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Saludo Año Nuevo 2020 Padre Rector 
 
Chía, 31 de Diciembre de 2019

Queridos amigos y fieles discípulos misioneros de esta comunidad de Santa Ana

 
   Al comenzar este Año Nuevo 2.020, con las palabras bíblicas pidamos:

    que Dios nos bendiga y nos proteja; que haga brillar su rostro sobre todos nosotros, y nos conceda su favor. Que el Señor nos mire con benevolencia y nos conceda la paz”. 

   En este nuevo año, confiemos en la promesa del Señor, pues él, “estará con nosotros hasta el fin del mundo” (Mateo 28, 20). En cualquier circunstancia Dios está presente y tiene un plan preparado para cada uno de nosotros.

   Un nuevo año es un buen momento para hacer balance del año que ha pasado y llenarnos de santos propósitos para el que comienza. Es una oportunidad para pedir perdón por lo que no hicimos, por el amor que faltó; y, a la vez, es una ocasión para dar gracias por todos los beneficios que recibimos del Señor. Recordemos que somos peregrinos y pasajeros en este mundo y nuestra vida tiene fecha de caducidad. La brevedad del tiempo es una llamada continua a sacarle el máximo rendimiento de cara a Dios. 

   Cada año que pasa es una llamada para santificar nuestra vida ordinaria y un aviso de que estamos un poco más cerca del momento definitivo con Dios. 

   No nos cansemos de hacer el bien, que a su tiempo cosecharemos, si no desfallecemos. Mientras Dios nos permita el tiempo hagamos el bien a todos. 

   El año nuevo nos traerá, normalmente, alegrías y contrariedades. Pero, desde la fe, un año nuevo, para un cristiano, es aquel en el que, tanto las alegrías, como las dificultades nos servirán para amar más a Dios y a nuestros hermanos. 

   Un año nuevo, para un cristiano, no es aquel que viene cargado de una felicidad natural al margen de Dios. Es aquel en el que serviremos mejor a Dios y a los demás, aunque en el plano humano no se den bien las cosas.

   Que este nuevo año, nos traiga bendiciones abundantes de parte de Dios y nos colme de su divina gracia. Acudamos a Él en todo momento. 

   Que Él sea nuestro Señor y nuestro guía, y que nuestras manos colaboren con el trabajo, en la obra divina, en el apostolado con la comunidad y en la caridad con los más necesitados. 

   Así podremos ofrecerlas limpias todos los días en el altar de Dios. Que este nuevo año que Dios nos permite por su bondad divina, sea una oportunidad especial para renovarnos en la fe, en el amor y la esperanza, y así poder atraer sus promesas y bendiciones. Que todos nuestros anhelos y aspiraciones estén nutridas de nobleza, santidad y bondad. 

   Comencemos el año celebrando a María, nuestra Señora, y coloquémoslo bajo su amparo y protección. Cuanto necesitemos, sabemos que ella no se hace esperar y que, como madre solicita, viene a nuestro encuentro, acompañándonos en el camino de nuestra vida.

   A quienes nos siguen a través de internet, en la página: www.santaanacentrochia.org les enviamos nuestra bendición, y los invitamos a caminar juntos y a seguir extendiendo, como discípulos-misioneros, durante este nuevo año 2.020, la Buena Nueva del Señor, donde quiera que se encuentren. 

¡Feliz Año Nuevo 2.020! 


Monseñor Héctor Cubillos Peña 
Obispo Diócesis de Zipaquirá

Padre Luis Guillermo Robayo M. 
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía