Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 15° Domingo del tiempo Ordinario, 11 de Julio 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 12 jul 2021 8:06 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 12 jul 2021 8:06 ]

La obra de Puccini: [Los discípulos continúan la obra del maestro] 

   Puccini compuso varias óperas famosas. En 1922 cuando está escribiendo Turandot, se le declaró un cáncer mortal. Puccini dijo a sus discípulos: Si yo no termino esta ópera, quiero que ustedes, mis discípulos, la terminen por mí. Poco después moría. Sus discípulos pusieron manos a la obra y en 1926 se estrenaba en Milán. 

   Todo funcionó a la perfección y cuando se llegó al punto donde el maestro había terminado, el director detuvo la obra, se dirigió al público y llorando dijo: Hasta aquí el trabajo del maestro. Un gran silencio embargó el teatro. El director cogió la batuta y entre lágrimas y sonrisas exclamó: Y aquí comienza el trabajo de sus discípulos. 

Llevar solo la sabiduría 

   Cuando Ciro el Grande asediaba, a mitad del siglo VI a. C. la ciudad de Priene, todos los habitantes huían llevando a cuestas sus posesiones. Sólo Bías, uno de los sabios de Grecia, abandonaba la ciudad serenamente sin ningún equipaje. A sus paisanos que lo interrogaban extrañados, respondió el sabio: “Todo lo llevo conmigo”. Cargaba a cuestas su sabiduría. 

Afanes de un misionero: 

   Unos misioneros se reunieron a contar los sustos y afanes en su misión. Cada uno quería narrar su aventura. De último habló el más anciano diciendo: nada más emocionante que lo que me pasó a mí en una misión en el África. 

   Iba yo caminando por el desierto cuando se me apareció un león y se me viene esa fiera y yo de un brinco me subí a un palo…me subí a un árbol. Oye, tú eres un mentiroso, le dijo uno. – Si ibas por el desierto en el África, ¿de dónde apareció un árbol? – Y el anciano dijo: Cuando uno está en peligro y un león persiguiéndolo, uno no se pone a pensar si hay árboles o no.

Correo equivocado: [Ir ligeros de equipaje y con lo esencial] 

  Un matrimonio decide ir a pasar vacaciones en una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel, 20 años atrás, pero debido a problemas de trabajo, la mujer no pudo viajar con su marido, quedando en llegar ella el viernes siguiente. Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel, vio con asombro que en la habitación había una computadora con conexión a Internet. 

   Entonces decidió enviar un e-mail a su mujer, pero se equivocó en una letra y sin darse cuenta lo envió a otra dirección…El e-mail lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral de su marido, y que al leer su correo electrónico se desmayó instantáneamente. El hijo de la viuda al entrar en la habitación, encontró a su mamá en el suelo sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer… 

   Querida esposa: He llegado bien. Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen computadora aquí y se puede enviar mensajes a los seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues este próximo viernes. Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tan tranquilo y relajado como ha sido el mío. P.D.: No traigas mucha ropa! Ven ligera de equipaje que ¡Aquí hace un calor infernal!

 Argentinos. [Anunciar la Buena nueva al mundo entero, y sin distinción alguna] 

   Un sacerdote que tenía entre ojos a los argentinos, se las ingeniaba y en cada sermón aprovechaba para ofenderlos. Así, por ejemplo, decía: “Y entonces ese fariseo argentino se burló de Jesús…”, o “los guardias argentinos del templo golpearon sin piedad a Cristo…” Y así todos los domingos. Los feligreses argentinos ya no aguataban más, así que un día acudieron al obispo y se quejaron ante él de la actitud ofensiva de su párroco. 

   El obispo prometió llamarle la atención al sacerdote. Lo mandó llamar, lo amonestó y le prohibió que volviera a pronunciar la palabra “argentino”, so pena de retirarlo de la parroquia. El sacerdote le prometió que acataría la orden. El domingo siguiente la iglesia se llenó de argentinos que se alegraban al pensar que iban a ver humillado y derrotado al párroco, al no poder pronunciar la palabra “argentino” por ningún motivo. 

   Comienza la misa y al llegar el momento del sermón, dice el sacerdote: “Entonces Nuestro Señor Jesucristo, en la última cena se dirige a sus apóstoles y, mirando a Judas, dice: “Uno de vosotros me va a traicionar!... Y en eso salta Judas y exclama: «Ché, ¿seré yo maestro?” 

Monjitas misioneras [Sólo para niños] 

   Dos monjitas son enviadas como misioneras a dos países distintos. Una se va al África, y la otra a la India. ¿Cómo se llaman las monjitas? -  R/. ¡Por teléfono!

ĉ
Diseño Web Santa Ana Centro Chía,
12 jul 2021 8:06