Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 13° Domingo del Tiempo Ordinario, 28 de Junio de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 27 jun. 2020 15:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 27 jun. 2020 15:12 ]


Pagado con un vaso de leche: Quien que dé de beber un vaso de agua…”

Un joven que pagaba sus estudios trabajando de vendedor ambulante, sentía hambre pero no tenía dinero para almorzar. Decidió vencer la vergüenza que le daba mendigar y pedir algo de comer en la próxima puerta que tocara. No obstante, perdió sus nervios cuando una hermosa joven le abrió la puerta. En lugar de pedirle comida pidió solo un vaso de agua.  Ella, sin embargo, se apiadó de él y le trajo un vaso de leche. 

   Él se lo tomó tímidamente y preguntó, "¿Cuánto le debo?". - "No me debes nada," respondió ella. "Mi madre nos enseñó a no aceptar pago, por hacer un favor." "Entonces le agradezco de corazón.", respondió el joven.  Aquel joven llamado Howard  Kelly se fue de aquella casa, no solo sintiéndose fortalecido en su cuerpo sino también en su fe en Dios y en la humanidad, pues antes había pensado en rendirse y renunciar. Muchos años más tarde aquella joven, ya mayor, enfermó gravemente. 

   Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron al hospital de una gran ciudad donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad. Cuando el médico se dio cuenta del nombre de su nueva paciente y del pueblo de donde venía, inmediatamente se levantó y fue a verla.  La reconoció inmediatamente. Volvió a su oficina resuelto a hacer todo lo posible para salvar su vida. La lucha fue larga pero la señora se salvó. 

   Por su parte la señora andaba muy preocupada sabiendo que el precio de su estancia en el hospital sería astronómico. Sin que ella supiese, el doctor envió órdenes que le pasaran a él la cuenta final. Después de examinarla escribió un mensaje al pie de la cuenta antes de que fuese enviada a la señora. Ella abrió aquella cuenta con gran temor, pensando que pasaría el resto de sus días pagándola. Finalmente la miró, y cuál fue su asombro cuando leyó al pie de la enorme cifra: “Totalmente pagado, con un vaso de leche”. Firmado: Dr. Howard Kelly. 

Le pedí a Dios y me escuchó [Contra los que quieren tener la vida cómoda]

Pedí fuerza y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte. Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver. Pedí prosperidad y Dios me dio cerebro y músculos para trabajar. Pedí valor y Dios me dio obstáculos para superar. Pedí amor y Dios me dio personas con problemas a las cuales ayudar. Pedí favores y Dios me dio oportunidades. Yo no recibí nada de lo que pedí. Pero he recibido todo lo que necesitaba. Le pedí a Dios que me diera todo en la vida... y me dio la vida para tenerlo todo!! 

Moraleja: “Moneda que está en la mano, quizá se debe guardar, la  monedita del alma se pierde si no se da”. 

La tarjeta: [Será Dios, nuestro único y verdadero amor?]

Se acerca un joven al mostrador de una tienda y le dice al vendedor: – ¿Tienes tarjetas que digan “para mi único y verdadero amor”? – Sí, señor, si tengo – Y el joven le responde: “deme ocho, por favor”. 

Defender nuestra fe

En un Partido de Fútbol Americano en Texas, hay dos monjitas, y se sientan silenciosamente, justo detrás de un par de hinchas que resultan ser un par de bandidos. Al ver que las monjas se han sentado detrás suyo, uno le dice al otro, en voz muy alta: ¡Sabes?... lo que más me gusta de Dallas, es que en toda la ciudad no hay más que diez católicos! - Y el otro bandido le contesta: 

- ¡Pues, a mí me gusta Houston mucho más, porque allí tan sólo hay dos católicos! – Entonces, una de las dos monjitas se inclina hacia adelante, y colocándole una mano en el hombro a cada uno de los bandidos, les dice:- ¡Me alegro por ustedes, hermanos, porque el infierno les va a encantar, pues allí no hay ningún católico!

Anillo de compromiso: [Amar a Dios sin medida…Sin tacañería]

   Después de algún tiempo de noviazgo, le dice la novia al novio: Sabes? Ya no me caso contigo porque eres un tacaño, toma, te devuelvo el anillo de compromiso… Y el novio, mirándola con mucha tristeza, le dice: ¡Y la cajita¡¡¡ 

Voces que impiden amar. [Amar a Dios sin reservas y por encima de todo]

   Jaimito le manda una nota a la novia y diciéndole: -Amor, quisiera decirte cuánto te amo y te extraño, pero hay una voz que me lo impide... - La novia, a los pocos días le contesta diciéndole: - Hay mi cielo, dime cuál es esa voz, y yo haré lo que pueda para ayudarte...! Entonces Jaimito le contesta: La voz me dice: - “Usted no tiene saldo disponible, por favor recargue su cuenta e intente nuevamente!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 12° Domingo del Tiempo Ordinario, 21 de Junio de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 20 jun. 2020 14:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 20 jun. 2020 14:13 ]


El niño y el Avión. [Seguros y confiados en las manos de Dios] 

   Cuentan que una señora abordó un avión para viajar a Nueva York. Un niño entró buscando su asiento y se sentó justo al lado de ella. El niño era muy educado. Y paso el tiempo coloreando en su libro de pintar. No presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión. El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. 

   De momento una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento. ¿Cómo lo hacía?, ¿Porque su calma? Hasta que la mujer, echa un manojo de nervios, le preguntó: – Niño: ¿no tienes miedo? – No señora”, contestó el niño, y mirando su libro de pintar le dice: -“Mi papá es el piloto”.

¡Muerto de la pena! [Ante Dios, no podemos escondernos] 

   Pachito va pasando frente a una funeraria y vio que venía el doctor pardito a quien él le debía mucha plata, razón por la cual siempre que lo veía, se le escondía a como diera lugar. Entonces, aceleró el paso, entró en la funeraria y se escondió en un ataúd de exhibición, cerrando la tapa del ataúd para que no lo encontrara el Doctor Pardito. 

    Pero el doctor ya lo había visto, justo cuando se estaba escondiendo en el ataúd. Abre la tapa del ataúd y le preguntó a Pachito: ¿Ala, yo te estaba buscando! …Y tú qué haces en el ataúd? – A lo que Pachito respondió: ¡Aquí, muerto de la pena contigo, caray ¡ 

Deudor: [Nada hay oculto que no llegue a saberse…] 

   Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: - ¿Qué te pasa, que estás muy abatido?
Y el otro le responde: -Es que llevo mucho tiempo sin trabajo y debo como 50.000 euros, y cada vez que me ven mis acreedores me atosigan para cobrarme. - ¿Sabes? – le comenta el amigo - Déjate la barba y así no te reconocerán. A lo que responde el endeudado hombre:
-No puedo… ¡con barba debo 100.000 Euros!
 

Los dos naranjos: [No tengáis miedo…!] 

   Dentro de un cementerio antiguo, al borde de la pared crecieron dos naranjos. El sacristán que ayudaba al párroco tenía un amigo borracho que lo invitó a su casa, cerca al cementerio. Se pusieron a tomar todo el día y les cogió la noche, justo halando de espantos y de to lo que causaba miedo. El sacristán afanado, porque tenía que tocar las campanas, regresaron con su amigo. 

   Al pasar por el cementerio vieron unas luces dentro. Trataban de mirar, pero la grieta era pequeña, no veían nada, pero sí escuchaban hablar a dos que decían: “Una para usted y otra para mí…una para usted y otra para mí”. El sacristán le dijo al compadre: para mí que Dios y el diablo se están repartiendo las almas. Si, debe ser eso, dijo el amigo lleno de miedo. 

   El miedo llegó al máximo cuando una de las voces dijo: afuera hay dos: una para usted y otra para mí…y al instante los dos borrachos salieron cual rayo veloz hasta llegar a la iglesia, y allí cayeron privados del susto. El párroco y algunos feligreses para comprobar lo ocurrido y con sorpresa pudieron ver, al día siguiente, que a los naranjos les faltaban dos frutos. 

El miedo es general. 

   En el fragor de la batalla, el comandante grita a sus soldados: -¡Adelante! ¿Quién manda aquí… ¿El miedo…o YO? – Y un soldado, que ya no podía más, le contesto: - ¡El miedo mi comandante! - ¿Cómo que el miedo? –Claro…Porque usted será muy comandante, ¡pero el miedo es GENERAL! 

El miedo 

   El último apunte que contó en su vida don Pedro Muñoz Seca, literato y humorista, fue, que cuando lo llevaban a fusilar, hacia el año 1.930, durante la Guerra Civil española, les dijo a sus verdugos: “me lo podéis quitar todo, pero hay una cosa que nunca me podréis quitar”. Y al preguntarle qué era eso que no le podían quitar, contestó: “el miedo que tengo”.

