Jornada Mundial de la Juventud Río 2013               

 
 

"Id y haced discípulos de todas las nacionesMateo 28,19


Papa escribe un mensaje a los jóvenes con motivo de la JMJ Brasil 2013

publicado a la‎(s)‎ 20 nov. 2012 11:58 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:38 ]



Romereports.com16 de noviembre, 2012.  

El Papa ha escrito una carta a los jóvenes, para explicarles el lema de la JMJ Río 2013 (la frase de Jesús “Id y haced discípulos a todos los pueblos”), y para invitarles a participar en el encuentro el próximo mes de julio.

Un texto cargado de optimismo en el que asegura que “Dios ama también a quien está lejos de Él. Y ha enviado a sus discípulos a llevar este mensaje a todas las personas”. “Algunos están lejos geográficamente, otros están lejos porque sus culturas no dejan espacio a Dios”, añade más adelante


Benedicto XVI invita a los jóvenes a que relean su propia historia. “Tomad conciencia de la maravillosa herencia de las generaciones que os han precedido: Numerosos creyentes nos han transmitido la fe con valentía, enfrentándose a pruebas e incomprensiones”, explica.

Además, les pide que hablen de Dios en dos ámbitos: Internet y la movilidad, porque “cada vez más jóvenes viajan, tanto por motivos de estudio, trabajo o diversión”.


TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE:



2013


Id y haced discípulos a todos los pueblos (cf. Mt 28,19)


Queridos jóvenes:

Quiero haceros llegar a todos un saludo lleno de alegría y afecto. Estoy seguro de que la mayoría de vosotros habéis regresado de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (cf. Col 2,7). En este año hemos celebrado en las diferentes diócesis la alegría de ser cristianos, inspirados por el tema: «Alegraos siempre en el Señor» (Flp 4,4). Y ahora nos estamos preparando para la próxima Jornada Mundial, que se celebrará en Río de Janeiro, en Brasil, en el mes de julio de 2013.

Quisiera renovaros ante todo mi invitación a que participéis en esta importante cita. La célebre estatua del Cristo Redentor, que domina aquella hermosa ciudad brasileña, será su símbolo elocuente. Sus brazos abiertos son el signo de la acogida que el Señor regala a cuantos acuden a él, y su corazón representa el inmenso amor que tiene por cada uno de vosotros. ¡Dejaos atraer por él! ¡Vivid esta experiencia del encuentro con Cristo, junto a tantos otros jóvenes que se reunirán en Río para el próximo encuentro mundial! Dejaos amar por él y seréis los testigos que el mundo tanto necesita.

Os invito a que os preparéis a la Jornada Mundial de Río de Janeiro meditando desde ahora sobre el tema del encuentro: Id y haced discípulos a todos los pueblos (cf. Mt 28,19). Se trata de la gran exhortación misionera que Cristo dejó a toda la Iglesia y que sigue siendo actual también hoy, dos mil años después. Esta llamada misionera tiene que resonar ahora con fuerza en vuestros corazones. El año de preparación para el encuentro de Río coincide con el Año de la Fe, al comienzo del cual el Sínodo de los Obispos ha dedicado sus trabajos a «La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana». Por ello, queridos jóvenes, me alegro que también vosotros os impliquéis en este impulso misionero de toda la Iglesia: dar a conocer a Cristo, que es el don más precioso que podéis dar a los demás.

1. Una llamada apremiante
La historia nos ha mostrado cuántos jóvenes, por medio del generoso don de sí mismos y anunciando el Evangelio, han contribuido enormemente al Reino de Dios y al desarrollo de este mundo. Con gran entusiasmo, han llevado la Buena Nueva del Amor de Dios, que se ha manifestado en Cristo, con medios y posibilidades muy inferiores con respecto a los que disponemos hoy. Pienso, por ejemplo, en el beato José de Anchieta, joven jesuita español del siglo XVI, que partió a las misiones en Brasil cuando tenía menos de veinte años y se convirtió en un gran apóstol del Nuevo Mundo. Pero pienso también en los que os dedicáis generosamente a la misión de la Iglesia. De ello obtuve un sorprendente testimonio en la Jornada Mundial de Madrid, sobre todo en el encuentro con los voluntarios.

Hay muchos jóvenes hoy que dudan profundamente de que la vida sea un don y no ven con claridad su camino. Ante las dificultades del mundo contemporáneo, muchos se preguntan con frencuencia: ¿Qué puedo hacer? La luz de la fe ilumina esta oscuridad, nos hace comprender que cada existencia tiene un valor inestimable, porque es fruto del amor de Dios. Él ama también a quien se ha alejado de él; tiene paciencia y espera, es más, él ha entregado a su Hijo, muerto y resucitado, para que nos libere radicalmente del mal. Y Cristo ha enviado a sus discípulos para que lleven a todos los pueblos este gozoso anuncio de salvación y de vida nueva.

