Enseñanzas para Crecer en la Fe   

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 6° Domingo de Pascua, 22 de Mayo 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 23 may 2022, 13:00 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 23 may 2022, 13:00 ]



Jesús en el corazón. [El cirujano y el niño] 

   Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió: ─ ¿Usted encontrará a Jesús allí? El cirujano se quedó mirándole, y continuó: ─Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. ─Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí? ─ volvió a interrumpir el niño. El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados tranquilamente. 

   Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto. ─Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón? La Biblia bien claro dice que Jesús vive en el corazón. ¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón! El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:  ─Te diré que encontraré en tu corazón: Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. 

   Y aparte me daré cuenta si te podemos ayudar o no.─ ¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo. El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. Terapia: analgésicos y reposo absoluto. 

   Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? Preguntó en voz alta ¿Por qué le hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué? De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó: ─El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. 

   Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo. El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió más enojo porque no entendía las razones. Y replicó: ─Tú creaste a este muchacho, y también su corazón, ¿para qué?, ¿Para que muera dentro de unos meses? El Señor le respondió ─Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió. Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador. 

   Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo. El cirujano lloró inconsolablemente. Días después, luego de la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:  ─ ¿Abrió mi corazón?   Si ─dijo el cirujano. ─ ¿Qué encontró? preguntó el niño  ─Tenías razón, encontré allí a Jesús. 

"Taita Dios me escuchó". [Confianza en Dios: Un relato del Perú] 

   Un sacerdote misionero estaba visitando su enorme parroquia en los Andes. La mejor forma de llegar a ciertas partes de la parroquia era a caballo. Una vez, cerca del ocaso del sol, el sacerdote perdió el camino y no podía encontrar el rumbo. En vez de arriesgarse por el frio, decidió dar libertad al caballo con la esperanza que encontraría protección de la noche helada. 

   Después de unas horas, vio algo agradable. En la distancia, había una choza con la lámpara encendida. Esto no era común porque la gente nativa se acostaba pronto para levantarse muy temprano. Cuando el sacerdote se acercó a la choza, un hombre salió. "Padre, padrecito," le exclamó, "sabía que iba a venir." Sorprendido, el sacerdote le preguntó cómo lo sabía. 

   El hombre le dijo, "Mi mamá ha estado rezando todo el día para que viniera un sacerdote. Ella está agonizando." El padre entró, confesó a la mujer y le dio la unción y la Santa comunión. La señora habló suavemente estás últimas palabras: "Taita Dios me escuchó, ahora puedo morir en paz". 

Cena de despedida: [Por el traslado del párroco]

   Al párroco le estaban haciendo su cena de despedida por 25 años de trabajo en una Parroquia. Un político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso. Como el político tardaba en llegar, el sacerdote decidió decir unas palabras para llenar el tiempo: - Mi primera impresión de la Parroquia, la tuve con la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que había robado un televisor, que había robado dinero a sus padres, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras con la esposa de su jefe. 

   También en ocasiones se dedicaba al tráfico y a la venta de drogas.  El Padre continuaba: - Me quedé asombrado, asustadísimo. Pero cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así, vi una parroquia llena de gente responsable, con valores, comprometida con su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio. Justamente en este momento llegó el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo: - Nunca voy a olvidar el primer día que llegó el padre a nuestra parroquia. De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó con él.

Las tres cartas: [Amor grabado en el corazón]

   Un servidor público recién nombrado que estaba instalándose en su nueva oficina, al sentarse ante su escritorio por primera vez, descubrió que su predecesor le había dejado tres sobres con instrucciones que debería abrir únicamente en tiempos de angustia. No habían pasado muchos días antes que el hombre entrara en conflicto con la prensa, así es que decidió abrir el primer sobre. La nota decía: «Échele la culpa a su predecesor». 

   Y eso fue lo que hizo. Durante un tiempo todo anduvo bien. Pero unos pocos meses más tarde, de nuevo estaba en problemas, así que procedió a abrir el segundo sobre. La nota decía: «Reorganícese». Y eso fue lo que hizo. Eso le permitió disponer de más tiempo. Pero debido a que en realidad nunca había resuelto ninguno de los asuntos que estaban complicándole la vida, volvió a tener problemas, y esta vez, fueron peores. 

   De modo que, desesperado, abrió el último sobre. La nota decía: «Vaya preparando tres sobres». 

Lección: El Señor nos abrió su corazón y grabó en el nuestro, la clave para no fracasar: “Amaos los unos a los otros, como yo os he amado. Permaneced en mi amor”

 Ultimo deseo: [El legado de Cristo: “Permaneced en mi amor”] 

   En el velatorio del padre, el hijo menor dice: -Ahora tendremos que hacer realidad la última voluntad de papá: ser enterrado con un millón de dólares. El hijo mediano dice:
-Si, pero sólo pondremos 750.000 porque hay que descontar el 25% de gastos. El hijo mayor apunta: -Tendremos que deducir también el 16% de IVA. La viuda entra a la conversación diciendo: - ¡Basta ya! su padre no merece ese regateo. ¡Lo enterraremos con la tarjeta de crédito y que él gaste cuanto quiera!
 

La última voluntad: […No tengan miedo…Para misa con niños]

   Estaba un condenado a muerte en la silla eléctrica y le pregunta al que lo va a ejecutar:

- ¿Cuál es tu último deseo? – Y el condenado responde: Que todos nos tomemos de la mano...

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo de Pascua, 15 de Mayo 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 19 may 2022, 8:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 19 may 2022, 8:50 ]



Todo lo hago nuevo: [Renovar nuestra manera de amar, para ver con nuevos ojos]. 

   El tren comenzó a moverse. Iba gente de todas las edades, la mayoría obreros y jóvenes estudiantes de universidad. Junto a la ventana iba sentado un anciano con su hijo de 30 años. Mientras el tren se mueve, el hijo estaba sobrecogido de gozo, encantado por el paisaje. Mire papá el paisaje de los árboles verdes alejándose es muy hermoso. Esta conducta del hijo de 30 años hizo que los demás se sintieran incómodos con él. Todos comenzaron a murmurar cosas de ese hijo. “Este tipo parece estar loco”, le susurró el recién casado a su esposa. 

   De repente comenzó a llover. Las gotas de lluvia cayeron sobre los pasajeros a través de la ventana abierta. El hijo de 30 años, lleno de gozo decía: Ves, papá, cuán hermosa es la lluvia…” La esposa recién casada se molestó con las gotas de lluvia, ya que caían sobre su nuevo vestido, dañándolo. Oiga usted, anciano, ¿no ve que está lloviendo?, le dijo el recién casado. Si su hijo no se siente bien, llévelo a un asilo mental y no moleste a los demás”. El anciano titubeó primero y entonces le contestó en tono amable:Regresamos del hospital a casa. Mi hijo fue dado de alta esta mañana. Nació ciego y no fue sino hasta la semana pasada que recobró la vista. La lluvia y la naturaleza son nuevas a sus ojos. Por favor, perdónennos la incomodidad causada”. 

Madre Teresa de Calcuta: [Amor…fruto del trato intimo con Dios] 

Una escena de la vida de la Madre Teresa de Calcuta muestra la nueva manera de amor: Un periodista la acompañaba, mientras ella cuidaba a los moribundos. Uno de ellos tenía una cicatriz abierta con un olor feo. 

   Tranquilamente la Madre Teresa bañó la herida, hablando suavemente al hombre. Al terminar, el periodista le dijo, “Yo no haría eso ni por todo el oro del mundo.” La Madre Teresa respondió, “Yo tampoco.” Lo hago por algo más valioso que todo el oro del mundo: lo hago por amor. 

Solidaridad: [El amor no busca el mal] 

Un hombre llama por teléfono a una emisora muy popular y le dice al locutor de radio: —Acabo de encontrarme una billetera con 1.000 dólares dentro. Tiene el nombre y dirección de alguien llamado Peter ken, que vive en la Calle tal…número tal, en chicago.
—Y el locutor le pregunta:— ¿Qué quiere que hagamos? Buen hombre — ¿Sería tan amable de dedicarle una canción a este hombre?
 

Amor es Común-unión [Uno para todos y todos para uno] 

   Un hombre se perdió conduciendo a través del campo. Mientras intentaba orientarse en su mapa, accidentalmente cayó en una profunda cuneta. Su coche quedó atrapado en el lodo. Por suerte, había una granja cercana, por lo que el hombre caminó hacia ella para pedir ayuda. Mi vieja mula Demetria, puede sacar el auto de esa cuneta —dijo el granjero, señalando hacia una vieja mula que estaba en el campo.

   El hombre miró hacia la flacuchenta mula y miró también al granjero que seguía repitiendo: - Sí, la vieja Demetria puede sacarlo de ahí. El hombre pensó que no tenía nada que perder. Los dos hombres, con Demetria, se dirigieron a la cuneta donde estaba el auto. El granjero enganchó el arnés de la mula al coche. Con un chasquido de las riendas, el hombre empezó a gritar: - ¡Tira Pedro! ¡Venga Juan! ¡Fuerte Luis! ¡Vamos Demetria! Y la mula tiró y sacó el vehículo de la cuneta con sólo un pequeño esfuerzo. 

   El hombre estaba sorprendido. Le dio las gracias al granjero y varias palmaditas a la mula. No pudo evitar preguntar: - ¿Por qué gritó todos esos nombres antes de gritarle a Demetria? El granjero sonrió y respondió: - Demetria es casi ciega. Mientras ella se siente parte de un grupo, tira con toda su fuerza.

Hermanitos solidarios: [Para niños]

 

   José, Miguel, María y Tomás hablan sobre los empleos de sus sueños. —Me gustaría ser abogado —dice José—, para así poder defender a mis compatriotas. —Me gustaría estar en el congreso —dice Miguel—, para proponer leyes que beneficien a mis compatriotas. —Yo quiero ser doctora —dice María—, para poder atender a mis compatriotas. —Y a ti, Tomás, ¿qué te gustaría ser? —pregunta José. —¡Yo quiero ser compatriota!

 

Frases por amor

 

- En la mañana no desayuno porque pienso en ti, al mediodía no almuerzo porque pienso en ti, en la tarde no meriendo porque pienso en ti, y en la noche no duermo, ¡porque tengo hambre! (Por Juan Ramón Jiménez)
- ¿Crees en el amor a primera vista?... O ¿vuelvo a pasar?

- El amor tocó a mi puerta…pero yo había salido por el pan…!


 Pintura azul

 

   Hijo… ¿Por qué te bañas con pintura azul? – Porque mi novia vive lejos…¿Y eso qué? – Es que quería estar a su lado…¡


Enfermo de amor:

 

   Te amo. – ¿Cómo sabes que es amor? – Porque cada vez que pienso en ti, no puedo respirar… Eso es asma… - Bueno, entonces…Te Asmo…!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo de Pascua, 8 de Mayo 2022, Ciclo C Cristo Buen Pastor

publicado a la‎(s)‎ 9 may 2022, 9:22 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 9 may 2022, 9:23 ]


Salmo 22: El Buen Pastor 

   Cuenta una historia que, en una sala, un reconocido lector deleitaba a los demás recitando trozos de libros famosos. Un sacerdote estaba allí y en un momento de descanso le preguntó si podía recitar el salmo del Buen Pastor. El declamador le respondió: Claro que puedo y lo voy a declamar, pero como condición, después lo recitará también usted. El sacerdote, extrañado por la propuesta, aceptó. 

   La declamación del artista fue preciosa, entusiasta. Una lluvia de aplausos cerró su presentación. Luego fue el turno del sacerdote. Declamó el mismo salmo 23, de memoria. Al terminar, no hubo aplausos, sólo un silencio muy grande, un silencio espiritual. A algunos se le aguaron los ojos. Pasados unos instantes el declamador se levantó y dijo: "Ustedes acaban de presenciar algo maravilloso. 

   Hubo una gran diferencia: “Yo declamé extraordinariamente el salmo sobre el pastor porque sé utilizar muy bien las palabras y las formas, por eso arranqué aplausos; pero sólo el sacerdote supo transmitir la esencia del salmo, porque su alma conoce al Pastor, y por eso no arrancó aplausos, sino lágrimas.”. 

Una oveja ante el tribunal: [Escuchar la voz de quienes nos aman] 

   Cuentan que un humilde pastor fue arrestado por haberse robado una oveja. Él juraba que era inocente, que la oveja era suya y que hacía días que la echaba de menos. Cuando el caso fue llevado ante el juez, éste perplejo, no sabía cómo resolverlo. Finalmente decidió que trajeran la oveja a la sala y mandó al acusador que saliera de la sala y desde la puerta llamara a su oveja. 

   La llamaba insistentemente, pero la oveja no respondió a su voz, sólo levantaba la cabeza asustada. El juez, luego mandó salir al acusado, y que desde la puerta llamara a la oveja. Cuando éste comenzó a llamarla, la oveja saltó y corrió hacia la puerta. Estaba claro que la oveja conocía la voz de su amo. El juez declaró el caso cerrado. 

El cucharón y la novia [Día de la madre. La mamá se la sabe todas]

 

   Juan invita a su madre a cenar una noche en su apartamento de soltero. Durante la cena la madre no pudo dejar de reparar en lo hermosa que era Sofía, la compañera de apartamento de su hijo. Durante mucho tiempo ella había tenido sospechas de que su hijo tenía relaciones con Sofía y, al verla, la sospecha se acrecentó. En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se preguntó si tendrían algo. Juan, leyendo el pensamiento de su mamá, le dijo: "Mamá, se lo que estás pensando, pero te aseguro que Sofía y yo solo somos compañeros de apartamento".

 

    Aproximadamente una semana después, Sofía le comentó a Juan que desde el día en que su madre vino a cenar, no encontraba el cucharon grande de plata para servir la sopa. Juan contesta que, dada la posición de su madre, dudaba que se lo hubiese llevado pero que le escribiría una carta. Así que se sentó y escribió: "Querida Mama: No estoy diciendo que tu cogieras el cucharon de plata de servir sopa, pero tampoco estoy diciendo que no lo cogieras; el hecho es que desapareció desde que tu viniste a cenar a casa".

 

   Unos días más tarde, Juan recibe una carta de su madre que decía: “Querido hijo: No estoy diciéndote que te estés acostando con Sofía, o que no, pero el hecho es que, si Sofía se acostara en su propia cama, ya habría encontrado el cucharon de plata para servir la sopa. “Con todo cariño, Mama”.

