Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Bautismo del Señor, 13Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 14 ene. 2019 9:22 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el ]


Alejandro, el bueno y el malo 

   Uno de los conquistadores más grandes que el mundo ha visto fue el rey de Macedonia Alejandro Magno. 

   Se cuenta que en su ejército tenía un soldado que también se llamaba Alejandro, pero era un hombre con muchos vicios. 

   El rey sintió que este soldado lo estaba deshonrando por su mala vida. Por eso un día le llamó exigiéndole: “Oye lo que te voy a decir: o cambia tu nombre o cambia tu vida.” 

   Esta historia sirve para cada cristiano bautizado que no sabe honrar la dignidad de ser bautizado. Querido cristiano: o cambie tu nombre o cambie tu vida.

San Luis Rey de Francia:

   En cierta ocasión, preguntaron a San Luis, Rey de Francia sobre su ciudad favorita de todo el país. El monarca se quedó pensando un momento y dijo: “Reims”. 

   El cortesano que le había preguntado, con ciertas ínfulas, sonrió y le dijo: “Claro. Allí fue donde lo coronaron, Majestad. Allí se convirtió en el Rey de Francia. 

   Fue un día que nunca olvidaremos”. San Luis, sin embargo, dijo: “No es por eso por lo que Reims es mi ciudad favorita de toda Francia. La razón por la que tengo predilección por la bellísima Reims es por algo que sucedió muchos años antes. Allí fui bautizado. Allí me convertí en hijo de Dios”.

Doble filiación:

   Cuentan que San Luis, Rey de Francia, cuando alguno de sus hijos pequeños recibía el bautismo, lo estrechaba con inmensa alegría entre sus brazos y lo besaba con gran amor diciéndole: querido hijo: hace un momento sólo eras hijo mío, ahora eres, ni más ni menos, Hijo de Dios.

Crecer en familia cristiana:

 

   Una familia regresaba a casa tras el bautismo de su bebé. El hermanito lloraba desconsolado en el carro. La mamá le preguntó tres veces que le pasaba. Finalmente, el niño respondió: "El padre en la iglesia dijo que nosotros debemos crecer en una familia cristiana. ¡Pero yo me quiero quedar con ustedes!" 

Prepararse para el bautismo: 

   Recién bautizado el bebé, en la Iglesia, el sacerdote se acerca a los papás y les dice: ¡Felicitaciones, es la primera vez que bautizo a un niño que no llora ni grita¡- Los papás le responden: es que lo hemos entrenado en casa desde hace ocho días. ¿Ah sí, y cómo?, pregunta el sacerdote. ¡Con una regadera!

Dios, dando nombres: 

   Dios estaba creando el mundo y le estaba poniendo el nombre a los animales: Tú te llamarás gallina- Tú te llamaras caballo- Tú te llamaras burro- Y así siguió. Rato después el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo?- Y Dios contesta: Burro. Después de 3 minutos más, el burro pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? Burro. Y así cinco veces más pregunta: ¿Cómo me llamaba yo? - Dios le responde: Burro, bruto. Y el burro dice:… Yo ya me estaba aprendiendo el nombre y usted ahora me dice el apellido… 

Para Misas con niños: 

   El sacerdote, luego de bautizar a un niño de 5 años, le dice: “Felicitaciones, ya eres cristiano”. 

Y el niño con cara triste le dice: Ay mamá, yo quería ser Messi. 

Bautismo: [Yuca, tigre catorce] 

   Llega un campesino a una iglesia para bautizar a su primogénito, y el cura le dice: 
 
- ¿Cómo le vas a poner a tu hijo? 

- Póngale Yuca Tigre Catorce 

- ¡Cómo!, exclama sorprendido el Cura, ¿Yuca Tigre Catorce? 

- Sí señor Cura, exclama el campesino. 

- No, hijo mío, eso no puede ser, ese nombre no es cristiano. - ¿Que no es cristiano?, entonces ¿Por qué hay uno que se llama: “Papa León Trece”?

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Epifanía del Señor, 6 de Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 10 ene. 2019 6:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 10 ene. 2019 8:25 ]

 

Niño para todos. 

   En una ocasión, un niño intentaba, en medio de una larga fila de fieles, llegar hasta el lugar donde el sacerdote mostraba para besar la imagen del Niño Jesús, pero nadie le hacía un espacio. 

Hasta que el Niño enojado gritó: y por qué no me dejan besarlo,: 

“Acaso Dios, ¿no ha venido para todos?” 

 

Distinguir lo bueno de lo malo

   Un panadero quería conocer a Uways, y este fue a su panadería disfrazado de mendigo. Cogió un pan y empezó a comérselo. El panadero lo golpeó y lo echó a la calle. –¡Loco! –le dijo un discípulo que llegaba–. ¿No ves que acabas de echar al maestro, a quien querías conocer? Arrepentido, el panadero salió a la calle y preguntó qué podía hacer para que lo perdonase. 

   Uways le pidió que los invitase a comer a él y a sus discípulos. El panadero los llevó a un restaurante excelente y pidió los platos más caros. –Así distinguimos al hombre bueno del hombre malo –dijo Uways a sus discípulos en mitad de la comida–. Este panadero es capaz de gastar diez monedas de oro en un banquete porque soy célebre, pero no puede dar pan para que se alimente un mendigo hambriento. 

Dar lo que se tiene [Dieron Oro, incienso y mirra]

   Un sabio llegó a la ciudad de Akbar, pero la gente no le dio mucha importancia. El sabio solo consiguió reunir a unos pocos jóvenes, mientras el resto de los habitantes se reía de su trabajo. Paseaba con su pequeño grupo de discípulos por la calle mayor, cuando un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo.

 

   En lugar de fingir que no se daba cuenta, el sabio fue hacia ellos y los bendijo. Al irse de allí, uno de sus discípulos comentó: –Te dicen cosas horribles y les respondes con bellas palabras. El sabio replicó: –Cada uno de nosotros solo puede ofrecer lo que tiene.

Buscar en el lugar correcto: 

   Un día, Jacinto perdió las llaves de casa. Ya de noche, el pobre hombre aún andaba a gatas, a la luz de un farolillo de aceite, buscando en vano las llaves. Perdida ya la esperanza, casualmente pasó por allí un viejo amigo suyo.  –¡Hola Jacinto! ¿qué haces? –preguntó el buen hombre. –Estoy buscando mis llaves –contestó Jacinto desconsolado. Viendo el abatimiento de su amigo, el hombre, que era tan bueno como el pan, decidió ayudarle a buscar las llaves. 

   Pero los minutos pasaban y pasaban, y las llaves de Jacinto no aparecían por ningún lado. Al cabo de un buen rato de búsqueda infructuosa alrededor del farolito, aquel hombre, que no veía nada clara la situación, quiso entender qué había sucedido realmente:–Vamos a ver, Jacinto: pero ¿tú dónde has perdido las llaves? –En el jardín de casa –murmuró él. –Entonces, ¿qué hacemos buscando aquí, alrededor del farol? –Hombre, ¡porque aquí hay más luz! –contestó Jacinto sin pensárselo dos veces. 