En su misión de evangelización, la Iglesia cuenta con vosotros. Queridos jóvenes: Vosotros sois los primeros misioneros entre los jóvenes. Al final del Concilio Vaticano II, cuyo 50º aniversario estamos celebrando en este año, el siervo de Dios Pablo VI entregó a los jóvenes del mundo un Mensaje que empezaba con estas palabras: «A vosotros, los jóvenes de uno y otro sexo del mundo entero, el Concilio quiere dirigir su último mensaje. Pues sois vosotros los que vais a recoger la antorcha de manos de vuestros mayores y a vivir en el mundo en el momento de las más gigantescas transformaciones de su historia. Sois vosotros quienes, recogiendo lo mejor del ejemplo y las enseñanzas de vuestros padres y maestros, vais a formar la sociedad de mañana; os salvaréis o pereceréis con ella». Concluía con una llamada: «¡Construid con entusiasmo un mundo mejor que el de vuestros mayores!» (Mensaje a los Jóvenes, 8 de diciembre de 1965).

Queridos jóvenes, esta invitación es de gran actualidad. Estamos atravesando un período histórico muy particular. El progreso técnico nos ha ofrecido posibilidades inauditas de interacción entre los hombres y la población, mas la globalización de estas relaciones sólo será positiva y hará crecer el mundo en humanidad si se basa no en el materialismo sino en el amor, que es la única realidad capaz de colmar el corazón de cada uno y de unir a las personas. Dios es amor. El hombre que se olvida de Dios se queda sin esperanza y es incapaz de amar a su semejante. Por ello, es urgente testimoniar la presencia de Dios, para que cada uno la pueda experimentar. La salvación de la humanidad y la salvación de cada uno de nosotros están en juego. Quien comprenda esta necesidad, sólo podrá exclamar con Pablo: «¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!» (1Co 9,16).

2. Sed discípulos de Cristo
Esta llamada misionera se os dirige también por otra razón: Es necesaria para vuestro camino de fe personal. El beato Juan Pablo II escribió: «La fe se refuerza dándola» (Enc. Redemptoris Missio, 2). Al anunciar el Evangelio vosotros mismos crecéis arraigándoos cada vez más profundamente en Cristo, os convertís en cristianos maduros. El compromiso misionero es una dimensión esencial de la fe; no se puede ser un verdadero creyente si no se evangeliza. El anuncio del Evangelio no puede ser más que la consecuencia de la alegría de haber encontrado en Cristo la roca sobre la que construir la propia existencia. Esforzándoos en servir a los demás y en anunciarles el Evangelio, vuestra vida, a menudo dispersa en diversas actividades, encontrará su unidad en el Señor, os construiréis también vosotros mismos, creceréis y maduraréis en humanidad.

¿Qué significa ser misioneros? Significa ante todo ser discípulos de Cristo, escuchar una y otra vez la invitación a seguirle, la invitación a mirarle: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11,29). Un discípulo es, de hecho, una persona que se pone a la escucha de la palabra de Jesús (cf. Lc 10,39), al que se reconoce como el buen Maestro que nos ha amado hasta dar la vida. Por ello, se trata de que cada uno de vosotros se deje plasmar cada día por la Palabra de Dios; ésta os hará amigos del Señor Jesucristo, capaces de incorporar a otros jóvenes en esta amistad con él.

Os aconsejo que hagáis memoria de los dones recibidos de Dios para transmitirlos a su vez. Aprended a leer vuestra historia personal, tomad también conciencia de la maravillosa herencia de las generaciones que os han precedido: Numerosos creyentes nos han transmitido la fe con valentía, enfrentándose a pruebas e incomprensiones. No olvidemos nunca que formamos parte de una enorme cadena de hombres y mujeres que nos han transmitido la verdad de la fe y que cuentan con nosotros para que otros la reciban. El ser misioneros presupone el conocimiento de este patrimonio recibido, que es la fe de la Iglesia. Es necesario conocer aquello en lo que se cree, para poder anunciarlo. Como escribí en la introducción de YouCat, el catecismo para jóvenes que os regalé en el Encuentro Mundial de Madrid, «tenéis que conocer vuestra fe de forma tan precisa como un especialista en informática conoce el sistema operativo de su ordenador, como un buen músico conoce su pieza musical. Sí, tenéis que estar más profundamente enraizados en la fe que la generación de vuestros padres, para poder enfrentaros a los retos y tentaciones de este tiempo con fuerza y decisión» (Prólogo).