 

Escuchar la voz del Buen Pastor: [Mis ovejas ¿escuchan mi voz?] [Para niños]

 

   Iba un tenedor por la calle y, de pronto, vio una hermosa cuchara que iba caminando toda garbosa. El tenedor, emocionado, le gritó: ¡Ey…Cuchara…Cuchara…Cuchara!!! – Y como la cuchara siguió su camino, el tenedor se quedó extrañado, y dijo… ¡Ve, ¡qué raro, parece que NO ES-CUCHARA…!

 

El lorito predicador: [Predicar nunca es fácil]

 

   Un lorito fue entrenado para dar un sermón en una iglesia, y le tocaba justo el día del buen Pastor. Ya en el púlpito se asustó al ver repleta la iglesia, y muy nervioso movía la cabeza de un lado para otro. El entrenador del lorito, al ver que no arrancaba se acercó y en tono fuerte le dijo: “O hablas o te quito las plumas y te hecho al corral de las gallinas”. El loro, inmediatamente comenzó a hablar diciendo: “Hermanos, oremos porque el enemigo anda suelto”. 

Llamar a la puerta: [El Buen Pastor abre la puerta a sus ovejas] [Para niños] 

   Eran las 3.00 de la mañana; caía un terrible aguacero y un borrachito gritaba: -Alguien que me empuje. Una señora escucha y despierta al marido: - Amor, ve y ayuda a ese pobre señor que se le debió quedar atascado el carro y no hay quien le ayude. El marido, bastante enojado, abre la puerta de la casa, sale en pleno aguacero que no se veía nada y grita: - Señor, ¿En dónde está para empujarlo? Y el borrachito, contesta: ¡Aquí, en el columpio! 

Regalo para una mamá ingeniosa [En el día de la madre] 

   En el día de la madre, la mamá llama a su hijo para invitarlo a almorzar: - Bueno Jaime, cuando llegues al edificio donde vivo, toca el timbre del intercomunicador con el codo derecho; abre con el pie, sostén la puerta con la pierna izquierda y entra al pasillo. Al fondo están los ascensores, ahí puedes presionar el botón con el codo derecho; y al llegar al apartamento, timbre con la nariz. – Está bien, mamá – contesta Jaime – pero, mamá: ¿Por qué tengo que hacer tantas piruetas? .– Pues, mijito, ¡No pensarás a venir el día de la madre con las manos vacías! 

¿Mamás sumisas? [Día de la madre] 

   Y Dios dijo al hombre: "Encontrarás mujeres sumisas y obedientes en cada esquina de la tierra". - ¡Y Dios hizo la tierra redonda!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo de Pascua, 1 de Mayo 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 2 may 2022, 8:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 may 2022, 8:13 ]


Amor verdadero

   Una chica le preguntó a su novio: ¿Crees que soy bonita? él dijo: No. Entonces la chica sonrió pensando que sólo se burlaba de ella. Luego le volvió a preguntar: ¿Quieres estar conmigo siempre? El chico volvió a decir que no… pero esta vez con voz fuerte y mirándola fijamente. La chica dio un pequeño suspiro tratando de pensar que todo era una broma cruel. Así que finalmente le preguntó: Y si yo me marchara lejos de ti, ¿llorarías por mí? - él dijo: No. Ella había escuchado suficiente. 

   No quería escuchar esas cosas, aunque sólo fueran broma. Dio media vuelta y comenzó a caminar mientras las lágrimas comenzaron a caer. El muchacho entonces corrió tras ella, la tomó de un brazo y le contestó: Tú no eres linda, ¡eres hermosa! No quiero estar contigo por siempre. Yo ¡necesito estar por siempre contigo! Y si te vas no lloraría, simplemente… moriría. 

¿Qué es amor? [Respuestas de niños de 4 a 8 años]

1.-“Cuando mi abuelita empezó a padecer artritis en sus manos, y no podía pintarse las uñas de los pies; así que mi abuelito se las pintaba. Eso es amor.”
2- “Cuando alguien te ama, la forma en que esa persona dice tu nombre es diferente. Sabes que tu nombre está seguro en su boca”. Eso es amor.
3- “Amor es cuando una muchacha se pone perfume y un muchacho se pone colonia, salen juntos y se huelen mutuamente.”
4- “Amor es cuando sales con alguien a comer y le das la mayoría de tus papitas a la francesa sin hacer que esa otra persona te dé de las suyas.”
5- “Una vez mi hermana mayor enfermó, se le llenó todo su cuerpo de ronchitas, y su novio venía todos los días a verla y no le daba miedo enfermarse. Él la acariciaba hasta que se dormía y luego se iba, eso es amor.”
6- “Amor es cuando mi mamá hace café para mi papá y, antes de dárselo, ella prueba un poquito para estar segura que quedó rico.”
7- “Amor es cuando le dices a un muchacho que te gusta su camisa y él la usa todos los días.”
8- “Amor es cuando mami le da a papi el pedazo de pollo más grande.”
9- “Amor es cuando mami ve a papi sudoroso y oloroso, y aun así le dice que es más guapo que Brat Pid.”
10- “Amor es cuando tu perrito te lame la cara, aun cuando lo has dejado solo todo el día.”
 

El semáforo: [Me amas…con coherencia?] 

   El semáforo se puso amarillo justo cuando él iba a cruzar en su automóvil y, como era de esperar, hizo lo correcto: se detuvo en el paso cebra de peatones, a pesar de que había podido rebasado la luz roja, acelerando a mil. 

   La mujer que estaba en el automóvil detrás de él estaba furiosa. Le pitaba con insistencia durante un largo rato y en voz alta lo insultaba ya que por culpa suya no pudo avanzar… y para colmo, se le cayó el celular y se le dañó el maquillaje. En medio de su pataleta, oyó que alguien le tocaba el vidrio de la puerta. 

   Era un policía que le ordenó salir del carro con las manos arriba, y la detuvo. La llevó a la comisaría donde le revisaron de arriba abajo, le tomaron fotos, las huellas digitales y la pusieron en una celda. Después de un par de horas, un policía se acercó a la celda y abrió la puerta. 

   La señora fue escoltada hasta el mostrador, donde el agente que la detuvo estaba esperando con sus objetos personales: – “Señora, lamento mucho este error”, le explicó el policía. “Le mandé bajar mientras usted pitaba desaforadamente, como queriendo pasar por encima al automóvil de delante, maldiciendo, gritando y diciendo palabras soeces. 

   Mientras la observaba, me percaté que de su retrovisor colgaba un Rosario y que su coche tiene en el parachoques un adhesivo que dice ‘¿Qué haría Jesús en mi lugar?’. Además, vi un adhesivo que decía ‘Yo escojo la Vida, Jesús te ama’ y otro que decía ‘Sígueme el Domingo a la Iglesia’ y, finalmente, el emblema cristiano del pez. Como es de esperar, supuse que el automóvil era robado.” 

Moraleja: La próxima vez que vayamos en el carro, o de compras al supermercado, recuerda que el mundo te está mirando y espera ver coherencia en ti. 

La joya del amor: [El amor, ni se compra ni se vende] 

   Un padre hablando a su hijo: - Este reloj perteneció a mi tatarabuelo. De mi tatarabuelo pasó a mi bisabuelo, de mi bisabuelo a mi abuelo, de mi abuelo a mi padre, de mi padre a mí, y ahora, yo quiero que pase a ti. Te lo vendo. 