Acordes divinos: [Jesús, manifestación inconfundible de Dios] 

   En un restaurante Chino hay un grupo de amigos disfrutando de la música que interpreta un conjunto. De pronto, un solista empieza a tocar una pieza maravillosa que les resulta conocida. Todos reconocen la melodía, pero ninguno puede recordar su nombre. Entonces llaman por señas al camarero y le piden que averigüe qué es lo que está tocando el intérprete. El camarero se dirige a donde están los músicos y, al poco rato, regresa con el rostro iluminado por una sonrisa de triunfo y anuncia ruidosamente: “¡Están tocando…el violín!”.

Siguieron la Luz [... ¿Seguir la Luz de Cristo nos apasiona?]. 

   Anastasio López va por la ruta en su auto, una noche oscura el domingo. Campo adentro, sobre uno de los lados de la ruta ve una luz. La curiosidad de Anastasio no pudo contenerse. Quería saber qué era ese resplandor que se movía entre los yucales. ¡Un plato volador! pensó el Anastasio! Bajó del carro, tomó un farol, lo encendió y comenzó a caminar los 100 metros que lo separaban del “supuesto plato volador”.

 

   A los 50 metros la adrenalina de Anastasio estaba en su punto máximo, pero su estirpe de bravo santandereano le imponía avanzar 20 metros más hacia el platillo volador. La luz del farol del Anastasio ya se confundía con la extraña luz. Anastasio, entre dientes, pega el grito: - Aquí Anastasio López, de la finca "La Rosalinda", haciendo contacto… Y una voz le respondió: -Aquí Cupertino, mayordomo de esta finca, ¡¡¡sacando yuca!!! 

La luz y la oración: [Para misa con niños] 

   La abuela pregunta a su nieto: ¿Ya rezaste tus oraciones de cada noche? - El nieto le contesta: - por supuesto, abuelita. ¿Y por las mañanas?, le pregunta la abuela… No, porque durante el día no tengo miedo, ¡respondió el nieto! 

Brasil y la luna [Misterio epifánico] 

   Carmen le pregunta a su amiga Teresa: ¿Qué queda más lejos, Brasil o la luna? Teresa le responde: ¡Ay, pero si eres tonta Carmen! ¿Acaso puedes ver Brasil desde aquí?”. Una gran verdad: A veces, aquello que no se ve, aunque esté cerca, siempre nos quedará muy lejos. Aquello que vemos, aunque esté lejos, siempre lo tendremos más cercano.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Santa María Madre de Dios, 1 de Enero 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 3 ene. 2019 17:34 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 ene. 2019 18:07 ]



La mamá más mala del mundo: 


   Me ha tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era pequeña, me obligaba a desayunar. Antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso. Me hacían un sándwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas. Y también sus palabras: “Come, ¡anda!, ¡tienes que terminar!, ¡acaba!, ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!, y así siempre… 

   Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a asear mi cuarto a tender mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados. Él más horrible era ir por los huevos con ese calor y las largas filas. ¡Cuánto trabajo! Fui creciendo y mi mamá preguntaba todo: “¡quiénes son tus amigas? ¿Quiénes son sus mamás?, ¿dónde viven?”. 

   Lo peor fue cuando empecé a tener amigos. Mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo! Y el interrogatorio de costumbre: “¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Qué estudias? ¿Trabajas?”. Los quehaceres fueron en aumento…que barra, que arregle el closet, todo eso me enfadaba. Los años también pasaron. 

   Me casé e inicié una nueva familia. Ahora soy madre también. Y hoy 1° de enero quiero comulgar para darle gracias al Señor por mi mamá. Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño. Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera. Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar. Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro. 

   Gracias a que conoció mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo. “Gracias, Señor”, le dije desde el fondo de mi corazón, “por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien. Solo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo.” 

María, llave de la “Puerta del cielo”.

 

   En latín, Enero, es “Januarius”, que significa literalmente: "portero", por ser el mes que abre la puerta a los demás meses del calendario. A María, se le dan las llaves del primer día del año, y nos cuidará todo el año, si recurrimos a ella. 

La mirada de María nos lleva a Jesús. 

   "Querido niño Jesús: me he portado muy bien este año y quiero que por favor me traigas una bicicleta. Atentamente,Jaimito". Se dispone a poner la carta en el pesebre, pero en ese momento observa que la figura de la Virgen María lo mira fijamente. 

   Arrepentido, rompe la carta y escribe de nuevo: "Querido Niño Jesús: creo que me he portado bien este año, por favor tráeme una bicicleta. Atentamente, Jaimito". Nuevamente se dispone a poner la carta cuando siente la mirada de la Virgen María que volvía a mirarlo fijamente. Rompe la carta y vuelve a escribir. "Querido Niño Jesús: No me he portado bien este año; pero si me traes una bicicleta, prometo portarme bien el que viene. Atentamente, Jaimito". 

   Va con la carta de nuevo y otra vez la mirada de la Virgen María sobre él. Rompe otra vez la carta y desesperado agarra a la Virgen María y la encierra en el ropero. Vuelve a escribir: "Mira Niño Jesús, tengo a tu mamá; si quieres volver a verla, deja una bicicleta debajo del árbol". 

Esas son cosas de mi Madre

 

   Dicen que un día san Pedro se presentó ante el Señor Jesús y le dijo: Maestro, sabes que se van a cumplir dos mil años que me hiciste "portero" del cielo al darme las llaves del Reino. Desde entonces no ha entrado aquí nada que no esté más limpio que el sol. En esto soy estricto, lo sabes...-Sí, Pedrito, lo sé y te estoy muy agradecido por tu celo en el cuidado del Reino de los Cielos... -Pues me temo, dijo Pedro, que algo está pasando.

 

   Desde mi observatorio de la portería vigilo y he observado que en las avenidas celestes hay caras desconocidas... ¡y lo que es peor, poco limpias!. Hasta los vestidos de algunos bienaventurados dejan que desear...-Bien Pedrito... ¿y qué sugieres? –Hacer una investigación de las murallas, porque por la portería no han pasado. Debe haber "otra puerta" distinta de la mía, Señor. Y así fue, aquella tarde a la hora de la siesta, Jesús y Pedro se dieron una vuelta por las murallas, mientras los ángeles cantaban el Gloria.

 

   Por fin, Pedro triunfante, gritó: Ahí está, Señor, ya lo sabía... ¡mira! Señalaba, tras un rosal florecido, un hueco del que pendía un rosario que llegaba hasta la Tierra. Y dijo el Señor: "Déjalo Pedro, esas son cosas de mi Madre".

 

Devoción a María Santísima: [Misa para niños]

 

   Mamá, ¿es cierto que siempre has sido devota a la virgen María? Por supuesto Fátima, ahora dile a Guadalupe que te ayude a limpiar y llama a Lourdes y Carmen que la comida ya está lista.

 

¡Intuición de madre! 

   Juan invitó a su madre a cenar a su apartamento de soltero. Durante la cena la madre se dio cuanta lo hermosa que era Lourdes, la compañera de apartamento de su hijo. Ella sospechaba que su hijo mantenía relaciones con ella. En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se preguntó si estarían juntos.   Leyendo Juan el pensamiento de su madre le dijo: - "Mamá sé lo que estás pensando, pero te aseguro que Lourdes y yo solo somos compañeros de apartamento". Una semana después, Lourdes le comentó a Juan que desde el día que su madre vino a cenar venía echando de menos el cucharón grande de plata para servir la sopa. 

