Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 1° Domingo de Cuaresma 21 Febrero de 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 22 feb 2021 16:50 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 feb 2021 16:51 ]

Hasta el diablo obedece 

   Una señora muy pobre telefoneó a un programa cristiano de radio pidiendo ayuda. Un brujo que oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus secretarios y ordenó que compraran alimentos y los llevaran a la mujer, con la siguiente instrucción: “Cuando ella pregunte quién mandó ese mercado, respondan que fue el Diablo”. 

   Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los secretarios del brujo. Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron: - ¿Señora no quiere saber quién le envió estos alimentos? La mujer, con un rostro dulce, y en la simplicidad de su fe, respondió: - “No, mi hijo. No es preciso. “Cuando Dios manda, ¡hasta el diablo le obedece!” 

Muchos caen sin querer…Y otros planean caer. 

   Le dice el papá a su hijito: no te bañes en el rio. –De acuerdo, contesta el hijo. Pero aquella misma tarde el hijo volvió a la casa con el traje de baño mojado. - ¿Dónde has estado? Preguntó el papá. – Bañándome en el rio, contestó el hijo. ¿No te dije que no te bañaras en el rio? Le preguntó el papá. –Sí, es cierto - ¿Entonces, ¿Por qué lo hiciste? – Porque llevaba puesto el traje de baño y no resistí la tentación. –¿Y por qué llevabas puesto el traje de baño? –Por si caso me daba la tentación de bañarme…! 

Hay que celebrarlo: 

   Un joven, desde muy temprano empezó a tomar licor hasta convertirse en alcohólico. Una y otra vez se había propuesto dejar de tomar, pero caía nuevamente. Lo que ocurría era que en amino a su trabajo había un bar, y eso era una verdadera tentación y aunque no quisiera, terminada tomando. Un día se le ocurrió la genial idea de cambiar de ruta para el trabajo, para evadir el bar. Y lo logró. 

   Pero cuando cumplió un año sin tomar, se dijo: “Ahora ya puedo pasar frente al bar sin problema. Cuando iba cerca sintió el terrible deseo de tomar y decidió mejor dar un gran salto por encima del bar y seguir derecho. Así lo hizo y cuando se dio cuenta de su gran salto, que ni él se lo creía cómo había superado el peligro de volver a tomar, se dijo: “esto sí hay que celebrarlo” – Y entró a echarse unos traguitos. 

Diablillos novatos: 

   Un grupo de diablillos novatos, trataban de hacer caer en pecado a un monje, pero no podían, entonces, el demonio mayor les dijo: “déjenmelo a mí, y observen cómo lo hago”. Se acercó al santo ermitaño y le dijo al oído: ¿sabes la última noticia? A tu hermano lo acaban nombrar Obispo. Cuando lo oyó, el monje sintió una gran envidia que se reflejó en el rostro. Ahí pecó por la envidia…y el demonio se fue feliz. 

Reunión de sacerdotes: 

   Tres sacerdotes se reunieron para contarse cuál era su mayor tentación. El primer sacerdote dijo, “Me da pena decirlo, pero mi mayor tentación, son “los juegos de azar”. Algunos sábados, en vez de preparar bien mi homilía, me voy al casino. El segundo dijo: “Mi tentación es aún peor porque es el trago” – hasta una vez usé el vino de consagrar. El tercer sacerdote que estaba callado, dijo: “Yo no quisiera decirlo, pero mi tentación es la peor de todas. Es el chisme” – y si ustedes me disculpan, voy a llamar al Sr. Obispo”. 

Venciendo la tentación: 

  Un joven con pocos meses de convertido y muy activo en la iglesia, cierta vez lo ve el sacerdote parado en la puerta de una discoteca, y le dijo: Jaimito, pero ¿qué haces ahí? – El joven le responde – aquí padre, venciendo la tentación. El fin de semana siguiente de nuevo el padre ve al joven parado en otra discoteca, y repite la pregunta: - Jaime ¿qué haces ahí? – Jaime respondió: aquí padre venciendo la tentación. El fin de semana siguiente, el padre vuelve a ver a Jaimito, pero esta vez borracho y con una botella en la mano, y le dice: - por Dios Jaimito ¿qué haces? – Y Jaimito respondió – aquí padre, vencido por la tentación. 

Cuidado con la tentación de la carne

   Estaba un domingo predicando el pastor: - Hermanos, siempre debemos cuidarnos de la tentación de la carne. – Pero pastor, - dijo una viejita sentada en la primera fila. – es que las pastas engordan mucho. – No, no hermana, yo estoy hablando del pecado. – respondió el pastor. – Ah Bueno – dijo la viejita…Si es pescado sí, porque ese no engorda…

 El loquito y el bombillo. [Para misa con niños] 

   En un manicomio, un loquito decía que era Dios y, siempre que entraba al comedor, decía: “hágase la luz”- Y encendía el interruptor. Y así, todos los días: “hágase la luz” - Y encendía el interruptor. Los que lo cuidaban, ya cansados de lo mismo, decidieron hacerle una broma aflojando el bombillo. Lo llamaron y le pidieron que, si era Dios, hiciera la luz - El loquito se acerca al interruptor y cuando lo va a encender, se detiene, piensa unos instantes, los mira a todos y les dice: “No tentarás al Señor tu Dios!!!

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