3. Id
Jesús envió a sus discípulos en misión con este encargo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará» (Mc 16,15-16). Evangelizar significa llevar a los demás la Buena Nueva de la salvación y esta Buena Nueva es una persona: Jesucristo. Cuando le encuentro, cuando descubro hasta qué punto soy amado por Dios y salvado por él, nace en mí no sólo el deseo, sino la necesidad de darlo a conocer a otros. Al principio del Evangelio de Juan vemos a Andrés que, después de haber encontrado a Jesús, se da prisa para llevarle a su hermano Simón (cf. Jn 1,40-42). La evangelización parte siempre del encuentro con Cristo, el Señor. Quien se ha acercado a él y ha hecho la experiencia de su amor, quiere compartir en seguida la belleza de este encuentro que nace de esta amistad. Cuanto más conocemos a Cristo, más deseamos anunciarlo. Cuanto más hablamos con él, más deseamos hablar de él. Cuanto más nos hemos dejado conquistar, más deseamos llevar a otros hacia él.

Por medio del bautismo, que nos hace nacer a una vida nueva, el Espíritu Santo se establece en nosotros e inflama nuestra mente y nuestro corazón. Es él quien nos guía a conocer a Dios y a entablar una amistad cada vez más profunda con Cristo; es el Espíritu quien nos impulsa a hacer el bien, a servir a los demás, a entregarnos. Mediante la confirmación somos fortalecidos por sus dones para testimoniar el Evangelio con más madurez cada vez. El alma de la misión es el Espíritu de amor, que nos empuja a salir de nosotros mismos, para «ir» y evangelizar. Queridos jóvenes, dejaos conducir por la fuerza del amor de Dios, dejad que este amor venza la tendencia a encerrarse en el propio mundo, en los propios problemas, en las propias costumbres. Tened el valor de «salir» de vosotros mismos hacia los demás y guiarlos hasta el encuentro con Dios.

4. Llegad a todos los pueblos
Cristo resucitado envió a sus discípulos a testimoniar su presencia salvadora a todos los pueblos, porque Dios, en su amor sobreabundante, quiere que todos se salven y que nadie se pierda. Con el sacrificio de amor de la Cruz, Jesús abrió el camino para que cada hombre y cada mujer puedan conocer a Dios y entrar en comunión de amor con él. Él constituyó una comunidad de discípulos para llevar el anuncio de salvación del Evangelio hasta los confines de la tierra, para llegar a los hombres y mujeres de cada lugar y de todo tiempo.¡Hagamos nuestro este deseo de Jesús!
Queridos amigos, abrid los ojos y mirad en torno a vosotros. Hay muchos jóvenes que han perdido el sentido de su existencia. ¡Id! Cristo también os necesita. Dejaos llevar por su amor, sed instrumentos de este amor inmenso, para que llegue a todos, especialmente a los que están «lejos». Algunos están lejos geográficamente, mientras que otros están lejos porque su cultura no deja espacio a Dios; algunos aún no han acogido personalmente el Evangelio, otros, en cambio, a pesar de haberlo recibido, viven como si Dios no existiese. Abramos a todos las puertas de nuestro corazón; intentemos entrar en diálogo con ellos, con sencillez y respeto mutuo. Este diálogo, si es vivido con verdadera amistad, dará fruto. Los «pueblos» a los que hemos sido enviados no son sólo los demás países del mundo, sino también los diferentes ámbitos de la vida: las familias, los barrios, los ambientes de estudio o trabajo, los grupos de amigos y los lugares de ocio. El anuncio gozoso del Evangelio está destinado a todos los ambientes de nuestra vida, sin exclusión.

Quisiera subrayar dos campos en los que debéis vivir con especial atención vuestro compromiso misionero. El primero es el de las comunicaciones sociales, en particular el mundo de Internet. Queridos jóvenes, como ya os dije en otra ocasión, «sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. […] A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este “continente digital”» (Mensaje para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 24 mayo 2009). Por ello, sabed usar con sabiduría este medio, considerando también las insidias que contiene, en particular el riesgo de la dependencia, de confundir el mundo real con el virtual, de sustituir el encuentro y el diálogo directo con las personas con los contactos en la red.

El segundo ámbito es el de la movilidad. Hoy son cada vez más numerosos los jóvenes que viajan, tanto por motivos de estudio, trabajo o diversión. Pero pienso también en todos los movimientos migratorios, con los que millones de personas, a menudo jóvenes, se trasladan y cambian de región o país por motivos económicos o sociales. También estos fenómenos pueden convertirse en ocasiones providenciales para la difusión del Evangelio. Queridos jóvenes, no tengáis miedo en testimoniar vuestra fe también en estos contextos; comunicar la alegría del encuentro con Cristo es un don precioso para aquellos con los que os encontráis.