Quedaron en que Juan le escribiría un e-mail. - "Querida mamá: no estoy diciendo que cogieras el cucharón de plata de servir la sopa, pero tampoco estoy diciendo que no lo cogieras.  El hecho es que ha desaparecido desde el día en que viniste a cenar a casa". Horas más tarde Juan recibió e-mail de su mamá que decía: - "Querido hijo: no estoy diciendo que te acuestes con Lourdes o que no te acuestes; pero el hecho es que, si Lourdes se acostara en su propia cama, ya habría encontrado el cucharón de plata para servir la sopa". Con todo cariño: tu madre. 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad de la Sagrada Familia, 30 de Diciembre 2018, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 31 dic. 2018 7:00 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 31 dic. 2018 7:47 ]



La familia y el burro. [Persecución a la familia] 


   Cierto dí­a un hombre, su mujer y su hijo de doce años salieron de viaje con su burro.    Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: “Mirad ese chico tan maleducado… él, subido en el burro mientras los pobres padres van caminando.” Entonces, la mujer le dijo a su esposo: “No permitamos que la gente hable mal del niño. Es mejor que subas tú al burro.” El esposo lo bajó y se subió él al burro. 

   Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: “Qué sinvergüenza es ese tipo… deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima.” Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella en el burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas. Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: “¡Pobre hombre! Después de trabajar todo el dí­a, debe llevar a la mujer sobre el burro. ¡Y pobre hijo! qué será lo que le espera con esa madre.” 

   Entonces se pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres, y continuar su viaje. Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que decí­an: “¡Que familia de bestias, son más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna con el peso de los tres!” Al escuchar esto, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro. 

    Pero al pasar por el pueblo siguiente no podí­an creer lo que las voces decí­an, porque lo que escucharon fue: “¡Mirad a esos tres idiotas: caminan, ¡cuando tienen un burro que podrí­a llevarlos!” Llegados a este punto, el hombre se echó a reír, y besó a la mujer. La mujer besó al hijo. El hijo acarició al burro, que rebuznó de contento, y los cuatro marcharon felices olvidando quién montaba encima del burro.

 

¡Oh, cómo la quería!

 

   El sacerdote estaba terminando el responso y de repente el marido de 78 años, cuya esposa estaba siendo enterrada, empezó a gritar: "¡Oh, ¡cómo la quería! Los familiares y amigos se sentían incómodos. Sus hijos, sonrojados intentaban hacer callar al papá. "Está bien, papá, comprendemos tu dolor, pero..." El esposo miraba fijamente el ataúd que era bajado a la tumba. El sacerdote siguió rezando y el hombre gritaba fuertemente: "Oh, ¡cómo la quería! La gente empezó a dispersarse y él seguía gritando. "Yo sé cómo se siente, le dijo el sacerdote, pero es hora de marchar. Todos tenemos que marcharnos y seguir viviendo". ¡Oh, cómo la quería! Usted, Padre, no me entiende, pero estuve a punto de decírselo una vez.

 

El cielo brilla en la familia. [No hay nada como ella…Valorémosla]

 

Imagen relacionada

   Una niña de ocho años, en una pequeña composición para la escuela, describió cómo era su familia. El escrito decía: “En mi casa hay dos habitaciones, dos hamacas, una ventana pequeña y un gato blanco.    En mi casa sólo comemos juntos en la noche, cuando mi papá regresa a casa con una bolsa llena de panes y de pescado seco. En mi casa todos somos pobres, pero mi papá tiene los ojos azules, mi mamá tiene los ojos azules, mi hermano tiene los ojos azules y también el gato tiene los ojos azules. Cuando estamos todos reunidos en la mesa para iniciar la comida, mi casa se parece al cielo”. 

Las edades de una hija: 

  • A los 4 años: Mi mamá puede hacer cualquier cosa.  
  • A los 8 años: Mi mamá sabe muchísimo.
  • A los 12 años: Mi mamá realmente no lo sabe todo.
  • A los 14 años: Naturalmente mi mamá no tiene ni idea sobre esto.
  • A los 16 años: ¿Mi madre, pero ¡qué podrá saber ella!
  • A los 18 años: ¿Esa cucha? Pero si se crió con dinosaurios…
  • A los 25 años: bueno, puede que mamá sepa algo del tema.
  • A los 35 años: ¡Antes de decidir, me gustaría saber qué opina mi mamá!
  • A los 45 años: Seguro que mi madre me puede orientar.
  • A los 55: Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar.
  • A los 65 años y con los ojos llenos de lágrimas: ¡¡¡Ojalá tuviera a mi madre para hablar de esto con ella…ya no la tengo!!!

Pareja afín

   Un matrimonio es entrevistado en un programa de televisión por no haber tenido ni una sola discusión después de cincuenta años de convivencia. Todo curioso, el periodista les pregunta: - ¿Pero es cierto que nunca han tenido ninguna discusión? - Nunca -respondió la mujer. - ¿Y cómo es eso posible? Deben quererse y comprenderse mucho. - Bueno, cuando nos casamos, mi marido tenía una yegua preciosa; era la criatura que más amaba sobre la Tierra y no dejaba que nadie se le acercase.   

   El día de nuestra boda salimos de la iglesia en una carroza tirada por la yegua; anduvimos algunos metros y la yegua tropezó. Mi marido miró de reojo a la yegua y dijo:

 - Uno. - Después de algunos metros más, la yegua volvió a tropezar. Mi marido se enfrentó con la yegua y dijo: - Dos. - La tercera vez que la yegua tropezó, mi marido no dijo nada, sacó la escopeta y le metió seis balazos al pobre animal.

- ¿Se puede saber por qué has hecho eso? pregunté aterrada. Mi marido me miró y dijo: - Uno. - Después de ese momento, jamás hemos discutido. 

Bodas de plata: [Sacar tiempo para la familia].


   Un trabajador, que fue nombrado el mejor trabajador del año, porque nunca había llegado tarde, ni había fallado en nada a su empleo. Un día le dice a su jefe con toda sinceridad:


- Señor, hoy cumplimos con mi amada esposa 25 años de matrimonio, y quiero celebrar nuestras bodas de plata con mi mujer y mis hijos. Por este motivo, necesito pedirle permiso. Y el jefe le responde: - ¿Bueno…Y esto se va a repetir cada 25 años?                                                                                                           

Perdiendo el tiempo: [Dedicarle tiempo a la familia]


    Dos señoras muy amigas se encuentran en el supermercado. Rosita saluda a María: ¿Cómo te ha ido? A los 15 minutos María le responde: Bien Rosita y ¿cómo está su familia? A la media hora Rosita le responde: Ahí, bregando.

   A la hora, María vuelve y le pregunta a Rosita: Acaso es que ¿tienen problemas? A la hora y media, Rosita le dice: Si…como todo el mundo. A las dos horas, se despide María de Rosita, diciéndole: “Bueno… me tengo que ir…y Rosita le responde: ¡listo…! hablamos cuanto tengamos más tiempo…!

La familia Díaz… [Es hora de valorar la familia] [Para misa con niños]

    Primera escena: Sale la familia Díaz planeando sus vacaciones. 2. Acto: sale la familia Díaz empacando maletas. 3. Acto: Sale la familia Díaz abordando el avión para irse. Título de la obra: “Los Días se van volando”.