El monje y el emperador [El amor es desinteresado… Nunca se aprovecha]

Durante una cacería, el emperador llegó de improviso a un monasterio que atendía un sabio monje. El soberano pidió pescado para él y su corte y, cuando comieron, preguntó: — ¿Cuánto le debo?  — Mil monedas de oro —dijo el monje. El emperador sorprendido, dijo: — ¡Los pescados aquí deben ser muy costosos! ¿Es que son escasos? — No, Señor. Los pescados no son los escasean aquí. ¡Lo que es escaso, es la visita de un emperador!

 

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo de Pascua, 24 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 2 may 2022, 8:04 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 may 2022, 8:04 ]


El fabricante de jabón:

 

   Un sacerdote y un fabricante de jabón estaban dando un paseo. El fabricante de jabón le dijo: "Padre, ¿para qué sirve la religión? Mire la miseria y las guerras y el sufrimiento que hay en el mundo. Después de tantas oraciones, sermones y enseñanzas todo sigue igual. Si la religión sirviera, entonces ¿por qué todo sigue igual?" Siguieron caminando y se encontraron con un niño todo sucio. El sacerdote le dijo al fabricante de jabón: "Mire ese niño.

 

   Usted dice que el jabón limpia, pero ese niño sigue muy sucio. ¿Para qué sirve el jabón? El fabricante de jabón le contestó: "Padre, el jabón no puede evitar la suciedad a no ser que sea usado todos los días." Exacto replicó el sacerdote. ¡Lo mismo pasa con la religión! Moraleja: Ante las maravillas de Dios, nuestro corazón puede ser como la cera, que se ablanda con la presencia de Dios. Pero también puede ser como barro, que se endurece y no deja entrar a Dios. 

Cicatrices de Amor: [Con heridas y todo, el Señor, nunca nos suelta de sus manos]

    En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba. Su mamá desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. 

   Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo más fuerte pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no lo abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar.

   Cuando salió del trauma un periodista le preguntó si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remangó las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: “Pero las que usted debe ver son estas”. Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. “Las tengo porque mi mamá no me soltó y me salvó la vida”. 

El triunfo de la misericordia

 

   Un hombre muere y va al cielo. San Pedro lo recibe en las puertas del cielo. San Pedro dice: "Así es como funciona aquí. Usted necesita 100 puntos para entrar al cielo. Dígame todas las cosas buenas que ha hecho, y le daré un determinado número de puntos, dependiendo de lo bueno que usted haya sido. Al llegar a 100 puntos, entonces podrás entrar " -Muy bien - dice el hombre: “No fallaba a la Eucaristía ningún domingo” - “Eso es bueno, dice San Pedro, tiene de dos puntos” - “¿Sólo dos puntos?". "Bueno, además, le daba el 10% de todos mis ingresos a la iglesia"- Bueno, vamos a ver, responde Pedro: eso le da otros 2 puntos.

 

   ¿Dos puntos? ¡eso es muy poco! – Ahora ¿Qué tal esto?: “Yo construí un comedor en mi ciudad y también trabajé en un refugio para mendigos sin hogar" - "Fantástico, eso es digno de un punto", respondió Pedro. – ¡Todo eso por un solo punto! - le reprocha el hombre – Bueno: “Yo estuve casado durante 50 años con la misma mujer y nunca la engañé”. ¡Eso es maravilloso! - dijo San Pedro-, eso tiene un valor de tres puntos - ¡TRES PUNTOS¡- gritó el hombre.

 

   Ah, y como si fuera poco, San Pedro, le ofrecí mi eterno sufrimiento a Dios, porque la selección Colombia no clasifica a un mundial. Bueno, como yo sé que todo su País sufrió, le doy medio punto. ¿Medio punto? ¿Ni en eso clasifico? Mejor dicho, -dijo el hombre-: ¡Así como va las cosas, la única manera de entrar al cielo es por pura misericordia de Dios!  Y San Pedro le dijo: ¡Adelante! ¡Bienvenido al cielo! “Ahí están tus 100 puntos” 

El campesino, el perro y el burro. [No os espantéis – Para Misa con niños] 

   Una vez un campesino, un burro y un perro iban por el monte. Llevaban tres horas caminando, de pronto se detuvo el burro y le dice al campesino: Por favor patrón, descansemos un poco. El campesino, al escuchar hablar al burro, salió despavorido corriendo, y el perro también. Como a la hora de estar corriendo, el campesino y el perro se detuvieron a descansar y el perro le dice: ¡Uy que susto que nos dio ese burro! ¿No, patrón? 

Jesús, ¿estás ahí? [No tengáis miedo] [Misa con niños] 

   Un niño tenía miedo a la oscuridad. Una noche su mamá le dijo que saliera al patio y le trajera la escoba. El niño se volvió hacia ella y le dijo: “Mamá, no quiero ir por ahí.” Es de noche. “La madre sonrió tranquilizando a su hijo. “no tienes que tener miedo de la oscuridad”. “Jesús está ahí fuera. Él cuidará de ti y te protegerá”. El niño mira a si mamá y le pregunta: “¿Estás segura de que está ahí afuera?”  “Sí, estoy segura. Él está en todas partes, y siempre está listo para ayudar cuando uno lo necesita”, dijo.  El niño pensó por un minuto y luego se dirigió a la puerta de atrás, la abrió un poco y mirando hacia la oscuridad, dijo: ¡Jesús! – Si estás ahí afuera, ¿podría pasarme la escoba? “ 

Lorito asustado. [Misas con niños] 

   Timbra el teléfono en el comando de Policía. - Contestan: - Seguridad publica! - En el otro lado de la línea dicen: - Sr. Policía, venga rápido a la calle Río Amazonas # 234. - El Policía pregunta: - ¿Por qué? ¿Qué pasa? - es que se ha metido un gato. - Y por eso me llama? - Sí Sr. Policía, es que soy el lorito y estoy solo.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo Pascua de Resurrección, 17 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 2 may 2022, 7:56 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 may 2022, 7:56 ]


Los huevos de pascua:

 

   Un niño que nació con problemas físicos estaba en clase. La maestra dice a todos los niños, se aproxima la pascua, lleven a su casa un huevo plástico y tráiganlo lleno de algo que represente la vida. Al día siguiente cada niño presentó el contenido del huevo. Uno lo trajo con una flor; otro traía una mariposa, otro lo trajo lleno de agua y así todos. La maestra pasó por alto al niño enfermo; y este le dijo: maestra y a mí no me va a preguntar. La maestra le dijo a ver que traes en el huevo. El niño dijo: está vacío.

 

  Pero yo dije que trajeran algo dentro, dijo la profesora. Todos los demás niños se reían. Entonces, el niño miró a todos y dijo: si, está vacío como la tumba de Jesús. La maestra no sabía que decir y después de un rato le preguntó: ¿Y sabes por qué está vacía la tumba de Jesús? El niño respondió: a Jesús lo mataron y lo pusieron dentro de un ataúd, entonces Papito Dios lo llevó al cielo. El premio fue para ese huevo vacío. Al poco tiempo el niño enfermo murió. Cuando la maestra fue a dar el pésame encontró a un lado del féretro los 19 huevos de sus compañeros de clase completamente vacíos. “El niño también había resucitado”

 

Ya no está aquí…Ha resucitado.

 

   Mamá, ¿Por qué vas siempre al cementerio? - preguntó una niña-. Para visitar a la abuelita y llevarle flores, mi cielo -explicó cariñosamente la madre-. ¿Abuelita está en el cementerio? -siguió preguntando la pequeña-. Sí, mi hijita -respondió tristemente la mamá-. ¿Y por qué no te la traes a casa entonces? -dijo la niña-. Bueno, porque está muerta y enterrada -dijo la madre-. iAh! ¡Cómo me engañaste! -respondió la chiquilla-. ¿Por qué te engañé? -preguntó la madre-.

