Saludo Domingo Pascua de Resurreción 17 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 28 abr 2022, 7:07 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 28 abr 2022, 7:07 ]

Chía, 17 de Abril de 2022

Saludo de Pascua, y bendición para todos. El Señor ha resucitado, Aleluya, Aleluya.

Alegre la Mañana, que nos Habla de Ti. Alegre la Mañana"

   Hoy, Cristo resucitado nos trae una nueva primavera. El tronco viejo del mundo, al que nosotros estamos tan apegados, reverdece ahora y florece con nuevos ímpetus: ¡Ha resucitado! ¿Acaso este mundo no necesita un poco de alegría y de ilusión, de futuro y de coraje? El Domingo de Pascua nos invita a renacer con aquel que ya ha renacido, a vivir con el que es la vida. Nos empuja a vivir ya desde el suelo con la mirada puesta en el cielo. La gloria de Jesús, al resucitar, será atraernos y llevarnos al encuentro definitivo con el Padre. Si desde la cruz, en el Gólgota atraía a todos hacia él, ahora resucitado, viviremos con él para siempre. 

   Es cierto que todos tenemos nuestras noches oscuras de dolor y sufrimiento. Pero no es menos cierto que todos tenemos también nuestros gozosos amaneceres llenos de esperanza. El domingo de resurrección es el domingo de la esperanza, y también de las prisas, porque todos corren. María Magdalena sale de madrugada a visitar el sepulcro. Al ver que la piedra del sepulcro estaba removida y que el cuerpo de Jesús había desaparecido, corre a comunicárselo a Pedro y a Juan. Sin deliberar, éstos a su vez, corren para cerciorarse del hecho. Cuando Juan vio los lienzos puestos en el suelo y el sudario doblado en un sitio aparte, entendió lo que Jesús había dicho que resucitaría al tercer día y entonces vio y creyó. 

   Hoy, Jesús resucitado, sale invicto del cara a cara con la muerte. Es Pascua, y todos tenemos la misión de animar a los demás a disfrutar y a ser conocedores de los frutos de la resurrección. La mañana de Resurrección es una llamada a empujar al mundo hacia Cristo. La aurora de este histórico día, del triunfo de la vida sobre la muerte, nos llena de inmensa alegría. ¡Hay que aprender a estar alegres en medio de la adversidad! Entre otras razones porque los cristianos poseemos la alegría de la fe. La alegría de un Cristo con rostro glorioso, y la fecundidad que sus palabras nos traen. 

   Cuando muere la luz del día, la naturaleza se pone oscura y triste, pero a la mañana siguiente, las aves, al encontrarse de nuevo con la luz del día, cantan con alegría. Pues bien, por la fe en Cristo, muerto y resucitado, tenemos la esperanza que después de la oscuridad y tristeza de la muerte nos encontraremos de nuevo con la luz y junto con nuestros seres queridos cantaremos con eterna alegría. Nos toca responder a Jesús. ¿Creemos o no? No hay punto medio. Si creemos, hemos de oírle y hacer lo que nos dice. Ya no tenemos que buscar entre los muertos al que vive, porque ha resucitado. 

   La resurrección de Jesús es la mejor garantía de nuestra vida después de la muerte. Dejemos en el sepulcro del Señor los trapos de nuestro hombre viejo, y resucitemos con Él a una vida nueva de gracia y santidad. La resurrección es tiempo de la victoria. Como después de un partido de fútbol, los triunfadores se abrazan, cantan y celebran jubilosos la victoria, los cristianos, hoy, en el eterno domingo de Pascua, exultamos por la victoria sobre nuestro último enemigo, la muerte, y tenemos motivos más que sobrados para saborear y celebrar gozosamente el triunfo del Señor. ¿Dónde está muerte tu victoria?

   En la mañana de Pascua, Cristo resucitado vuelve a ser el agua viva, la luz que brilla en las tinieblas, la esperanza y la salvación para todos los hombres. El amor del Padre no defrauda a quien se confía a Él. Cristo resucitado es para siempre el viviente que nos entrega su espíritu para estar con nosotros hasta el final de los tiempos. 