5.Haced discípulos
Pienso que a menudo habéis experimentado la dificultad de que vuestros coetáneos participen en la experiencia de la fe. A menudo habréis constatado cómo en muchos jóvenes, especialmente en ciertas fases del camino de la vida, está el deseo de conocer a Cristo y vivir los valores del Evangelio, pero no se sienten idóneos y capaces. ¿Qué se puede hacer? Sobre todo, con vuestra cercanía y vuestro sencillo testimonio abrís una brecha a través de la cual Dios puede tocar sus corazones. El anuncio de Cristo no consiste sólo en palabras, sino que debe implicar toda la vida y traducirse en gestos de amor. Es el amor que Cristo ha infundido en nosotros el que nos hace evangelizadores; nuestro amor debe conformarse cada vez más con el suyo. Como el buen samaritano, debemos tratar con atención a los que encontramos, debemos saber escuchar, comprender y ayudar, para poder guiar a quien busca la verdad y el sentido de la vida hacia la casa de Dios, que es la Iglesia, donde se encuentra la esperanza y la salvación (cf. Lc 10,29-37).

Queridos amigos, nunca olvidéis que el primer acto de amor que podéis hacer hacia el prójimo es el de compartir la fuente de nuestra esperanza: Quien no da a Dios, da muy poco. Jesús ordena a sus apóstoles: «Haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado» (Mt 28,19-20). Los medios que tenemos para «hacer discípulos» son principalmente el bautismo y la catequesis. Esto significa que debemos conducir a las personas que estamos evangelizando para que encuentren a Cristo vivo, en modo particular en su Palabra y en los sacramentos. De este modo podrán creer en él, conocerán a Dios y vivirán de su gracia. Quisiera que cada uno se preguntase: ¿He tenido alguna vez el valor de proponer el bautismo a los jóvenes que aún no lo han recibido? ¿He invitado a alguien a seguir un camino para descubrir la fe cristiana? Queridos amigos, no tengáis miedo de proponer a vuestros coetáneos el encuentro con Cristo. Invocad al Espíritu Santo: Él os guiará para poder entrar cada vez más en el conocimiento y el amor de Cristo y os hará creativos para transmitir el Evangelio.

6. Firmes en la fe
Ante las dificultades de la misión de evangelizar, a veces tendréis la tentación de decir como el profeta Jeremías: «¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no sé hablar, que sólo soy un niño». Pero Dios también os contesta: «No digas que eres niño, pues irás adonde yo te envíe y dirás lo que yo te ordene» (Jr 1,6-7). Cuando os sintáis ineptos, incapaces y débiles para anunciar y testimoniar la fe, no temáis. La evangelización no es una iniciativa nuestra que dependa sobre todo de nuestros talentos, sino que es una respuesta confiada y obediente a la llamada de Dios, y por ello no se basa en nuestra fuerza, sino en la suya. Esto lo experimentó el apóstol Pablo: «Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros» (2Co 4,7).

Por ello os invito a que os arraiguéis en la oración y en los sacramentos. La evangelización auténtica nace siempre de la oración y está sostenida por ella. Primero tenemos que hablar con Dios para poder hablar de Dios. En la oración le encomendamos al Señor las personas a las que hemos sido enviados y le suplicamos que les toque el corazón; pedimos al Espíritu Santo que nos haga sus instrumentos para la salvación de ellos; pedimos a Cristo que ponga las palabras en nuestros labios y nos haga ser signos de su amor. En modo más general, pedimos por la misión de toda la Iglesia, según la petición explícita de Jesús: «Rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies» (Mt 9,38). Sabed encontrar en la eucaristía la fuente de vuestra vida de fe y de vuestro testimonio cristiano, participando con fidelidad en la misa dominical y cada vez que podáis durante la semana. Acudid frecuentemente al sacramento de la reconciliación, que es un encuentro precioso con la misericordia de Dios que nos acoge, nos perdona y renueva nuestros corazones en la caridad. No dudéis en recibir el sacramento de la confirmación, si aún no lo habéis recibido, preparándoos con esmero y solicitud. Es, junto con la eucaristía, el sacramento de la misión por excelencia, que nos da la fuerza y el amor del Espíritu Santo para profesar la fe sin miedo. Os aliento también a que hagáis adoración eucarística; detenerse en la escucha y el diálogo con Jesús presente en el sacramento es el punto de partida de un nuevo impulso misionero.

Si seguís por este camino, Cristo mismo os dará la capacidad de ser plenamente fieles a su Palabra y de testimoniarlo con lealtad y valor. A veces seréis llamados a demostrar vuestra perseverancia, en particular cuando la Palabra de Dios suscite oposición o cerrazón. En ciertas regiones del mundo, por la falta de libertad religiosa, algunos de vosotros sufrís por no poder dar testimonio de la propia fe en Cristo. Hay quien ya ha pagado con la vida el precio de su pertenencia a la Iglesia. Os animo a que permanezcáis firmes en la fe, seguros de que Cristo está a vuestro lado en esta prueba. Él os repite: «Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo» (Mt 5,11-12).

7. Con toda la Iglesia
Queridos jóvenes, para permanecer firmes en la confesión de la fe cristiana allí donde habéis sido enviados, necesitáis a la Iglesia. Nadie puede ser testigo del Evangelio en solitario. Jesús envió a sus discípulos a la misión en grupos: «Haced discípulos» está puesto en plural. Por tanto, nosotros siempre damos testimonio en cuanto miembros de la comunidad cristiana; nuestra misión es fecundada por la comunión que vivimos en la Iglesia, y gracias a esa unidad y ese amor recíproco nos reconocerán como discípulos de Cristo (cf. Jn 13,35). Doy gracias a Dios por la preciosa obra de evangelización que realizan nuestras comunidades cristianas, nuestras parroquias y nuestros movimientos eclesiales. Los frutos de esta evangelización pertenecen a toda la Iglesia: «Uno siembra y otro siega» (Jn 4,37).

En este sentido, quiero dar gracias por el gran don de los misioneros, que dedican toda su vida a anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra. Asimismo, doy gracias al Señor por los sacerdotes y consagrados, que se entregan totalmente para que Jesucristo sea anunciado y amado. Deseo alentar aquí a los jóvenes que son llamados por Dios, a que se comprometan con entusiasmo en estas vocaciones: «Hay más dicha en dar que en recibir» (Hch 20,35). A los que dejan todo para seguirlo, Jesús ha prometido el ciento por uno y la vida eterna (cf. Mt 19,29).
También doy gracias por todos los fieles laicos que allí donde se encuentran, en familia o en el trabajo, se esmeran en vivir su vida cotidiana como una misión, para que Cristo sea amado y servido y para que crezca el Reino de Dios. Pienso, en particular, en todos los que trabajan en el campo de la educación, la sanidad, la empresa, la política y la economía y en tantos ambientes del apostolado seglar. Cristo necesita vuestro compromiso y vuestro testimonio. Que nada – ni las dificultades, ni las incomprensiones – os hagan renunciar a llevar el Evangelio de Cristo a los lugares donde os encontréis; cada uno de vosotros es valioso en el gran mosaico de la evangelización.

8. «Aquí estoy, Señor»
Queridos jóvenes, al concluir quisiera invitaros a que escuchéis en lo profundo de vosotros mismos la llamada de Jesús a anunciar su Evangelio. Como muestra la gran estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro, su corazón está abierto para amar a todos, sin distinción, y sus brazos están extendidos para abrazar a todos. Sed vosotros el corazón y los brazos de Jesús. Id a dar testimonio de su amor, sed los nuevos misioneros animados por el amor y la acogida. Seguid el ejemplo de los grandes misioneros de la Iglesia, como san Francisco Javier y tantos otros.

Al final de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, bendije a algunos jóvenes de diversos continentes que partían en misión. Ellos representaban a tantos jóvenes que, siguiendo al profeta Isaías, dicen al Señor: «Aquí estoy, mándame» (Is 6,8). La Iglesia confía en vosotros y os agradece sinceramente el dinamismo que le dais. Usad vuestros talentos con generosidad al servicio del anuncio del Evangelio. Sabemos que el Espíritu Santo se regala a los que, en pobreza de corazón, se ponen a disposición de tal anuncio. No tengáis miedo. Jesús, Salvador del mundo, está con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo (cf. Mt 28,20).

Esta llamada, que dirijo a los jóvenes de todo el mundo, asume una particular relevancia para vosotros, queridos jóvenes de América Latina. En la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, que tuvo lugar en Aparecida en 2007, los obispos lanzaron una «misión continental». Los jóvenes, que en aquel continente constituyen la mayoría de la población, representan un potencial importante y valioso para la Iglesia y la sociedad. Sed vosotros los primeros misioneros. Ahora que la Jornada Mundial de la Juventud regresa a América Latina, exhorto a todos los jóvenes del continente: Transmitid a vuestros coetáneos del mundo entero el entusiasmo de vuestra fe.

Que la Virgen María, Estrella de la Nueva Evangelización, invocada también con las advocaciones de Nuestra Señora de Aparecida y Nuestra Señora de Guadalupe, os acompañe en vuestra misión de testigos del amor de Dios. A todos imparto, con particular afecto, mi Bendición Apostólica.

Vaticano, 18 de octubre de 2012

Embajador de Brasil ante el Vaticano prevé 2 millones de jóvenes para la JMJ Río de Janeiro

publicado a la‎(s)‎ 20 sept. 2012 20:12 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:39 ]


Romereports.com  | 20 de septiembre, 2012. Brasil es el país con el mayor número de católicos. Con una población que supera los 190 millones de personas, se calcula que 123 millones son católicos, el 64 por cierto. 

