34° Domingo del Tiempo Ordinario, 24 de Noviembre 2013, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 26 nov 2013 17:43 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 26 nov 2013 17:48 ]
Solemnidad de Cristo Rey

Los nómadas…[…A Jesús le pedían cosas espectaculares en la cruz] Una noche un grupo de nómadas cuando se iban a dormir, de repente los rodeó una luz. Comprendieron que estaban en presencia de un ser celestial y con gran ansiedad esperaban un mensaje divino de gran importancia que podría de ser especial para ellos. Finalmente se escuchó una voz que les dijo: —Reúnan todos los guijarros que encuentren en el suelo y póngalos en sus alforjas, mañana viajen todo el día, y en la noche estarán contentos pero tristes... Después de despedirse los nómadas estaban decepcionados y enojados porque esperaban la revelación de una gran verdad universal que les permitiera generar riqueza, salud y bienestar. Pero lo que habían recibido era en cambio una tarea insignificante, "carente de sentido" para ellos. No obstante, el recuerdo del esplendor del visitante hizo que cada uno de ellos recogiera, de mala gana, algunos guijarros y los depositara en su alforja, pero siempre descontentos. Viajaron durante todo el día y esa noche, mientras armaban el campamento, revisaron sus alforjas y descubrieron que cada guijarro recogido se había convertido en un diamante. Estaban contentos por tener diamantes pero muy tristes por no haber recogido muchos más guijarros. 

El mendigo que quería ver al rey [Despojarse de lo viejo y vestir el traje del amor de Cristo Rey.] Un Rey iba a dar un gran banquete a todos los que fueran vestidos con traje de rey. Un mendigo que vivía cerca, miró sus harapos y suspiró desanimado. Pero el deseo de asistir era tan grande que logró llegar hasta las puertas del palacio y le dijo al centinela: “Vengo a ver al Rey”. Después de muchas horas de espera, fue llevado ante el Rey; éste le dijo: “¿Querías verme? ¿Qué puedo hacer por ti?” “Majestad, sólo quiero asistir a su banquete, pero no tengo ropa de rey”. El rey le dijo: “Has sido muy sabio al acudir a mí”. Y llamó a su hijo, el príncipe, y le dijo: “Viste a este hombre con algunas de tus ropas reales”. Mientras el mendigo, sorprendido y elegantísimo, se miraba en el espejo´, el príncipe le dijo: “Ahora ya puedes asistir al banquete del Rey, y recuerda que ya no necesitarás otras ropas porque estas te durarán para siempre. El mendigo cayó de rodillas y le dio las gracias al Rey. Cuando se marchaba miró al montón de sus ropas viejas y sucias y pensó: ¿Y si el príncipe se equivoca? ¿Y si vuelvo a necesitarlas? Mejor me las llevo. El banquete fue fantástico, pero el mendigo no lo disfrutó del todo por estar pendiente de su ropa vieja. La gente le llamaba “el mendigo de la ropa vieja”. A punto de morir, el Rey le visitó y se entristeció al ver la ropa vieja junto a la cama. El mendigo recordó las palabras del príncipe y cayó en cuenta que su apego a lo viejo, le había impedido vivir una vida al estilo de un  rey, y lloró amargamente… y el Rey lloró con él.

Lección: “Jesús también llora por la indiferencia de sus amados…” El buen ladrón aceptó al final colocarse bajo el manto del amor divino…Se desprendió de lo viejo y se ganó el paraíso.

 Al caído caerle [… Jesús en la cruz…y todos contra Él…] Gregorio le cuenta a un amigo lo que le pasó la noche anterior. Iba yo caminando por una calle solitaria cuando de pronto escucho unos golpes y dije: debe ser una pelea, y pensando que se trataba de dos contra dos, me agaché para ver; y no. Eran tres contra uno…y hay, me entró la duda. -Qué hago: me meto, o no me meto; y al fin me decidí. Qué hiciste, dice el amigo. -  Lógico…le dimos una paliza entre los cuatro. 

Chiste de las tres cartas  [Lavarse las manos…culpar a otros…] Un ministro saliente, -al que despidieron por su negligencia y pocos resultados en la gestión-, al entregar el cargo a su sucesor, le dio tres cartas, invitando al nuevo ministro a que las abriera por orden numérico cuando se enfrentara a la primera, a la segunda y a la tercera crisis. Poco tiempo después, durante la primera crisis, el nuevo ministro abrió la primera carta que decía: “Para salvarte de esta crisis tienes que echarle la culpa al anterior gobierno”. Lo hizo, y bien, se salvó. Llegó la segunda crisis: como en la primera oportunidad, abre la segunda carta, que recomendaba: “Échale la culpa al FMI, al BM, al clima, etc.” Lo hizo, le salió bien, ¡funcionó!.- Llegó la tercera crisis. Con alegría el Ministro consulta la tercera carta, que decía: “Amigo mío, te recomiendo preparar tres cartas….”….    ***Lo iban a despedir también… 

Aviso parroquial: Un párroco, al terminar la Eucaristía, hizo el siguiente aviso: “El torneo de baloncesto de la parroquia continuará el próximo miércoles por la tarde con el partido entre esta parroquia y la parroquia de Cristo Rey: ¡Acompáñenos a derrotar a Cristo Rey! 

Hijo de “rey famoso”: [VS. La humildad de Jesús Rey] Un niño, hijo de un famoso rey de Roma, le dice a su padre el rey: Papá, cuando sea grande, me gustaría ser como tú. El rey, todo vanidoso le dice: Eso me parece muy bien hijo…y como para qué…¡ para ser tan grande e importante como yo?. El hijo le responde:- claro que no papá, quisiera ser como tú, para tener un hijo como yo… 

Párroco emocionado: Un sacerdote, - que habitualmente se demoraba mucho en las homilías-, en la Solemnidad de Cristo Rey, la última solemnidad del año, empezó muy emocionado su homilía hablando de Cristo Rey. Pero de tanta emoción dejó caer unos papeles del púlpito. Al recogerlos, preguntó: “y ahora…dónde iba yo?.- Una voz le respondió: “casi al final…casi al final…”.

En la Cruz, Cristo pagó por todos: Se sube un padrecito -bastante ancianito- al bus a un viaje de varias horas. Se sienta cómodamente, saca su Biblia y se pone a leer. Enseguida se pone a Orar, y al poco rato saca su rosario y comienza a rezar. Cuando llega la persona encargada de verificar su boleto le dice…… "padre, me permite su boleto por favor?", el padre, no queriendo distraerse de su rezo, mete la mano al bolsillo queriendo sacar el boleto, pero en su lugar saca una pequeña estampita con la imagen de Cristo Rey en la cruz. En ella decía…..CRISTO PAGO POR TODOS NOSOTROS!!...a lo que le dice el boletero: " disculpe padrecito pero como yo soy ateo, me temo que si no me muestra su boleto, voy a tener que bajarlo!

ĉ
Diseño Web Santa Ana Centro Chía,
26 nov 2013 17:43