 

   Porque cuando la abuelita se fue, me dijiste que estaba con Dios en el cielo -contestó la niña-. Bueno, en el cielo está la abuelita viva y en el cementerio está la abuelita muerta -intentó explicar un tanto acorralada la madre-. ¡Era una abuelita y ahora son dos abuelitas! -pensó extrañada la niña-. Las personas grandes no son claras. -Y siguió pidiendo explicaciones-. Y tú, ¿a quién quieres más, mamá? ¿A la abuelita muerta del cementerio o a la abuelita viva del cielo? -Pero la mamá ya no sabía qué decir-. Y terminó diciendo: -Mejor, después hablaremos, mi amor… 

El taxista: [Cristo resucitado nos regala calma y paz] 

   Un pasajero le toca el hombro al taxista para hacerle una pregunta. El taxista grita, pierde el control del coche, casi choca con un camión, se sube a la acera y se mete en un escaparate haciendo pedazos los vidrios. Por un momento no se oye nada en el taxi, hasta que el taxista dice: - 'Mire, amigo, jamás haga eso otra vez ! ¡Casi me mata del susto!' El pasajero le pide disculpas y le dice: - 'No pensé que se fuera a asustar tanto si le tocaba el hombro' El taxista le dice: - -'Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista' - ¿Y qué hacía antes? - Fui chofer de carroza fúnebre durante 25 años' 

El lorito de la vecina: [No lloréis…ha resucitado]

    Cierta vez, un señor llegó borracho a su casa a las 4 de la mañana, y como no tenía llave se dirigió al patio de su casa. De repente ve que el perro de su casa tiene un lorito muerto en la boca, y el tipo dice: ¡Dios mío!, si es el lorito de la señora del lado. Al señor le dio pena y puso al lorito en la jaula de la vecina y se acuesta a dormir. Al otro día se despierta y ve que su esposa está llorando y le pregunta: ¿Amor, por qué estas llorando? Y le dice su esposa: Es que se murió la vecina del lado. Y dice el esposo: Cómo va a ser, si ayer la vi bien y en perfectas condiciones. Y le dice la esposa: Es que le dio un infarto esta mañana. Porque ayer había enterrado al lorito que se le murió y se le apareció en la jaula esta mañana. 

Concurso en un velorio:

En una dinámica de grupo para trabajar en una empresa multinacional, se le hizo la siguiente pregunta a tres candidatos ¿Qué le gustaría que dijeran de usted en su velorio? El primer candidato dijo: Que fui un gran médico y muy buen padre de familia El segundo candidato dijo: Que fui un hombre maravilloso, excelente padre de familia, y un profesor de gran influencia para la juventud. Pero el tercero, ganó el concurso con su respuesta: Me gustaría que en mi velorio dijeran... ¡¡Mire, se está moviendo!! 

Dos loquitos: [Ha resucitado…no está aquí] [Para misa con niños]

Un loco toca a la puerta de una casa; entonces abre la puerta un segundo loco y pregunta: ¿A quién busca? - El primero contesta: Te busco a ti. El segundo responde: déjame ver si estoy [se retira y cuando vuelve, dice]: Oye, no estoy. El primero exclama: Qué lástima porque venía a pagarte un dinero que te debía. El segundo dice: permítame voy a ver si ya vine [se retira y al volver le dice]: Oye amigo, ya vine. El primero exclama: ¡Lástima porque ya me fui!!!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo de Ramos, 10 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 2 may 2022, 7:45 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 may 2022, 7:48 ]


La semana Mayor [O del amor inolvidable]

 

   Un hombre sufría de Alzheimer. Perdía aspectos de su memoria. Primero, empezaba a olvidar cosas ordinarias como abrir la ducha o usar el horno. No podía recordar personas que eran sus amigos o colaboradores de trabajo. Luego, olvidó quienes eran sus hijos y, finalmente, no reconocía a su esposa. Cuando estaba agonizando, la familia se reunió alrededor de él, pero no reconoció a ninguno de ellos.

 

   Su esposa, que estuvo siempre a su lado, puso en su mano, el pequeño crucifijo que siempre le acompañaba en su mesita de noche. Al principio estaba desconcertado, pero lo miró atentamente y solo atinó a decir: “Jesús”. Él había olvidado todo, pero recordó lo más importante. Desde su niñez había seguido la Semana Santa, la semana mayor, la semana del amor inolvidable y la más importante de su vida.

 

¿Plan para Semana Santa? [Mientras Jesús se sacrifica, nosotros haciendo planes]

 

   Era el domingo de ramos, previo a la Semana Santa y tres vecinas se encontraron por casualidad en las escaleras de su edificio. Como a todas les gustaba enterarse de la vida de las otras, empezaron a hablar del plan que tenían para Semana Santa. Una dijo: “Miren, vecinas, mi esposo está muy generoso y nos va a llevar a un hotel 5 estrellas, a toda la familia. Tres días de sol, agua y comida en abundancia. Eso es como estar en el paraíso”. Otra añadió: “Yo, como todos los años, me iré a mi campo.

 

   Allí me junto con mis primas, y a charlar se dijo, hasta altas horas de la noche”. La tercera comentó: “A mí no hay quien me mueva de la ciudad. Yo no voy a arriesgarme en la carretera para ir a ningún sitio. Me tumbaré en el sofá y, con palomitas y coca-cola en mano, veré alguna nueva serie en Netflix. Ese es mi plan”. Y estando ellas en esta conversación, empezaron a escuchar a gente cantando en la calle. Atrapadas por la curiosidad, las tres se asomaron a la ventana y vieron, con asombro, que las personas que cantaban llevaban ramas de árboles en sus manos y repetían una y otra vez: ¡Hosanna, Hosanna! “¡Es increíble! –dijo una de ellas–, ¡la gente ya no sabe qué inventar para pasar estos días de Semana Santa! 

La sombra: [Semana Santa, al amparo del Altísimo] 

   Una leyenda oriental habla de un hombre que no estaba conforme con su sombra que le perseguía a todas partes. De distintas maneras intentó librarse de ella. Primero echó a correr furiosamente. Pero la sombra le seguía. Después saltaba de un lado a otro del camino y la sombra permanecía unida a él. Cansado y agotado fue a cobijarse a la sombra de un árbol grande y frondoso. De repente su sombra fue absorbida en la del árbol. Moraleja: Solo colocándonos bajo la sombra y el amparo del Altísimo podrán desaparecer las sombras que oscurecen nuestra vida. 

Sal y algodón [Al cargar nuestros pecados, Cristo hizo nuestra carga ligera] 

   Un monje llevaba una carga de sal al mercado. Como el río estaba crecido, su burro tuvo que pasar por el rio, la sal que llevaba en las alforjas se mojó y se disolvió. Al pasar a la otra orilla, el burro estaba contentísimo por ver muy liviana su carga, y se puso a retozar en el prado. El monje estaba enojado por la pérdida de la sal. Al día siguiente en que había mercado, el monje llenó las alforjas con algodón. El burro, recordando lo que había sucedido el día anterior, se metió en la parte más profunda del rio, pero casi se ahoga por el peso del algodón mojado. — Tranquilízate- le dijo sabio monje —: esto te enseña que no siempre que cruces el río vas a ganar tú. 

El caballo y el cerdo [Jesús da su vida por nosotros…y nosotros contra él] 

   Había una vez un criador de caballos al que le faltaba uno de una determinada raza.
Un día se dio cuenta que su vecino tenía éste caballo y lo convenció para que se lo vendiera. Un mes después el caballo enfermó y llamó al veterinario que le dijo: “Su caballo está con un virus y es necesario que tome este medicamento por tres días consecutivos, después de los tres días veremos si ha mejorado, si no, no quedará más remedio que sacrificarlo”.
 

   En ese mismo momento un cerdo escuchaba la conversación. Al día siguiente le dieron el medicamento al caballo y se fueron. El cerdo se le acercó y le dijo “fuerza amigo caballo, ¡levántate de ahí y sino vas a ser sacrificado!”. Al segundo día le dieron nuevamente el medicamento y se fueron. El cerdo se acercó y le dijo “vamos mi gran amigo ¡levántate, sino vas a morir, vamos yo te ayudo!”. Al tercer día le dieron el medicamento y el veterinario dijo: “Probablemente vamos a tener que sacrificarlo mañana porque puede contagiar a los demás caballos”. 

   Cuando se fueron el cerdo se acercó y le dijo: “Vamos amigo, es ahora o nunca”- ¡Ánimo… fuerza… yo te ayudo… vamos… un, dos, tres… despacio… ya casi… eso… eso… ahora corre despacito… más rápido… fantástico… corre… corre… venciste campeón! – En eso llega el dueño del caballo y ve al caballo corriendo y dice: “Milagro!, ¡el caballo se ha curado… hay que hacer una fiesta!!… ¡¡matemos al cerdo para celebrar!! Moraleja: ¿Quién tiene realmente el mérito? – Jesús nos salvó, muriendo por nosotros. 

Domingo de Ramos [Para misa con niños]

 

   Era Domingo de Ramos, pero debido a un dolor de garganta, Miguelito, de 5 años de edad, se quedó en casa con la niñera y no pudo ir a la Iglesia. Cuando la familia regresó a su casa, llevaban varias palmas. Johnny les preguntó qué eran. “Son ramas de palma que la gente las llevaba para celebrar la llegada triunfal de Jesús”, le dijo su papá. “¡No lo puedo creer,” dijo muy enojado Miguelito, el niño de 5 años, “el único Domingo que no voy, y Jesús aparece!"

 

El burro vanidoso. 


   Un burro llegó a su casa muy contento, feliz y orgulloso... Su mamá le preguntó: - ¿Por qué tan contento, hijo?  -Madre, cargué a un tal Jesucristo y cuando entramos a Jerusalén todos me decían: VIVA, VIVA, SALVE, HOSANNA, HOSANNA, VIVA, VIVA... y me lanzaban flores y ponían palmas de alfombra por donde yo pasaba. Su madre le dijo:  - Hijo, vuelve a la ciudad, pero esta vez no cargues a nadie. Al otro día, el burro fue a la ciudad, y cuando regresó a su casa, iba llorando y muy triste. -Madre, no puede ser, pasé desapercibido entre las personas, nadie se fijó en mí, y me echaron de la ciudad. Su madre lo miró fijamente y le dijo: -"Hijo, tú sin Jesús eres solo un burro". Moraleja: Sin Jesús no somos nada.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo de Cuaresma, 3 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 4 abr 2022, 8:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 abr 2022, 8:51 ]


La sospecha. [No juzguéis…]

 

   Un hombre perdió su hacha y sospechó del hijo de su vecino. Observó la manera de caminar del muchacho: camina como un ladrón. Observó la expresión del joven: como la de un ladrón. Observó también su forma de hablar: igual a la de un ladrón. En fin, todos sus gestos y acciones lo denunciaban culpable del robo. Más tarde encontró su hacha en el solar y después cuando volvió a ver al hijo de su vecino, todos los gestos y acciones del muchacho ya no le parecían las de un ladrón.

 

Cambiando el mundo…. [Solo el amor de Dios nos cambia desde dentro.]


   Un día comencé queriendo cambiar al mundo y comencé por intentarlo. Al cabo de un tiempo me di cuenta que me era imposible, por lo que pensé mejor en cambiar a mi nación.

Después de intentarlo me di cuenta que no pude, por lo que decidí cambiar a mi comunidad. Después de un tiempo de intentarlo no pude, por lo que decidí cambiar a mi familia.

 

   Pero al cabo de un tiempo me di cuenta que no pude y ahora en mi lecho de muerte he llegado a la conclusión que debí haber cambiado yo primero, ya que de esa manera y con mi ejemplo mi familia cambiaría, a su vez mi familia con su ejemplo cambiaría a mi comunidad, la cual cambiaría a mi nación, la cual lograría cambiar por fin al mundo.

 

Dios, Rey compasivo [Si reconocemos el pecado, la misericordia nos libera]


   Cada año, con motivo del aniversario de su coronación, el rey de un pequeño condado liberaba a un prisionero. Cuando cumplió 25 años como monarca, él mismo quiso ir a la prisión acompañado de su Primer Ministro y toda la corte para decidir cuál prisionero iba a liberar. –“Majestad”, dijo el primero, “yo soy inocente pues un enemigo me acusó falsamente y por eso estoy en la cárcel”. –“A mí”, añadió otro, “me confundieron con un asesino, pero yo jamás he matado a nadie”. –“El juez me condenó injustamente”, dijo un tercero. 

 

   Y así, todos y cada uno manifestaba al rey porque razones merecían precisamente la gracia de ser liberados. Había un hombre en un rincón que no se acercaba y que permanecía callado y algo distraído. Entonces, el rey le preguntó: “Tu, ¿Por qué estás aquí? -El hombre contestó: “Porque maté a un hombre majestad, yo soy un asesino”. –“¿Y por qué lo mataste?”, inquirió el monarca. –“Porque estaba muy violento en esos momentos”, contestó el recluso. –“¿Y por qué te violentaste?”, continuó el rey. –“Porque no tengo dominio sobre mi enojo”. 

 

   Pasó un momento de silencio mientras el rey decidía a quien liberaría. Entonces tomó el cetro y dijo al asesino que acaba de interrogar: “Tú sales de la cárcel”. –“Pero majestad”, replicó el Primer Ministro, “¿Acaso no parecen más justos cualquiera de los otros?” –“Precisamente por eso”, respondió el rey, “saco a este malvado de la ”á–“el para que no eche ” perder a todos los “emás que parecen tan buenos”. 

La Señora Fortunati: [El veredicto final, solo lo tiene Dios] 

   Durante un juicio en un pequeño pueblo, el abogado acusador llamó al estrado a su primera testigo, una mujer de avanzada edad. El abogado se acercó y le preguntó: - Sra. Fortunati: ¿Usted sabe quién soy yo? Ella respondió: - Sí, señor. Lo conozco desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente, cree saberlo todo, es muy prepotente, abusivo y manipula a las personas.

 

   Sí, lo conozco. -El Abogado se quedó perplejo, sin saber exactamente qué hacer. Señalando hacia la sala, le preguntó a la señora Fortunati: -¿Conoce al abogado de la defensa? Nuevamente ella respondió: -Claro que sí, Yo también conozco al señor Pérez desde que era un niño. Él es un flojo, y le gusta la bebida, es parrandero y jugador. La mamá tampoco está orgullosa de él. Sí, lo conozco muy bien. El abogado de la defensa no hallaba dónde meterse.

