Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 2° Domingo Pascua, 19 de Abril de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 27 abr 2020 14:30 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 27 abr 2020 14:32 ]

Cicatrices de Amor. 

   En un día caluroso de verano en el sur de la Florida un niño decidió ir a nadar en la laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta de que un cocodrilo se le acercaba. Su mamá desde la casa miraba por la ventana, vio con horror lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero fue demasiado tarde. 

   Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba determinada, con toda la fuerza de su corazón. El cocodrilo más fuerte pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no lo abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas sufrieron bastante, aun pudo llegar a caminar.

   Cuando salió del trauma un periodista le preguntó si le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó la colcha y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se remangó las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver son estas".  Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza. "las tengo porque mi  mamá no me soltó y me salvó la vida". 

La misericordia triunfa: 

   Dos monjes: uno cristiano y otro budista, van por el camino, en pleno invierno, y se encuentran a un herido en un precipicio. El cristiano quiere bajar a ayudarlo. El budista responde que ya es de noche, que hay mucha nieve y además Dios ya decidió su destino. Y se marchó. Aun así el cristiano baja, lo carga en su espalda. 

   De lejos divisó el monasterio y al avanzar tropezó con un cuerpo, era el monje budista que murió congelado. El cristiano salvo dos vidas. La suya y la del herido. Al cargarlo en sus espaldas, el peso lo hizo sudar, activar el cuerpo y coger calor. Pasados los años alguien le preguntó: ¿Cuál es la tarea más difícil en la vida? El respondió: No tener ninguna carga que llevar, ningún dolor que soportar, ningún problema que afrontar. A veces se gana perdiendo y dando algo de uno mismo. 

¿La rama…o Dios? [Falto de fe]

   Un hombre cae a un precipicio y providencialmente, queda colgando de una ramita. Grita desesperadamente: "hay alguien ahí? ¡por favor, que alguien me ayude!". Desde el cielo, de entre las nubes, se escucha una voz solemne que dice: "hijo mío, suéltese de esa rama. Yo enviaré a un ángel que te reciba en sus brazos y te deje a salvo en el suelo". El hombre contesta: "y no hay alguien más por ahí?" 

La Pijama Azul: [Asegurarse para creer] 

   Un hombre llama a su esposa desde el trabajo y le dice: - Querida, el Jefe me encargó que lo acompañe a pescar a Canadá con algunos clientes muy importantes. Nos vamos por una semana y esta será una muy buena oportunidad para conseguir mi tan ansiada promoción. No te olvides de empacarme suficiente ropa para una semana, además de la caña de pescar y la valija con los anzuelos que, cuando salga de la oficina lo paso a buscar….. ¡Ah, y no te olvides de incluir mi pijama de seda azul! 

   La esposa piensa que esto suena un “poquito” extraño y que era lo más llamativo que necesitase una pijama tan lujosa para una excursión de pesca, pero como buena esposa hizo lo que su marido le pidió. Una semana después regresa el marido, un poco cansado, pero contento. La esposa le da la bienvenida y le pregunta: - ¿Pescaste mucho? - Uff!… contesta él- no dejamos una trucha ni para la muestra…pero…¿por qué no empacaste mi pijama azul, como te pedí? Y la mujer le responde: - Síiii…Yo lo hice… ¡la puse en la caja de los artículos de pesca! 

Marinero y pirata: [Los riesgos del primer día] 

   Un marinero y un pirata se encuentran en un bar, y empiezan a contarse sus aventuras en los mares. El marinero nota que el pirata tiene una pierna de palo, un gancho en la mano y un parche en el ojo. El marinero le pregunta “¿y cómo terminaste con esa pierna de palo?” el pirata le responde: “estábamos en una tormenta y una ola me tiro al mar, caí entre un montón de tiburones. 

   Mientras mis amigos me agarraban para subirme un tiburón me arrancó la pierna de un mordisco”. “ ¡guau! replicó- el marinero- ¿ y qué te paso en la mano?, porqué tienes ese gancho?”. El pirata respondió: estábamos abordando un barco enemigo y mientras luchábamos con espadas, un enemigo me corto la mano”. “¡increíble!-dijo el marinero ¿y que te pasó en el ojo?”. Una paloma que iba pasando y me cayó excremento en el ojo”. “perdiste el ojo por un excremento de palomas?”, replicó el marinero completamente incrédulo. “Bueno… -dijo el pirata- era mi primer día con el gancho!!!.

El campesino, el perro y el burro. [Los discípulos al comienzo se asustaron] 

   Una vez un campesino, un burro y un perro iban por el monte. Llevaban tres horas caminando, de pronto se detuvo el burro y le dice al campesino: Por favor patrón, descansemos un poco. El campesino, al escuchar hablar al burro, salió despavorido corriendo, y el perro también. Como a la hora de estar corriendo, el campesino y el perro se detuvieron a descansar y el perro le dice: ¡Uy que susto que nos dio ese burro! ¿No, patrón? 

Ver para creer

   El agente de tránsito detiene a un conductor que iba haciendo zigzag por la carretera. – Le ordena que descienda, se toque la rodilla y la nariz con la mano. El conductor, a duras penas intenta hacer esta maniobra y por tres veces seguidas se cae al suelo. - Venga, venga. A ver, intente andar sobre esta raya sin salirse. El pobre conductor, no atinaba ni siquiera a pisar la raya. Y el agente de tránsito le increpa y le dice: - A ver, venga para acá y sople por este aparatico. A lo que contesta el pobre conductor, le dice: - ¿Qué pasa? ¿Todavía no se lo cree que estoy borracho?

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