14° Domingo del Tiempo Ordinario, 7 de Julio de 2019, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 5 jul 2019 15:17 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 5 jul 2019 15:18 ]
Chía, 7 de Julio de 2019
 

Saludo cordial y bendición a todos los fieles de esta comunidad de Santa Ana.

Id, Por Todo el Mundo y Anunciad la Buena Nueva…

  En el Evangelio de hoy, mientras Jesús se dirige a Jerusalén, envía por delante a setenta y dos mensajeros para que preparen a los habitantes de las ciudades y pueblos por donde iba a pasar. Setenta y dos, más que un número, indica que la misión es universal; que el anuncio del reino nos compete a todos, porque todos somos útiles en esta tarea.

   Jesús envía “de dos en dos": Padres con hijos, hermanos y amigos; todos apóstoles en actitud de fraternidad. "De dos en dos", indica que la fe tiene que ser vivida en comunión con los hermanos y en vida de oración. Que las acciones salvíficas de Dios no son asunto privado, sino que implican la ayuda de toda la comunidad, y ya que el envío tiene que ver con la obra Dios, sólo necesitaremos su poder y, de nuestra parte, ir con lo esencial. Ir "de dos en dos" significa que Cristo solo podrá llegar a los corazones, e introducirse en la sociedad, gracias a discípulos que lo precedan “en todas las ciudades y sitios adonde él debe ir”.

   El mensaje de Cristo tiene enemigos en todos aquellos que saben que la paz que él trae, libera a los hombres de todas las esclavitudes y dominaciones humanas. Nos pide estar atentos para reconocer los enemigos del Señor y tantas formas de rechazarlo. Habrá que estar atentos también para no pactar con el mal, el pecado, la degeneración de los valores, lo inmoral y todo aquello que degrada la esencia y la verdad más profunda y siempre nueva del ser humano.

   Si los discípulos van “como corderos en medio de lobos”; es porque en la misión, el Señor será la defensa, el refugio, la fuerza, la roca y la salvación. Revestidos de su armadura, nadie podrá contra sus enviados. Aun siendo vasijas de barro, el Señor se encarga de su obra, pero se requiere nuestra disponibilidad como discípulos – misioneros, para ayudarle a extender su Reino.

   Hoy, también Jesús quiere ir a todos los hogares, y por ello envía a sus discípulos, "de dos en dos". Papá y mamá, como padres, tienen la misión de preparar el camino para llevar sus hijos a él. Con las palabras, el ejemplo, ellos comenzarán a conocer y amar a Cristo, y sin olvidar que la muerte del grano de trigo da origen a la nueva criatura. El proyecto de Dios cuenta con la colaboración de todos, como instrumentos activos en el pregón de la salvación. Si no hay discípulos, Cristo no puede llegar al corazón de nadie, ni a las ciudades y sitios adonde él debe ir.

   El éxito del anuncio, no se garantiza por las ideas del discípulo que las comunica, sino por la fuerza y novedad del contenido del Reino de Dios, es decir por el mismo Dios. Ese reino aniquilará los lastres producidos por las seducciones del maligno. El triunfo no lo dan las fuerzas del enviado, sino la fuerza del maestro divino, quien envía y cualifica a sus instrumentos para anunciar la cercanía del reino.

   La mirada de Jesús ha de alcanzar a todos. Jesús no se queda mirando a su sombra. Ante sus ojos tiene la humanidad entera. 

   Y siente la necesidad que su luz alumbre a todos porque el Evangelio es “apto para todos”. El anuncio del evangelio es, entonces, compromiso de toda la comunidad. 

   Cuando se trata de ayudar a que Jesús pase por nuestras vidas, todos somos indispensables.

   El Papa emérito Benedicto XVI, nos ilustra, 

“Yo estaba acostumbrado a los solistas en las orquestas o en el canto. Y, además, confieso que me gustaban esos solistas de violín o de flauta. Pero no se me había ocurrido que los solistas están prohibidos en la evangelización. En la evangelización no hay un “yo” sino el “nosotros” de la Iglesia. Es decir, que la evangelización es tarea no de un “yo” sino de un “nosotros”. Es obra de todos. Es obra de ese “nosotros que es la Iglesia entera”. ¿Alguien se imagina una calle con una sola farola encendida? ¿O alguien se imagina un solo foco para toda la casa? Sería un gran ahorro, pero la mayor parte de la casa quedaría en la oscuridad. Cuando todos alumbramos todo se ilumina. Cuando todos nos apagamos todos quedamos en tinieblas”.

   Hoy, nosotros formamos parte de los setenta y dos. Somos los nuevos enviados a custodiar la Buena Noticia confiada a nuestras débiles manos. 

   Anunciemos a Cristo nuestro Señor y no dejemos que en nuestro corazón se camufle el pecado; más bien, acojamos el mensaje de vida en Cristo y recibamos su reino de paz y de justicia que ya habita en nosotros. 

   Aunque para muchos no nos parezcamos a los ganadores de este mundo, confiemos que, por gracia del Señor, tal vez lleguemos a tener nuestro nombre inscrito en el reino de los cielos.

   A quienes nos siguen a través de internet, en la página: www.santaanacentrochia.org les envío mi bendición, y los invito a caminar juntos, extendiendo como discípulos misioneros, el reino de Dios donde quiera que nos encontremos. 

Feliz semana para todos. Que Dios los bendiga y la Virgen María los proteja. Amén.

Padre Luis Guillermo Robayo M.   
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía 

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