Celebración Litúrgica de la Muerte del Señor 
Homilía Padre Rector Luis Guillermo Robayo M.



   El Viernes Santo hacemos el propósito de vivir con la mayor devoción y amor, el día de la muerte de Jesús, Nuestro Redentor. 

   En un día como hoy, hace más de dos mil años, Jesús fue clavado en la Cruz. Toda su vida estuvo dirigida a este momento supremo. 

   Ahora apenas logra llegar, exhausto, a la cima del Calvario. En seguida lo tienden sobre el suelo y lo clavan en el madero. Introducen los hierros, primero en las manos, con desgarro de nervios y carne. 

   Luego es izado hasta quedar erguido sobre el madero vertical que está fijo en el suelo. Entonces le clavan los pies. María, dolorosa de pie junto a la cruz, contempla toda la terrible escena. 



Viacrucis Viernes Santo