   “Alegre la mañana, que nos habla de Ti. Alegre la mañana. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu, salimos de la noche y estrenamos la aurora. Saludamos el gozo de la luz que nos llega resucitada y resucitadora”. Es Jesús quien toma el timón de la vida y tiene la última palabra, porque la última palabra es la vida. El amor de Dios es más fuerte que la muerte y en la muerte, Dios pronuncia en su divino Hijo la última palabra: que Dios es amor, y sólo el amor puede derrotar la muerte. A Jesús, lo habíamos dejado en el sepulcro. Y hoy vemos que Él ha abandonado el sepulcro. El sepulcro está vacío. Hasta ayer todo parecía viejo. Hoy todo lo vemos nuevo. Nuevo Jesús. Nuevos los hombres y mujeres. Hoy estamos vestidos de fiesta y de triunfo, porque estamos estrenando nueva vida.

   “Vayamos a anunciar, a compartir, a descubrir que es cierto: el Señor está vivo. Vivo y queriendo resucitar en tantos rostros que han sepultado la esperanza, que han sepultado los sueños, que han sepultado la dignidad. Y si no somos capaces de dejar que el Espíritu nos conduzca por este camino, entonces no somos cristianos”. (Papa Francisco) 

   El Señor ha resucitado, Aleluya, Aleluya, y su misericordia es eterna, Aleluya, aleluya. A Todos les deseo: ¡Felices Pascuas en la Pascua de Jesús!.


Padre Luis Guillermo Robayo M.   
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía 

Viernes Santo, 15 de Abril de 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 18 abr 2022, 11:29 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 18 abr 2022, 17:43 ]

Viernes Santo, 15 Abril 2022, Ciclo C   

San Juan 18, 1 -19, 42
Celebración Litúrgica de la Muerte del Señor  
Homilía Padre Luis Guillermo Robayo M.


Viacrucis

Jueves Santo, 14 de Abril de 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 18 abr 2022, 11:21 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 18 abr 2022, 17:45 ]

Jueves Santo, 14 Abril 2022, Ciclo C   

Institución de la Eucaristía, el Sacerdocio y el Mandamiento del Amor 
Homilía Padre Luis Guillermo Robayo M.




Adoración Eucarística en el Monumento


Saludo Domingo de Ramos 2022, 10 de Abril 2022, Ciclo C

publicado a la‎(s)‎ 7 abr 2022, 15:39 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 7 abr 2022, 16:02 ]


Chía, 10 de Abril de 2022

Saludo cordial y bendiciones a todos los fieles de esta comunidad de Santa Ana.

Bendito El Que Viene en Nombre del Señor"


   El Domingo de Ramos es un domingo de contradicciones. Exaltaciones y humillaciones. Alegrías y tristeza. Triunfos y fracasos. Alabanzas y condenas. Así comenzamos esta Semana Santa. Una semana que pondrá al descubierto el corazón humano. Pero también pondrá al descubierto el corazón de Dios. Una semana que pondrá al descubierto la sencillez del pueblo. 

   En la entrada de Jesús en Jerusalén encontramos unidas, de antemano, tanto la realeza del Señor como la humildad, la cual culminará en la cruz. A la alegría expresada durante la entrada solemne al templo le sigue inmediatamente la lectura de la Pasión. De ahí que cada Domingo de Ramos es, por un lado, día de júbilo y aclamación del Señor, y por otro, día de abandono, de pasión y de muerte de cruz.

 

   Es domingo de ramos, pero también es domingo de Pasión. La misma multitud que lo ha proclamado rey en la entrada triunfal, lo abucheará días más tarde. Habían sido cautivados por su palabra, alimentados con pan y pescado, curados de sus enfermedades, exorcizados de sus demonios y, sin embargo, al presentir la realidad de la cruz, todo cambió, y el jubiloso “Hosanna” ahora será el grito: “¡Crucifíquenlo!”

 

   Jesús entra como Rey, pero no viene a dominar, sino a servir a la humanidad. Entra glorioso y aclamado, pero de forma completamente humilde. Viene dispuesto a combatir, pero su lucha es contra el pecado. Viene armado para la lucha, pero su única arma es el amor. Triunfa en su batalla, pero su victoria, es el triunfo de la fidelidad a Dios y la solidaridad con el hermano en el patíbulo de la cruz. Finalmente, victorioso, será entronizado no en un palacio humano, sino en la misma gloria del Padre.