Por esa razón, a nadie le puede extrañar que la próxima Jornada Mundial de la Juventud sea en Río de Janeiro, en julio de 2013. El embajador de Brasil ante el Vaticano dice que la ciudad se está preparando para acoger a todos los participantes, que podrían superar los dos millones.

ALMIR FRANCO DE SÁ BARBUDA
Embajador de Brasil ante el Vaticano
“Es difícil decir cifras porque a veces se exagera. Pero según las espectativas, preveemos que al menos dos millones de personas vengan a este gran evento en Río”.

Las estimaciones más altas de participación en la última Jornada Mundial de la Juventud de Madrid fueron también de dos millones. Sin embargo, el embajador dice que se superarán por el alto número de católicos brasileños. 

Muchos de ellos aún recuerdan las visitas de Juan Pablo II a Brasil. El papa polaco visitó cuatro veces el país durante su pontificado. En una de ellas, bromeó con un refrán brasileño que dice que Dios es de Brasil.

ALMIR FRANCO DE SÁ BARBUDA
Embajador de Brasil ante el Vaticano
“Él Papa dijo: 'Si Dios es realmente brasileño, el Papa es carioca'. Carioca son las personas que han nacido en Río”.

La JMJ de 2013 será el segundo viaje de Benedicto XVI a Brasil. En su primera visita en 2007, el Papa fue al santuario de Aparecida y a la ciudad de São Paulo. Sin embargo, el próximo año viajará por primera vez a Río de Janeiro.

ALMIR FRANCO DE SÁ BARBUDA
Embajador de Brasil ante el Vaticano
“Espero que el Papa disfrute de su estancia en Río tanto como lo hizo Juan Pablo II”.

Junto al Papa, miles de jóvenes están preparando el viaje para participar del 23 al 28 de julio en la Jornada Mundial de la Juventud de Río. Será la decimocuarta edición internacional del evento con jóvenes y puede ser una de las más multitudinarias. 

Se abre el plazo de inscripción para la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013

publicado a la‎(s)‎ 25 ago. 2012 21:00 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:40 ]


Romereports.com25 de agosto, 2012.  Avanzan los preparativos para la Jornada Mundial de la Juventud. A menos de un año del gran evento, el 28 de agosto se abre el plazo de inscripción para todos aquellos que quieran participar. El manual de instrucciones para hacerlo es muy sencillo y ya está disponible en esta página web, en donde se explican los requisitos que debe cumplir el responsable del grupo, los paquetes de viajes disponibles, los precios y las modalidades de pago.


Las reservas que se paguen antes del 31 de enero de 2013 tendrán un 5% de descuento. El módulo prevé también una contribución voluntaria para ayudar a peregrinos provenientes de países menos favorecidos económicamente. 

En los próximos meses se darán pasos importantes hacia el encuentro. El día 14 de septiembre será presentado el himno oficial y en octubre se abrirán las inscripciones para la “Semana Misionera”, previa a la Jornada Mundial de la Juventud, Río 2013.  

Queda un año para la JMJ en Río de Janeiro

publicado a la‎(s)‎ 23 jul. 2012 17:59 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:41 ]


Romereports.com 22 de julio, 2012.  

Dentro de 365 días comenzará la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013. Tendrá lugar del 23 al 28 de julio. Y para celebrarlo, los organizadores han prometido que en pocos días saldrá a la luz el himno de la jornada.

Por ahora, la novedad de la JMJ Río 2013 es la “Semana Misionera”, durante la que los peregrinos vivirán la realidad local de la Iglesia de Brasil y se alojarán en familias de las diócesis, para preparar la llegada del Papa.

Además, ya se conocen los lugares donde se dasarrollarán los grandes eventos de la JMJ.
En la espectacular playa de Copacabana tendrá lugar la Misa de acogida y el Vía Crucis con Benedicto XVI que incluirá una estación en una zona de favelas. 

La Base Aérea de Santa Cruz, al oeste de Río, acogerá la vigilia y la Misa de clausura en las que esperan al menos a 2 millones de personas.

Además, el arzobispo de Río de Janeiro, Orani João Tempesta, ha propuesto al Papa que visite el Santuario del Cristo Redentor y que tenga un encuentro con voluntarios en el estadio de Maracanã.
En pocos días se abrirá la inscripción en Internet y se dará a conocer el programa definitivo de la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013, la segunda que se celebrará en América Latina.