 Ser sumisos 

   Un amigo cuando voy a visitarlo le pregunto ¿quién manda en tu casa? - Y él siempre me responde: en mi casa se hace lo que yo obedezca.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo de Adviento, 23 de Diciembre 2018, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 23 dic. 2018 17:02 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 23 dic. 2018 17:41 ]



El sueño de María: [Una historia que toca el alma]

   Le dice María a José: Tuve un sueño, José.... no lo pude comprender, realmente no, pero creo que se trataba del nacimiento de nuestro Hijo; creo que sí…era acerca de eso. La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las casas y compraban ropa nueva. Salían de compras y adquirían costosos regalos. Era muy peculiar, ya que los regalos no eran para nuestro Hijo. 

   Los envolvían con hermosos papeles y los ataban con preciosos moños, todo lo colocaban debajo de un árbol. Si, un árbol, José, dentro de una casa. Esta gente estaba decorando el árbol también. Las ramas llenas de esferas y adornos que brillaban. ¡Había una figura en lo alto del árbol, me parecía ver una estrella o un ángel, oh! Era verdaderamente hermoso. Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos; se los intercambiaban unos con otros, José, pero, no quedó ninguno para nuestro Hijito. 

   Sabes José, creo que ni siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre; ¿no te parece extraño que la gente se meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Tuve la extraña sensación de que, si nuestro Hijo hubiera estado en la celebración, hubiese sido un intruso solamente. 

   Todo estaba tan hermoso, José y todos tan felices, pero yo sentí enormes ganas de llorar. Viendo ese árbol, era como si mi corazón me dijera que, en un árbol, pero sin decorar, iba a morir nuestro hijito. ¡Qué tristeza para nuestro niño Jesús, que, en su propia fiesta de cumpleaños, no es querido ni deseado, y no recibe ni un regalito! ¿Pero sabes José? Estoy contenta porque sólo fue un sueño. ¡Qué terrible José, si esto fuera realidad!!! 

El niño más feliz [Los bienes invisibles: Amor, ternura, paz, cariño y perdón]

   Tomás es un niño de siete años que vive con su mamá, una pobre costurera, en su solo cuarto, en una pequeña ciudad de Irlanda. La víspera de Navidad, en su cama, el niño espera ansioso, la venida del niño Dios. Según la costumbre de su país, el niño Dios habrá colocado en la chimenea una media grande llena de regalos para abrirla en la mañana del día siguiente. Pero su mamá sabe que no habrá regalos de Navidad para Tomás por falta de dinero. 

   Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran con dinero, y bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que lo hacen a uno muy feliz como el amor, el cariño, el cuidado y la ternura de la mamá. Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve que su media está vacía. La recoge con emoción y alegría, y se la muestra su mamá: "Mamá, mamá ¡está llena de bienes invisibles!", le dice, y se le ve feliz. 

   Por la tarde Tomás va al salón parroquial donde se reúnen los niños, cada cual mostrando orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, ¿qué te ha traído el niño Dios?". Tomás muestra feliz su media vacía: "¡A mí me ha traído bienes invisibles!", contesta. Los chicos se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido quien tiene el mejor regalo, pero no es feliz. Por envidia sus compañeros le hacen burla porque su lindo auto a pedal no tiene reversa, y enfurecido destruye el valioso juguete. 

   El papá de Federico se aflige, y se pregunta cómo podría darle gusto a su hijo. En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. Le pregunta: "¿Que te ha traído el niño Dios?": "A mí, bienes invisibles", contesta Tomás ante la sorpresa del papá de Federico, y le explica que no se ven, ni se compran, ni se venden, como el amor de la mamá. El papá de Federico, entre lágrimas, comprendió que tantos regalos visibles y vistosos no habían logrado la felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su abnegada madre, los regalos que verdaderamente valen.

Religiosa ejemplo de fe: [Imitemos la fe de María]

    Una monjita iba por carretera y el carro comienza a jalonar. Se estaciona, se baja y levanta el capó, pero se da cuenta que no entiende de mecánica y lo cierra. Pasa un señor en su furgón. Lleva prisa, pero decide parar y ayudarla. ¿Qué pasó hermanita? - Vera usted; ¡venía de lo mas bien y comenzó a toser y a toser, y se paró...! El señor va directo al tanque de la gasolina introduce un palo; sale seco. Mire hermanita, ni olor a gasolina tiene el tanque. 

   La hermana se lleva la mano a la cara y dice: ¡hay me olvidé! Viera, me dijeron en el colegio que llenara el tanque y se me olvidó. El señor le dice: - mire, tengo manguera, pero necesito un recipiente. Tiene alguna cosa… lo que sea… un termo…lo que sea. La hermana va al baúl del carro, pero se regresa avergonzada y le dice: mire: tengo, ¡pero no tengo! - como así hermanita! Cualquier recipiente sirve. Se dirige al baúl, lo abre. 

   La vergüenza de la monjita era porque se trataba de una vacenilla. El señor muy caballero, le dice: hermana esto sirve. El señor llena la vacenilla de gasolina y la hermanita le dice: usted ya ha hecho mucho por mí; yo me encargo de echarle al tanque. ¿Segura hermanita? Si, vaya con Dios. Mil gracias. Se queda sola y cuando la está echando al tanque pasa un señor en un camión, se queda mirando y no lo puede creer. Para al lado, baja el vidrio y le dice: hermanita, ¡está bien que tenga fe, pero no es para tanto…! 

Niño estratega […Y todo por un regalo de navidad]

   El pequeño Ramoncito quien tenía 9 años y era hijo único le preguntó a su mamá: ¿mamá cuando llega papá de viaje? La mamá le dijo: lleva apenas unos días creo que le tomará otra semana de trabajo y regresará. Ramoncito vuelve a preguntar ¿Mamá y si jugamos que yo soy papá mientras el regresa? Bueno mi amor, no veo por qué no.  Y comienza ella preguntando ¿querido que quieres de almuerzo? Hamburguesa con papitas fritas, responde Ramoncito, ella pensó: le seguiré la corriente. 

   Llegó la hora del almuerzo, le sirvió la hamburguesa y las papas. El niño se paró y dijo: voy a hacer la siesta. Que siesta ni que siesta, tienes que ir al colegio. ¿Pero si soy tu esposo y estamos jugando no? Si, y seguiremos jugando, pero cuando vuelvas del colegio. Al regresar del colegio el niño no ha olvidado el juego y le dice a su mamá: querida ya llegué; mis onces por favor. Claro querido…y así hasta la noche. 

   Querido, dice la mamá: ve a cepillarte los dientes y te acuestas. El niño va, se cepilla; luego va y se acuesta en la cama de los papás. ¿Pero no te dije que fuera y te acostaras? 

    Querida, yo soy el hombre de la casa y esta es mi cama, además de noche es cuando se ventilan las cosas importantes, así que vamos a hablar como hacen los matrimonios ven y acuéstate. 

   La mamá, entre desconcertada y molesta, pensando, ¡¡¡qué le habrán enseñado en el colegio…!!! Pensó: me va a tocar mandarlo a dormir con la cola caliente…no obstante decide averiguar y acostarse. Se acuesta y el niño en su papel de hombre de la casa se acomoda y mirando a su mamá le dice: querida se acerca navidad, ¡¡¡qué tal si le compramos la bicicleta al niño!!! 

