eras hijo mío, ahora eres, ni más ni menos, Hijo de Dios.

Crecer en familia cristiana:

 

   Una familia regresaba a casa tras el bautismo de su bebé. El hermanito lloraba desconsolado en el carro. La mamá le preguntó tres veces que le pasaba. Finalmente, el niño respondió: "El padre en la iglesia dijo que nosotros debemos crecer en una familia cristiana. ¡Pero yo me quiero quedar con ustedes!" 

Prepararse para el bautismo: 

   Recién bautizado el bebé, en la Iglesia, el sacerdote se acerca a los papás y les dice: ¡Felicitaciones, es la primera vez que bautizo a un niño que no llora ni grita¡- Los papás le responden: es que lo hemos entrenado en casa desde hace ocho días. ¿Ah sí, y cómo?, pregunta el sacerdote. ¡Con una regadera!

Dios, dando nombres: 

   Dios estaba creando el mundo y le estaba poniendo el nombre a los animales: Tú te llamarás gallina- Tú te llamaras caballo- Tú te llamaras burro- Y así siguió. Rato después el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo?- Y Dios contesta: Burro. Después de 3 minutos más, el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? Burro. Y así cinco veces más pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? - Dios le responde: Burro, bruto. Y el burro dice:… Yo ya me estaba aprendiendo el nombre y usted ahora me dice el apellido… 

Para Misas con niños: 

   El sacerdote, luego de bautizar a un niño de 5 años, le dice: “Felicitaciones, ya eres cristiano”. 

Y el niño con cara triste le dice: Ay mamá, yo quería ser Messi. 

Bautismo: [Yuca, tigre catorce] 

   Llega un campesino a una iglesia para bautizar a su primogénito, y el cura le dice: 
 
- ¿Cómo le vas a poner a tu hijo? 

- Póngale Yuca Tigre Catorce 

- ¡Cómo!, exclama sorprendido el Cura, ¿Yuca Tigre Catorce? 

- Sí señor Cura, exclama el campesino. 

- No, hijo mío, eso no puede ser, ese nombre no es cristiano. - ¿Que no es cristiano?, entonces ¿Por qué hay uno que se llama: “Papa León Trece”?

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