¿Te doy miedo? [Para misa con niños] 

   En vacaciones, un grupo de niños entró a una casa de espantos. La más pequeña del grupo se quedó rezagada. – En eso se le aparece un vampiro y la niña se queda petrificada de miedo. El vampiro le pregunta: ¿Te doy miedo? A lo que ella responde: - No gracias señor vampiro ya tengo mucho! 

Mi Papá lo tiene todo [Para el día el padre] 

   La Maestra enseñaba a los alumnos, la diferencia entre tenerlo todo y no tenerlo todo. Entonces pregunta: De ustedes, ¿quién lo tiene todo?: María se levanta y dice, – Mi papá lo tiene todo: tiene casa inteligente, camioneta Mercedes Benz 4x4 último modelo, finca en Peña Lisa con piscina y pista de hielo. – Está bien, dice la maestra, pero ¿acaso tiene un barco? María dice, – No, no tiene barco.  

   Le dice la Maestra, ves que no lo tiene todo? Josesito se levanta y dice, – Pero mi Papá sí lo tiene todo: además de casa inteligente, finca con piscina y pista de hielo, carro último modelo, tiene un barco amarrado en la costa. 

   - ¿Y tu papá tiene avión privado? ¡No, no tiene avión –Entonces no lo tiene todo! Jaimito se levanta y dice: – Mi Papá, desde el sábado pasado, sí que lo tiene todo. – ¿Estás seguro Jaimito? – Sí profesora -  El sábado mi hermana trajo a casa a su novio: un muchacho raro con cabello largo, brazos y cuello tatuados, aretes, piercings en labios, cejas y nariz; jeans rotos y sucios, gorra de hip-hop, camiseta negra de Yei Valvin con un letrero que decía: “Este es el negocio, socio”…Y cuando mi papá lo vio, se cogió la  cabeza a dos manos y exclamó: ¡Dios mío, Esto era lo único que me faltaba!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo Solemnidad de Corpus Christi, 14 de Junio de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 15 jun. 2020 6:19 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 15 jun. 2020 6:19 ]


Alimento de eternidad. 

   Un hombre escribió una carta al director del periódico de su localidad, y comentaba el poco sentido que había tenido para él acudir a la iglesia cada domingo. “He ido durante treinta años -escribía-, y desde entonces he escuchado algo así como 3.000 homilías. Pero no puedo recordar una sola de ellas. Pienso entonces que he gastado mi tiempo, y los sacerdotes el suyo, dando sermones de balde." 

   A raíz de aquella carta comenzó una pequeña polémica en las cartas al director de aquel periódico. Continuó durante semanas, hasta que alguien escribió unas breves líneas que sorprendentemente, zanjaron todas las controversias. "Llevo casado 30 años. Desde entonces he tomado aproximadamente 32.000 comidas y cenas. Pero no puedo recordar el menú entero de ninguno de esos días. Sin embargo, no por eso debe deducirse que haya sido en balde. Me alimentaron y me dieron fuerza para vivir, y si no hubiera tomado aquellas comidas, habría muerto." 

Eucaristía: Don de Dios, para el disfrute del alma.  

   El padre del pintor sevillano Javier de Winthuyssen, cuando tenía que pintar la fachada de su casa, - que en Andalucía es costumbre pintarla para la primavera-, mandaba al pintor a la casa del vecino de enfrente a preguntarle de qué color quería que la pintara. Y el padre del pintor dulcemente, decía: “Él es quien ha de verla y disfrutarla; es natural que yo la pinte a su gusto”. 

Pan compartido… [Dios extendido]: 

  Era un día lluvioso y gris. Allí estaba frente a mí, una niña apenas cubierta con un vestidito todo roto. Eran más agujeros que tela. Sus cabellitos mojados, tiritando de frío, sola y hambrienta. Y contemplando esa escena le reclamé a Dios. “¿Cómo es posible Señor, que habiendo tanta gente que vive en la opulencia, permitas que esta niña sufra hambre y frío? ¿Cómo es posible que te quedes ahí tan tranquilo, ante tanta injusticia, sin hacer nada? ¿Acaso no eres todopoderoso?” Luego de un silencio que me pareció interminable, sentí la voz de Dios que me contestaba: “¡Claro que he hecho algo! ¡Te hice a ti!”

Moraleja: La clave de la verdadera felicidad es la “comodidad”: es decir: COMO DÍ…DAD. 

Diferencia entre el cielo y el infierno. [Jesús se dio en eterna comida para alimentar a los demás…] 

   Una leyenda China dice que la diferencia entre el cielo y el infierno es muy pequeña. “El maestro quiso que su discípulo lo experimentara por su cuenta. Para ello, lo llevó al infierno primero. Y se encontró en una sala. Al centro, una mesa llena de arroz. Y en torno los condenados, cada uno con una cuchara muy larga en la mano. Tan larga que, cuando quería meter el arroz en su boca hambrienta les era imposible. Allí estaba el arroz. Y todos se morían de hambre. 

   Lo pasó luego a otra sala, la del cielo. La escena era la misma, entonces el alumno preguntó: ¿Y dónde está la diferencia si el panorama es el mismo? ¿Tú crees que es el mismo? ¿No te das cuenta que aquí comen todos y ninguno pasa hambre? La gran diferencia está en que el infierno cada uno piensa en su propia hambre, mientras que aquí cada uno piensa en el hambre del otro. En el cielo, nadie come de su propia cuchara, sino de la cuchara del otro.  En el infierno, por el egoísmo, ni come ni da de comer. En el cielo, es la felicidad del que se olvida de su propia hambre para que coman los demás.

El plato más grande. [En la Eucaristía, a todos se nos da por igual…] 

   En una familia numerosa y de pocos recursos, conformada por los padres y 6 hijos, el menor de ellos siempre se quejaba porque según él, a sus hermanos les daban más comida en plato que a él. La verdad es que la mama a todos les servía por igual. Un día el papá de los niños llamó a su esposa y le dijo: Como estamos en la copa América, el patrón nos invita a ver un partido y a comer. 

   La señora vio la ocasión perfecta para dar a su hijo, la porción del papá. En eso, el niño llamó a la mamá y le dijo que llegaría tarde porque tenía que hacer una tarea en grupo… que por favor, le guardara la comida. La señora le guardó en el horno el plato con la doble porción y al llegar el niño y ver el plato, lo único que atinó a decir fue: Jaaa…si este es mi plato, ¡cómo sería el de mis hermanos…!  

Panadero pobre 

   Un padre de familia muy rico, con muchos autos: Mercedes, BMW, Alfa romeo, entre otros, muy preocupado porque no podía salir a ninguna parte con su familia por la inseguridad de las carreteras, decide comprar un Renault 4 para los fines de semana: - ¡En este carro - le dice a su familia-, no vamos a despertar sospechas!  Si nos secuestran, decimos que yo soy panadero, y que vivimos de una panadería de barrio, ok? - Se van a dar la vuelta a Cuernavaca y efectivamente los secuestran y los interrogan por separado. 

   Le preguntan: “Qué bienes materiales tiene”- El padre responde: - Yo soy panadero, y todo el sustento de mi familia proviene de lo poco que nos queda de la panadería. La madre a su vez les responde: - Mi esposo es panadero, y yo le ayudo en la panadería. De eso vivimos todos. El hijo mayor por su lado dice: - Yo hasta me tuve que salir de estudiar, para ayudarle a mis padres en la panadería. Todo iba muy bien, hasta que le preguntan al hijo menor: - ¿Y cómo se llama la panadería de tu papá? –Y él responde: ¡BIMBO! 

Los discípulos: 

  Llega Jesús con sus discípulos y les dice: - Tomen una piedra y síganme. Todos toma una piedra más o menos grande, solamente Judas toma una piedrita pequeña. Al llegar a cierto paraje, Jesús les dice: traigan sus piedras que las voy a convertir en pan. Todos comen hasta estar satisfechos, menos Judas que queda enojado y con mucha hambre. Al día siguiente lo mismo, Jesús les dice: Tomen una piedra y síganme. Todos toman una piedra normal, menos Judas, que cogió una piedra enorme, y a duras penas, podía llevarla. Llegan a la orilla de un lago y Jesús les dice: - Descansen sobre las piedras que trajeron, que hoy comeremos pescado. 

No solo de pan vive el hombre: 

   Pregunta el juez al acusado: ¿así que robó ese pan porque tenía hambre? Sí señor. ¿Y entonces por qué se llevó el dinero que había en la caja? Y el acusado responde: porque no solo de pan vive el hombre. 

Pan gratis.

   En una cárcel, un preso comenta indignado a su compañero de celda: - Oiga, es absurdo y ridículo lo que están haciendo conmigo. - ¿Por qué?.- Porque me metieron aquí por robar pan, y ahora me lo traen gratis todos los días. 

El pan que habla: [Para misa con niños] 

   Llegó un circo a una ciudad, y en cartelera coloca “el pan que habla”. Toda la gente decidió ir a ver al pan que habla, así que en la noche el circo estaba repleto. Cuando salió el presentador, dice: “Esta noche no pudo llegar el pan que habla por problemas de panadería, pero mañana se lo tendremos”. 

   Al otro día lo mismo, y así varios días. A casi un mes, el público seguía gritando: ¡Queremos al pan que habla! ¡Queremos al pan que habla! Entonces el presentador dice: Hoy lo tenemos, pero necesitamos a un miembro del público. Y sale un caballero, traen un balde grande lleno de agua y lo colocan en medio de la carpa. Entonces, le pasan un pan grande al caballero y le dicen: Sumérjalo unos segundos en el balde, ahora sáquelo, y ahora díganos: ¿cómo está el pan? ¡El pan está-blando…!

Moraleja: Luego de comulgar, Dios habla a través de nosotros: somos panes que hablamos de las maravillas de Dios. 

Me robaron el pan: [Para misa con niños]

   ¡¡¡Policía, policía…!!! ¡Dime pequeño! …Me robaron mi pan! ¿Y estaba solo? ¡Noo¡ con bocadillo y quesito”.

Adivinanzas [Para misa con niños]

- Cuál sería la mayor aspiración de un pan de trigo si él fuera persona?... Ser completamente integral. - Cómo se llama el pan musical? ... Pan-dero - Cómo se llama el pan que camina?... ¿Pan-tufla - Cómo se llama el pan que se lee? ... Pan-carta - Cómo se llama el pan que te persigue para pegarte? ... Pan-dilla… 

Mi Papá lo tiene todo [Para el día el padre] 

   La Maestra enseñaba a los alumnos, la diferencia entre tenerlo todo y no tenerlo todo. Entonces pregunta: De ustedes, ¿quién lo tiene todo?: María se levanta y dice, – Mi papá lo tiene todo: tiene casa inteligente, camioneta Mercedes Benz 4x4 último modelo, finca en Peña Lisa con piscina y pista de hielo. – Está bien, dice la maestra, pero ¿acaso tiene un barco? María dice, – No, no tiene barco. 

   Le dice la Maestra, ¿ves que no lo tiene todo? Josesito se levanta y dice, – Pero mi Papá sí lo tiene todo: además de casa inteligente, finca con piscina y pista de hielo, carro último modelo, tiene un barco amarrado en la costa. - ¿Y tu papá tiene avión privado? No, no tiene avión –¡Entonces no lo tiene todo! 

   Jaimito se levanta y dice: – Mi Papá, desde el sábado pasado, sí que lo tiene todo. – ¿Estás seguro Jaimito? – Sí profesora -  El sábado mi hermana trajo a casa a su novio: un muchacho raro con cabello largo, brazos y cuello tatuados, aretes, piercings en labios, cejas y nariz; jeans rotos y sucios, gorra de hip-hop, camiseta negra de Yei Valvin con un letrero que decía: “Este es el negocio, socio”…Y cuando mi papá lo vio, se cogió la  cabeza a dos manos y exclamó: ¡Dios mío, Esto era lo único que me faltaba!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo Solemnidad Santísima Trinidad, 7 de Junio de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 5 jun. 2020 16:54 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 5 jun. 2020 16:55 ]


Dios es como el azúcar: [Dios da todo el sabor] 

   La Profesora pregunta: ¿Cómo sabemos que Dios existe? Cada uno fue dando su propia respuesta. Pero la profesora, queriendo ayudarles, seguía insistiendo: ¿y cómo saber que Dios existe si ninguno lo hemos visto? Todos se quedaron callados. Para los niños es evidente que lo que no se ve o se toca no existe. 

   Hasta que un pequeño levantó la mano y tímidamente respondió: Señorita. Dios es como el azúcar. Mi mamá me dijo que Dios es como el azúcar en mi leche que ella prepara todas las mañanas: que yo no veo el azúcar que está dentro de la taza en la leche, pero sí ella la saca, queda sin sabor.

Pregunta: ¿Qué le dijo el café al azúcar? – Sin ti, mi vida sería muy amarga… Y nosotros sin Dios… muy amargados… 

El pez anaranjado: [Para misa con niños] 

   Un niño sale entusiasmado de la piscina: -Mami, mami, en el fondo de la piscina hay un pez anaranjado en forma de triángulo. La mamá se sumerge en la piscina a mirar y sale sonriendo: Cariño, no he visto nada.  -Mami, le dice el niño, es que para verlo hay que cerrar los ojos... 

Ama y comprenderás: [Para niños] 

   Le pregunta un niño al maestro sabio: “Maestro, donde está Dios?”. – Y el maestro le responde: “Hijo, Dios está en aquel que le abre el corazón”. Donde reina en el amor, allí hay ojos que saben ver. Si miras con ojos de amor, verás la Trinidad. 

   ¿Por qué empeñarse en saber, cuando es tan fácil amar? Dios no te manda entender, no pretende que su mar sin playas pueda caber en tu mínimo pensar. Dios sólo te pide amor. Dale todo el tuyo, y más, siempre más, con más ardor, con más ímpetu; verás que amándole mejor, mejor le comprenderás. Sólo ama y comprenderás. 

El mar en un pozo: 

   Hablando de la Santísima Trinidad San Agustín explica: “Como cuando un niño abre un pequeño pozo en la arena junto al mar y comienza a pasar con su manito el agua del inmenso mar al pequeño pozo, así es el misterio de la Trinidad: no se puede abarcar. Aunque es inmenso y sublime, de alguna manera cabe en nuestro corazón, si lo pasamos con amor. Mientras haya algo de agua en el pozo, de alguna manera tienes el mar. Trata de tener a Dios en tu corazón, pero no olvides que nunca podrás abarcar todo su misterio. 

Cuestión: La Trinidad es un misterio que supera nuestro intelecto. Intentar abarcarlo, sería como un pobre miope que trata de divisar las costas de África desde Brasil. 

Regalos: [Aprender a amar el Misterio divino]

 

   El hijo de Pilar y Daniel fue bautizado. Luego de enseñarle todo lo sagrado referente al bautismo, le dieron estos regalos: Un caracol: —Para que aprendas a amar el agua. Una jaula, que tenía un pájaro preso y lo soltaron…Para que aprendas a amar la libertad. Le dieron una flor…Para que aprendas a amar la tierra. Y por último, le dieron una botella cerrada con la advertencia: No la abras, nunca, “para que aprendas a amar el misterio”. 

Imágenes pedagógicas: [Tres personas distintas y un solo Dios verdadero]. 

   Tres pliegues en una sola tela, pero no hay más que una tela./ Tres falanges en un dedo, pero no hay más que un dedo./ Tres hojas en un trébol, pero no hay más que un trébol./ Tres flores en un solo tallo: forman el Buganville o trinitario./ Cáscara- clara- yema: forman un sólo huevo./ Escarcha, nieve, hielo…, los tres son agua/////- Papá-mamá-hijos: los tres, son una sola familia. / Rayos- calor –luz: constituyen el mismo Sol./ Fuente- rio- riachuelos: una sola agua./ Compositor- intérprete- director: una sola obra musical./ 

Exceso de velocidad: 

   Dos monjitas van en una moto pasando la curva de la muerte. Un policía ve cómo han pasado sin que se hayan estrellado pues iban como a mil por hora. Las detiene y les dice: cómo es que no se han estrellado con esa velocidad? Y ellas responden: es que vamos con Dios…Y el policía les dice: multa por ir tres en la moto. 

El párroco y el chofer [Misterio escondido y revelado…No improvisado]

   A un párroco, al que invitaban a predicar a muchas iglesias, y al que siempre le conducía el carro el mismo feligrés, durante un viaje, el chofer le dijo: “Mire padre, yo le he oído decir tantas veces el mismo sermón sobre la Santísima Trinidad, que me lo sé de memoria. Le apuesto lo que quiera que yo podría decirlo tan bien como usted”. El párroco le dijo: “listo, te voy a dar una oportunidad”. 

   Antes de llegar a la iglesia intercambiaron ropa; el chofer se vistió de sacerdote y el sacerdote de chofer. Ya en la iglesia el chofer, vestido de sacerdote, dio la charla y lo hizo muy bien. Luego le hicieron algunas preguntas, justo sobre el misterio de la Santísima Trinidad, a la que no sabía qué responder. Como era rápido de reflejos dijo: “la respuesta es muy sencilla y para demostrarle lo fácil que es, le voy a decir a mi chofer que la responda” 

Como Dios es AMOR[…El amor es la clave]. 

   Después de una larga enfermedad, una mujer muere y llega a las puertas del cielo.

   Mientras espera por San Pedro, ella ve a través de las rejas a sus padres, amigos y todos los que habían partido antes que ella, sentados y disfrutando un suculento banquete. Cuando San Pedro llega, ella le comenta: ¡Qué lugar tan lindo! ¿Cómo hago para entrar? – San Pedro le dijo: Yo voy a decirte una palabra. 