María, ejemplo de fe:

 

   Va pasando la primavera y aún no ha caído una sola gota. El párroco del pueblo tiene la feliz ocurrencia de convocar a todos a una rogativa para pedir la lluvia. 


   Están todos reunidos en el templo y el sacerdote, en tono de pesadumbre y lamento dice: -¡Ah, hombres de poca fe! Estamos reunidos para rogar que llueva y ninguno de ustedes ha traído paraguas.

 

Madres orgullosas: […Y sus niños, creciendo en santidad y en verdad] [Para niños]

 

   Van dos niños mentirosos caminando por la calle y uno le dice al otro: - Mi papá hizo una escalera que llega al Sol. El otro niño dice: - Mí papá encendió un cigarro con el Sol. - ¡Mentira! ¿Y cómo lo hizo? - ¡Pues se subió en la escalera que hizo tu papá!

Pez en el agua: [Juan Bautista y el niño Jesús. Encuentro de dos humildes] [Para niños]

   Se encuentran dos madres que presumían de sus hijos. Una le dice a la otra: - Mi hijo es gerente de una empresa transnacional. Se encarga de negocios importantes. Su nuevo puesto le ha caído como anillo al dedo. ¿Y el tuyo qué hace? - El mío se mueve como pez en el agua. - ¿Sí? ¿Qué hace? – Nada.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo de Adviento, 16 de Diciembre 2018, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 23 dic. 2018 16:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 23 dic. 2018 16:40 ]


Una cabra en la habitación: [Reconocer las bendiciones recibidas]

 

   La vida es insoportable, le decía un emigrante a su párroco. Estamos viviendo nueve personas en un cuarto. ¿Qué debo hacer?  El párroco le contestó: meta la cabra también con ustedes en el cuarto. Eso no puede ser. Haga lo que le digo y venga a verme al final de la semana. 


   El emigrante regresó el día indicado y dijo: No podemos aguantar. La cabra es sucia y el olor es insoportable. Vaya a casa. Saque la cabra y vuelva a verme al final de la semana. Cuando regresó, nuestro emigrante estaba radiante. La vida ahora es hermosa. Sin cabra. Sólo nosotros nueve. ¡Qué felicidad! La cabra le ayudó a aquel hombre y a su familia a hacer memoria de las bendiciones recibidas.

 

Moraleja “La cabra le ayudó a aquella familia a hacer memoria de las bendiciones recibidas. Una pequeña dosis de sufrimiento nos ayuda a estar en nuestro sitio, a ser humildes y agradecidos”.

 

 Nada de ingenua [Juan llama a la honestidad] 

   Una señora de edad avanzada pero muy luchadora, llamó a una compañía para que le repararan la estufa. Después de una rápida inspección del equipo, el técnico que llegó a repararla, lubricó el motor con aceite y le entregó a la señora una factura de $70 dólares por la labor.“ ¡Cargos por la labor?!”, exclamó ella. “Sólo le tomó 5 minutos.” El técnico le explicó que su compañía cobraba un cargo mínimo por hora en toda visita. “Bueno, pues si es así, yo le exijo que me trabaje el resto del tiempo.” le dijo la señora, y le puso en la mano un rastrillo. Dicho y hecho…El hombre pasó los 55 minutos siguientes recogiendo hojas en el patio. 

El papiro: [El gozo y la alegría del cielo, brillan en lo sencillo de la vida] 

   “En un viejo papiro encontrado en las pirámides, decía que un hombre rico, -cuya felicidad en este mundo era poseer mucho oro-, antes de morir, ordenó que al preparar su momia le sacaran las entrañas y lo rellenaran con todo el oro posible; de esa manera pretendía cautivar la benevolencia del dios Osiris y conseguir un buen lugar junto a él. 

   Cuando compareció ante la divinidad, con su enorme barriga repleta de oro, oyó lo que menos esperaba: Aunque tuvieras la barriga de un camello, no traerías oro suficiente para comprar la dicha, la alegría y la justicia divina, que jamás pueden venderse. El oro no es la moneda corriente en este lado de la vida”.

Como niños detrás de una puerta 

   Hay un cuadro titulado "El día antes de Navidad". Cuatro niños felices ante una puerta. Detrás de esa puerta algo misterioso está pasando. Uno, ansioso, mira por el agujero de la cerradura. Otro, escucha atentamente para oír algo. A los otros dos pequeños se les acelera el corazón y sonríen maravillados porque intuyen que algo grande está a punto de pasar. El Adviento nos invita a ser como niños esperando que la puerta se abra para recibir al niño Dios, el más bello regalo del Padre celestial.

Cambiar de rumbo: 

   Un señor bastante tomado se subió al bus y se sentó junto a una señora. Ella le dijo con firmeza, si usted sigue por ese camino, va derecho a la perdición. El borracho se levantó como pudo, fue a donde el chofer y le dijo: deténgase que me equivoqué de bus. 

Alumno ignorante: [Que el que obre mal se convierta]:

   A un alumno de la facultad de derecho, presentando un examen oral, el profesor pregunta: ¿qué es fraude?  El alumno responde: es lo que usted pretende hacer conmigo. ¿Cómo? ¡Explíquese! - dice el profesor, muy indignado. El alumno dice: según el código penal. "comete fraude todo aquel que se aprovecha de la ignorancia de otro para perjudicarlo.

Ejercer la paciencia: […Para aguardar la venida del Señor]

 

   Va por la calle un señor empujando un cochecito y él bebe que llevaba iba llorando, zapateando y haciendo un escándalo tremendo. Todos los que pasaban se quedaban mirando como lloraba y el señor seguía empujado el cochecito y le decía: “calma Manuel…calma, ten paciencia Manuel, por favor cálmate Manuel”. 


   Una señora asombrada se detuvo a ver semejante ejemplo de papá, y le dice: señor, estoy asombrada: mientras todo el mundo quiere saber por qué llora el niño, yo me detengo para agradecerle, admirarle y felicitarlo por su ternura con la que le habla a su niño: “Calma Manuel…calma, ten paciencia Manuel, por favor cálmate Manuel”- Y el señor le dice: “no señora, Manuel soy yo”. 

Los dos bautismos: [Misa con niños] 

   Dos niños hablaban así, acerca del evangelio del domingo: Qué prefieres: ¿el bautismo de agua de Juan el bautista o el bautismo de fuego de Jesús? A lo que el otro le respondió: …el que duela menos… 

Aprendiendo de Papá: [Las preguntas a Juan Bautista – Misa con niños] 

   Un padre y su hijo salieron un día a pescar. Estando ya en su barquito, el niño sintió curiosidad por el mundo que le rodeaba, y comenzó a hacerle preguntas a su padre. - “Papá, ¿qué hace flotar nuestra barca?” Su papá le contestó, - “Pues, no estoy seguro.” 

   Al rato, el niño miró a su papá y le pregunta: - “Papá, ¿cómo respiran los peces bajo el agua?” Una vez más su papá le contestó, - “Bueno hijo, la verdad es que no estoy seguro.” Más tarde el niño vuelve y pregunta, - “Papá, ¿por qué es azul el cielo?” - “Caramba, hijo, no estoy seguro”, le contestó su papá. Después de unos momentos de silencio, el niño pregunta: - “Papá, ¿te molesta que te haga tantas preguntas?”- Y el papá le contesta: - “Claro que no, hijo, preguntando es que se aprende.”

