Lecciones de Vida para Crecer en la Fe, Solemnidad Santa María Madre de Dios, 1 Ene 2020, Ciclo A

publicado a la‎(s)‎ 2 ene 2020 6:04 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 ene 2020 6:17 ]

Sentencias 

   ¡Si una madre es aquella persona que puede tomar el lugar de todos…Pero nadie puede tomar el lugar de ella…Con cuánta mayor razón la Virgen María es irreemplazable! 

La Mamá más mala del mundo: 

   Me ha tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era pequeña, me obligaba a desayunar o a tomar algo por la mañana. Antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso. Me hacía un sándwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas. 

   Y también sus palabras: “Come, ¡anda!, ¡no dejes sin terminar!, ¡acaba! , ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!”, y así siempre… Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, y me obligaba a hacer mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados. El más horrible era ir por los huevos con ese calor y las largas filas. ¡Cuánto trabajo! Fui creciendo y mi mamá preguntaba todo: “¿quiénes son tus amigas?, ¿quiénes son sus mamás?, ¿dónde viven?”. 

   Lo peor fue cuando empecé a tener amigos. Mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo! Y el interrogatorio de costumbre: “¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? ¿Qué estudias? ¿Trabajas?”. Los quehaceres fueron en aumento… que barre, que arregla el closet, todo eso me enfadaba. Los años también pasaron. 

   Me casé e inicié una nueva familia. Ahora soy madre también, y en este 1 de enero quiero comulgar para darle gracias al Señor por mi mamá. Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño. Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera. Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar. 


   Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo algunas, que son un verdadero tesoro… Gracias a que conoció a mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo. “Gracias, Señor”, le dije desde el fondo de mi corazón, “por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien. Sólo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo”.

¡Qué intuitivas son las madres!   

   Juan invitó a su madre a cenar a su apartamento de soltero. Durante la cena la madre se dio cuanta lo hermosa que era Lourdes, la compañera de apartamento de su hijo. Ella sospechaba que su hijo mantenía relaciones con ella. En el transcurso de la velada, mientras veía el modo en que los dos se comportaban, se preguntó si estarían juntos. 

   Leyendo Juan el pensamiento de su madre le dijo: - "Mamá sé lo que estás pensando, pero te aseguro que Lourdes y yo solo somos compañeros de apartamento". Una semana después, Lourdes le comentó a Juan que desde el día que su madre vino a cenar venía echando de menos el cucharón grande de plata para servir la sopa. Quedaron en que Juan le escribiría un e-mail.

- "Querida mamá: no estoy diciendo que cogieras el cucharón de plata de servir la sopa, pero tampoco estoy diciendo que no lo cogieras. El hecho es que ha desaparecido desde el día en que viniste a cenar a casa". Horas más tarde Juan recibió e-mail de su mamá que decía: - "Querido hijo: no estoy diciendo que te acuestes con Lourdes o que no te acuestes; pero el hecho es que, si Lourdes se acostara en su propia cama, ya habría encontrado el cucharón de plata para servir la sopa". Con todo cariño: tu madre.

Ejemplo de mujer que se sacrifica 

   Once personas se aferraban a una misma cuerda que colgaba de un helicóptero, diez hombres y una mujer. La cuerda no era lo suficientemente gruesa como para soportar el peso de todos, por lo que decidieron que una persona debía soltarse. De otro modo, todos caerían. No lograban elegir quién sería esa persona, pero entonces la mujer, con voz firme, anunció que se ofrecía voluntariamente para soltarse de la cuerda. 

   Después de todo, dijo, estaba acostumbrada a relegar sus intereses propios, ya que, como madre siempre daba prioridad a los hijos; como esposa, anteponía los intereses de su marido a los propios; como hija se doblegaba ante su padre; como profesional permitía que sus jefes obtuvieran el crédito por sus logros. 

   Y, como mujer, dijo - alzando la mirada hacia el infinito y poniéndose una mano sobre el corazón-, mi misión en la vida era sacrificarse por los demás, sin esperar nada a cambio. Eufóricos de emoción y orgullo, los hombres rompieron en aplausos...¡¡¡y se cayeron todos!!!!!

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2 ene 2020 6:04