Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo Adviento, 6 de Diciembre de 2020, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 10 dic 2020 6:35 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 10 dic 2020 6:41 ]

Dios se deja encontrar en un niño: [Busquemos a Dios sin cesar]

 

   Érase una vez un cursillista que estaba orando y leyendo la Biblia en su habitación. De repente entró en la habitación su hijo, llorando. El niño había estado jugando con un amigo al escondite y se había escondido tan bien que el amigo se cansó de buscarlo y al no encontrarlo se marchó a su casa. Papá, no es justo, le dijo su hijo, debería haber seguido buscándome.


Reflexión: a Dios, también nosotros dejamos de buscarlo. ¿No se sentirá triste porque no lo buscamos?

Solo Dios lo llena todo: [Allanar los estorbos del corazón] 

   Un profesor de universidad fue a visitar a un maestro de sabiduría oriental y le dijo: “Maestro, enséñame lo que tengo que saber para ser feliz. He estudiado las Escrituras, he escuchado a los grandes maestros, he leído a muchos filósofos, pero aún no he encontrado la respuesta”. El Maestro le invitó a tomar un té; llenó la taza y siguió echando el té, el cual se iba derramando por la mesa y el suelo. 

   El profesor sorprendido le dijo: “La taza está llena. Ya Pare. Ya no cabe más”. El sabio le explicó: “Mire, igual que esta taza, a la que ya no le cabe más, tú estás lleno de ideas, de opiniones y de especulaciones. ¿Cómo puedo enseñarte el camino si antes no te vacías de lo que no sirve?

Moraleja: no podemos llenarnos del Señor, ni acogerlo si nos consideramos el centro de todo. 

Soltarnos de todo para el encuentro con Dios. 

   Cuando al Cardenal Bernardin de Chicago le dijeron los médicos: Eminencia, tiene cáncer, le quedan seis meses de vida. Él dijo:” Me pongo en las manos de Dios. La muerte no es mi enemiga, es mi amiga. Ahora hay que soltar personas y cosas para encontrar a mi amor, a mi Dios, al que he servido y esperado durante toda mi vida.” 

Preparar el terreno…  

   Un anciano iraquí que vivía en Chicago desde hace más de 40 años, quiere plantar patatas en su terreno, pero arar la tierra es un trabajo muy pesado para él. Su único hijo, Ahmed, está estudiando en Francia. El anciano padre le manda un mail explicándole el problema:  

"Querido Ahmed: no voy a poder plantar mi terreno con patatas este año. Estoy muy viejo para arar la tierra. Si tú estuvieras aquí, sé que tú removerías toda la tierra por mí.  Te quiere, tu papá”. 

   Al día siguiente recibe un mail de su hijo Ahmed: Querido papá: Por lo que más quieras, no toques ese terreno. Ahí es donde tengo escondido aquello. Te quiere Ahmed. 

   "A las 4 de la mañana aparecen la policía, agentes del FBI, de la CIA, los rangers de Texas, los power ranger, Steven seagal, el capitán América, los X-men, el hombre araña y algunos más de élite del Pentágono que remueven el terreno, centímetro a centímetro buscando materiales para construir bombas, ántrax, lo que fuera.  

   No encuentran nada y se van. Ese mismo día, el anciano padre recibe otro mail de su hijo: Querido papá: Seguramente la tierra ya estará lista para plantar las patatas. Es lo mejor que pude hacer dadas las circunstancias. Te quiere, tu hijo Ahmed. 

El león más feroz. [Adviento: llamado a la conversión…pero nos hacemos del rogar] 

   Un circo llega a la ciudad. El dueño empieza a anunciar por todas partes: - Damas y caballeros: ¡vengan a ver al león más feroz del mundo, por solo 50 dólares!  Pero nadie hacía caso, así que bajó el precio: - ¡Damas y caballeros, vengan a ver al león más feroz del mundo, por solo 30 dólares!  Pero ninguna persona se acercaba, y así fue bajando el precio a 20, 10, 5 dólares... pero nadie hacía caso. 

   Entonces el dueño anunció: - ¡Damas y caballeros, vengan a ver al león más feroz del mundo, totalmente gratis! Como era de esperarse, el circo se llenó hasta reventar. De pronto el tipo clavó estacas alrededor de la entrada, y comenzó a gritar: ¡La salida a 100 dólares… porque vamos a soltar el león! 

Mensajero [¿Estamos al día con Dios, o nos escondemos de Él?]

 

   Un mensajero toca la puerta de la casa de Bonifacio. El hijo de Bonifacio abre. “Buenos días. Busco al señor Bonifacio Pérez de parte de cobros atrasados, S.A.”. “Mi papá no está”, dice el muchacho. “¿Y tu mamá?” – “Ella también está escondida”. 

Un nuevo bautismo [Juan predica un bautismo, llamando a la conversión] 

   Moisés llegó a un pueblo y se encuentra con tres de los habitantes que estaban asando un cerdo. Moisés les predica la palabra de Dios y los convence de ir al río para bautizarlos. Le dice al primero: con esta agua te bautizo: ahora te llamarás Samuel. Le dice al segundo: con esta agua yo te bautizo ahora te llamaras Joel. Le dice al tercero: con esta agua yo te bautizo: ahora te llamaras Amós. 

   Luego de bautizarlos, Moisés les dio un sermón en el que les insistió que no podían comer cerdo porque la Biblia lo prohibía. Después de un tiempo, Moisés se fue del pueblo. Pasó un año y regresó, para ver cómo estaban sus tres bautizados y justo, los encontró asando cerdo. Pero ¿Qué ha pasado con ustedes? ¿No les dije que no se podía comer cerdo?  ¿Por qué están asando ese cerdo? -  Maestro Moisés, hemos sido precavidos. Primero llevamos al cerdo al río y lo bautizamos, diciéndole: ¡con esta agua yo te bautizo, ahora te llamarás ternero!

¿Responsabilidad compartida?: Enderezar lo torcido. [Misa con niños] 

   Le dice Jaimito a la mamá: Mami - ¿te acuerdas que nosotros siempre hacemos las tareas juntos?... Sí, mi amor - ¿Por qué? – ¡Pues te cuento que nos tiramos el año!

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