Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo de Cuaresma, 29 de Marzo de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 29 mar 2020 13:47 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 29 mar 2020 14:25 ]

Al otro lado de la muerte, nos espera la Vida: 

   Un día un señor visitó a un sacerdote en su casa dejando al perrito que le acompañaba en la puerta, cuando acabaron de hablar, le dijo: ‘padre, tengo que hacerle una confesión: tengo miedo a morir. Dígame que hay al otro lado’... El sacerdote, con mucho cariño, le contestó ¿aún no sabe usted lo que hay al otro lado? El hombre le dijo que no, y que por eso le daba miedo morir y desaparecer. 
El sacerdote fue hacia la entradita, pues el perrito no acababa de ladrar, gemir y arañar la puerta. La abrió y entonces, de un salto, entró el perrito brincando de alegría al ver a su dueño... El sacerdote se dirigió al señor y le dijo: ¿has observa do lo que ha hecho tu perrito? él nunca había estado en esta habitación; lo único que sabía era que su dueño estaba dentro y cuando la puerta se abrió entró confiado y sin miedo. Yo no termino de saber bien lo que hay al otro lado de la muerte... pero sí sé una cosa: sé que mi dueño está ahí al otro lado de la puerta, esperándome con los brazos abiertos, y eso me basta. 

Jesús en mi corazón: 

   “Mañana en la mañana abriré tu corazón”, le dijo el cirujano a un niño-. Y el niño interrumpió: usted ¿encontrará allí a Jesús? El cirujano se quedó mirándolo y continuó: Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo. Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí? ... volvió a preguntar el niño. El cirujano miró a los padres del niño, que estaban sentados. 

   Cuando observe el daño que hay allí, ¿tendremos una idea del paso a seguir…Y usted encontrará a Jesús en mi corazón?, Mi padre dice que vive él vive en mi corazón. El cirujano pensó que era suficiente y le explicó: Te diré qué encontraré en tu corazón: Encontraré músculos dañados, baja respuesta de glóbulos rojos y debilidad en las paredes y vasos. Una vez que te haya abierto y visto tu corazón, me daré cuenta si te podemos ayudar o no. Pero ¿encontrará a Jesús ahí también? Es su hogar, él vive allí, siempre está conmigo.

   El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. En seguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: Aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable. Terapia: analgésicos y reposo absoluto. 

   Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? -preguntó en voz alta-, ¿Por qué le hiciste esto a él?  Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué? De pronto Dios le contesto: El niño, mi oveja ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. 

   Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán juntos la paz y la armonía; en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo. El cirujano comenzó a llorar, pero sintió aún más enojo…no entendía las razones. Y replicó: Tú creaste a este muchacho y también su corazón, ¿para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses? El Señor le respondió: Porque es tiempo de que regrese a su rebaño. Su tarea en la tierra ya la cumplió. 

   Hace unos años envié a una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su creador. Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mi aquella oveja perdida hace tanto tiempo. El cirujano lloró y lloró sin consuelo. 

   Días después, luego de practicar la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño, mientras que sus padres lo hicieron frente al médico. El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó: - ¿Abrió mi corazón?- Sí, -dijo el cirujano- Que encontró -preguntó el niño- Tenías razón, encontré allí a Jesús…! 

Hijos agnósticos: [Entrar en el umbral de la vida que nos espera]. 

   Un hombre fue a ver párroco para hablarle del funeral de su padre y le dijo: “Mi padre quería que lo despidiéramos en la Iglesia. Nosotros, sus hijos, somos agnósticos. Le pedimos que por favor nos ahorre sus palabras piadosas”. El párroco eligió como evangelio, el de la resurrección de Lázaro. Lo proclamó pausada y solemnemente. Lo escucharon con emoción contenida y al terminar la misa, se acercaron al párroco con lágrimas en los ojos, y cabizbajos le dijeron al tiempo: Gracias. 

El gato y la abuela 

   Leo se fue de vacaciones y dejó a un amigo, a cargo de su mamá y su gato. Al cabo de una semana, Leo recibe una carta: ‘’ El gato ha muerto.” Leo llamó a su amigo y le dijo que había podido ser menos cruel al decir la noticia: por ejemplo: “El gato se subió al tejado, y como llovía, se resbaló; corrí rápido a cogerlo, pero cayó; hice lo imposible para reanimarlo, pero nada. Lo siento, ahora está en un lugar mejor”. A la semana siguiente le llegó a Leo una carta que decía: ‘’Tu madre se subió al tejado, y estaba lloviendo…” 

Chofer de carroza fúnebre 

   Un pasajero le toca el hombro al taxista para hacerle una pregunta. El taxista grita, pierde el control del carro; casi choca con un camión, se sube a la acera y se mete en un escaparate haciendo pedazos los vidrios. Por un momento no se oye nada en el taxi, hasta que el taxista dice: 

-¡Mire amigo, jamás vuelva a hacer eso! ¡Casi me mata del susto!- El pasajero, impresionado le pide disculpas y le dice: -No pensé que se fuera asustar tanto, solo por tocarle el hombro. El taxista le dice: -Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista. -¿Ah…Y antes que hacía? -¡Durante 25 años, fui chofer de carroza fúnebre! 

La muerte nos espera 

   Un pintor exhibía algunas de sus obras en una galería de arte. Una vez finalizado el período de exhibición, preguntó al dueño de la galería si entre los visitantes había advertido interés por adquirir alguna de sus pinturas. El dueño le contestó:- Bueno, creo que tengo una noticia buena y una mala para ti. El pintor le dijo que quería escuchar primero la buena. 

   El dueño de la galería contestó: - La buena noticia es que un elegante caballero me preguntó si yo creía que luego de que tú murieras, tus pinturas adquirirían mucho valor, y yo le respondí que sí, que así lo creía yo, y de inmediato adquirió 15 de tus cuadros y pagó en efectivo.- Ay qué maravilla…Y La mala noticia, cuál es? – El caballero me dijo que él es tu médico. 

Dos noticias: [Estar preparados para partir] 

   El presidente de un País le dice a todos sus conciudadanos: Ciudadanos, les tengo dos noticias: una buena y una mala. ¿Cuál es la buena? – La buena es que todas nuestras deudas con el extranjero han sido saldadas. ¿Y cuál es la mala? – La mala es que tenemos 72 horas para abandonar el País. 

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