 

   Un refrán dice: “muerto el cantor, no muere el cantar”. Son muchas las voces que cada día recuerdan las palabras y los gestos de Jesús. Cuando algunos fariseos le pedían reprender a sus discípulos, él les respondía: «Os digo que, si estos callan, gritarán las piedras». Estas palabras también nos interpelan a cada uno de nosotros. Los cristianos estamos llamados a confesar a Jesucristo, como ha dicho el Papa Francisco: “Si nosotros callamos, el Señor buscará otros mensajeros más fieles a su vocación”. A muchos les duelen los triunfos de Jesús. A muchos les duelen los triunfos del amor misericordioso y optan por la violencia. A muchos les duelen los triunfos del perdón de Dios y prefieren seguir en los odios y rencores. Quisieran acallar la alegría de la fe, la alegría del amor, la alegría del perdón.

 

   Semana santa es tiempo de gracia. Que nada nos distraiga del amor de Dios. Es la semana mayor, porque el amor de Dios llega al extremo por nuestra salvación Vivámosla con ojos de gratitud; abramos nuestro corazón, sigámosla con oídos de fe y alma bien dispuesta. 


   Nada se compara con el perdón y el amor de Dios, que como en cascada viene desde la Cruz en torrentes de misericordia y de gracia. Nada tan divino y salvífico, como la redención obrada en Jesucristo. Es lo único válido y definitivo para cuando nuestros ojos se cierren a las vanidades del mundo y se abran para encontrarnos cara a cara con Dios.

 

   Emprendamos esta semana con un nuevo ardor y tratemos de mantenernos con coherencia entre la fe y la vida. Como las palmas se abren para ver pasar al Señor en Jerusalén, que se abran nuestros corazones para experimentar su paso en nuestras vidas. Que nuestros ramos

sean brotes nuevos de propósitos santos que no se marchiten; que florezcan en obras de misericordia y amor, propios de esta semana mayor. Que los ramos de este domingo, no sean un amuleto, sino que expresen que nuestra vida es el eco de aquel grito “Hosanna” al Hijo de David. Desterremos de nuestra vida cualquier secuela de aquel doloroso grito ¡crucifícale! 


   Jesús no vive su Pasión solo, porque es una Pasión donde cada uno de nosotros somos protagonistas y tenemos algo que decir. En cada uno de nosotros, Él será bendito y será el rey, solo en la medida en que nuestras vidas estén adornadas por las palmas de la humildad, sencillez, alegría y mansedumbre.

    Que con la ayuda del que todo lo puede, demos nuestra vida por los más necesitados. Bendito el que viene a mi vida, a mi familia, a mi comunidad. ! Hosanna, en el cielo ¡ 

quienes nos siguen a través de internet, en la página: www.santaanacentrochia.org y el Facebook de la capilla Santa Ana, les envío mi bendición para esta semana santa, y los invito a seguir extendiendo, como discípulos misioneros, el reino de Dios donde quiera que se encuentren. 

Feliz semana para todos; que Dios los bendiga y la Virgen los proteja. Amén.


HIMNO DE ACLAMACIÓN 

Hoy me he vestido de fiesta, para seguirte los pasos. Y he salido a la calle, con mi ramita en la mano. 

Vas montado en un burrito. Todos te van saludando. Y yo levanto mi rama, y tú mi rama has tocado. 

Oh Jesús de mi vida, siendo amor, perdón y entrega,has cruzado la muralla, sabiendo lo que te espera.


Padre Luis Guillermo Robayo M.   
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía 
 

Mensaje Semana Santa Padre Rector 2022

publicado a la‎(s)‎ 6 abr 2022, 14:56 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 7 abr 2022, 16:06 ]

Saludo y bendición, con motivo de esta Semana Santa 2.022, a todos los fieles de esta amada comunidad de Santa Ana. 

   Esta semana Santa 2.022, es un tiempo de gracia y bendición propicio para celebrar los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor. 

   El Domingo de Ramos aclamamos Rey a nuestro Señor Jesucristo y lo proclamamos como Señor del universo.

   El Jueves Santo, conmemoramos los tres regalos divinos, a través de los cuales el Señor se quedará por siempre con nosotros: - En primer lugar, la última cena, en la que conmemoramos la institución de la sagrada eucaristía. En segundo lugar, conmemoramos la institución del sacerdocio como sacramento de mediación entre Dios y los hombres y, en tercer lugar, el mandamiento del amor, significado en el gesto divino y humilde del lavatorio de los pies como llamado urgente al servicio de los más necesitados. 



   

   En el Viernes Santo, a través de la lectura de la pasión y muerte del Señor, la adoración de la cruz y la distribución de la sagrada eucaristía, se conmemora el acontecimiento redentor y salvador del Señor, causa salvación para los que le obedecen. 

