Saludo Solemnidad Santa María, Madre de Dios, 1 Ene 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 30 dic 2020 8:59 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 30 dic 2020 11:38 ]
Chía, 1 de Enero de 2021

 Saludo cordial a todos los fieles de esta comunidad de Santa Ana en Centro Chía.

 Lecturas de la Celebración

"Bajo tu amparo nos acogemos, ¡Santa Madre de Dios!"
Saludo Padre Rector Luis Guillermo Robayo M. 

   En este día, el primero del nuevo año 2.021, la Iglesia coloca todo el énfasis en María la Madre de Dios, con la convicción que, los proyectos, la vida, la Iglesia y la historia, puestos en las manos de la Madre de Dios, tendrán el amparo del altísimo.

 

   Referirnos a nuestras madres puede ayudarnos a entender tan soberano misterio. Así como nuestra madre no formó nuestras almas, sino que solo formó nuestros cuerpos -y sin embargo son plenamente nuestras madres-, así María, que formó el cuerpo de Jesús, es plenamente Madre Dios. 


   Esta sorprendente realidad que repetimos cada vez que rezamos el Ave María, fue la que avistaron los pastores que corrieron al pesebre: Dios hecho hombre, su santísima Madre y su padre adoptivo.

 

   La presencia de María, al inicio del año, es una propuesta para comenzar todo desde Dios; nos refuerza el presente con la presencia maternal de Dios, e ilumina cada momento con la fuerza del misterio que se vive. María es la única mujer capaz de ocupar el único y exclusivo puesto de nuestras madres, porque ellas también son hijas de tan majestuosa pastora y saben que bajo su protección y amparo descansan y colocan a sus hijos, y por haber llevado a su Hijo en sus entrañas, ella tiene un celestial don que siempre que la contemplamos nos inspira limpios sentimientos y nos eleva al cielo sin partir de este mundo.

 

   La maternidad de María abre un espacio para el nombre de Jesús, que llegó a ser fuente de salvación eterna para todos los que lo obedecen. Y, a su vez, es el nombre de Jesús el que le da un valor infinito a la maternidad divina de la Virgen María. Recordemos los proyectos, objetivos y esperanzas que deseamos se hagan realidad en este año que empieza, bendecidos por la mano de Dios y con el esfuerzo de nuestra propia voluntad.

   María es Madre de Dios que nos orienta en nuestro caminar diario y nos infunde una llamada a la humildad frente a la autosuficiencia, a la búsqueda del silencio interior frente al ruido y la dispersión, a la aceptación de la voluntad divina frente a las comodidades y gustos personales, a la sincera apertura a la voluntad del Padre, a la actitud de oyente de la Palabra de Dios por la fe, a la gozosa esperanza en medio de las dificultades de la vida.


   Cuando el evangelio afirma que María conservaba todo esto en su corazón no era solo relacionado a un solo momento; es una experiencia vital que comienza ahí pero que va a ser la ley constante que ilumine toda su existencia. El hecho de comenzar el nuevo año en presencia del Señor bajo el amparo y protección de María Santísima, es la clave para transitar por la mejor ruta al encuentro con Dios.

 

  Bien lo afirmó el papa Pío XII en un famoso discurso dedicado a las madres: 


La madre, es el 

"sol de la casa"


porque como el sol, la madre aporta "calor" al hogar con su cariño y su dulzura; como el sol, la madre ilumina los "ángulos oscuros" de la vida hogareña cotidiana; como el sol, la madre anima, suscita, regula y ordena la actividad de los miembros de la familia; como el sol, en el atardecer, la madre se oculta para que comiencen a brillar en la vida de los hijos otras luces, otras estrellas. 


   La Virgen María fue el "sol" de la casa de Nazaret para su hijo Jesús y para su esposo José. 


   En María encuentra toda esposa y madre un modelo que imitar, un camino que seguir. ¿Cómo puede ser hoy, una esposa y una madre, sol de la casa? ¿Cuáles son las expresiones de cariño y de dulzura para "calentar" el hogar? ¿Cómo iluminar los "ángulos oscuros" del esposo, de los hijos, y de los demás seres queridos que conviven en la misma casa? ¿Qué formas de tacto y mesura habrá de usar para orientar la actividad de la familia hacia la unión, el bienestar, la paz, la felicidad? ¿En qué modo habrá de "ocultarse" para no opacar las nuevas luces que aparecen en el horizonte de sus hijos? Una mamá solo tendrá que levantar su mirada hacia María Madre y seguir sus pasos.

 

   Al invocarla en este primer día del año, pidámosle a María Santísima que nos proteja cada día del año, y que nos ayude a descubrir y profundizar más y más en el hecho de que somos hijos adoptivos de Dios, enseñándonos a ser coherentes con esta verdad de fe en medio de las vicisitudes que padecemos, y de las decisiones que requieran de nosotros todo el auxilio divino.   Que Dios los bendiga y los guarde durante este nuevo año, y que María Santísima los proteja con su manto. 

Bajo tu amparo nos acogemos,

Santa Madre de Dios;

No desoigas nuestras súplicas en nuestras necesidades,

Antes bien, líbranos de todo peligro,

Virgen gloriosa y bendita". Amén

Padre Luis Guillermo Robayo M. 
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía