Saludo Domingo de Resurrección, 4 Abril 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 3 abr 2021 13:20 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 abr 2021 13:42 ]
Chía, 4 de Abril de 2021

   Saludo cordial y bendición para todos ustedes, deseándoles una Felices Pascuas de Resurrección.

 Lecturas de la Celebración

"Domingo de Pascua de Resurrección"
Saludo Padre Rector Luis Guillermo Robayo M. 

 
   En medio de tantos motivos que tenemos para el pesimismo, por ejemplo, la pandemia que nos ha azotado, hoy Domingo de Resurrección la vida resucitada en Cristo nos abre a la Esperanza de una nueva Primavera. El tronco viejo del mundo al que nosotros estamos tan apegados reverdece ahora y florece con nuevos ímpetus.

 

   Ha resucitado; este mundo necesita un poco de Alegría, de Esperanza y sobre todo de renovación en el Amor y la ilusión por algo más bello. El Domingo de Pascua que comienza desde la noche del Sábado Santo, nos invita a renacer con Aquel que ya ha renacido, a vivir con el que es la Vida. Nos empuja a vivir ya desde el suelo con la mirada puesta en el cielo. La Gloria de Jesús al resucitar, será atraernos y llevarnos al encuentro con El Padre. Si desde la Cruz en el Gólgota, atraía todos hacia Él, ahora resucitados viviremos por siempre con Él.

 

   El Domingo de Resurrección, parece el Domingo de las prisas porque todos corren. María Magdalena sale de madrugada a visitar el sepulcro. Al ver que la piedra del sepulcro estaba removida y que el Cuerpo de Jesús había desaparecido, corre a comunicárselo a Pedro y a Juan. Sin deliberar, éstos a su vez, corren para cerciorarse del hecho. Cuando Juan vio los lienzos en el suelo y el sudario doblado en un sitio aparte, entendió lo que Jesús había dicho que resucitaría al tercer día y entonces vio y creyó.

 

   Hoy Jesús sale invicto del cara a cara con la muerte; ha resucitado. El único sometido ha sido la muerte, hoy estamos vestidos de fiesta y de triunfo. Porque muerto el que es la vida, ahora triunfante se levanta. En este día de Pascua vuelve el Aleluya al son de las campanas, porque Cristo ha resucitado y quienes creemos en Él, sabemos que todos resucitaremos con Él.

 

   En este Domingo de Pascua, Jesús con su sacrificio vence la muerte, redime y resucita, pero lejos de hacerse con el triunfo para sólo Él, lo coloca a disposición de todos nosotros. ¿Cómo no recibir tal triunfo cuando no nos ha costado nada? ¿Cómo no agradecer a Jesús su sacrificio en el madero de la Cruz, si su muerte que nos redime de nuestra propia muerte es nuestra victoria?

 

   En este día de Pascua todos tenemos una gran misión: animar a los demás, a disfrutar y a ser conocedores de los frutos de la Resurrección. La mañana de Resurrección, es una llamada a redirigir al mundo hacia Cristo. La aurora de este histórico día, del triunfo de la vida sobre la muerte, nos llena de inmensa alegría, hay que aprender a estar alegres aún en medio de esta pandemia y de tanta adversidad, entre otras razones porque los cristianos colocamos la alegría de la fe en nuestra vida, la alegría de un Cristo con rostro glorioso y el amparo que sus palabras nos traen. Todo esto hace que miremos mas allá de cualquier frontera y limitación.

 

   Cuando muere la luz del día, la naturaleza se pone oscura y triste pero a la mañana siguiente las aves al encontrarse con la luz del día cantan con alegría. Pues bien, por la fe en Cristo muerto y resucitado, nosotros a quienes Dios quiere mas porque somos su obra amada, tenemos la dulce esperanza de que después de la oscuridad y la tristeza de la muerte, nos encontraremos de nuevo con la Luz y junto con nuestros seres queridos cantaremos con eterna alegría.

 

   Nos toca responder a Jesús, ¿creemos o no en Él?. No hay punto medio: si creemos, hemos de oírle y hacer lo que él nos dice. Ya no tenemos que buscar entre los muertos al que vive, porque ha resucitado. ¿Dónde está muerte tu victoria? ¿Dónde está muerte tu aguijón? Todo es Triunfo, Gloria y Resurrección.

 

   Amadas familias, renovemos pues nuestra fe Pascual, que Cristo sea en todo nuestro Señor y que su Luz Pascual lejos de apagarse, se mantenga encendida con nuestro testimonio, con nuestras actitudes positivas, con nuestros pequeños detalles, dejemos que su Vida vivifique nuestra vida y renovemos aquella Gracia que hemos recibido en nuestro Bautismo.

 

   Hagámonos apóstoles y discípulos misioneros suyos. Dejémonos guiar por el Amor que venció la muerte y anunciemos a todo el mundo la felicidad de creer en Él. Somos testigos de la Esperanza, somos prueba de su resurrección porque sabemos que la última palabra no la tiene la muerte, ni el pecado. La última palabra es Cristo resucitado.

 

   En nombre de Monseñor Héctor Cubillos Peña, Obispo de la Diócesis de Zipaquirá, les deseamos Felices Pascuas de Resurrección. Que el Espíritu Divino nos guíe por las sendas del Señor Jesús hacia la eterna Pascua. El Señor ha resucitado Aleluya, Aleluya y vive entre nosotros Aleluya, Aleluya.

 

   Feliz semana para todos, que Dios los Bendiga y la Santísima Virgen los proteja, Amen.


Padre Luis Guillermo Robayo M. 
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía