Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, 5° Domingo del Tiempo Ordinario, 9 de Febrero de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 12 feb 2020 6:58 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 12 feb 2020 12:57 ]


La Iglesia en lo alto de una montaña de Suiza 

   Una iglesia construida en lo alto de una montaña en Suiza, era muy hermosa y había sido edificada con mucho cuidado. Pero por sorprendente que parezca era una iglesia que no tenía luz. Los domingos, al atardecer, la gente de los alrededores contemplaba siempre el mismo milagro. Las campanas sonaban y los feligreses subían lentamente la colina para la celebración dominical. Entraban todos a la iglesia y ésta, de repente, se llenaba de luz y de un gran resplandor. 

   Los feligreses subían con antorchas que las colocaban en las paredes para que su luz llenara toda la iglesia. Si los fieles eran pocos la luz era tenue, pero si eran muchos, la luz era más intensa. Terminada la celebración, los fieles regresaban a casa con sus antorchas encendidas y quienes los veían bajar la colina, contemplaban un río de luz que salía de la iglesia e iluminaba la montaña. Eran los fieles que salían de la Iglesia que se convertían en luz para los que no creían. La Palabra de Jesús se hacía real: “vosotros sois la luz del mundo”.

 La viga de hierro: [El poder de ser Sal y Luz en un mundo endurecido] 

   Érase una viga de hierro muy dura que había que romper. "Yo haré el trabajo", dijo el hacha. Y comenzó a golpear con fuerza el hierro y a cada golpe que daba su filo se iba dañando hasta que dejó de dar golpes. "Déjame a mí", dijo la sierra. Y comenzó a trabajar la superficie del hierro hasta que sus dientes se gastaron y se rompieron. Y se dio por vencida. Ah, dijo el martillo, yo sabía que no lo iban a conseguir.

   Déjenme a mí. Y después del primer golpe, el martillo voló por el aire y la viga de hierro seguía igual. "¿Me dejan intentarlo?", preguntó tímidamente la llama de fuego. "Ni lo intentes", le contestaron el martillo, la sierra y el hacha. "¿Qué puedes hacer tú?" Pero la llama rodeó el hierro, lo abrazó, lo calentó, lo fue ablandando y no lo dejó hasta que se fundió bajo su fuego y su luz poderosa.

Pilotos expertos: [Señales confiables de luz, en la pista del Reino…]

   Están todos los pasajeros en la sala de embarque esperando la salida del vuelo. De repente, llega el copiloto impecablemente uniformado con gafas oscuras y un bastón blanco, tanteando el camino. Una empleada de la compañía aclara a los extrañados pasajeros que, si bien es ciego, es el mejor copiloto que tiene la empresa. 

    Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, gafas oscuras y un bastón blanco, asistido por dos azafatas. La misma empleada aclara, a los ahora preocupados pasajeros, que también el piloto es ciego, pero que es el mejor piloto que tiene la compañía y que, junto con el copiloto, hacen un equipo más que experimentado. 

   Con todos a bordo, el avión comienza a carretear, tomando cada vez más velocidad, con los pasajeros francamente aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad, pero no despega. 

   Continúa la carrera, pero sigue en tierra. Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general, los pasajeros comienzan a gritar como poseídos. En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura. Entonces el piloto le dice al copiloto: - ¡El día que los pasajeros no griten “nos estrellamos! 

Servicio secreto: [La fe no tiene sentido si no se testimonia] 

   A la salida de misa el sacerdote saludaba a los feligreses, y en eso vio a uno que muy rara vez venía a misa. Llevándoselo a un sitio aparte le dijo: - Bienvenido amigo; tú necesitas unirte al ejército de los fieles de Dios. Y el joven le respondió: - Padre: “Yo ya estoy en el ejercito de Dios”. El sacerdote le pregunta: - ¿Y entonces porqué solo te veo en misa en navidad y en pascua de Resurrección? Y él joven le contestó: - “Es que yo formo parte del servicio secreto”.

 Estamos en quiebra: [Imposible escondernos a la Luz de Dios…] 

   Un empresario hablaba con su socio: Es lamentable, pero estamos en quiebra. ¿Y qué haremos con el personal? – pregunta el socio. Por el momento tendremos que ocultarlo. 

    Entiendo, no les diré nada. Recuerda, nuestra quiebra debe quedar en el más absoluto secreto. Y el socio le dice: Justamente eso fue lo que les dije a unos periodistas. 

   Tontos o astutos: [Encender la imaginación para lo bueno]

   Dos ladrones, -aprovechando que se fue la luz, se paran frente a la vitrina de una joyería y empiezan a contemplar un hermoso collar de diamantes. Un ladrón le pregunta al otro: ¿Cuánto crees que nos darían por esa joya? El otro ladrón le responde: Pues, yo pienso que de 5 a 8 años de cárcel. Lección: Hay demasiados tontos” que al irse la luz dicen: Estamos a oscuras. Mientras que hay “otros astutos” que encienden un fósforo y se alumbran de inmediato.

Las notas de Jaimito: [Cómo esconder lo evidente? – Misa con niños]

    Llega Jaimito a casa y, escondiendo las notas detrás de la espalda, le ofrece un bolígrafo a su papá, y le dice: - Papá, ¿sabes firmar con los ojos cerrados?

 Gallo genio: [Cerrar los ojos…Y ver con la luz del alma]

   A los niños les voy a hacer una pregunta: ¿Ustedes saben por qué el gallo cierra los ojos cuando canta?......R/: Porque se sabe la canción de memoria…

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