Enredando lo simple: [Juan habló claro, sin complicar las cosas]. 

   En un restaurante, un señor muy elegante llama al mozo y le pregunta: ¿dónde está el receptáculo de hidroservicios para necesidades fisiológicas? El mozo exclama… ¿Cómo? ¡Ah…! el baño ¡¿Por qué habla tan difícil? El comensal le dice: Bueno… mire el menú: “Mezclum otoñal de retazos verdes”, “Dados de ave en nieve de mostaza”, “Tian de zucchine y pañuelitos de espinaca”. ¡Ustedes son los primeros en complicar lo simple!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo de Adviento, 9 de Diciembre 2018, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 10 dic. 2018 12:40 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 10 dic. 2018 13:22 ]


La copa llena: [Tiempo para llenarnos de Dios]

gif

   Un sabio japonés, conocido por la sabiduría de sus doctrinas, recibió la visita de un profesor universitario que había ido a verlo para preguntarle sobre su pensamiento. El sabio le sirvió el té: habiendo llenado la taza de su huésped, continuó echando con expresión serena y sonriente. El profesor veía desbordarse el té con asombro, y no lograba explicarse la distracción del sabio. No pudiendo contenerse más, le dijo: – Está llena. 

No cabe más.

– El sabio imperturbable, dijo: como esta taza, tú estás lleno de tus conocimientos, opiniones y conjeturas eruditas y complejas. ¿Cómo puedo hablarte de mi doctrina, que sólo es comprensible a los más sencillos y humildes, si antes no vacías la taza? 

   La doctrina sólo es comprensible a los que se vacían, a los abiertos de corazón. Solamente los sencillos, los vacíos de todo y abiertos al Todo pueden comprender a Dios y aceptarlo como su tesoro. Para que Dios pueda penetrar en la mente y en el corazón del ser humano, necesitas vaciar tu corazón de lo que te estorba. 

Los nidos de las aves: [El Dios omnipotente, se acerca en Jesús] 

   Al llegar el verano, un hombre sabio, veía cómo las cigüeñas comenzaban a hacer sus nidos en las torres de las Iglesias. Un día, paseándose por el jardín, se encontró con el nido de un pajarito incubando sus huevos, en una pequeña ramita, al borde del camino por donde se pasaba todos los días. 

   Pudo ver cómo nacían sus polluelos. Pudo ver, cómo a cada rato, la mamá les daba de comer. Y pensaba para sus adentros: ¡Unos tan arriba, inalcanzables, ni se les puede ver; mientras que otros tan abajo, que se les podía coger con la mano y darles de ¡comer! ... 

Del luto a la alegría 
   

   En algunos lugares de Perú, y en otros lugares, los dolientes llevan ropa negra después del fallecimiento de un ser querido por uno, dos, y hasta tres años. Luego, se quitan las ropas negras y se ponen camisas de color y otra vez participan en las fiestas y bailes comunitarios. 

  Humanamente, todos llevamos una ropa de aflicción a causa de nuestros pecados. En el Adviento, Dios nos invita a despojarnos del ropaje del pecado, de la aflicción, para que nos vestirnos "con el esplendor de la gloria" que trae su nacimiento. 

Viejos compañeros: [El Adviento nos permite mostrarle los cambios al Señor?] 

   “Estaba en la sala de espera para mi primera cita con un nuevo odontólogo. Mientras me atendían, me entretuve en mirar los diplomas que se exhibían allí. Al ver el nombre completo del dentista, recordé a un chico alto y apuesto, compañero de clase en el bachillerato, que me hacía suspirar, hará eso de 40 años. ¿Será el mismo que me gustaba tanto en ese entonces? pensé. 

   Al entrar a la consulta y verlo descarté rápidamente la idea: Ya era demasiado mayor para haber sido mi compañero. ¿Estaba lleno de arrugas, calvo y barrigón…o sería? Intrigada, al terminar la consulta le pregunté si había asistido al colegio Americano. 

   Sí, claro, me respondió él, sorprendido. “En que año te graduaste?”, le pregunté entusiasmada. “En 1969”, me contestó. “Ah!, entonces, estabas en mi clase”, exclamé muy contenta. Allí fue cuando él me miró de cerca, y luego me preguntó con una sonrisa: “Ah, ¿sí? ¿Y qué materia dictabas tú?” 

El león más feroz. [Juan Bautista llama y llama a la conversión, y nadie hace caso…] 

   Un circo llega a la ciudad. El dueño empieza a anunciar por todas partes: -Damas y caballeros, vengan a ver al león más feroz del mundo, ¡solo por 50 dólares!  Pero nadie hacía caso, así que bajó el precio: -Damas y caballeros, vengan a ver al león más feroz del mundo, ¡solo por 30 dólares!  Sin embargo, ninguna persona se acercaba, y así fue bajando el precio a 20, 10, 5 dólares... pero nada. 

   Entonces el dueño anunció: -Damas y caballeros, vengan a ver al león más feroz del mundo, ¡totalmente gratis! Como era de esperarse, el circo se llenó hasta reventar. De pronto el tipo clavó estacas alrededor de la entrada, y comenzó a gritar: -La salida a 100 dólares… porque dejaremos libre al león! 

Loro convertido [Nunca es tarde para la conversión] 

   Ricardo recibió un loro por su cumpleaños; era un loro adulto, de muy mala actitud y vocabulario. Cada palabra que decía estaba adornada por alguna palabrota, y siempre de muy mal genio. Ricardo trató, desde el primer día, de corregir la actitud del loro, diciéndole palabras bondadosas y con mucha educación. Le ponía música clásica y siempre lo trataba con mucho cariño. 

   Llegó un día en que Ricardo perdió la paciencia y gritó al loro, el cual se puso más grosero aún, hasta que, en un momento de desesperación, Ricardo metió al loro en el congelador. Por un par de minutos aún pudo escuchar los gritos del loro y el revuelo que causaba en el compartimento, hasta que de pronto, todo fue silencio. Luego de un rato, Ricardo arrepentido y temeroso de haber matado al loro, rápidamente abrió la puerta del congelador. 

   El loro salió y con mucha calma dio un paso al hombro de Ricardo y dijo: - "Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje y actitud, te pido me disculpes y te prometo que de ahora en adelante cambiaré mi comportamiento". 

   Ricardo estaba muy sorprendido del tremendo cambio en la actitud y el lenguaje del loro. Estaba a punto de preguntarle qué lo había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuó: - ¿te puedo preguntar una cosa? ...- Sí. ¡¡Claro!! – le contestó Ricardo - ¿Puedo saber qué fue lo que te hizo el pollo que está congelado?

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 1° Domingo Adviento, 2 de Diciembre 2018, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 3 dic. 2018 9:00 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 dic. 2018 15:54 ]


Estar despiertos y preparados. 

   Un señor en un museo de arte moderno está explicando un cuadro a un amigo: - Pues esto es un amanecer, como indican sus colores cálidos que rompen la imagen clásica del cubismo y arte abstracto para plasmarse más allá de la realidad que involucra el sueño que uno tiene por la mañana….

 

   Se acerca otro señor y dice: - ¡Uy! ¡Pero eso es un atardecer! - ¿Como que un atardecer? ¡Esto es un amanecer! - ¡Pero como puede usted asegurar que es un amanecer!  -Mire, yo he estudiado en Cambridge y Harvard, he hecho tres másteres en arte moderno, así que seguro que es un amanecer. -Pues mire, yo conozco al autor de este cuadro y ese nunca se levanta temprano, así que seguro que es un atardecer.

