23° Domingo del Tiempo Ordinario, 6 de Septiembre de 2015, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 7 sept 2015 11:54 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 7 sept 2015 12:27 ]


Rana sorda

   Unas 20 ranas decidieron un día escalar la torre de la iglesia del pueblo. La que subiera hasta lo más alto de la torre recibiría una medalla de oro olímpico. Los vecinos del pueblo se arremolinaron alrededor de la torre para animar a las participantes. La gente gritaba: Eso es demasiado alta. Ninguna lo conseguirá. No pierdan el tiempo. Y se reían de las pobres ranas. 

   Poco a poco iban cayendo a tierra, pero algunas seguían subiendo. La gente gritaba más fuerte: Imposible. Bájense, desistan. Todas cayeron menos una que no se rindió y continuó hasta llegar a la cima. 

   Todos querían saber cómo lo había conseguido y le hicieron muchas preguntas. Su secreto. Era Sorda. No pudo oír las risas, ni los gritos, ni las críticas de los espectadores. Y ella pensaba era que la estaban animando.

Copla:

El leño que ha sido fuego, fácilmente vuelve a arder.  

Ya veremos, dijo un ciego, pero nunca pudo ver.

Ciego y sordo mudo:

   Un cieguito pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle una moneda en el tarro de metal, la moneda pega en el borde y cae. El ciego se agacha la toma y la introduce en el tarro. El turista lo mira y le dice: - Oiga! usted es un estafador! no es ciego! anda engañando a la gente, sinvergüenza! El cieguito, tranquilo, le responde:- Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy cubriendo. - Ah, ¿y Ud. a que se dedica? - Yo soy el sordo-mudo de la otra cuadra.

Mendigo sordomudo:

   Una señora ve a un mendigo con un letrero que decía así: "Sordomudo, por favor coopere conmigo". La señora le dice: 

   Oiga señor, yo a usted le he visto hablando con la gente! es un mentiroso! 

A lo que el mendigo le contesta:  ¡Cállese y no me grite que tampoco estoy sordo!

Viejitos sordos:

   Dos ancianitos se encuentran hablando sobre el envejecimiento: - “Mira, la peor parte se la llevan nuestras mujeres. Además, ellas siempre se negarán a admitir que envejecen y tratan por cualquier medio de esconder sus achaques” - “¿Sabes que si? Tienes toda la razón” - “Te cuento que he encontrado un buen truco para hacerles ver sus discapacidades por medio de un jueguito. 

   Si quieres saber si tu mujer se está empezando a quedar sorda, colócate a 10 metros de ella y hazle una pregunta. Cuando veas que no te responde, acércate a 5 metros. Después a 2 metros y luego a 1 metro.  Ya no le quedará más remedio que aceptar que está sorda” El viejito llega a su casa, se coloca a 10 metros de su señora y pregunta, levantando la voz: - “Cariño ¿qué hay de cenar?” No recibe respuesta. 

   Se acerca a 5 metros y le pregunta de nuevo:- “Cariño ¿qué hay de cenar?” No recibe respuesta, se acerca a 2 metros:- “Mi amor ¿qué vamos a cenar?”. 

  No recibe respuesta. Se acerca a 1 metro de ella - “Mi vida ¿Que qué vamos a cenar?” Y la señora enfurecida le responde:- “¡¡¡Viejo sordo, te he dicho 4 veces que pollo con papas fritas!!!

Gallegos

   Dos Gallegos se encuentran en la calle. Uno de ellos iba con su anciana madre y el otro amigo le dice:- ¡Manolo, cuánto tiempo que no nos vemos! ¿Qué hay de tu vida?

- Pues aquí estoy con mi madre, que la pobre se ha quedado sorda y ciega. - ¡Qué problema! ¿Y qué… ¿La llevas ahora al médico? - No. Voy a que le corten los servicios de la luz y el teléfono.

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7 sept 2015 11:55