Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 3° Domingo Adviento, 13 de Diciembre de 2020, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 14 dic 2020 5:56 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 14 dic 2020 5:56 ]
Eso es el adviento: [El día anterior del más bello regalo y de la más grande noticia]

   Hay un cuadro titulado "El día antes de Navidad, como niños detrás de la puerta.". Cuatro niños felices ante una puerta. Detrás de la puerta algo misterioso está pasando. Uno, ansioso, mira por el agujero de la cerradura. Otro escucha atentamente para oír algo. Los otros dos pequeños sonríen maravillados porque intuyen que algo grande está pasando o va a pasar…. 

Juan Bautista proyectaba la luz del Señor


   Una madre lleva todos los días a su hijo pequeño a la misa de la tarde. El niño se extasía mirando los vitrales, donde el poniente juega con la luz, proyectando las imágenes multicolores de los apóstoles sobre las losas del templo. Cierto día, en la escuela, la maestra le pregunta a aquel niño: Daniel: ¿Qué es un santo? La respuesta surgió espontánea de los labios del niño: Un santo, señorita, es un hombre que deja pasar la luz.

 

Vivan siempre alegres: [Alegrías con sabor a cielo]

 

   Un sacerdote visitó una vez un señor bien acomodado. Tenía una casa bella con hermoso jardín. “Tu familia debe estar muy feliz con esta casa tan bella”, le dijo el sacerdote. “Si”, dijo el hombre, con cara triste. Mire ese montón de arbustos, dijo el señor: Yo pago bien, pero los cuidan mal. El mismo sacerdote, tiempo después, estaba en una vereda.

 

   Visitó una familia que le pidió bendecir su casa. Era una choza de adobe. Y el dueño, con una sonrisa amplia, le dijo: “Padre, hemos ahorrado todo el año para comparar este techo de lámina, le pedimos el favor que bendiga nuestra casa”. El sacerdote la bendijo, los bendijo a ellos y quedó sorprendido por la alegría de aquella humilde familia.


¡Estad siempre alegres!

 

   Un profesor enseñaba a sus alumnos, cómo mostrar alegría ante un acontecimiento importante. Decía: Pongan cara de alegría, sonrían como si les contaran un buen chiste; y un alumno le preguntó: ¿y para demostrar tristeza que debemos hacer? Y el profesor le respondió: sencillo; ponga la cara de siempre.


Capacidad a Prueba [El Espíritu nos da un empujoncito a los brazos de Dios]


   Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones, y en determinado momento, pide silencio, para la música, y mirando hacia la piscina donde criaba cocodrilos australianos, dice: el que logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis carros.... ¿Alguien se atreve? - Espantados, los invitados permanecen en silencio. El millonario insiste: El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis carros y mis aviones y mis mansiones...... ¿Alguien se atreve? En este momento, alguien salta a la piscina.

 

   La escena es impresionante... Una lucha intensa, el hombre se defiende como puede, agarra la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola del reptil. Es una escena de mucha lucha. Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de mordiscos, hematomas y casi muerto. El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta: ¿Dónde quiere que le entregue los carros, los aviones y las mansiones? El hombre respondió: Gracias, pero no quiero nada…Sorprendido, el millonario le pregunta: ¿Si Ud. no quiere nada de lo que le he ofrecido, que quiere entonces?... Y el hombre le respondió muy irritado: ¡Lo púnico que quiero, es encontrar al que me empujó a la piscina!

 

Moraleja: En esta Navidad, dejemos que el niño Dios nos dé un empujoncito para encontrarnos con Dios.

 

Ejercer la paciencia: [El niño Dios le tendrá paciencia al mundo entero]

 

   Va por la calle un señor empujando un cochecito y él bebe que llevaba iba llorando, zapateando y haciendo un escándalo tremendo. Todos los que pasaban se quedaban mirando como lloraba y el señor seguía empujado el cochecito y le decía: “calma Manuel…calma, ten paciencia Manuelito, por favor cálmate Manuelito”.

 

   Una señora asombrada se paró a verlo y le dice: señor, estoy asombrada: mientras todo el mundo se para a ver porqué llora su hijo, yo me paro para agradecerle y admirarle a usted la ternura con la que se dirige a su hijo Manuel. Y el señor le responde: “no señora, Manuel soy yo”. 

 [Cambiar de rumbo]: 

   Un señor bastante tomado se subió al bus y se sentó junto a una señora. Ella le dijo con firmeza: ¡si usted sigue por ese camino, va derecho a la perdición…! ¡Cambie de rumbo! -El borracho se levantó como pudo, fue a donde el chofer y le dijo: ¡deténgase, que me equivoqué de bus! 

Dios está cerca…Hay que cambiar

   Un sacerdote toma un vuelo de Argentina a Francia. Al despegar el avión, la azafata le ofrece una copita de vino, él la recibe, se la toma y le pregunta: ¿disculpe señorita a que altura volamos? A1.500 pies. Entonces le dice: sírvame otro vinito. Se lo tomó y volvió a preguntar sobre la

altura. A 5.000 pies. Por favor sírvame otro vinito. Cuando termino la tercera copa, le vuelve a preguntar a la azafata. ¿A qué altura volamos? Y la azafata contesta a diez mil pies ¿quiere otro vinito padre? Y mirando a lo alto respondió: “No. Más bien, deme agua mineral, porque ya estoy demasiado cerca del jefe” 

Vino un hombre humilde llamado Juan[La humildad derrota la arrogancia]

   Un hombre humilde llamado Juan, entra a un bar con una radio bajo el brazo ofreciéndolo en venta. En una mesa cercana hay varios hombres quienes al verlo se proponen quitarle el radio sin pagarle un centavo. Y comentan entre sí: Con unas cervezas encima, este pobre hombre terminará vendiendo el radio por nada. Lo invitaron a sentarse con ellos y le preguntaron ¿Cuánto pide por tu radio? 100.000 pesos, responde de manera ingenua. Ok, vamos a tomarnos unas cervezas y luego hablamos. 

   Después de un rato de tomarse varias cervezas, vuelven a preguntarle: Dinos: ¿En cuánto nos vendes tu radio? Si me dan 50.000 pesos, lo vendo. Pero como les parecía muy caro aún, entonces le insisten: ¡Eso, tómate otras cervezas! - Después de tomar otras cervezas más le preguntan ¿En cuánto nos vendes tu radio? Lo dejo 20.000 pesos y me voy a mi casa. 

   Los hombres viendo que ya casi le iban a tumbar el radio, deciden continuar con otra tanda de cervezas y le vuelven a preguntar: Y ahora ¿En cuánto nos vendes tu radio? Y el humilde Juan les responde: Pues yo quería vender el radio para beber cerveza, pero, como ya he tomado bastante, he decidido que no lo vendo y mejor me voy.

 El loro predicador: [Juan Bautista, a pesar de los enemigos, predica] 

   Un domingo la iglesia estaba llenísima para ver y escuchar un loro que el sacerdote había entrenado para dar el sermón. El padre colocó al loro en el púlpito. Al ver la Iglesia llena, el loro se llenó de miedo y se quedó mudo en el púlpito. Apenas movía su cabeza de lado a lado, hasta que el padre se colocó detrás del loro y le dijo: ¡O hablas o te quito todas las plumas y te pongo en el corral con las gallinas! Inmediatamente el loro, dirigiéndose a todos los fieles, los miró y dijo: ­¡Hermanos, Oremos, porque el enemigo está cerca y comenzó a manifestarse!”

 

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