El buitre, el murciélago y la abeja. [Levantad vuestras cabezas…] 

   Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que esté completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza a levantar vuelo con una carrera de 3 a 4 metros. El murciélago, es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. 

   Si se lo coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso hasta que alcance algún sitio ligeramente elevado del que pueda lanzarse al aire. La abeja al ser depositada en un recipiente abierto permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar por arriba de ella. Persiste en escapar por los lados, hasta que completamente se destruye a sí misma. 

En el ejército: [Analicemos las señales y los mensajes de Dios]

   El coronel a su ayudante: Mañana a las nueve habrá un eclipse de sol, fenómeno que no ocurre todos los días. Ordene que salga la tropa al patio en traje de campaña para que puedan observar esta rareza natural, y yo estaré presente para explicarla. Si llueve, no podrá verse nada, así que ordenará usted que se lleven la tropa al gimnasio. El ayudante del coronel al capitán: Por orden del coronel, mañana a las nueve habrá un eclipse de sol; si llueve no podrá verse desde el patio y, por consiguiente, en traje de campaña el eclipse tendrá lugar en el gimnasio, cosa que no ocurre todos los días.

   El teniente al sargento: Mañana a las nueve, en traje de campaña, el coronel eclipsará al sol en el gimnasio, como ocurre todos los días que hace buen tiempo, si llueve tendrá lugar en el patio. El sargento al cabo: Mañana a las nueve tendrá lugar el eclipse del señor coronel en traje de campaña, por efecto del sol. Si llueve en el gimnasio, - cosa que no ocurre todos los días-, la tropa formará en el patio. Comentarios entre la tropa: Mañana - si llueve-, el sol en traje de campaña eclipsará al señor coronel en el gimnasio. Lástima que esto no ocurra todos los días.

Ejercitando la paciencia y la espera. [Esperar a Cristo: Él es la llave de entrada]

 

   Una larga fila de gente está muy temprano esperando que abran la panadería, cuando en eso llega una viejecita, que va y se coloca de primera en la fila. Todos dicen al tiempo: haga la fila como todos nosotros, y no la dejan hablar siquiera.

 

   Con paciencia vuelve la viejita otra vez hacia delante tratando de llegar a la puerta. Pero esta vez la sacan a empujones. Ella vuelve a insistir nuevamente, y la vuelven a sacar, esta vez a gritos y muy disgustados todos. Entonces la viejita se levanta, va otra vez, se para enfrente de todos y les dice: - ¡Yo soy la dueña y tengo las llaves! - Ahora no abro la panadería!!! 

Nos robaron la carpa:

   Dos amigos: Luis y Juan se fueron en un viaje de camping. Luego de una buena comida y una botella de vino se fueron a dormir. 

   Horas más tarde, Luis se despertó y codeó a su fiel amigo: Juan, mira el cielo y dime qué ves. Juan contestó: Veo millones y millones de estrellas. ¿Y eso qué te dice? 

   Juan pensó por un minuto y dijo: Astronomicamente, me dice que hay millones de galaxias, astrologicamente, veo que Saturno está en la constelación leo, cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres de la mañana; Teologicamente, que Dios es todopoderoso y que somos pequeños ante él. ¿Y a ti qué te dice? Y Juan le dijo: ¡Que somos unos tontos porque alguien nos robó la carpa!

La manzana [Para Misa con niños]

    Una manzana está esperando el autobús. Llega una banana y le pregunta: – ¿Hace mucho que usted espera? Y la manzana responde: – No, yo siempre fui manzana. 

Ratita paciente: [Para misa con niños] 

   Está una ratita sentada en una acera; llega una amiga y le pregunta: - Ratita, ratita, ¿Qué haces? – Pues aquí…esperando un ratito.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 34° Domingo del Tiempo Ordinario, 25 de Noviembre 2018, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 26 nov. 2018 10:29 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 26 nov. 2018 10:59 ]


Cristo pagó por todos: 

   Se sube un padrecito -bastante ancianito- al bus a un viaje de varias horas. Se sienta cómodamente, saca la biblia y se pone a leer. Enseguida se pone a orar, y al poco rato saca su rosario y comienza a rezar. 
   Cuando llega la persona encargada de verificar su boleto le dice: 
- "Padre, ¿me permite su boleto por favor?"
- el padre, no queriendo distraerse de su rezo, mete la mano al bolsillo queriendo sacar el boleto, pero en su lugar saca una estampita con la imagen de Cristo Rey en la cruz. En ella decía:Cristo pago por todos”! - A lo que le dice el boletero: "Disculpe padrecito, pero, como yo soy ateo, me temo que, si no me muestra su boleto, ¡voy a tener que bajarlo! 

El americano y el Rey. [Jesús Reina en su amor cercano] 

   Cuentan que hace años, un soldado americano que viajaba en un autobús en Suecia le dijo al hombre que iba sentado junto a él: "América es el país más democrático del mundo. Cualquier ciudadano puede ir a la Casa Blanca a ver al presidente y discutir los problemas con él". Y el hombre le contestó: "Eso no es nada. Aquí en Suecia, el rey y la gente viajan en el mismo autobús". Cuando el hombre se bajó del autobús, le dijeron al americano que su compañero de asiento era el mismísimo Gustav Adolf, rey de Suecia.

Aviso parroquial: [Cristo, único Rey vencedor] 

   Un párroco, al terminar la Eucaristía dio el siguiente aviso parroquial:

 “El torneo de baloncesto de la parroquia continuará el próximo miércoles por la tarde con el partido entre nuestra parroquia y la parroquia de Cristo Rey: ¡Acompáñenos a derrotar a Cristo Rey! 

El Rey de la selva: [Dios no se impone a la fuerza…] 

   Estaba el Rey león todo borracho caminando por la selva; toma entre sus patas al conejo, lo levanta por las orejas, lo acerca amenazadoramente a sus ojos y le pregunta: Conejo, ¿Quién es el rey de la selva? ¡Tú León, sólo tú!, responde el conejo asustado. 

   El León lo suelta y hace lo mismo con la tortuga y el jabalí. Luego se encuentra al elefante, le agarra por la trompa y le pregunta: Elefante, ¿Quién es el rey de la selva? Y el elefante lo enrolla en su trompa, lo golpea repetidas veces contra los árboles, y lo lanza contra un muro de piedra. Se levanta el león todo moribundo y le dice: ¡Bueno, si no te sabes la respuesta, no tienes porqué enojarte tanto! 

Cristo: Rey y juez bondadoso 

   Como el juez prometió ser indulgente con ocasión de la Navidad, le pregunta a un acusado: - Hombre! bienvenido a mi juzgado. – ¡Guardias, tráiganle un café! ¿De qué se le acusa? – Señor juez, me acusan haber hecho mis compras navideñas con anticipación. - Hombre, pero eso no es un delito, ¿Cuénteme, con cuánta anticipación usted hizo las compras? – pues antes que abrieran la tienda. 

Hijo pretensioso: […Reino de humildad: Jesús, manso y humilde] [Misa con niños] 

   Un niño, hijo de un famoso rey de Roma, le dice a su padre el rey: 

   Papá, cuando sea grande, me gustaría ser como tú. 