Pier Giorgio Frassati, santo en el esquí, en los amigos, en su trabajo

publicado a la‎(s)‎ 21 jul. 2012 11:14 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:43 ]


Romereports.com20 de julio, 2012.  Joven, deportista, esquiador, salía con amigos y quería mejorar la sociedad a través de la política. Esta es la historia delbeato Pier Giorgio Frassati uno de los intercesores de la JMJ Río 2013. 
 
Nació en Turín en 1901 y su vida sigue siendo de gran actualidad. Sufrió mucho por la decisión de sus padres de separarse, y quiso comprometerse con el mundo de la política, los pobres y sus amigos. 


WANDA GAWRONSKA
Sobrina de Pier Giorgio Frassati

“Cuando Pier Giorgio era un niño, llamó a la puerta de su casa una mujer con su hijo en brazos pidiendo limosna. Y Pier Giorgio sin preguntárselo a nadie, se quitó sus zapatos y se los dio a la mujer para su hijo”.

Era muy deportista. Le encantaba esquiar y organizar excursiones con sus amigos para escalar montañas. Detrás de estas cosas tan cotidianas, Pier Giorgio veía a Dios

WANDA GAWRONSKA
Sobrina de Pier Giorgio Frassati

“Juan Pablo II dijo que Pier Giorgio transformó su vida en una maravillosa aventura. Los jóvenes pueden aprender de su fe, que convertía todo lo que hacía en algo apasionante”. 

Pier Giorgio murió repentinamente a los 24 años por una poliomielitis fulminante en 1925. A pesar del paso del tiempo, su vida sigue inspirando a miles de jóvenes. De hecho, será uno de los intercesores de la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro. 

Lanzan el primer tráiler oficial de la JMJ Río 2013

publicado a la‎(s)‎ 14 jul. 2012 8:37 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:44 ]

Romereports.com  | 10 de julio, 2012.

 Falta casi un año para la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro y la organización ha lanzado un vídeo para invitar a todos los jóvenes a participar en la JMJ del 23 al 28 de julio de 2013. 
  
En este tráiler, jóvenes de diferentes países animan a contagiarse de la alegría de la Jornada. También se hace un repaso de los mejores momentos de la historia de las JMJ desde el primer encuentro mundial celebrado en Buenos Aires con Juan Pablo II en 1987 hasta el último en Madrid en agosto de 2011. 

JMJ Río 2013 dará la bienvenida a Benedicto XVI en la playa de Copacabana

publicado a la‎(s)‎ 2 jun. 2012 16:04 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:45 ]


Romereports.com | 1 de Junio, 2012.

 Miles de jóvenes darán la bienvenida aBenedicto XVI en la famosa playa de Copacabana de Brasil, durante la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro. Allí el martes 23 de julio de 2013 tendrá lugar la primera ceremonia con el Papa.
  
También será en esta playa con forma de media luna donde se celebrará el Via Crucis, el viernes 26 de julio. Otro de los lugares importantes para la JMJ de Río será la base aérea de Santa Cruz, donde se celebrará la vigilia el sábado 27 por la noche y la multitudinaria Misa el domingo 28 por la mañana donde Benedicto XVI anunciará la sede de la próxima JMJ. 

Anunciados cinco patronos y 13 intercesores para la JMJ Río 2013

publicado a la‎(s)‎ 2 jun. 2012 8:20 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 14:59 ]


Romereports.com29 de Mayo, 2012. 

La Jornada Mundial de la Juventud Río 2013 ha nombrado a sus cinco patrones. La primera es Nuestra Señora de Aparecida, la patrona de Brasil. 

A su basílica peregrinan cada año más de 10 millones de personas. Benedicto XVI la visitó en 2007 en su primer viaje a América Latina. También es patrón San Sebastián. Fue soldado del emperador romano Diocleciano y dejó el ejército porque perseguían a los cristianos. Murió mártir en el año 288. El tercero de los patronos es Fray Galvao. 

En 2007, Benedicto XVI convirtió a este franciscano en el primer santo de Brasil. También será patrona de la JMJ Río 2013, Santa Teresa de Lisieux. Esta monja francesa es patrona de las misiones desde 1927. El Beato Juan Pablo II será el quinto de los patronos. En 1984 creó las Jornadas Mundiales de la Juventud y es considerado “el Papa de los jóvenes”. 

 Además, la JMJ de Río tendrá 13 intercesores. Son Santa Rosa de Lima, la primera santa de América; el Beato Pier Giorgo Frassati, un joven italiano que dio su vida a los más pobres; la Beata Chiara Luce Badano, quien ofreció su cáncer por la salvación de los demás; el Beato francés Federico Ozanam, padre de familia que fue un ejemplo de católico en la sociedad de su tiempo.