   Si la deletreas correctamente la primera vez, entras; si te equivocas, vas directo al infierno. Ok, ¿cuál es la palabra? “AMOR”. Ella la deletreó correctamente y pasó al cielo. Un par de años después, San Pedro le pidió que vigilase los portones por ese día. Para su sorpresa, aparece el que fue su marido. - ¡Hola, qué sorpresa! - dice ella - ¿Cómo estás? - Ah....Pues he estado muy bien desde que falleciste. Me casé con aquella bella enfermera que te cuidó, gané la lotería y me hice millonario. Entonces vendí la casa donde vivíamos y compré una mansión en el barrio alto que siempre te gustó. 

   Viajé con mi nueva esposa por Europa, Asia y Oceanía. Estábamos de vacaciones en los Alpes, justamente cuando decidí esquiar. Me caí…, el esquí me cayó en la cabeza y aquí estoy. ¿Cómo hago para entrar querida? – Yo voy a decirte una palabra. Si la deletreas correctamente la primera vez, sin equivocarte, puedes entrar, si no, vas directo al infierno, para siempre, dijo ella. OK, ¿Y cuál es la palabra? PARANGARICUTIRIMÍCUARO… 

Tres Personas [Tres en uno. -  Para misa con niños] 

   La profesora en el colegio dice: - a ver, tú Pedrito, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra C, y dice el niño: -Cabeza, corazón y cuello. Muy bien Pedrito. – A ver Carlitos, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra P, y el niño dice: - pierna, páncreas y pulmón. Muy bien -Veamos tú, Jaimito…dime 3 partes del cuerpo que empiecen por la letra Z y dice el niño: - ¿Por la letra Z? ... luego de unos instantes de silencio dice…las zejas, los zojos, y las zuñas. 

¿Dios está en el baño?: [Para misa con niños]

   La profesora pregunta a Juanito: ¿Dónde está Dios?, él responde: en el cielo. Muy bien Juanito, Ahora tú Jaimito, ¿dónde está Dios?: Jaimito responde en nuestro interior. Muy bien Jaimito. Ahora tú Carlitos, ¿dónde está Dios? Carlitos responde: en mi baño, profesora. ¿En el baño? ¿Cómo así? Es que todos los días mi mamá se coloca frente a mi baño y dice: Dios mío, Señor, ¿llevas 4 horas en el baño y no sales? 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo de Pentecostés, 31 de Mayo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 31 may. 2020 10:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 31 may. 2020 10:51 ]


Llenar de agua un colador [Habitar en las fuentes del Espíritu]

   Cierta vez, una mujer visitó a un maestro y le preguntó: ¿cómo llenar su alma de espiritualidad? El maestro le dio un colador y una taza, y fueron juntos a una playa cercana. Se pararon sobre una pequeña roca. Le dijo el maestro: ¿Muéstrame cómo llenarás el colador con agua? Ella se inclinó y comenzó a llenarlo con la taza. 

   El agua apenas llegaba a cubrir la base y luego se filtraba a través de los agujeros…El agua se sale, dijo la mujer -, ¿cómo se hace?. El maestro tomó el colador y lo arrojó al mar. El objeto flotó unos instantes y después se hundió. –Ahora está lleno de agua y así permanecerá-dijo luego-. Ese es el modo de llenar un colador con agua y también de llenar tu corazón con el Espíritu. Sólo se logra arrojándose en la inmensidad de su divino amor. 

El sabio y la piedra: [El Espíritu Santo, maestro interior]

 

   Un sabio estaba un día sentado a la orilla de un gran río con sus alumnos, sacó del agua una piedra hermosa, dura, redonda y la rompió. Su interior estaba completamente seco. Esta piedra llevaba años dentro del agua, pero el agua no había penetrado en ella. Luego les dijo a sus alumnos: lo mismo ocurre con nosotros los cristianos. Siempre inmersos en el Espíritu pero, tal vez, por dentro secos.

 

El carro varado: [Sin el Espíritu, nos quedamos estancados]


   Imaginemos un carro varado: dentro está el conductor y detrás una o dos personas empujando fatigosamente el vehículo, intentando darle la velocidad necesaria para que arranque. Se detienen, se secan el sudor, vuelven a empujar... Y de repente, un ruido, el motor se pone en marcha, el carro avanza y los que empujaban respiran tranquilos.

Lección: Necesitamos el poder de lo alto que nos ponga en marcha. El secreto para experimentar Pentecostés se llama oración. ¡Es ahí donde se prende la «chispa» que nos enciende el alma!

 

Todos necesitamos del Espíritu.

 

   En New Port, Rode Island, está la comunidad de las Hermanas de Jesús Crucificado, en la que cada hermana tiene un problema físico: la superiora es ciega, otras son sordas, otras parapléjicas. El lema es: “Cada Hermana edifica la comunidad desde su capacidad y recibe ayuda en su necesidad”. Ninguna monjita es perfecta: La que ve, guía a la ciega; las que pueden caminar llevan a las que no pueden; la que oye, le explica a la sorda. Y Así, como todas tienen un defecto, ese defecto físico, se vuelve un don, signo de la necesidad que tenemos de los demás. Lección: La vida del Espíritu fluye en la comunidad, porque nadie puede gloriarse de ser perfecto. Nadie puede gloriarse de no necesitar a nadie. 

La superiora del Espíritu Santo: 

   Cierto día el papa, San Juan XXIII visitó un hospital a cargo de religiosas, denominado “Archi hospital del Espíritu Santo”. Al llegar, la superiora, toda nerviosa y muy emocionada, besó atropelladamente su anillo doblando la rodilla y sólo acertó a presentarse con estas palabras: -Santidad, soy la superiora del Espíritu Santo. Con una sonrisa ante tan original presentación y para apaciguarle los nervios, le respondió afectuosamente: -¡Qué suerte tiene, hermana, ser la superiora del Espíritu Santo! Yo sólo he podido llegar a ser vicario de Cristo. 

Hermanos en el Espíritu: 

   Había dos hermanos de una iglesia. Uno de ellos trabajaba en una carnicería. Llegó otro hermano a la carnicería y le dijo al de la carnicería: "Hermano, ¿me fía dos kilos de carne?" Este le contestó, "No puedo." Le dijo el otro: "Pero somos hermanos." El carnicero le contestó, "Somos hermanos en el Espíritu, pero no en la carne." 

Dios llega a nosotros: [Dejemos que llegue y estemos despiertos a su Espíritu] 

   Un feligrés le preguntó al sacerdote: ¿Qué puedo hacer para llegar a Dios? Y el sacerdote, a su vez, le preguntó: ¿Puedes hacer algo para que salga el sol cada mañana? Un tanto enojado el feligrés, le contestó: ¿Y entonces, de qué sirven tantas predicaciones y tanta insistencia en la oración?...Y el sacerdote le respondió: para que estés despierto cuando salga el sol. 

El empujoncito: [Con la fuerza del Espíritu Santo, somos capaces de todo]

   Un millonario hace una fiesta en su mansión, y en un momento para la música y mirando hacia la piscina donde criaba cocodrilos australianos, dice: Quien logre cruzarla y salir vivo al otro lado, se ganará todos mis autos... ¿Alguien se atreve? Espantados, los invitados permanecen en silencio y el millonario insiste: El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis autos y mis aviones... ¿Alguien se atreve? El silencio impera y una vez más, ofrece: El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis autos, mis aviones y mis mansiones. 

   En ese momento, alguien salta a la piscina. La escena es impresionante. Una lucha intensa, el hombre se defiende como puede, agarra la boca de los cocodrilos con pies y manos, ¡tuerce la cola de los reptiles...! Mucha violencia y emoción. Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de mordiscos, hematomas y casi muerto. El millonario lo felicita y le pregunta: ¿Dónde quiere que le entregue los autos, los aviones y las mansiones?  Gracias, pero no quiero ni sus autos, ni sus aviones, ni sus mansiones. Impresionado, el millonario pregunta: Pero ¿entonces qué quieres? Y el hombre, medio muerto, le respondió: ¡yo solo quiero saber quién fue el que me empujó!

Moraleja: Para la aventura hermosa de llegar a Dios como nuestra máxima meta, necesitamos el empujoncito de su Espíritu divino.

El contrabandista: [El Espíritu Santo descubre nuestra identidad]

    Un contrabandista solía cruzar la frontera todos los días con unos canastos llenos de paja sobre un burro. Él admitía ser un contrabandista. Cuando volvía a casa por las noches, los guardias de la frontera lo registraban una y otra vez, cernían la paja, la sumergía en el agua e incluso la quemaban de vez en cuando. Mientras tanto la prosperidad del contrabandista aumentaba visiblemente. Un día se retiró y fue a vivir en otro país, donde, unos años más tarde, lo encontró uno de los aduaneros y le preguntó: ahora sí lo puedes decir, ¿qué pasabas de contrabando que nunca pudimos descubrirlo? – él respondió: yo pasaba burros.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 7° Domingo de Pascua, La Ascensión, 24 de Mayo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 26 may. 2020 13:30 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 26 may. 2020 13:31 ]


Peregrinos que vamos hacia el cielo… [Que el mundo no nos cambie el destino] 

   Cuentan que Chesterton que era muy despistado. En una ocasión, viajando en el tren, el revisor le pidió el billete. El empezó a buscarlo por todos los bolsillos y no lo encontraba. Se iba poniendo cada vez más nervioso. Entonces el revisor le dijo: “Tranquilo, no se inquiete, no le haré pagar otro billete”. “No es pagar lo que me inquieta- repuso Chesterton- lo que me preocupa es que he olvidado a donde voy”. 

 “Misión cumplida, a continuar” 

   Jesús llegó a los cielos, y el Padre celestial y los ángeles celebraron una fiesta para darle la bienvenida. Había globos, pancartas, confetis, música y un gran cartel que decía: “Bienvenido a casa, Misión cumplida”. Uno de los ángeles le hizo una entrevista sobre su estancia en el mundo de los hombres para el periódico, “Celestial journal”. -Y ahora que tú, Señor Jesús, has dejado la tierra, ¿quién va a continuar tu tarea? -Once hombres que me aman, contestó Jesús. -¿Y si fracasan? ¿No tienes un plan B? -No. No hay plan B. Yo estaré con ellos!!! 

Vaya, Usted con Dios: [Para misa con niños] 

   Una vez, al terminar una reunión de la comunidad, la gente le dijo al sacerdote: “padre ¡vaya usted con Dios!”. El padre les respondió: “¡queden con Dios!”.  Y una niña le preguntó a su mamá: “mamá; Dios, ¿se va o se queda?”. Se va, porque confía en nosotros, pero se queda porque nos deja su bendición en nuestro corazón, como cuando yo me voy de viaje pero te dejo mi bendición. 

4.- Bajar... ¡y subir también! 

   El Papa San Juan XXIII, en cierta ocasión, siendo nuncio en París, lo llevaron a un campamento militar a bendecir unas instalaciones. Luego le presentaron a un grupo de paracaidistas a quienes les habló un rato, terminando con estas ingeniosas palabras: - No quisiera, muchachos, que olvidaran esto: que por estar acostumbrados a bajar del cielo en paracaídas, se les olvide que lo importante es subir a él… 

Jesús, camino confiable. 

   En química: convirtió el agua en vino. En biología: nació sin la normal concepción. En física: desmintió la ley de gravedad cuando ascendió al cielo. En economía, refutó la ley de la disminución al alimentar 5.000 personas con sólo cinco panes y dos peces. En la historia, él es el Principio y el final. Y aunque Dios no tiene política: A él, le dio todo el poder en el cielo y en la tierra. 

Para ascender, el amor es la clave. [Celestial desquite] 

   Después de una larga enfermedad, una mujer muere y llega a las puertas del cielo.

Mientras espera por San Pedro, ella ve a través de las rejas a sus padres, amigos y todos los que habían partido antes que ella, sentados y disfrutando un suculento banquete. Cuando San Pedro llega, ella le comenta: ¡Qué lugar tan lindo! ¿Cómo hago para entrar? – San Pedro le dijo: Yo voy a decirte una palabra. 

   Si la deletreas correctamente la primera vez, entras; si te equivocas, vas directo al infierno. Ok, ¿cuál es la palabra? “AMOR”. Ella la deletreó correctamente y pasó al cielo. Un par de años después, San Pedro le pidió que vigilase los portones por ese día. Para su sorpresa, aparece el que fue su marido. - ¡Hola, qué sorpresa! - dice ella - ¿Cómo estás? - Ah....Pues he estado muy bien desde que falleciste. 

   Me casé con aquella bella enfermera que te cuidó, gané la lotería y me hice millonario. Entonces vendí la casa donde vivíamos y compré una mansión en el barrio alto que siempre te gustó. Viajé con mi nueva esposa por Europa, Asia y Oceanía. Estábamos de vacaciones en los Alpes, justamente cuando decidí esquiar. 

   Me caí..., el esquí me cayó en la cabeza y aquí estoy. ¿Cómo hago para entrar querida? - Yo voy a decirte una palabra. Si la deletreas correctamente la primera vez, sin equivocarte, puedes entrar, si no, vas directo al infierno, para siempre, dijo ella. OK, ¿Y cuál es la palabra? PARANGARICUTIRIMÍCUARO… 

Ir por las alturas

   Un arzobispo hace un viaje en avión. Al despegar le pide a la azafata que le sirva una copita de vino. A los pocos minutos, la llama de nuevo y le pregunta: - ¿A qué altura vamos? - ¡A mil quinientos pies - contesta la azafata! - ¡Entonces...tráigame otra copita de vino! A los pocos minutos la llama de nuevo y le pregunta: - ¿A qué altura vamos? - ¡A cinco mil pies! - contesta la azafata - ¡Entonces, tráigame otra copita vino! - Poco después pregunta de nuevo: - ¿A qué altura vamos? - ¡A Veinte mil pies! - ¡Otro vinito... por favor! Al momento recapacita y dice: ¡No, no…mejor tráigame agua, porque a esta altura puede verme el jefe! 

Antes de irse al cielo: [Sabio y religioso consejo] 

   Una madre superiora irlandesa de 98 años, estaba en su lecho de muerte. Las monjitas la rodeaban intentando hacerle cómodo su ascenso al cielo. Trataron de darle leche calientica pero no la quiso. Una monjita se llevó a la cocina el vaso de leche, recordó que tenía una botella de buen cognac que les habían regalado en navidad y le puso dos buenos tragos a la leche. 

   Volvió a donde la superiora y le acercó el vaso a la boca. La superiora bebió un sorbito, luego otro y otro hasta que se tomó hasta la última gota. Las monjitas le dijeron: “Madre, danos una última palabra de sabiduría antes de morir; danos tu mejor consejo”. Y sin fuerzas, medio se incorporó y les dijo: ¡Por favor no vendan esa vaca!!! 

Correo Equivocado: [Ligeros de equipaje, preparar nuestra Ascensión] 

   Un matrimonio decide ir a pasar vacaciones en una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás, pero debido a problemas de trabajo, la mujer no puede viajar con su marido, quedando en que llegaría unos días después. Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel, vio con asombro que en la habitación había una computadora con conexión a Internet. 

   Entonces decidió enviar un email a su mujer, pero, se equivocó en una letra y sin darse cuenta lo envió a otra dirección. El email lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral de su marido, y que al leer su correo electrónico se desmayó instantáneamente. El hijo de la viuda al entrar en la habitación encontró a su madre en el suelo sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer: “Querida esposa: He llegado bien. 

   Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen computadora y puedes enviar mensajes a tus seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues este próximo viernes. Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tan tranquilo como ha sido el mío”.  P.D. No traigas equipaje, ven ligera de ropa, que aquí hace un calor infernal!” 

Despedida solemne… [Antes de subir al cielo] 

Ella, ya en las últimas y como queriendo despedirse, le dice a su anciano esposo: viejito, ¿te acuerdas cuando me rompí la pierna?... tú estabas a mi lado. ¿Te acuerdas cuando me robaron mi carro?... también estabas a mi lado. ¿Te acuerdas cuando se inundó la casa? …tú estabas a mi lado… Amor…tú me traes mala suerte…! 

Subir por el poste 

   Iba entrando un doctor a un manicomio y en el patio observó una fila de loquitos cerca de un poste, el doctor observó al que iba subiendo, que una vez arriba del poste, dijo: "Muy cierto" y se bajó. Luego subió otro y dijo: "Así es, es verdad" y se bajó. Al salir, el doctor volvió a ver una larga fila cerca del poste, y se preguntó que habría al final del poste, que atraía tantos loquitos. A la medianoche cuando los loquitos dormían, se subió al poste con una linterna para ver por qué todos los loquitos subían una y otra vez. Al llegar arriba se percató de una nota que decía: "Aquí se terminó el poste".

La tienda y el cementerio: [Estaremos mejor en el cielo] 

   En un pueblo, dos tipos no se podían ver. Uno administraba una tienda, y el otro un cementerio, que quedaba justo frente a la tienda. El administrador de la tienda, para ofender al del cementerio, colocó en la puerta de la tienda un letrero grande que decía: “Aquí se pasa mejor que enfrente”… Y el administrador del cementerio para desquitarse, colocó en la puerta del cementerio otro letrero más grande que decía: ¡¡¡Aquí están los que se la pasaban enfrente!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 6° Domingo Pascua, 17 de Mayo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 17 may. 2020 13:35 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 17 may. 2020 13:35 ]


1.- Creyente y no creyente: [Si me amáis, guardaréis mis mandamientos].

 

   "Un amigo no creyente le dijo a un recién convertido, que como se había convertido, sabría mucho de Cristo…y le preguntó: ¿en qué país nació, a qué edad murió, ¿cuántos sermones pronunció...? -- Pues no sé contestar a ninguna de tus preguntas, contestó el nuevo cristiano. -- Entonces, ¿cómo es que dices que te has convertido a Cristo si no sabes nada de Él...?

 

   Tienes toda la razón, añadió el creyente; pues yo mismo estoy avergonzado de lo poco que sé de él. Pero sí que sé algo: hace tres años yo era un borracho, parrandero, jugador; mi familia se deshacía en pedazos, mi mujer y mis hijos me tenían miedo cuando volvía a casa de noche. Pero ahora he dejado todo eso.

 

   Mis hijos esperan ansiosamente mi regreso a casa cada noche, y a mi esposa la valoro, respeto y admiro. Todo esto es lo que ha hecho Cristo en mí. ¡Y esto es lo que yo sé de él! Estoy muy agradecido de su amor por mí, y sé que la única manera de agradecerle es amando a los demás como él me ama"

 

2.- La dulce presencia de Jesús: [“No los dejaré solos”]

 

   Una madre, por razones de trabajo, y dos de sus hijos mayores por razones de estudio, tenían que dejar solitos en casa por algunas horas a dos hermanitos pequeños. Uno de los mayores, cuando tenía que irse a la escuela, y sabiendo que se quedaban muy tristes y solitos sus hermanitos, les decía que se quedaran afuera, en el portón de casa esperando a que él pasara ya montado en el bus.

 

   Él bajaba unas cuadras, entraba a la tienda y luego se subía al bus. Al pasar frente a casa desde la ventana del bus, les lanzaba unos dulces que había comprado. Era su manera de mantener la fe y la alegría de los dos niños pequeños, ante su ausencia temporal. No era cualquier dulce. Eran dulces que iban cargados de amor, ternura y sorpresa. Algo así nos pasa con Jesús: Él nos promete que no nos dejará solos... 

3.- Jesús en mi corazón: 

   “Mañana en la mañana abriré tu corazón”, le dijo el cirujano a un niño-. Y el niño interrumpió: ¿usted encontrará allí a Jesús? El cirujano se quedó mirándolo y continuó: Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. ¿Pero cuando abra mi corazón, encontrará a Jesús ahí? volvió a preguntar el niño. El cirujano miró a los padres del niño, que estaban sentados. Cuando observe el daño que hay allí, ¿tendremos una idea del paso a seguir…Y usted encontrará a Jesús en mi corazón?, Mi padre dice que vive él vive en mi corazón. 

   El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: Te diré qué encontraré en tu corazón: Encontraré músculos dañados, baja respuesta de glóbulos rojos y debilidad en las paredes y vasos. Una vez que te haya abierto y visto tu corazón, me daré cuenta si te podemos ayudar o no. Pero ¿encontrará a Jesús ahí también? Es su hogar, él vive allí, siempre está conmigo. 

   El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. En seguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. Terapia: analgésicos y reposo absoluto. Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. 

   Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? -preguntó en voz alta-, Por qué le hiciste esto a él?  Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué? De pronto Dios le contesto: El niño, mi oveja ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. 

   Sus padres un día se unirán con él, conocerán juntos la paz y la armonía; en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo. El cirujano comenzó a llorar, pero sintió aún más enojo…no entendía las razones. Y replicó: Tú creaste a este muchacho y también su corazón, ¿para qué? para que muera dentro de unos meses?? El Señor le respondió: Porque es tiempo de que regrese a su rebaño. Su tarea en la tierra ya la cumplió. Hace unos años envié a una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su creador. 

   Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mi aquella oveja perdida hace tanto tiempo. El cirujano lloró y lloró sin consuelo. Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño, mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó: - Abrió mi corazón? - Sí, -dijo el cirujano- Que encontró -preguntó el niño- Tenías razón, encontré allí a Jesús…!

 

III.- APUNTES

 

1.- El alambrista de circo.

 

  Había una vez un alambrista de circo que le pregunta a su público ¿Ustedes creen que yo puedo cruzar este alambre de un lado al otro lado? El público contesta: "Si creemos!"…el alambrista cruza; entonces pregunta en el otro lado: ¿Ustedes creen que puedo volver a cruzar, pero esta vez montado en una bicicleta? el público contesta: Si creemos…él se monta en la bicicleta y cruza de un lado a otro.

 

   Al llegar al otro lado les pregunta: ¿ustedes creen que puedo cruzar esta vez, montado en la bicicleta y con otra persona sobre mis hombros? ¡El público eufórico contesta! Si creemos. Él los mira y les dice: ¡que suba un voluntario! – Y nadie subió. Muchos podemos decir: Si, creemos, Si, amamos a Dios, pero a la hora de actuar nos echamos para atrás ¡ 

2.- Carta a la mujer amada: [Falsas promesas…] 

   Palabras del novio a su amada: “Por ti soy capaz de ir al espacio y traerte una estrella, soy capaz de cruzar nadando el océano y llenarte de perlas. Soy capaz de llegar a la cima de la montaña más alta y gritar que te amo. Soy capaz de enfrentarme a las fieras del campo si tú estuvieras en peligro; en fin, yo haría por ti, cualquier cosa, por imposible que parezca, para que sepas cuánto te amo. Atentamente: tu amado. P.S. Iré a visitarte el jueves, si no llueve. 

3.- A propósito de promesas.

 

   Prometo que, si votan por mí, les construiré escuelas, hospitales, carreteras y hasta un puente —afirmó un candidato durante su discurso de campaña en un pueblecito. —¿Para qué queremos un puente —protestó un ciudadano— si ni siquiera tenemos río?—No se preocupen, también les construiré un río.

 

4.- Sos una promesa: [Para misa con niños]

 

   Papá, papá, hoy en la práctica de fútbol, el entrenador me dijo que yo era una promesa de gol. ¡Qué bien, hijo! -contesta el orgulloso padre- ¿Y de qué jugaste? - De portero. 

5.- Con todo el corazón de Jesús [Bella historia para que los niños amen al Señor] 

   Le preguntó el cura párroco a Juanito: "Juanito ¿amas a Dios nuestro Señor? ¡Oh sí, padre! ¿Y lo amas con todo tu corazón? Y Juanito se quedó pensativo. Pero de pronto se iluminó y dio esta respuesta: "No, padre, Mi corazón es demasiado pequeño para amar a Dios. Yo amo a Dios con todo el corazón de Jesús".

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo Pascua, 10 de Mayo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 9 may. 2020 18:27 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 9 may. 2020 18:27 ]


El Sabio y el durazno: [A Jesús, se le conoce, pero si se cada uno lo saborea en su corazón] 

   El Maestro sabio contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre la entendían. - Maestro – le preguntó uno de ellos una tarde. ¡Tú nos cuentas parábolas, pero no nos explicas su significado! - Pido perdón por eso. – Se disculpó el sabio – Permíteme que en señal de reparación te invite un rico durazno. Gracias, maestro - respondió halagado el discípulo. - Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites? Sí.

   Muchas gracias – dijo el discípulo. ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?... Me encantaría... Pero no quisiera abusar de su hospitalidad, maestro. - No es un abuso si yo te lo ofrezco, solo deseo complacerte. -Permíteme que te lo mastique antes de dártelo. -No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido el discípulo. El maestro hizo una pausa y dijo: ¡Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta ya masticada…! 

En el cielo cabemos todos: [Nada de privilegios ni egoísmos] 

   Murió un hombre y San Pedro le enseñó las distintas estancias del cielo. - ¿Qué hay en esa estancia? Preguntó el hombre señalando un grupo muy serio y solemne que cantaba el más puro y sublime gregoriano. - “Esa es la estancia de la Iglesia Católica”. - ¿Y los de esa habitación? Preguntó señalando un grupo de bailarines medio desnudos que giraban sus caderas y daban grandes gritos, mientras rezan y alaban a Dios. - “Ese es un grupo de Bali”, le dijo San Pedro, un grupo muy vivo y bullanguero.

- ¿Y los de ese gran salón? -Ese grupo de personas rapadas que meditan al son de un gong son un grupo zen. - San Pedro, antes de continuar la gira, le dijo: Cuando pasemos delante de esa sala, por favor, no haga ni el más mínimo ruido. - ¿Por qué? Le preguntó el hombre. - “En esa sala hay un grupo de cristianos fundamentalistas y creen que ellos son los únicos habitantes del cielo y se molestarían si descubrieran que hay más grupos. Como dice el refrán japonés, “los caminos a la cima son muchos y diferentes, pero desde la cima todos ven la misma luna…”“Dios quiere que todos los hombres se salven”. 

Hace tanto tiempo que somos cristianos…[Y no lo conocemos!]

    Cierta vez, nuestro Señor Jesucristo se puso a hacer reemplazos como médico en la Seguridad Social. Un inválido entra en la consulta pidiendo ayuda. -¿Qué le ocurre? -Que no puedo caminar. –Y nuestro Señor, vestido de médico, le dice: “Levántese y ande”. -¡Que no puedo! -He dicho que se levante y ande!!YA!!- El hombre se levanta y se va andando muy enfadado de la consulta. Al salir, otros pacientes le preguntan: -¿Qué tal? ¿Cómo es el nuevo médico? -...Igual que todos, ni me miró!

 De tal Padre, tal hijo: [Quien me ve…Ve al Padre.] 

   Una pareja de esposos se alegra por el nacimiento del niño de sus grandes amigos, y van a visitarlos. Al ver al hermoso niño, comienzan a buscarle el parecido con los papás. Entonces, la amiga, que es más detallista, dice: Qué lindo el niño. Eso sí, los ojitos, son los mismos ojos del papá; la nariz, de la mamá; la sonrisa, de la tía. Y en eso interviene la hermanita mayor diciendo: “Y los pantalones, son del hermano”. 

Camino al cielo 

   El sacerdote le pregunta a un niño, dónde quedaba el correo del pueblo. El niño le da la dirección y el sacerdote muy agradecido, le dice que vaya el domingo a la iglesia. En la misa, el niño se sienta y escucha atentamente al sacerdote. Al comenzar la misa el sacerdote dice: "hoy les enseñaré a todos el camino para ir al cielo". Y en eso el niño, le comenta en voz baja a la mamá: - ¡Este padre, no sabe dónde queda el correo!  ¿y nos quiere enseñar el camino al cielo? 

Para el día de la madre: [La mamá…más que novia]

   Me divierte ver a mi prima mayor prepararse cuando espera a su novio; toda contenta se peina, se perfuma y se pinta los labios, se viste muy guapa, arregla la casa con todo detalle para que su: "mi amor" no encuentre defecto alguno en el entorno. Y llega el novio oliendo a loción, cuando se miran, ¡uff!, parece que flotan. Se abrazan y ella le ofrece algo para tomar junto con las galletas que le preparó durante la tarde. 

   Él celebra todo lo que ella le prepara para cenar con esmero. Luego se sientan a charlar, comentan tonterías durante horas. Se escuchan el uno al otro sin perder detalle ni soltarse sus manos, hasta que al susodicho no le queda más remedio que despedirse cuando mi tío empieza a rondar con la almohada bajo el brazo. Al día siguiente le pregunto a mi mamá: ¿quién es su novio?, y me dice muy sonriente que su novio es mi papá. - "No mami en serio..." pero ella insiste. 

   ¿Cómo va a ser mi papá su novio? ¡En primer lugar, él nunca llega con un ramo de flores, ni chocolates; sí, le da un regalo a mamá en su cumpleaños y navidad, ¡pero nunca he visto que el novio de mi prima se presente con una licuadora o dinero para que se compre algo! Además, mamá no pone cara de Blancanieves cuando papá llega del trabajo, ni él sonríe como príncipe azul cuando la mira. Mamá no corre a arreglarse el cabello, ni a pintarse los labios cuando suena el timbre de la puerta y apenas voltea a verlo para decir: "hola", porque está revisando las tareas. 

   El saludo de mi papá, en vez de "hola mi vida" es "Hola, ¡qué día!" y de inmediato se tumba en el sillón para estar cómodo. En lugar de: "¿qué te apetece para cenar?"; Mi mamá le pregunta temerosa "Qué, ¿quieres cenar?" y cuando creo que papá le va a decir "Qué guapa estás hoy", le pregunta "¿dónde está el control de la tele?". Los novios se dicen cosas románticas como: "¡cuánto te amo!", en vez de "¿fuiste al banco?". 

   Mi prima y su novio no pueden dejar de mirarse. Cuando mamá pasa delante de papá, él inclina la cabeza para no perder detalle de lo que hay en la tele. A veces, papá le da un abrazo sorpresa a mamá, pero ella tiene que zafarse porque siempre está moviéndose con rapidez. Además, mis papás solo se dan la mano cuando en Misa el padre dice: "daos fraternalmente la paz". Yo creo que ella me dice que son novios para que no me entere de que "cortaron" cuando se casaron. La verdad es que mi mamá no tiene novio y mi papá no tiene novia. Qué aburrido... ¡Sólo son esposos!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo Pascua, 3 de Mayo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 3 may. 2020 17:11 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 may. 2020 17:12 ]


Una oveja ante el tribunal: [Escuchar la voz de quienes nos aman] 

   Cuentan que un humilde pastor fue arrestado por haberse robado una oveja. Él juraba que era inocente, que la oveja era suya y que hacía días que la echaba de menos. Cuando el caso fue llevado ante el juez, éste perplejo, no sabía cómo resolverlo. 

   Finalmente decidió que trajeran la oveja a la sala y mandó al acusador que saliera de la sala y desde la puerta llamara a su oveja. La llamaba insistentemente, pero la oveja no respondió a su voz, sólo levantaba la cabeza asustada. El juez, luego mandó salir al acusado, para que desde la puerta llamara a la oveja. Cuando éste comenzó a llamarla, la oveja saltó y corrió hacia la puerta. Estaba claro que la oveja conocía la voz de su amo. El juez declaró el caso cerrado. 

Pastor presumido: 

   Un pastor encuentra 5 huevos en una caja de zapatos con $10,000 dólares. Pide explicación a su esposa y ella le dice: yo me propuse colocar un huevo por cada mal sermón que dieras y un dólar por cada buen sermón. Entonces, el pastor, con cierto aire de altivez piensa que los billetes eran por todos los buenos sermones, y para reafirmar su sentimiento de presunción, le pregunta: …y ¿qué me dices de los billetes? – Ella le responde: cada vez que yo juntaba una docena de huevos, los vendía y guardaba el dinero. 

El ladrón se salta la tapia: [Solícito Pastor de su rebaño] 

   Un campesino, cansado que le robaran la huerta, se queda un día escondido para ver quién es la persona que le robaba por la noche, y descubre que son dos jóvenes que entran por un roto que tiene la cerca. Al día siguiente, el campesino les espera en la cerca con un garrote. A penas asoma la cabeza uno de ellos, le da un garrotazo, tumbándole los dientes. El joven, mal herido y sin dientes, retrocede y, tapándose la boca con la mano, le dice al cómplice: - ¡Entra tú…que a mí me da mucha risa! 

No abrir la puerta a extraños: [Los hijos conocen la voz de sus padres. Jesús, única puerta segura]. [Para misa con niños]

    Los papás tienen que salir de casa para hacer diligencias. Antes de irse, les recomiendan a sus hijos que no abran a nadie la puerta. – Nosotros nos llevamos las llaves. Así que no abran, a nadie, ¡pero a nadie! – Podría ser un ladrón o alguien para asustarlos. ¿Entendido? - Los niños aceptan y prometen no abrir a nadie. Al cabo de un rato tocan a la puerta. 

   Recordando lo que sus padres les han dicho deciden no abrir. Pero vuelven a tocar la puerta. La niña, de tres añitos, muy asustada, le pregunta al hermanito de cinco añitos:

¿Qué hacemos? – Y el niño tomando la iniciativa, e intentando poner un vozarrón de hombre, pregunta: ¿Quién toca a peta? 

Las ovejas conocen mi voz. [Las ovejas no conocen la voz de los extraños] 

   Un grupo de doctores van caminando por el gran cañón del colorado. El guía les dice: Bueno doctores y doctoras, ante ustedes el Gran Cañón. Ícono del “eco”. El único capaz de producir un eco de ¡10 repeticiones! – En eso, un doctor ensaya diciendo: soy siquiatra. Eco: soy siquiatra, soy siquiatra, soy siquiatra, soy siquiatra. Una doctora dice: soy médico general. Eco: soy médico general, soy médico general, soy médico general. Viene otro doctor y dice: soy otorrinolaringólogo. Eco: Soy Otorrino… ¿Qué? 

Llamar a la puerta: 

   Eran las 3.30 de la mañana, había un terrible aguacero y un borrachito gritaba: -Alguien que me empuje. Una señora escucha y despierta al marido: - Amor, ve y ayuda a ese pobre señor que se le debió quedar atascado el carro y no hay quien le ayude. El marido, bastante enojado, abre la puerta de la casa, sale en pleno aguacero que no se veía nada y en eso grita: - Señor, ¿en dónde está para empujarlo? Y el borracho contesta: ¡Acá…en el columpio! 

