Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 27° Domingo del Tiempo Ordinario, 4 de Octubre de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 10 oct 2020 16:14 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 10 oct 2020 16:15 ]

El camino de la vida. [El corazón de Dios, también es golpeado por muchos hijos]. 

   Cuántos esfuerzos y desvelos de los padres para que a sus hijos no les falte nunca nada, para que cuando crezcan lleguen lejos, y puedan alcanzar esa felicidad tan anhelada. Mas luego cuando ellos se van, algunos sin decir adiós, el frio de la soledad golpea nuestro corazón… 

La medusa y los caracoles. [Llevamos dentro, algo que nos va carcomiendo] 

   En la bahía de Nápoles viven la medusa y unos caracoles. Cuando los caracoles son pequeñitos la medusa se los come con avidez, pero no los puede digerir porque están protegidos por la concha. Los caracoles se adhieren con fuerza al interior de la medusa y poco a poco comienzan a comérsela. Cuando ya son grandes se han comido por completo a la medusa. 

El que no trabaje en la viña, que tampoco coma 

   Mahatma Gandhi, habiendo acabado el más riguroso de sus ayunos, no pudo tomar sino un poco de alimento líquido. Sin embargo, se vio en la obligación de pedir inmediatamente la rueca y ponerse a trabajar. Se la negaban, naturalmente diciéndole: ¿no ve que no puede, que está casi muriendo por el ayuno? Y su respuesta fue colosal: - Si he podido comer, puedo y debo también trabajar.

Génesis en versión negativa: [La arrogancia de los viñadores] 

   Un escritor transcribe de manera negativa la primera página del Génesis: “En el principio la tierra era fértil y hermosa. Y dijo el hombre: que yo posea todo el poder en el cielo y en el suelo. Que haya división entre los pueblos. Que las riquezas de la tierra estén en manos de unos pocos. Que haya censura para preferir mi verdad a la de los demás. Que existan armas capaces de destruir a distancia al enemigo. Y añadió: Hagamos a Dios a nuestra imagen y semejanza”. Así acabó el hombre con el cielo, con la tierra y con toda la creación. Y la viña del Señor regresó al caos”. 

El emperador de la China

 

   Cuando el emperador Wu Ti murió en su lujoso lecho en lo más profundo del palacio imperial, nadie se dio cuenta. Todos estaban demasiado ocupados en obedecer sus órdenes. El único que lo supo fue Wang Mang, el primer ministro, hombre ambicioso que aspiraba a manejar a su antojo el imperio. No dijo nada y ocultó el cadáver. Transcurrió un año de increíble prosperidad para el imperio. Hasta que, por fin, Wang Mang mostró al pueblo el esqueleto del difunto emperador.  —¿Veis? – dijo – Durante un año un muerto se sentó en el trono, y quien realmente gobernó fui yo. Merezco ser el emperador. El pueblo, complacido, lo sentó en el trono y luego lo mató, para que fuese tan perfecto como su predecesor y la prosperidad del imperio continuara.

 

Todo por el lorito: [Malos administradores]

 

   Suena el teléfono a las 3 de la madrugada. Aló, ¿doctor?… Habla Arístides, el capataz de su hacienda. Hola Arístides ¿pasó algo? No, nada serio doctor, solo quería avisarle que su lorito se murió. ¿Mi lorito? ¿Aquel que compré el mes pasado? Si patrón, ¡ese mismo!  ¡Qué lástima!, yo que había pagado una fortuna por él. Y ¿de que murió? - Comió carne podrida.

 

    ¿Carne podrida? – Y ¿Quién le dio carne podrida? Nadie doctor, él se la comió de uno de los caballos que murieron - ¿Caballos? ¿Cuáles caballos? – Dos de sus caballos pura sangre. Los pobres se murieron de cansancio de tanto cargar agua. ¿Y por qué cargaban agua? ¡Para apagar el fuego! - ¿Fuego? ¿Dónde? – En su casa patrón, una vela se cayó debajo de una cortina y prendió fuego a la casa. ¿Vela?, ¿Quién encendió una vela si la casa tiene electricidad? – Fue una de las velas usadas en el velorio. ¿Velorio?, Cuál velorio? - ¡El velorio de su señora madre, patroncito ¡ - ¿Mi mamá? -  Si patroncito: Ella llegó a la madrugada sin avisar y yo le di un balazo pensando que era un ladrón. - ¡No…¡No puede ser…! - ¡ Ay…Ya patrón, no exagere! No arme tanto escándalo por un simple lorito. 

Llevándole la contraria a Dios 

   Llaman a un hombre a su casa diciéndole que su mujer se ha caído al río. El hombre, angustiado, sale a toda prisa hacia el embarcadero. Se monta en un bote y comienza a remar río arriba.- entonces, comienzan a gritarle: ¡Pero oiga! ¿Qué hace? Si su esposa ha caído al río, ella debe estar es más abajo…Y el angustiado esposo les contestó: -¡Es que Ustedes no conocen a mi mujer! ¡Ella siempre le llevaba la contraria a todo! 

Fueron matando a los profetas uno a uno [No llevarle la contraria a Dios] 

   Una pareja con 50 años de casados fue entrevistada en un programa de televisión porque jamás se habían peleado. El periodista, lleno de curiosidad, pregunta a la mujer: ¿Pero ustedes nunca han discutido? - No, responde la mujer. ¿Y cómo es eso? – Resulta que cuando nos casamos mi marido tenía una yegua que apreciaba muchísimo. Era la criatura que él más quería en la vida. El día de nuestra boda fuimos de luna de miel en nuestro carro tirado por la yegua. 

   Anduvimos algunos metros y la yegua tropezó. Mi marido le dijo con voz firme a la yegua: “Uno”. Y unos metros más adelante la yegua tropezó de nuevo. Mi marido miró a la yegua y le dijo: “Dos”. La tercera vez que se tropezó, sacó su pistola y le pegó cinco tiros a la yegua. Yo totalmente sorprendida lo recriminé: ¿Por qué has hecho semejante cosa? – Y mi marido me miró… y me dijo: “Uno”. 

Descuidados con lo que Dios nos confía: [Olvidamos cuidar la viña de Dios]

 

   Juan y su mujer estaban revisando un sofá abandonado, cuando encuentran un recibo de una zapatería. La fecha señalada en el recibo, tenía once años. Los dos se rieron e intentaron recordar cuál de ellos había olvidado recoger el par de zapatos. ¿Será posible que todavía tengan los zapatos? - le pregunta Juan a su mujer- ¡No lo creo! responde ella. ¡Vale la pena ir a ver!  Dice Juan, metiendo el recibo en el bolsillo.

 

   Se van a la Zapatería, le muestran el recibo al zapatero, éste lo examina y dice: ¡Esperen un momento voy a buscarlos! - Después de un rato de buscarlos, Juan y su mujer escuchan al zapatero diciendo: - ¡Si..aquí están! - ¿De veras? - dicen los dos al tiempo! - ¡Qué suerte... no creíamos que después de 11 años estuvieran! - El zapatero vuelve al mostrador sin los zapatos, y les dice: ¡Estarán listos para el jueves!

Hay que trabajar… y sin copiarse [Misa con niños] 

   Llega un día Pedrito a la escuela y le pregunta a Jaimito: Jaimito, ¿qué escribiste tú en la tarea? Y Jaimito le responde: Yo no escribí nada, ¿y tú? Yo tampoco escribí nada, le dijo Pedrito. Entonces Jaimito afirma: ¡Ahora la profesora va a creer que nos copiamos! 

Si no hacemos nada, no esperemos calificación [Misa con niños] 

   Después del examen, el profesor da las notas: -Luisito, diez.; - Pedrito, ocho; - Juanito, seis. – Jaimito, cero; - Y Jaimito enojado dice: Oiga profesor, ¿Y por qué a mí cero? - Porque te copiaste del examen de Pedrito. ¿Y usted cómo lo sabe? - Porque las cuatro primeras preguntas están iguales, y en la última pregunta, Pedrito respondió: "Esa, no me la sé" y tú escribiste: "Yo tampoco". 

Frescos y conchudos [Misa con niños] 

   Jaimito le pregunta a la maestra: Maestra, ¿usted me castigaría por algo que yo no hice?
Claro que no Jaimito, cómo se te ocurre!. ¡Ah, pues qué bueno profesora, porque yo no hice la tarea…!

 

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10 oct 2020 16:14