 

   Entonces, el Juez llama rápidamente a los dos abogados para que se acerquen al estrado, y les dice en voz baja: -Si alguno de los dos, le pregunta a esa señora si me conoce, los mando a la silla eléctrica. Moraleja:Cristo no quiere que seamos jueces para condenar, porque seríamos muy malos jueces”.


La pregunta clave: [Jesús, el único que sabe y conoce todo]

 

Cuatro amigos universitarios se fueron de juerga un fin de semana antes de los exámenes finales. Después de dos noches de juerga, durmieron todo el domingo y solo hasta el lunes por la mañana volvieron a sus casas.

 

   Como no habían podido estudiar para el examen final, en lugar de entrar al examen, decidieron que al terminar el examen hablarían con el profesor y le explicarían la razón por la cual no habían acudido. Le explicaron que habían ido de viaje el fin de semana y planeaban regresar para estudiar, pero desafortunadamente se les reventó una llanta del carro; no tenían herramientas y nadie les había querido ayudar. Y por ello no llegaron a tiempo al examen final.

 

   El profesor pensó durante un rato y acordó hacerles el examen final al día siguiente. Los cuatro amigos estaban dichosos. Estudiaron toda la noche y se presentaron al examen a la mañana siguiente. El profesor los ubicó en aulas separadas y les entregó a cada uno su examen. La primera pregunta valía 4 puntos y era muy fácil. "­¡Mogollo!", pensó cada uno en su salón "­­¡Esto está requetefácil!". Cada uno terminó la primera pregunta y giraron el papel. En la segunda página sólo había una pregunta que valía 6 puntos: "¿Qué rueda exactamente fue la que se reventó?

El gruñón [Espinas o rosas]

   Erase un viejo de muy mal genio, gruñón y cascarrabias, que siempre se andaba peleando con todo el mundo. Un día alguien vio que en su jardín tenía un rosal y, sorprendido, le dijo: -No me lo imaginaba a usted, que tiene fama de ser bravo y de muy mal genio, ser capaz de cultivar tan bonitas y delicadas rosas. Y el viejo gruñón respondió en tono agrio:

- ¡Es que no las cultivo por las flores, sino por las espinas!

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo de Cuaresma, 27 de Marzo 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 4 abr 2022, 8:34 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 abr 2022, 8:34 ]


Sacerdote para siempre.  [El regreso del hijo pródigo] 

   Un Obispo de Estados Unidos que se encontraba en Roma se disponía a rezar en una parroquia de la capital italiana, cuando al entrar en ella se encontró con un mendigo. Lo miró de reojo y, le quedó dando vueltas la cara de esa persona, hasta que se dio cuenta que lo conocía; que hace años habían sido compañeros en el seminario y que se ordenaron el mismo día. Volvió hacía él, le saludó y le preguntó qué le había ocurrido. Éste le dijo que había perdido su vocación y la fe. 

   Al día siguiente este sacerdote participaba en un encuentro privado con el Papa Juan Pablo II y cuando le tocó el turno para saludarle no pudo dejar de contarle lo que le había ocurrido en la víspera. El Papa se preocupó por la situación e invitó a este sacerdote y al mendigo a cenar con él. Tras proporcionarle ropa limpia y aseo, ambos acudieron al encuentro con el Santo Padre, hasta que, en un momento tras la cena, el entonces beato Juan Pablo II pidió al sacerdote que los dejara solos. Entonces pidió al mendigo que lo confesara. 

   Éste se quedó estupefacto y le dijo que ya no era sacerdote. “Una vez sacerdote…sacerdote para siempre”, - le contestó el Papa. Sin embargo, éste insistió y le dijo que “estoy privado de mi ministerio sacerdotal”, pero igualmente Juan Pablo II le contestó: “Soy el Obispo de Roma y me puedo encargar de eso”. Finalmente, el mendigo confesó al Papa y viceversa. El sacerdote mendigo, lloró largo y amargamente, y el santo padre le dijo: “¿ves la grandeza del sacerdocio? No la desfigures”. Al salir de ese encuentro con su vocación sacerdotal renovada, el Santo Padre le envió a la parroquia en la misma que pedía limosna, nombrándolo como vicario parroquial y encargado de atender los mendigos. 

El confesionario. [Misericordia por encima de todo]

 

   "Desde hacía un tiempo en una diócesis había escasez de sacerdotes y el señor Obispo, ante la demanda de confesiones por parte de la gente, decidió pedirle a un ingeniero que le fabricara un confesionario que detectara los pecados, pusiera la penitencia y diera la absolución. Al cabo de un mes, el ingeniero presentó un modelo de confesionario al señor Obispo. El procedimiento era muy sencillo: la persona entraba en una cabina y se confesaba, la máquina le hacía un scanner, le imprimía un papel con la penitencia, y a continuación se oía una voz angelical con la absolución, mientras caían tres goticas de agua bendita en la cabeza del penitente.

 

   El Obispo dio el visto bueno y las parroquias comenzaron a instalar la máquina de confesar. La gente estaba encantada con este invento porque, entre otras cosas, no tenían que pasar vergüenza delante del sacerdote…Pero al cabo de unos meses empezaron a llegar las primeras quejas al Obispo. “El scanner es demasiado minucioso y detecta muchos pecados cometidos sin intención; eso nos genera mucho sentimiento de culpa” –decían unos–. “Las penitencias muchas veces son imposibles de cumplir” –apuntaban otros–.

 

   Y los más presumidos añadían: “cuando nos echa el agua bendita nos daña el peinado”. El monaguillo de la catedral, que estaba al tanto de todas estas quejas, se acercó al Obispo y le dijo: “Monseñor, a este invento le falta algo fundamental: la misericordia de Dios, que es tan infinita, y nunca cabrá en ninguna de esas máquinas de confesar”.”

Versión moderna del hijo pródigo: 

   Un chico le pide a su padre que le preste cierta cantidad de dinero y, al recibirlo, se marcha de casa. Cuando lo gasta todo, va a una iglesia, se confiesa de lo que ha hecho y pide ayuda. El sacerdote le aconseja que vuelva al hogar. Y añade: Seguro que tu padre matará un becerrito cebado para festejar tu regreso. 

   El chico le hace caso y regresa a su casa. Un par de semanas después, durante una visita casual a la parroquia de donde era feligrés aquel "hijo pródigo», el sacerdote vio que éste salía de la iglesia y se acercó a él: ¡Bueno! - le preguntó con gran interés-, ¿Tu padre mató el becerro cebado? No, - respondió evasivo el joven, - ¿Y entonces? - por poco me mata a mí. 

¿No tengo enemigos?: [Bienaventurados los misericordiosos…] 

   Casi al final de la Misa dominical, el párroco preguntó: ¿Cuántos de ustedes han sido misericordiosos perdonado a sus enemigos? El 80% levantó la mano. El sacerdote volvió a repetir su pregunta. Todos respondieron esta vez, excepto una pequeña viejita. Sra. Pérez, parece que usted no está dispuesta a perdonar a sus enemigos! - Es que yo no tengo enemigos, respondió dulcemente. - Sra. Pérez eso es muy raro, cuántos años tiene usted? 98 años, respondió. Todos se pusieron de pie y la aplaudieron. 

