Saludo 14° Domingo del Tiempo Ordinario, 3 de Julio 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 2 jul 2022, 11:15 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 2 jul 2022, 11:18 ]
Chía, 3 de Julio de 2022

Saludo y bendición, a todos los fieles de esta amada comunidad.

Id, por Todo el Mundo y Anunciad la Buena Nueva

   El pasado Domingo Jesús dejó claras las condiciones a la hora de seguirlo: exigencia y radicalidad. Las consecuencias las vemos hoy. 

   Aquel que descubre que Él lo es todo, será capaz de desprenderse de todo y quedar en plena libertad para seguirlo; quien se cierra a Él, difícilmente podrá luego comprometerse en el anuncio del Reino. 

   Jesús se dirige a Jerusalén, y lo primero que llama la atención es que no envía “solo a los Doce” que son como “los pilares de la Iglesia”. Envía a “72” que es un número de gran significado. Indica perfección y, por tanto, universalidad, porque todos estamos llamados a esa misión del anuncio. 

   El Señor, igualmente, nos hace ver que unos se abrirán al Reino de Dios, pero otros muchos se cerrarán y se negarán a recibirlo, y hasta perseguirán a quienes lo anuncien. Por eso los envía como “corderos entre lobos”. 

   El mensaje de Cristo tiene enemigos en todos aquellos que saben que la paz que él trae, libera a los hombres de todas las esclavitudes y dominaciones humanas. Nos pide estar atentos para reconocer tantas formas de rechazarlo. Habrá que estar atentos para no pactar con las diferentes formas de mal y todo lo que degrada la esencia y la verdad más profunda y siempre nueva del ser humano. 

   Jesús nos envía. Podemos ir “de dos en dos": Padres con hijos, hermanos y amigos; todos apóstoles en actitud de fraternidad. "De dos en dos", indica que la fe tiene que ser vivida en comunión con los hermanos y en vida de oración. Que las acciones salvíficas de Dios no son asunto privado, sino que implican la ayuda de toda la comunidad porque el envío tiene que ver con la obra Dios. Ir "de dos en dos" significa que Cristo solo podrá llegar a los corazones, a la familia y a la sociedad, gracias a discípulos que lo precedan “en todas las ciudades y sitios adonde él debe ir”, porque su oferta salvífica es universal. 

   Los discípulos van “como corderos en medio de lobos”, porque en la misión, el Señor será su defensa, escudo, refugio, roca y salvación. Revestidos de su armadura, nadie podrá contra sus enviados. 

   Aun siendo vasijas de barro, es el Señor quien se encarga, aunque se requiere nuestra disponibilidad como discípulos – misioneros, para ayudarle a extender su Reino. El proyecto de Dios cuenta con la colaboración de todos, como instrumentos activos en el pregón de la salvación. Si no hay discípulos, Cristo no puede llegar al corazón de nadie, ni a las ciudades y sitios adonde él debe ir. 

   Y el “éxito” del anuncio no se garantiza por las ideas del discípulo que las comunica, sino por la fuerza, la novedad y el contenido del Reino de Dios, es decir por el mismo Dios. El triunfo no lo dan las fuerzas ni las cualidades del enviado, sino la fuerza del maestro que envía, prepara y cualifica a sus instrumentos para anunciar la cercanía del reino. Este reino es universal, y por tanto ha de alcanzar a todos, y ante los ojos de Dios está la humanidad entera. Jesús no se queda mirando a su sombra; él es luz y siente la necesidad que su resplandor alcance a todos porque el evangelio es “apto para todos”, y el anuncio es compromiso de toda la comunidad. Cuando se trata de ayudar a que Jesús pase por nuestras vidas, todos somos indispensables.

   Hoy, todos somos parte de aquellos “72”. Somos los nuevos enviados a custodiar la buena noticia confiada a nuestras débiles manos. Anunciémosla y no dejemos que en nuestro corazón se camufle el pecado. Acojamos el mensaje de vida en Cristo y recibamos su reino de paz y de justicia que ya habita en nosotros. 
   

Aunque para muchos, anunciar la buena nueva pareciera carecer de sentido, confiemos que, anunciando su reino, y por gracia del Señor, tal vez lleguemos a tener nuestro nombre inscrito en el reino de los cielos (Bienaventurados los perseguidos por mi causa, porque vuestra recompensa será grande en el reino de los cielos). 

   El Papa emérito Benedicto XVI, nos ilustra. “Yo estaba acostumbrado a los solistas en las orquestas o en el canto. Y, además, confieso que me gustaban esos solistas de violín o de flauta. Pero no se me había ocurrido que los solistas están prohibidos en la evangelización. 

   En la evangelización no es un “yo” sino el “nosotros” de la Iglesia. Es decir, que la evangelización es tarea no de uno sino de todos. Es obra de todos. Es obra de ese “nosotros que es la Iglesia entera”. ¿Alguien se imagina una calle con una sola farola encendida? ¿Alguien se imagina un solo foco para toda la casa? Sería un gran ahorro, pero la mayor parte de la casa quedaría en la oscuridad. Cuando todos alumbramos, todo se ilumina. Cuando todos nos apagamos todos quedamos en tinieblas”.

    A quienes nos siguen a través de internet, en la página: www.santaanacentrochia.org o a través del Facebook de la Capilla, les envío mi bendición, y los invito a seguir extendiendo, como discípulos misioneros, el reino de Dios donde quiera que se encuentren.

   Feliz semana para todos. Que Dios los bendiga y la Santísima Virgen los proteja. Amén.


Padre Luis Guillermo Robayo M.   
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía