Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 4° Domingo de Cuaresma, 22 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 22 mar 2020 10:15 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 mar 2020 10:26 ]

La mirada de Dios […Y la nuestra, ¡acomodando a Dios…!] 

   Dos judíos de dos pueblos cercanos se ponen a discutir sobre cuál de sus rabinos respectivos tiene relaciones más estrechas con Dios y, por lo tanto, es más capaz de hacer milagros. “Por supuesto que es el nuestro”, dice el primero. “El pasado sábado nuestro rabí se encaminó hacia la sinagoga, pero de repente se puso a llover a cántaros. No es que nuestro rabí no tuviera paraguas, pero como en sábado no se puede hacer nada, ¿Cómo lo iba a abrir? 

   Miró hacia el cielo, Jehová lo entendió enseguida y se hizo el milagro: por un lado, lluvia, por el otro, lluvia, y en el medio, ¡un pasillo seco hasta el propio templo! - ¿Qué me dices de esto?”. “Pues escucha lo que te voy a contar: El Sábado pasado, nuestro rabí regresaba a casa después de rezar. En el camino se encontró un billete de cien dólares. ¿Cómo recogerlo, si es un pecado tocar dinero en sábado? - Entonces, miró al cielo, Jehová se dio cuenta y se hizo el milagro: por un lado, sábado, por otro lado, sábado, y en el medio, no me lo vas a creer, ¡era jueves!”. 

Puntos de vista. Ayudando a que otros puedan ver …!]

   Cierta vez, había un ciego sentado en la calle, con una gorra a sus pies y un cartel con un letrero que escrito con tiza blanca, decía: “Por favor, ayúdeme, soy ciego”. Un publicista muy creativo que pasaba frente a él se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio, y volvió a colocar el cartel a los pies del ciego y se fue. 
   Por la tarde el publicista creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él el que escribió en su cartel y ¿qué había escrito? - El publicista le contestó: “lo mismo que estaba escrito, pero con otras palabras”. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero en su nuevo cartel decía: “Hoy es primavera y no puedo verla” 

Fábula: “La cueva y el sol[Con Cristo, no hay tinieblas, todo es luz] 

   La cueva oyó un día una voz que le decía: “Sal a la luz. Ven y contempla el brillo del sol.”. La cueva respondió: “No sé lo que dices, yo soy todo oscuridad”. Después de muchas invitaciones, la cueva se aventuró, salió y se sorprendió al ver tanta luz por todas partes. La cueva miró al sol y le dijo: “Ven conmigo y contempla mi oscuridad”. El sol aceptó y entró a la cueva. Ahora, le dijo el sol, enséñame tu oscuridad…pero ya no había oscuridad, todo era luz.!!! 

No basta ver para creer [Hay que creer para saber ver] 

   Un filósofo, dándoselas de ateo, quiso demostrar a unos niños de primaria que Dios no existe. Hoy vamos a aprender que Dios no existe…Entonces se dirige a uno de los niños y le dice: Tito: ¿Ves el árbol allá afuera?... Sí Señor. ¿Ves la hierba?... Sí señor. Vaya afuera, mire hacia arriba y dime si ves el cielo…Si Señor, vi el cielo, respondió Tito. ¿Y Viste a Dios? - No señor 

– Ese es exactamente mi punto: podemos ver todo lo que existe, pero no vemos lo que no existe, y a Dios no lo vemos porque él no existe. - Es sólo un cuento y un mito. En ese momento, María, una compañerita de Tito, pidió al filósofo si podía hacerle una última pregunta a Tito. Algo sorprendido el filósofo ateo, accedió. María le preguntó a Tito: ¿Ves el cerebro del filósofo? - Tito respondió: No - Entonces María le dijo a Tito: !Según nos ha enseñado hoy, nuestro querido filósofo no tiene cerebro! 

Hacerse el ciego… y el sordomudo. 

   Un ciego pedía limosna en una esquina. Pasa un turista y al querer colocarle la moneda en el jarro de metal, la moneda pega con el borde y cae. El ciego se agacha y la introduce en el jarro. El turista lo mira y le dice: ¡Usted es un estafador! ¡No es ciego, y anda engañando a la gente, ¡sinvergüenza! – El ciego responde: “Cálmese señor, sucede que el cieguito está enfermo y yo lo estoy reemplazando”. “Ah, ¿y usted a qué se dedica?”, pregunta el turista.
”Yo soy el sordomudo de la otra esquina”.
 

Dios y las manzanas. [Dios te está viendo… Misa con niños] 

   Encima de la mesa de un comedor infantil, una monjita había dejado una bandeja grande, con manzanas rojas y jugosas. Al lado de la fuente puso la siguiente nota. 

“Toma solamente una. 
Recuerda que Dios está mirando”


En el otro extremo de la mesa, había otra fuente llena de

galletas de chocolate recién sacadas del horno, y al lado de la fuente, había un papelito escrito por un niño pequeño que en letra cursiva decía: 

“Toma todas las que quiera. Dios está mirando las manzanas”. 

 

¿De quién es el problema? [Por haber nacido ciego…] [Para misa con niños] 

   La profesora de matemáticas, enfadada, les dice a sus alumnos: - Para mañana, quiero resueltos todos los problemas de fracciones, decimales y reglas de tres. ¡Todos! ¿Entendido? Y una niña, en voz bajita dice: - ¡Ay…Pobre mi papá!

Dos cieguitos [Para niños] 

   Estaban dos cieguitos en el desierto con un sofoco y un calor impresionante, y uno le dice al otro: – Ojalá lloviera – Y el otro le responde: – Ojalá yo también…! 

Atracador ciego: [Para niños]

Ayer agarraron a un ciego en un asalto, pero lo soltaron…porque ¡NO TENÍA NADA QUE VER!

 

 

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