   Esto es emocionante, grandioso. Sra. Pérez, puede Usted pasar aquí arriba y decirnos cómo se vive para tener 98 años y no tener enemigos? La dulce viejita se acercó al altar, tomó el micrófono, se dirige a todos y dice: - ¡Yo no tengo enemigos porque ya se murieron todos! 

Permanecer en casa: [El hijo pródigo se fue del hogar. – Misa con niños]

 

   Un niño le dice a su mama: -Mami yo quiero salir... -No niño usted no va a salir! El niño más desesperado dice: - ¡dale mami yo quiero salir, yo quiero salir! - Dice la mama:

-No, no vas a salir y “soldado advertido muere en la guerra”- Dice el hijo: -Mami ese dicho no sale... Y le responde la mamá: - ¡y tú tampoco sales!

 

El sacerdote veloz

 

   En una autopista muy transitada, un agente de tránsito se dirige a un sacerdote para ponerle una multa, porque iba a 160 km/h. En cuanto el agente comenzó a escribir el comparendo, el sacerdote le dijo: “Bienaventurados los misericordiosos porque ellos obtendrán misericordia”. Sin inmutarse, el agente le entrega la multa, y en voz baja le dice: “Vete y no peques más”.

 

Libres, pero no alocados [La verdadera libertad engrandece, no esclaviza] 

   Un joven salió corriendo de un edificio a la calle, proclamando a grito entero, las dichas de su libertad recién adquirida. Agitando locamente los brazos, sin querer, golpeó a un anciano en la nariz, quien, al perder el equilibrio, se cayó estrepitosamente al suelo. El anciano tambaleándose, se levantó, le colocó la mano sobre el hombro al joven y le dijo: -Escúcheme, mi joven amigo, su libertad es cosa magnífica, no cabe la menor duda; pero recuerde bien esto: su libertad termina donde comienza mi nariz.

Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo de Cuaresma, 20 de Marzo 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 4 abr 2022, 8:23 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 4 abr 2022, 8:23 ]


O muerte, o vida [… De nosotros depende] 

   En cierta ocasión un joven decidió engañar a su sabio maestro, con el fin de comprobar que no era tan sabio como la gente decía. El muchacho escondió un pájaro entre sus manos y, sin que nadie supiera qué tenía en ellas, le preguntó al maestro: “Dime, maestro, ¿Qué tengo aquí: vida o muerte?”. 

   La trampa del muchacho consistía en que si el maestro decía: “vida”, el joven oprimiría fuertemente y mostraría un ave muerta”, Y si el maestro decía: “muerte”, el chico mostraría vida, dejando al ave en libertad. El joven y sus discípulos estaban ansiosos y expectantes ante lo que el maestro sabio pudiese responder: Al cabo de unos momentos, el maestro le contestó: “La vida o la muerte están en tus manos”. 

Las cosas no son como parecen. [Todo lo que sucede podemos convertirlo en gracia de Dios]

 

   Una vez dos ángeles viajaban por una gran ciudad. Llamaron a la puerta de una familia rica y ésta los alojó en el sótano. Mientras hacían la cama en el duro suelo, el ángel más viejo vio un pequeño agujero en la pared y lo tapó. El más joven le preguntó por qué lo hacía, y le contestó: las cosas no son siempre como parecen. Al día siguiente viajaron a un pueblecito muy pobre y una familia pobre les ofreció de cenar y les dieron la mejor cama para pasar la noche. A la mañana siguiente los dos ángeles encontraron al matrimonio llorando. Su única vaca había muerto.

 

   El ángel más joven indignado y furioso le dijo a su compañero: ¿Cómo has permitido semejante desgracia? Ayudaste a los ricos que nos trataron tan mal y no has hecho nada por esta familia pobre que nos ha dado todo. ¡Las cosas no son siempre como parecen! – le contestó el ángel más viejo. Cuando nos hospedamos en la gran ciudad, vi que había oro en el agujero y lo tapé para que esa familia tacaña y ambiciosa nunca lo encontrara. Y esta noche cuando dormíamos, el ángel de la muerte vino a buscar a la esposa de esta casa. Yo le dije que se llevara a la vaca en lugar de la esposa. “Como ves, las cosas no son siempre como parecen”. 

Te hice a ti. [Aprovechar el momento preciso]. 

   Vi en la calle a una niña, temblando de frío, y con un vestidito mojado y sin esperanza de encontrar una comida caliente. Me enojé y le dije a Dios: - “Si tú existes, ¿Por qué permites esto? ¿Por qué no haces algo para remediar esto? Por eso soy ateo y no creo en ti”. “Por un rato Dios no dijo nada y de pronto una voz me respondió diciendo: - “Ya hice algo para remediarlo…Te hice a ti 

La lógica de la vida [Cada cuaresma: tiempo para valorar lo que vale la pena] 

   Un discípulo le preguntó al sabio: — ¿Qué es lo más extraño de los seres humanos? – El sabio respondió: — Piensan siempre lo contrario. Tienen apuro por crecer y después lamentan la infancia perdida. Pierden la salud para tener dinero y después pierden el dinero para tener salud. Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente y, así, no viven ni el presente ni el futuro. Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido jamás. 

Zapatos viejos: La cuaresma: tiempo para recuperar los valores perdidos.

    Juan y su mujer estaban arreglando el cuarto y encuentran un recibo de una zapatería. La fecha señala que el recibo tenía once años. Los dos se rieron e intentaron recordar cuál de ellos se había olvidado de recoger el par de zapatos. "¿Será posible que todavía tengan los zapatos?" le pregunta Juan a su mujer. - "No lo creo," responde su mujer. "Vale la pena ir a ver," dice Juan. Se van con el recibo a la zapatería.

   Al llegar a la zapatería le dan el recibo al zapatero. Él examina el recibo y le dice “Espere un momento, voy a buscarlos.” Después de un rato, el zapatero dic: “¡Aquí están!””¿De veras?” dicen al tiempo. “¡Qué suerte! Después de tanto tiempo ¡. – “El zapatero vuelve al mostrador sin los zapatos y les dice, “Estarán listos para el jueves.”

Cuestión de azar. [La cuaresma: una llamada para volvernos a Dios…] 

   Un hombre se fue a jugar cartas un viernes santo y perdió todo lo que tenía; volvió triste a su casa y le contó a su mujer lo que le había pasado. La mujer le dijo: «Eso te pasa por jugar en viernes santo; ¿no sabes que es pecado jugar en viernes santo? ¡Dios te castigó y bien merecido que lo tienes!» El hombre se volvió hacia su señora y con aire desafiante le dijo: «¿Y acaso, crees tú, que el que me ganó, jugó en lunes de pascua o qué?»

 

Daniel el travieso [No culpar a otros] [Para misa con niños]

    El pequeño Daniel era muy travieso. Cuando cometía alguna de sus travesuras, acostumbraba echarle la culpa a otro. En una ocasión era tan probada su culpa que su padre lo sentenció a 25 fuetazos. El niño espantado viendo que no había escapatoria, lloraba a más no poder: -Papa, Papá, no es justo que me pegues a mí solamente, no es justo… Si te digo que alguien me obligó, ¿lo castigarías a él? -Por supuesto, dime quién fue y dónde se encuentra el que se atrevió a inducirte a hacer tal barbaridad. -Pues… fue el diablo y… lo encuentras por ahí suelto. -Mira, Daniel, al diablo lo castigará Dios algún día, pero a ti… los 25 fuetazos te los doy porque te los doy.

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