   Él por nosotros se sometió a la muerte y muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre. 

   El Sábado Santo, en la noche santa celebramos la solemne VIGILIA PASCUAL. Es la celebración más importante de la Iglesia católica. Celebración gloriosa que consta de los siguientes momentos: Liturgia de la luz, significando a Cristo que con su resurrección triunfa y esclarece las tinieblas de la muerte. 

   Se entona el solemne himno del pregón pascual que narra las maravillas de Dios a lo largo de la historia de la salvación y que tendrán su culmen en Cristo redentor. En la liturgia de la palabra, tanto del antiguo como del nuevo testamento, todas las lecturas se encaminan a Cristo, Palabra eterna del Padre. 

   Continúa esta solemne celebración con la bendición del agua como reconocimiento al Dios creador y la liturgia de la Eucaristía como culminación solemne de la noche pascual. 

   Con el
Domingo de Resurrección comienza el domingo eterno, el tiempo de la victoria, porque la muerte ha sido derrotada. Con la resurrección de nuestro Señor, comienza el tiempo de Cristo, el imperio de la vida que nunca termina, la eternidad dichosa, la vida terna. En este día damos la espalda a la muerte para abrazar gozosamente a los hermanos, a la esperanza y a la vida. “Dónde está muerte tu victoria?, dónde está muerte tu aguijón…Ahora todo es Vida, todo es resurrección”.

 

   La proclamación gloriosa: “Cristo ha resucitado”, fue el primer grito de fe, de vida nueva, y victoria definitiva. Jesús resucitado nos enseña con su esplendor glorioso, que la muerte no tiene la última ni la definitiva palabra. La última y definitiva palabra, la tiene el Señor de la Vida en la resurrección. Como el apóstol podemos decir: hemos resucitado con Cristo, tenemos que "buscar los bienes de allá arriba". La vida con la esperanza puesta en el Resucitado es el más bello prefacio y la degustación anticipada del cielo.

 

   En nombre de Monseñor Héctor Cubillos, Obispo de la Diócesis de Zipaquirá, les deseamos felices pascuas de resurrección. Gracias por su presencia fiel y testimonio de fe. Que nuestra comunidad de Santa Ana, comunidad de discípulos misioneros, camine en sinodalidad de la mano del Señor y de María Santísima.

 

   A quienes nos siguen a través de internet, en la página: www.santaanacentrochia.org ó por el Facebook de la Capilla Santa Ana, les envío mi bendición, y los invito a seguir extendiendo, como discípulos misioneros, el reino de Dios donde quiera que se encuentren. 

   Feliz semana Santa y Feliz pascua para todos. Que Dios los bendiga y la Santísima Virgen los proteja. Amén.


Padre Luis Guillermo Robayo M.   
Rector Capilla Santa Ana de Centro Chía 

Domingo Pascua de Resurrección, 4 Abril 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 3 abr 2021, 15:33 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 13 sept 2021, 14:32 ]

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San Juan 20, 1 - 9

"Éste Es El Día que Hizo el Señor: Alegrémonos y Regocijémonos en Él"

Homilía Vigilia Pascual Padre Luis Guillermo Robayo M. 

Homilía Domingo Resurrección Padre Luis Guillermo Robayo M. 





Sábado Santo 2021, 3 Abril 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 3 abr 2021, 8:28 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 abr 2021, 8:28 ]


Viernes Santo, 2 Abril 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 3 abr 2021, 7:53 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 abr 2021, 8:12 ]

Viernes Santo, 2 Abril 2021, Ciclo B   

San Juan 
18, 1 -19, 42

Celebración Litúrgica de la Muerte del Señor  
Homilía Padre Luis Guillermo Robayo M.




Jueves Santo, 1 Abril 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 2 abr 2021, 10:26 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 abr 2021, 7:38 ]

Jueves Santo, 1 Abril 2021, Ciclo B   

Institución de la Eucaristía, el Sacerdocio y el Mandamiento del Amor 
Homilía Padre Luis Guillermo Robayo M.




Adoración Eucarística en el Monumento

Domingo de Ramos, 28 Mar 2021, Ciclo B

publicado a la‎(s)‎ 2 abr 2021, 10:03 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 3 abr 2021, 8:14 ]


San Marcos 14, 1 -15, 47

"Llevaron a Jesús al Gólgota y lo Crucificaron"

Homilía Padre Luis Guillermo Robayo M. 


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