 También serán intercesores el Beato brasileño Adílio Daronch, asesinado con 16 años por ser cristiano; Santa Teresa de los Andes, carmelita descalza chilena; el Beato José de Anchieta, que predicó por todo Brasil en el siglo XVI; el Beato Isidoro Bakanja, asesinado a latigazos en el Congo por ser cristiano; la Beata Irmã Dulce, monja brasileña que entregó su vida a los enfermos y a los más pobres en la ciudad brasileña de Salvador de Bahía. 

 Otros intercesores de esta JMJ serán San Jorge, soldado del Imperio Romano que en la época de Diocleciano se convirtió al cristianismo y fue torturado y decapitado; la Beata Laura Vicuña, quien ofreció su enfermedad por la conversión de su madre; San Andrés Kim, primer sacerdote coreano, martirizado en 1846; y la Beata Albertina Berkenbrock, una niña brasileña asesinada a los 12 años por negarse a mantener relaciones sexuales. 1 de Junio, 2012.

La JMJ de Río 2013 sustituye los "Días en las Diócesis" por la "Semana Misionera"

publicado a la‎(s)‎ 25 abr. 2012 13:44 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 15:00 ]


Romereports.com |24 de Abril, 2012. 

En las semanas previas a la Jornada Mundial de la Juventud se celebraban tradicionalmente los “Días en las Diócesis”. En ellos, jóvenes de todo el mundo convivían durante una semana con personas del país que celebra la JMJ. Con la edición de Río de Janeiro habrá un cambio.

Los organizadores brasileños lo convierten en la “Semana Misionera” que se celebrará del 17 al 20 de julio en todas las ciudades del país.


Durante esos días, los jóvenes, además de dar un ambiente festivo en la ciudad que les acoge, participarán en actividades de espiritualidad, solidaridad y cultura para hablar de Dios en todos los rincones de Brasil.

"Wojtyla Generation", el musical sobre Juan Pablo II

publicado a la‎(s)‎ 25 abr. 2012 13:05 por Diseño Web Santa Ana Centro Chía   [ actualizado el 22 abr. 2016 15:01 ]


Romereports.com22 de Abril, 2012.

 Juan Pablo II creó las Jornadas Mundiales de la Juventud en 1984. Durante el Jubileo del año 2000 tuvo lugar en Roma una JMJ histórica que supuso un antes y un después para más de dos millones de jóvenes, a quienes se llamó 'Generación Juan Pablo II'.

Ahora en la Ciudad Eterna se ha presentado el musical “Wojtyla Generation”. Cuenta la historia de cómo la fe ayuda a los jóvenes a vivir en una sociedad no siempre fácil.


RAFFAELE AVALLONE
Director, Musical “Wojtyla Generation”

“Se representa la realidad de los jóvenes que vivieron bajo el pontificado de Juan Pablo II y que le siguieron durante las Jornadas Mundiales de la Juventud. Jóvenes que nacieron con Juan Pablo II. Por eso este musical se llama 'Generación Wojtyla'”.

Se estrenó por primera vez en Polonia

Se trata de un proyecto profesional del que forman parte cantantes con años de estudio y experiencia sobre los escenarios. Un total de 24 voces masculinas y femeninas que cantan en ocho idiomas para que el testimonio de Juan Pablo II llegue a espectadores de todos los rincones del mundo.

DOLORES DÍAZ
Cantante, Musical “Wojtyla Generation”

“Siendo yo de Santo Domingo, sabes que nosotros en el sur de América vivimos la religión con mucha alegría. Ahora encontrarme haciendo esto, sobre todo después de su muerte, me siento emocionada y me siento privilegiada porque nosotros estamos transmitiendo lo que él ha dejado”.

ROBERTO CRESCA
Cantante, Musical “Wojtyla Generation”

“Verdaderamente es una experiencia muy interesante a nivel profesional y a nivel humano, porque hablamos del mensaje de la generación que ha vivido con Juan Pablo II, que yo he vivido en primera persona. Tengo 30 años, he nacido con Juan Pablo II y tuve la suerte de verle muchas veces”.

BRUNELLA PLATANIA
Cantante, Musical “Wojtyla Generation”

“Hacer una obra como esta en este momento de mi vida es un paso importantísimo porque me da la oportunidad de poner en práctica lo que he aprendido, lo que sé hacer. Mi arte al servicio de un mensaje que Juan Pablo II sabía que los jóvenes necesitaban”.

El musical “Wojtyla Generation” es una ópera moderna que mezcla música lírica con rock. Y aunque habla de religión no se compone de canciones litúrgicas.

RAFFAELE AVALLONE
Director, Musical “Wojtyla Generation”

“Hay que hablar a los jóvenes en el idioma que ellos comprenden. No se trata de cantar la misa en latín o con la guitarra como se hace en las iglesias”.

Las próximas paradas previstas para este musical son Malta y la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013, en Brasil.

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