Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Domingo de Ramos, 5 de Abril de 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 5 abr 2020 17:53 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 8 abr 2020 4:58 ]

Semana inolvidable:

 

   Un hombre que sufría la enfermedad de Alzheimer. Perdía aspectos de su memoria. Primero, empezaba a olvidar cosas ordinarias como abrir la ducha o usar el horno. No podía recordar personas que eran sus amigos o colaboradores de trabajo. Luego, olvidó quienes eran sus hijos y, finalmente, su esposa. 

 

  Cuando estaba agonizando, la familia se reunió alrededor; él no reconoció a ninguno de ellos. Su señora puso un pequeño crucifijo en su mano. Al principio estaba desconcertado, pero lo miró atentamente y dijo, “Jesús.” El hombre había olvidado todo, pero recordó lo más importante. Desde su niñez había seguido  la Semana Santa, como la semana mayor, y más importante de su vida.

 

Amor pleno y redentor: [La naturaleza de Dios es salvar]

 

   Un anciano sabio meditaba bajo un árbol junto al rio. Al terminar sus oraciones, abrió sus ojos y vio a un escorpión desamparado en el agua, flotando y a punto de morir. Entonces el hombre extendió su mano para salvar al escorpión. Pero al tocarlo, lo picó. Entonces el hombre retiró su mano. Después, al recobrar su equilibrio, extendió de nuevo la mano para salvar al escorpión y de nuevo lo picó.

 

   Esta vez la picadura fue tan severa que la mano del sabio se hinchó y se retorcía del dolor. En ese  momento, alguien pasaba por allí, vio al viejo tratando de salvar al escorpión y le gritó: “Oiga, está usted loco? cómo se te ocurre! Solo un loco arriesga su vida por una alimaña! ¿No se da cuenta que puedes matarte tratando de salvarlo? “El sabio le miró y le dijo “Amigo, por ser la naturaleza del escorpión, picar y picar, no cambia que mi naturaleza sea salvar y salvar.” 

Jesús, manso y humilde: [Los que presumimos somos nosotros] 

   Cuatro mujeres en una tertulia: Dice la primera: Mi hijo es presbítero y cuando entra en una reunión todos le llaman: “Reverendo”. La Segunda dice: Mi hijo es obispo y cuando le llaman le dicen: “Monseñor”. La tercera dice: Mi hijo es cardenal y todos le dicen: “Eminencia”. La cuarta, en voz baja, comenta: En cambio, mi marido es diacono permanente, mide 1,90 y pesa 130 kilos y cuando entra en una reunión todos dicen ¡¡¡ “Dios mío”. 

Fábula: “El burro vanidoso Sin Cristo, no somos nada. 

   Cuenta la historia que un burrito llegó súper contento a su casa y le dijo a su mamá: Mami, no sabes cómo la gente me ama y admira: hoy fui a Jerusalén y todo el mundo me aplaudía y me gritaban: Viva, viva, salve, salve... Entonces su madre le preguntó: - ¿ Y a quién estabas llevando, hijito?-  Ah mami, creo que era un tal de Jesucristo!!! - Entonces la madre le dice: - Mañana ve de nuevo a la ciudad pero esta vez no cargues a nadie." 

   Al día siguiente el burrito fue a Jerusalén y volvió muy triste... Pero mami, ¿cómo puede ser? Las personas ni me miraron, pase por la ciudad completamente desapercibido y hasta hubo gente que me golpeó. Eso es así m’hijo: ¡Sin Jesús, eres sólo un BURRO! 

Llevar la cruz con alegría y júbilo

   Después de la misa…!!! El esposo regresa a la casa, entra corriendo, se dirige a la esposa con una gran sonrisa, la abraza, la levanta tiernamente en sus brazos, danza y con ella en el aire alrededor de todos los muebles de la casa.


    - !!!!Pero ¿ qué es lo que te dijo el sacerdote en el sermón del domingo de ramos??? Le pregunta ella al esposo…¿ Acaso te dijo que los esposos tenían que ser más cariñosos con sus esposas???- “Noo…-contesta el esposo - El padre lo que dijo es que teníamos que cargar nuestra cruz con alegría y jubilo!!!

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Diseño Web Santa Ana Centro Chía,
5 abr 2020 17:53