El río y el político: [No creer en falsas promesas, ni voces llamativas y extrañas] 

   En la plaza de una población, a pocos días de realizar las elecciones para alcaldes, estaba el más popular de los candidatos a la Alcaldía, y en medio de su discurso le dice a sus seguidores: -¡Yo les prometo, que les construiré el puente!- Uno de los presentes, toma la palabra y responde: -Pero doctor, si aquí no hay río, para qué el puente. A lo que el político le responde: - ¡También, les construiré el río! 

El lorito predicador: [Predicar exige valentía, porque el lobo anda suelto…]

 

   Un lorito fue entrenado para dar un sermón en una iglesia, y le tocaba justo el día del buen pastor. Ya en el púlpito se asustó al ver repleta la iglesia y muy nervioso movía la cabeza de un lado para otro. El entrenador del lorito, al ver que no arrancaba se acercó y en tono fuerte le dijo: “O hablas o te quito las plumas y te hecho al corral de las gallinas”. El loro, inmediatamente comenzó a hablar diciendo: “Hermanos, oremos porque el enemigo anda suelto”. 

Pastores: [Para Misa con niños] 

   En una ocasión, la profesora de la guardería les pidió a sus alumnos que como iban a participar en una obra de teatro, vestidos de pastores, que fueran buscando el traje. Al llegar a la casa, Miguelito, todo feliz, se lo contó a la mamá. Ella le dijo: ¡Qué buena idea! y le propuso comprar un traje bien bonito. No obstante, Miguelito le dijo que él ya sabía de qué se iba a disfrazar: Ah, ¿sí? Y ¿de qué te vas a disfrazar? —Y el niño respondió: ¡De pastor alemán!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo Pascua, 26 de Abril de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 27 abr. 2020 14:47 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía


Luciano Pavarotti. [Y no lo reconoció…] 

   Cuentan que en un vuelo trasatlántico, un venerable sacerdote anciano, que regresaba de una peregrinación a tierra santa, entabló conversación con su vecino de asiento. La charla estuvo muy animada y duró gran parte del viaje. Cuando el viajero desconocido supo que el sacerdote era el párroco de una conocida parroquia en la ciudad donde él iba a estar unos días de trabajo, le ofreció ir el domingo a cantar en la misa mayor. 

   El sacerdote se excusó diciéndole que tenía un coro muy bien organizado y que no veía conveniente desplazarlo de sus funciones precisamente en la eucaristía más concurrida de toda la semana. Agradeció la gentileza del viajero, pero rechazó la oferta. Al llegar al aeropuerto de su ciudad, después de haber hecho el proceso de migración y de haber recogido las maletas, el sacerdote salió del aeropuerto y vio a su vecino de asiento respondiendo a una multitud de periodistas con cámaras de televisión y toda clase de micrófonos. 

   Intrigado por la curiosidad sobre la identidad de su compañero de vuelo, le preguntó a un transeúnte, que si por casualidad sabía quién era ese señor que estaban entrevistando; “– Claro que se quién es. Se trata de “Luciano Pavarotti”, un famoso tenor que viene a la ciudad a ofrecer una serie de conciertos. 

Parece que no está: [Reconocerlo en la Eucaristía] 

   En un colegio estaban preparando las primeras comuniones. Había un niño que sufría un pequeño retraso mental, y aunque él y su familia estaban empeñados para que hiciera su primera comunión, el capellán del colegio no estaba tan seguro que el niño estuviese bien preparado. Para cerciorarse lo llevó a la capilla, sacó un crucifijo y le pregunto al niño. 

   “Él,  ¿quién es?”. “Jesús”, contestó el niño. Entonces señaló el sagrario y volvió a preguntar. “Y entonces, el que está ahí, ¿Quién es?”. “también Jesús”, contesto el niño sin dudar. “¿Jesús, ahí y aquí? Explícame cómo puede ser que Jesús este a la vez  aquí y ahí”. “Es muy fácil- explicó el niño-: Aquí (en el crucifijo), parece que está, pero en realidad no está. Ahí [en el sagrario], parece que no está pero sí que esta”.  Al niño le hicieron su primera comunión ese año a todo dar.

Las aparentes diferencias: [Jesús en la Eucaristía, alimento universal] 

    Cuatro viajeros provenientes de distintos países que seguían la misma ruta juntaron el poco dinero que tenían para comprar comida. El persa dijo: "Compraremos angur"- El árabe contestó: "No, yo quiero inab". El turco no estuvo de acuerdo y exclamó: "De eso nada, yo comeré uzum.". El griego protestó diciendo: "Lo que compraremos será stafil". 

   Como ninguno sabía lo que significaban las palabras de los demás, comenzaron a pelear entre sí. Tenían información, pero carecían de conocimiento. Pasó por allí un hombre que dijo:- “Yo puedo satisfacer el deseo de todos ustedes, denme su dinero.” Los viajeros accedieron a la solicitud del recién llegado. Al cabo de un rato, el hombre regresó con aquello que todos habían mencionado sin saber que se referían a lo mismo: Se trataba de “uvas”. 

Lo más importante de la Misa. 

   Un catequista preguntó un día a un grupo de jóvenes que se preparaban para la confirmación: ¿cuál es la parte más importante de la misa? Uno contestó: la parte más importante es cuando el sacerdote dice: “Podéis ir en paz”. El catequista, pensando que lo estaban tomando del pelo, le preguntó: ¿por qué dices eso? 

   Y el joven, que era muy comprometido le respondió: como la misa sirve para alimentarnos con la palabra, el cuerpo del Señor, la Eucaristía no termina aquí en la Iglesia, cuando salimos, es cuando la empezamos a vivir. Salimos a la calle para hacer y decir lo que hicieron los discípulos de Emaús. “Hemos reconocido al Señor al partir el pan y está vivo y vive para siempre y con nosotros”. 

¡Con Jesús, no hay nada que temer! 

   Se encontraron dos amigas que vivían al otro lado del cementerio. Empezaron a hablar y se les hizo de noche. Para llegar a sus casas tenían que atravesar el cementerio y, como eran muy miedosas, esperaron a que alguien fuera por el mismo camino para pedirle que las acompañara. Entonces vieron a un señor: perdone, ¿podríamos ir con usted hasta el otro lado del cementerio?. 

   Es tarde y nos da mucho miedo. El hombre, amablemente les respondió. ¡No faltaría más, claro que si!...Cuando llevaban medio camino, como nadie decía nada, una de las chicas le comento: ¿A usted no le da miedo pasar de noche por el cementerio? Y el señor le respondió: “!Bueno, en realidad ya no, pero cuando estaba vivo, si!.

Y no se reconocían: 

   Un bobito iba por la calle y se encontró un espejito de cartera, lo levantó, se miró y dijo : pues ... ¡Yo a este tipo lo conozco..! Y lo guardó en el bolsillo del pantalón. De regreso a su casa, volvió a mirarse en el espejito y repitió: ¿Pero de dónde conozco a este tipo....? Al entrar a su casa, guardó el espejito otra vez en el bolsillo del pantalón. 

   Se sentó a la mesa del comedor. Mientras Josefa, su esposa, que también era bobita, le servía la comida, y el bobito volvió a mirarse en el espejito¡ y dijo: estoy seguro que yo a este tipo lo conozco ... creo que es el que se corta el pelo en frente mío. Curiosa, Josefa le pregunta: Oye, José.....  ¿Qué tienes en la mano? Nada importante, m’ija, y guardó nuevamente el espejito en el bolsillo del pantalón. 

   Terminada la cena el bobito se fue a dormir, dejando el pantalón sobre la silla. Josefa se quedó intrigada, y una vez dormido su esposo, se acercó a la silla y retiró el espejito del bolsillo… se miró en el espejo y dijo: ¡Lo sabía! ¡Una foto de mujer…! 

Es ÉL mismo, pero no el mismo 

   Resulta que un hombre decide disfrazarse de pobre y pedir limosna. Un día estaba sentado, y justo pasa su novia, lo ve y le dice: – Mi amor, ¿eres tú? Y él le dice: – Señorita, creo que usted se equivocó. Ella dice: – Iré a la casa de mi novio y comprobaré si es verdad. Él se apresura, se va corriendo a su casa y se quita el disfraz. Cuando su novia llega le dice: – ¿Sabes una cosa? Vi un hombre, muy parecido a ti pidiendo limosna. Y él le contesta: – Mi amor ya te dije que no era yo. 

El Pastor y el Padre [Jesús envía a sus discípulos a evangelizar] 

   Un pastor evangélico se reunía en el camino, todos los días con un padre para ir a evangelizar a un pueblo, cada uno iba sobre un burro. En el trayecto los dos se hacían bromas permanentes, tratando de incomodar el uno al otro por su Religión. Un día el Padre llego a pie, y el Pastor, con burla, le preguntó: "y su burro Padre", el Padre contesta: "se murió mijo", entonces aprovechando la ocasión, el Pastor le dice: "¿Y no le va a hacer el novenario?". -Y el Padre le dice: "No mijo, fíjate que era Evangélico".

 

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