   El rey, todo vanidoso le dice: 

   ¿Eso me parece muy bien hijo…y como para qué? - ¡Para ser tan grande e importante como yo? – Y el hijo le responde: - claro que no papá. -Yo quisiera ser como tú, para tener un hijo como yo.! 

Cumpleaños del rey león: [Para misa con niños] 

   El león reúne a todos los animales de la selva y les dice: mañana habrá una fiesta por mi cumpleaños. El sapo, interrumpiéndolo grita: sí, sí, bravo, bravo, mañana habrá fiesta. El león mira muy feo al sapo, y continúa hablando… Y espero que vengan todos a las 7 pm…Y el sapo vuelve a interrumpirlo: sí, sí, bravo, bravo, mañana habrá fiesta. 

   Y el león se le queda viendo feo al sapo otra vez y dice: espero que vengan todos menos alguien que me cae mal. Le preguntan todos los animales que quién es, y dice le león: es verde, chaparrito y feo, y todos voltean a ver al sapo, y el sapo poniéndose colorado dice: “pobre cocodrilo, tan buen amigo que es”!

 Examen final [El examen definitivo será frente a Jesús] [Para misa con niños] 

   Luego de presentar los exámenes finales, Jaimito llega a su casa. 

Su papá le pregunta: 

– ¿Qué tal te fue mijito? 

– No se papá, pero el maestro que me hizo el examen era muy religioso. 

- ¿Y eso por qué lo dices? 

– Porque mientras corregía mi examen decía: ¡Ay Dios mío! ¡Santa Madre de Dios!.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 33° Domingo del Tiempo Ordinario,18 de Noviembre 2018, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 19 nov. 2018 18:35 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 20 nov. 2018 8:57 ]


Algo muy grave va a suceder: [Refugiarnos en Dios y eso basta] 

   En un pueblo muy pequeño una señora que tiene dos hijos, de 17 y una hija de 14, está sirviéndoles el té con una expresión de preocupación en su rostro. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella responde: "No sé, pero amanecí con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo".  El hijo se va a jugar al billar, va a hacer una carambola sencillísima y no la hace. 

    Todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta: "estoy preocupado por algo que me dijo mi madre esta mañana sobre algo muy grave que va a suceder en este pueblo".  Todos se ríen de él. Terminado el juego, uno de sus amigos, en son de burla le dice a la mamá que fulana de tal amaneció con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. 

   La madre le dice: - No te burles de los presentimientos de los mayores porque a veces se hacen realidad... Una pariente oye esto y va a comprar carne. Le pide al carnicero: "Deme un kilo de carne", y en el momento que la está cortando, le dice "mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado".  El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar le dice: "mejor lleve dos kilos porque la gente está diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando”. Entonces la señora responde: "Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos..." Se lleva los cuatro kilos. 

   Como la carne se agota, el carnicero mata a otra vaca, y más y más se va esparciendo el rumor. Llega un momento en que toda la gente en el pueblo está esperando que pase algo malo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde alguien dice: - ¿Se han dado cuenta del calor que está haciendo? - ¡Pero si en este pueblo siempre hace calor, gritó alguien! - Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca hizo tanto calor como ahora. 

   Al pueblo casi desierto, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: "Hay un pajarito en la plaza". Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito. - Pero señores, siempre hay pajaritos que bajan. - Sí, pero nunca a esta hora.  Es tal la tensión de los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. – Yo, aunque soy muy macho, mejor me voy, -grita uno-.  

   Mete todo en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que los demás dicen: "Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos". Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. 

   Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: "Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa", entonces la incendia y todos hacen lo mismo. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presentimiento y le dice a su hijo: "¿Viste mijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?". 

Aprender otro lenguaje: [El lenguaje de la fe aleja a satanás]

   Una vez una rata que estaba atravesando pausadamente una cocina seguida por sus seis pequeños ratoncillos. De repente se encontró con un gato grande y de aspecto furioso. Mamá rata se quedó petrificada. En seguida se sobrepuso al susto y lanzó un grito con toda la fuerza de sus pulmones. El gato, en un abrir y cerrar de ojos, desapareció. Mamá rata se acercó a sus ratoncitos y les dijo en voz baja: ¿entienden mis hijitos ahora por qué les recuerdo todos los días, que es muy importante aprender un segundo idioma?

Prepárate. 

gif

Un hermano de una iglesia estaba preparando mucho té. Llegó otro hermano y le preguntó: "¿Por qué estás preparando tanto té?"  

   Él le contestó: Es que el pastor dijo:La luz del sol se apagará, no brillará la luna, caerán del cielo las estrellas, el universo temblará y entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad”. ¿Pero eso qué tiene que ver con toda esa cantidad de té que estás haciendo? … Es que al final repetía y repetía: “Dios viene”: Prepara-Te! 

Palabras definitivas: [Tomamos en serio los mensajes de Dios] 

   Un hijo que realizaba sus estudios de bachillerato lejos de su ciudad natal, por desjuiciado perdió el año. Antes de regresar a la casa de vacaciones, y aprovechando que estaba lejos del papá, se limita a escribirle un mensaje por WhatsApp diciéndole: “Padre querido, año perdido”. Y el papá, de inmediato le contesta otro WhatsApp diciéndole: “Hijo del alma, alista la nalga” 

Fin del mundo: [Cuando vean esto, sabe que el fin está cerca] 

   Un día Dios decide ponerle fin a la tierra y a la vida humana. Reúne a todos los líderes mundiales para notificarles su decisión. "Los he reunido para decirles que terminaré con la humanidad en 24 horas”. Ese es el tiempo límite. La tierra no existirá más, por lo tanto, vayan a sus respectivos países y notifiquen a sus pueblos para que todos arreglen sus vidas. Tienen 24 horas. 

  • Obama dice: -"My fellow americans: les tengo dos noticias. Una buena y una mala. La buena es que Dios si existe. Y ha hablado conmigo. La mala es que esta gran Nación, nuestro sueño americano dejará de existir en 24 horas. Esa es la voluntad de Dios. 
  • Castro: Camaradas…pueblo cubano, tengo dos malas noticias que darles: la primera es que Dios si existe...Si, así es...yo lo vi con mis propios ojos.! ¡Estuve equivocado todo este tiempo chico! … La segunda, ¡es que en solo 24 horas esta magnífica revolución por la que hemos luchado dejará de existir! 
  • Cristina: Argentinoss, Argentinass! Hoy es un día muy especial para todos. Les tengo que dar dos buenas noticias.   La primera es que yo soy una enviada de Dios. ¡Soy su mensajera porque hablé con él personalmente! La segunda, ¡Argentinosssss! es que, conforme a lo prometido a través de toda mi campaña, en 24 horas…escuchen bien... en solo 24 horas... no habrá más desempleo... pobreza ni delincuencia… Y lo más espectacular... Hoy retiro el cobro del IVA en todos los productos y ya no habrá más hambre ni miseria…escuchen bien, todos los problemas se acaban hoy, ¡y el que no me crea! …Que en 24 horas venga y me lo reclame! 
Pesimista futurólogo
[Misa con niños]

   Era un niño que era tan pesimista que cuando iba a comprar un helado decía: - ¿Me da un helado? - ¿De qué sabor? -No Importa, de todas maneras, se me va a caer

1-10 of 333